La Madre ha dicho: “Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo.” Esta parte del mensaje es importante, porque la Madre sabe que muchos de sus hijos no tienen paz ni alegría en el corazón. Y esto puede ocurrir aun en muchos medjugorianos. Téngase en cuenta que la paz y la alegría no viene al corazón solo por ir a Medjugorje, o cuando se habla de Medjugorje o al trabajar por Medjugorje, sino por la oración. Y cuando alguno siente que ha perdido la paz y la alegría, entonces, debe orar más. No trabajar más por María, sino colocarse delante de Jesús y abrir el corazón. Si el corazón no se abre como se debe, no llegará la paz a él ni la alegría; aunque trabaje por Medjugorje y se considere medjugoriano. Y con la paz y la alegría también llegará a él Dios. Además, se hablará de Él como quien habla con un amigo, y de esta forma se dará testimonio Suyo. No de sí mimo. Porque hoy día muchos, en lugar de dar testimonio de Dios, dan más testimonio de sí mismos, y eso no es correcto. Porque, ante todo, somos cristianos, seguimos a Jesús y Él debe estar siempre en el centro de nuestra vida, no nosotros ni nuestros intereses; no el trabajo ni los estudios. Entonces, cuando se ora bien, se da testimonio como se debe de Jesús. Él al centro, no la persona. Por lo cual, la Virgen especifica, que por la oración bien hecha “Jesús estará en nuestro corazón y nosotros estaremos unidos en Él ”
Para muchos puede ser difícil que Jesús esté presente en el corazón y vivir unido Él porque no encuentran tiempo para orar, toda vez que tienen que atender a los hijos, el trabajo, los estudios… Pero en realidad, esas no son razones de peso. La verdadera razón, puede ser otra: porque oran muy poco, no están con Jesús como deben. El problema es siempre la falta de oración, porque entre menos la gente ora, más atribulada vive y menos tiempo tienen para orar.
Muchos cuando oyen hablar a la Virgen que pide oración constante, y que la oración sea vida, pueden pensar que ya oran lo suficiente. Pero con el mensaje de este mes deben pensar más bien en otra cosa: si tienen ya suficiente paz y alegría en el corazón, si Jesús vive permanentemente en Él, si viven unidos a Jesús, si están siempre dispuestos a dar testimonio de Él; no de sí mismo. Si esto no es así, entonces es falso que oran como deben.
Recientemente Mirjana, la vidente de Medjugorje, ha publicado un libro titulado “Mi Corazón Triunfará”, en el que describe todas sus experiencias vividas durante tantos años con la Reina de la Paz. El libro es un testimonio personal en el que nos abre su corazón e intenta hacernos comprender todo lo que supone para ella ver a la Virgen María.
Es un regalo grande que la vidente haya querido compartir con todo el que quiera escucharla algo que para ella es tan íntimo y tan precioso. Sin duda es un acto grande de generosidad y un deseo sincero de que todos puedan experimentar también el amor de Dios que ella experimenta a través de la Reina de la Paz.
Algunas de las cosas que la vidente relata ya nos eran conocidas, pues las cuenta habitualmente cuando comparte su testimonio con los peregrinos. Pero el libro nos permite conocer cosas que hasta ahora no conocíamos. Por supuesto, con respecto a los secretos el silencio permanece y no son revelados en el libro.
Por el momento el libro se ha publicado en inglés. Esperemos disponer muy pronto de la edición en español.
«Nuestra Señora del Rosario es la advocación elegida por la Virgen para presentarse en Fátima. Allí ha pedido que se rezara el Rosario por la finalización de la guerra del 1914/18. Octubre es el mes del Rosario, es una buena ocasión para detenernos, reflexionar y preguntarnos: ¿Qué he hecho con mi Rosario por la detención de los conflictos? Este remedio para deshacer los planes funestos de Satanás continúa siendo, después de un siglo, tan poderoso como entonces, ¡y lo es más que nunca! (en el 2017 se cumplirá un siglo de las apariciones de Fátima). Si descubriéramos en Google que existe un medicamento milagroso inventado por un científico de alto vuelo que permite obtener serenidad, paz en el corazón y la solución de los problemas familiares…, una medicina de eficacia ya comprobada desde hace largo tiempo en todos los estratos sociales; que no puede ser exportada sino sólo comprada en una recóndita aldea de China a un precio muy elevado…, apuesto a que mucha gente iría allí aunque para ello tuviera que llegar a vender parte de sus bienes para poder costearse el viaje y adquirir aquel producto maravilloso. ¡Y harían bien!
Este remedio milagroso existe, y se encuentra en el cajón de nuestra mesita de luz o colgado del espejito retrovisor del automóvil. De ser necesario comprarlo, su precio es muy económico. ¡Es el rosario! ¿Entonces, por qué no tomarlo en nuestras manos y orar con fervor? ¿Por qué dudamos de las promesas que la Virgen nos hizo con el sólo propósito de evitarnos las angustias y torturas de las guerras interiores y exteriores? ¿Por qué ignoramos sus palabras y preferimos aferrarnos a espejismos de falsas felicidades ofrecidos por los medios o permanecer en las prisiones de nuestras perezas espirituales? “Queridos hijos, ¡despierten del sueño del alma! nos dice María, he venido para ayudarlos. Deseo abrazarlos pero ustedes no quieren refugiarse entre mis brazos”. “Me agradan todas sus oraciones hechas con el corazón, pero de manera especial, su Rosario de todos los días”. “¡Un simple rosario puede realizar milagros en el mundo y en sus vidas!”
Por medio del beato Alain de la Roche, op, la Virgen ha prometido gracias sorprendentes a quienes recen el rosario:
“Quien persevere en el rezo de mi rosario recibirá todas las gracias que me pida. Prometo mi muy especial protección y grandes beneficios a quien recite mi rosario con devoción. El rosario es un escudo poderoso contra el Infierno; destruye los vicios, libera del pecado, termina con las herejías. El rosario hará germinar las virtudes y obtendrá la misericordia divina para las almas, sustituirá el amor de Dios al amor del mundo en los corazones, elevándolos a los deseos de los bienes eternos. ¡Cuántas almas se santificarán por este medio! Quien se confía a mí por medio del rosario no perecerá. Quien rece piadosamente mi rosario, meditando sus misterios, no conocerá la muerte eterna. Los verdaderos devotos de mi rosario no morirán sin el socorro de la Iglesia. Deseo que cuantos reciten mi rosario obtengan en su vida y a la hora de la muerte luz y plenitud de gracias y que participen de los méritos de los Bienaventurados. Liberaré prontamente del Purgatorio a las almas que hayan rezado mi rosario con fervor. Los verdaderos hijos de mi rosario gozarán en el Cielo de una gloria singular. Asistiré en todas sus necesidades a quienes propaguen el rezo de mi rosario. He obtenido de mi Hijo que los cofrades del Santo Rosario tengan por hermanos, tanto en la vida como en la muerte, a los santos del Cielo”, etc.»
Compartimos con ustedes algunas fotos de la aparición de la Virgen a Mirjana el pasado 2 de octubre de 2016, en la Cruz Azul (Podbro).
Recordemos que el día 2 de cada mes la vidente Mirjana reza con la Virgen por los no creyentes. El día 2 de octubre Mirjana tuvo la aparición de la Virgen ante miles de peregrinos que se hicieron presente en Medjugorje y luego le dio el siguiente mensaje:
Mensaje del 2 de octubre de 2016 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina
“Queridos hijos, el Espíritu Santo, por el Padre Celestial, me ha hecho Madre, la Madre de Jesús y con esto, también la Madre de ustedes. Por eso vengo para escucharlos, para abrirles mis brazos maternos, para darles mi Corazón y para invitarlos a permanecer conmigo. Porque desde lo alto de la Cruz mi Hijo los ha confiado a mí. Pero lamentablemente, muchos hijos míos no han conocido el amor de mi Hijo y muchos no desean conocerlo. ¡Oh hijos míos!, qué mal hacen aquellos que, para poder creer necesitan ver o razonar. Por eso hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de su corazón, escuchen la voz de mi Hijo, para que el corazón de ustedes sea Su morada, para que no sea un corazón oscuro ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Con la fe busquen la esperanza, porque la fe es la vida del alma. Nuevamente los invito: oren. Oren para poder vivir la fe en humildad, en la paz del alma e iluminados por la luz. Hijos míos, no se esfuercen en comprender todo de una vez, porque tampoco yo comprendía todo, sin embargo, he amado y he creído en las palabras divinas que mi Hijo decía, Él, que ha sido la primera luz y el origen de la redención. Apóstoles de mi amor, ustedes que oran, que se sacrifican, ustedes que aman y no juzgan, vayan y difundan la verdad: las palabras de mi Hijo, el Evangelio, porque ustedes son el evangelio vivo, ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos a su lado, los alentaremos y los pondremos a prueba. Hijos míos, pidan siempre la bendición de aquellos, y solo de aquellos, cuyas manos ha bendecido mi Hijo, de sus pastores. ¡Les doy las gracias!”.
La Virgen María sabe que esto es una cosa que se debe aprender y quiere ayudarnos a hacerlo. María nos propone dos cosas para hacer oración con el corazón: dar espacio a la oración y oración personal. Nadie puede rezar con el corazón si no se decide firmemente por la oración.
Cuántas veces en Medjugorje he oído preguntar qué significa rezar con el corazón y cómo se hace. ¿Cómo se tiene que rezar para que sea realmente una oración con el corazón?
Todo el mundo puede rezar con el corazón porque rezar con el corazón significa rezar con amor. Rezar con amor no significa rezar bien, haber memorizado bien la mayoría de las oraciones. Significa en cambio empezar a rezar cuando nos lo pide María y del modo que lo hemos hecho desde el principio de las apariciones.
Así pues si uno dice “no sé rezar, pero si tú me pides hacerlo, empezaré a hacerlo, empezaré como sé hacerlo” es entonces que empieza la oración con el corazón. Si en cambio pensáramos que debemos empezar a rezar solo cuando supiéramos de verdad rezar con el corazón, entonces no rezaríamos nunca. La oración es una lengua. Imaginen que pasaría si decidiéramos solo hablar una lengua solo cuando la supiéramos de verdad. En cierta manera nunca estamos a nivel suficiente de hablar de manera perfecta una lengua. Cuando alguien empieza a aprender una lengua extranjera, empieza con palabras simples, practicando, repitiendo muchas veces, cometiendo errores y finalmente aprendiendo de verdad esa lengua. Se debe tener coraje y ánimo para empezar de cualquier modo y así con la oración diaria y constante se acaba rezando con el corazón.
Esta es la condición de que María nos habla en el resto del mensaje; María dice: solo así entenderán que su vida está vacía sin oración.
A menudo cuando tenemos el corazón vacío buscamos cosas que llenen ese vacío. Y a menudo es aquí donde empieza el camino de las personas.
Cuando el corazón está vacío muchos empiezan a recurrir a cosas malas. El vacío del alma nos lleva al alcohol y a las drogas. El vacío del corazón es lo que genera el comportamiento violento, los sentimientos negativos y los malos hábitos.
En cambio si el corazón recibe el testimonio de la conversión de otro, entonces se da cuenta de que ha sido el vacío del alma que lo ha empujado al pecado. Por eso es muy importante que oremos y que en ella descubramos la plenitud de la vida y esta plenitud nos da fuerza para liberarnos del pecado, de las malas actitudes y de empezar una vida que valga la pena de ser vivida.
Luego María subraya…
Ustedes descubrirán el sentido de su vida cuando descubran a Dios en la oración. Dios es fuente de vida, de amor, de paz y de alegría. Dios es luz y es nuestra vida. Si estamos cercanos a Dios, nuestra vida tendrá un descubrimiento y este independientemente de cómo estemos en ese momento, sanos o enfermos, ricos o pobres, permanecerá porque domina cualquier situación en la vida. Y esto solo se puede encontrar en Dios y en las gracias que obtenemos,
Incluso si cometemos un pecado aunque este sea grave, también la gracia es grande. Si nos alejamos de Dios, vivimos en las tinieblas y en las tinieblas todo pierde color, cualquier cosa es igual a otra, apagada, todas las cosas se vuelven irreconocibles y así no se encuentra jamás el camino. Por eso es fundamental estar al lado de Dios.
Finalmente María nos implora…
Por eso hijos míos abran la puerta de su corazón y entenderán la oración y la alegría sin la cual no pueden vivir.
Nos viene a llamar: cómo podemos abrir el corazón a Dios y qué es lo que lo hace cerrar, está bien que nos demos cuenta de todo esto que sucede, el bien y el mal, el abrirse o cerrarse a Dios. Cuando las cosas van bien existe el riesgo a alejarse de Dios y de los demás, es decir a cerrar nuestro corazón a Dios y a los otros.
Lo mismo pasa cuando se sufre porque entonces se nos cierra y culpamos a Dios y a los otros de nuestros sufrimientos y nos rebelamos contra Dios y los otros ya sea por odio, dolor o depresión. Todo esto nos hace perder el sentido de la vida porque en general cuando las cosas van bien, nos olvidamos fácilmente de Dios y cuando las cosas van mal se le empieza a buscar de nuevo.
Cuántas personas han empezado a rezar solo cuando un dolor ha llamado a la puerta de su corazón. Entonces debemos preguntarnos por qué esperamos que un dolor golpee nuestro corazón para decidirnos a abrirlo a Dios. Pero justo en este momento de decidirnos y creer que al final todo es para bien, no es justo pensar que la voluntad de Dios es que suframos, porque si eso se lo decimos a otro, ¿qué pensará este de nuestro Dios? ¿Qué imagen se formará de Dios si piensa que Él solo busca nuestro sufrimiento?
Cuando sufrimos, cuando las cosas van mal no debemos decir que es la voluntad de Dios sino que es voluntad de Dios que nosotros a través del sufrimiento podamos crecer en su amor, en su paz y en su fe. Para entenderlo mejor, pensemos en un niño que sufre y que dice a sus amigos que son sus padres quienes desean su sufrimiento. ¿Qué pensarían sus amigos de sus padres? Nada bueno. Y es justo en el silencio de nuestro corazón que analizamos nuestro comportamiento y buscamos qué es lo ha cerrado las puertas a Dios o qué es lo que ha ayudado a abrir la alegría de la que habla María, una alegría evangélica, la alegría de que también habla Jesús en los Evangelios.
Es una alegría que no excluye el dolor, los problemas, las dificultades, las persecuciones, porque es una alegría que trasciende todo y lleva a la revelación de la vida eterna al lado de Dios, en el amor y la alegría eterna.
A veces alguien dice: La oración no cambia el mundo, pero cambia la persona, que a su vez cambia el mundo.
Queridos amigos los invito en nombre de María, aquí en Medjugorje, a decidirse por la oración, a decidirse por acercarse a Dios y a buscar en Él el descubrimiento de su vida. Nuestro encuentro con Dios cambiará nuestra vida y entonces estaremos en situación de mejorar gradualmente la relación con nuestra familia, con la Iglesia y con todo el mundo Con esta recomendación os invito a rezar.
Compartimos el vídeo de la aparición del día 2 de octubre de 2016 de la Virgen a Mirjana en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina.
Mensaje del 2 de octubre de 2016 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina
“Queridos hijos, el Espíritu Santo, por el Padre Celestial, me ha hecho Madre, la Madre de Jesús y con esto, también la Madre de ustedes. Por eso vengo para escucharlos, para abrirles mis brazos maternos, para darles mi Corazón y para invitarlos a permanecer conmigo. Porque desde lo alto de la Cruz mi Hijo los ha confiado a mí. Pero lamentablemente, muchos hijos míos no han conocido el amor de mi Hijo y muchos no desean conocerlo. ¡Oh hijos míos!, qué mal hacen aquellos que, para poder creer necesitan ver o razonar. Por eso hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de su corazón, escuchen la voz de mi Hijo, para que el corazón de ustedes sea Su morada, para que no sea un corazón oscuro ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Con la fe busquen la esperanza, porque la fe es la vida del alma. Nuevamente los invito: oren. Oren para poder vivir la fe en humildad, en la paz del alma e iluminados por la luz. Hijos míos, no se esfuercen en comprender todo de una vez, porque tampoco yo comprendía todo, sin embargo, he amado y he creído en las palabras divinas que mi Hijo decía, Él, que ha sido la primera luz y el origen de la redención. Apóstoles de mi amor, ustedes que oran, que se sacrifican, ustedes que aman y no juzgan, vayan y difundan la verdad: las palabras de mi Hijo, el Evangelio, porque ustedes son el evangelio vivo, ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos a su lado, los alentaremos y los pondremos a prueba. Hijos míos, pidan siempre la bendición de aquellos, y solo de aquellos, cuyas manos ha bendecido mi Hijo, de sus pastores. ¡Les doy las gracias!”.
“Queridos hijos, el Espíritu Santo, por el Padre Celestial, me ha hecho Madre, la Madre de Jesús y con esto, también la Madre de ustedes. Por eso vengo para escucharlos, para abrirles mis brazos maternos, para darles mi Corazón y para invitarlos a permanecer conmigo. Porque desde lo alto de la Cruz mi Hijo los ha confiado a mí. Pero lamentablemente, muchos hijos míos no han conocido el amor de mi Hijo y muchos no desean conocerlo. ¡Oh hijos míos!, qué mal hacen aquellos que, para poder creer necesitan ver o razonar. Por eso hijos míos, apóstoles míos, en el silencio de su corazón, escuchen la voz de mi Hijo, para que el corazón de ustedes sea Su morada, para que no sea un corazón oscuro ni triste, sino iluminado por la luz de mi Hijo. Con la fe busquen la esperanza, porque la fe es la vida del alma. Nuevamente los invito: oren. Oren para poder vivir la fe en humildad, en la paz del alma e iluminados por la luz. Hijos míos, no se esfuercen en comprender todo de una vez, porque tampoco yo comprendía todo, sin embargo, he amado y he creído en las palabras divinas que mi Hijo decía, Él, que ha sido la primera luz y el origen de la redención. Apóstoles de mi amor, ustedes que oran, que se sacrifican, ustedes que aman y no juzgan, vayan y difundan la verdad: las palabras de mi Hijo, el Evangelio, porque ustedes son el evangelio vivo, ustedes son los rayos de la luz de mi Hijo. Mi Hijo y yo estaremos a su lado, los alentaremos y los pondremos a prueba. Hijos míos, pidan siempre la bendición de aquellos, y solo de aquellos, cuyas manos ha bendecido mi Hijo, de sus pastores. ¡Les doy las gracias!».
Messaggio del 2 ottobre 2015
»Cari figli, lo Spirito Santo per mezzo del padre celeste mi ha reso madre , madre di Gesù, con questo anche vostra madre. Per questo vengo per ascoltarvi per accogliervi nelle mie braccia materne per darvi il mio cuore e per invitarvi a rimanere con me. Dall’alto della Croce mio Figlio vi ha affidato a me. Purtroppo molti miei figli non hanno conosciuto l’amore di mio figlio, molti non desiderano conoscerlo. O figli miei quanto male fanno coloro che per credere devono vedere o interpretare per capire. Percio’ voi figli miei , apostoli miei nel silenzio del vostro cuore ascoltate la voce di mio figlio. Che il vostro cuore sia la sua dimora, perché non sia buio e triste ma illuminato dalla luce di mio figlio. Con la fede cercate la speranza , perché la fede e’ la vita dell’anima. Nuovamente vi invito pregate pregate per vivere la fede nell’umiltà , nella pace spirituale e illuminati dalla luce. Figli miei non sforzatevi di capire tutto subito perché anch’io non capivo tutto subito ma ho amato e ho creduto nelle parole divine che mio figlio diceva . Lui che è stato la prima luce e il principio della redenzione. Apostoli del mio amore, voi che pregate, vi sacrificate, amate e non giudicate voi andate e diffondete la verità, le parole di mio figlio il Vangelo. Perché voi siete il Vangelo vivo e i raggi della luce di mio figlio. Mio figlio ed io saremo accanto a voi e vi incoraggeremo e vi metteremo alla prova. Figli miei chiedete la benedizione a coloro e sola a coloro a cui mio figlio ha benedetto le mani, dai vostri pastori. Vi ringrazio.»
Message October 2, 2016
«Dear children, the Holy Spirit, according to the Heavenly Father, made me the mother – the mother of Jesus – and by this alone, also your mother. That is why I am coming to hear you, that I may open my motherly arms to you; to give you my heart and to call you to remain with me, because from the top of the cross my Son entrusted you to me. Unfortunately, many of my children have not come to know the love of my Son; many of them do not want to come to know Him. Oh, my children, how much bad is done by those who must see or interpret in order to come to believe. That is why, you, my children, my apostles, in the silence of your heart, listen to the voice of my Son, so that your heart may be His home, that it may not be dark and sad, but that it may be illuminated with the light of my Son. Seek hope with faith, because faith is the life of the soul. Anew I am calling you: pray, pray to live faith in humility, in spiritual peace, and illuminated by the light. My children, do not strive to comprehend everything immediately, because I also did not comprehend everything immediately; but I loved, and I believed in the divine words which my Son spoke – He who was the first light and the beginning of redemption. Apostles of my love – you who pray, sacrifice yourselves, love and do not judge – you go and spread the truth, the words of my Son, the Gospel, because you are the living Gospel; you are the rays of the light of my Son. My Son and I will be with you to encourage you and to test you. My children, always implore the blessing of those, and only of those whose hands have been blessed by my Son, of your shepherds. Thank you.»
Con el fin de certificar si su testimonio es verdadero, los videntes han sido sometidos a numerosísimas pruebas desde el inicio de las apariciones, llevadas a cabo por diferentes equipos de varios países, por científicos creyentes y ateos, especializados en materias diversas: psiquiatras, psicólogos, neurólogos, otorrinolaringólogos, oftalmólogos, radiólogos, etc.
El primer estudio médico fue realizado ya en el año 1982. Concluyó que los videntes eran personas perfectamente normales y que los éxtasis eran auténticos. Otro estudio científico, este de gran importancia, es el realizado por el profesor Henry Joyeux, a petición del prestigioso teólogo René Laurentin. Este estudio fue realizado por todo un equipo de científicos con los más modernos aparatos. Tras unas profundas investigaciones escribió un libro con las conclusiones. Los últimos estudios médicos y científicos a los videntes han sido realizados a petición de la Santa Sede hace pocos años, también por prestigiosos científicos.
Los resultados médicos, cuyas conclusiones han sido unánimes, pueden ser resumidos en varios puntos:
1.- Ninguno de los videntes muestra una estructura mental histérica ni es especialmente propenso a la sugestión, y la función imaginativa es equilibrada. Son sociables.
2.- Los electroencefalogramas han mostrado que el ritmo alfa es constante y sincrónico en todas las áreas del cerebro.
3.- El electrooculograma muestra que durante la aparición cesan los movimientos del ojo, los párpados no reaccionan a los movimientos externos ni a la luz, no ven la pantalla colocada delante de sus ojos. Sin embargo la actividad cerebral es la propia de quien está viendo algo.
4.- Aunque la voz no se escucha durante las apariciones, las imágenes del movimiento de los músculos del diafragma muestran los mismos contornos que cuando se habla normalmente, pero ellos no escuchan los sonidos del mundo exterior, aunque las vías auditivas bajo la corteza cerebral funcionan con normalidad y muestran la actividad específica de quién está escuchando una voz.
5.- Otras pruebas científicas demuestran la insensibilidad al dolor.
6.- La simultaneidad mientras caen de rodillas al inicio de las apariciones, al igual que en la desaparición y reaparición de la voz durante la oración del Padrenuestro, y la reacción unánime de los ojos no tiene una explicación científica.
7.- En base a todas las pruebas se puede decir que durante las apariciones los videntes no duermen, no están soñando y está excluida cualquier enfermedad mental o influencia de carácter patológico.
8.- Todos los resultados obtenidos sugieren que está excluida cualquier enfermedad o fraude logrado con el ejercicio o la coordinación entre los videntes.
Por lo tanto, la ciencia nos dice que los videntes realmente están viendo una imagen ante sus ojos, y están escuchando su voz. No mienten cuando afirman esto. Está científicamente demostrado que ven y oyen algo o a alguien. Por supuesto, lo que los aparatos no han podido captar es la imagen y la voz que ellos ven y oyen.
También es muy llamativo que los videntes nunca se han opuesto a ser examinados por todos estos equipos científicos. Han prestado su colaboración para dejar más de manifiesto la verdad sobre las apariciones de la Reina de la Paz. No se puede hablar con argumentos serios sobre un fraude o un engaño.
En conclusión, los estudios científicos realizados a los videntes son un signo muy fuerte para todos nosotros, que tenemos una mentalidad tan influida por la ciencia. Las apariciones de Medjugorje son una poderosa llamada de Dios. La ciencia da testimonio de la verdad de estos hechos.
Mensaje extraordinario de la Santísima Virgen María del 27 de septiembre de 2016 con ocasión del encuentro anual de oración en la Catedral de San Esteban Viena Austria, presidido por el Sr. Cardenal Christoph Schönborn
El encuentro de oración inició a las 16 horas con intervenciones testimoniales de Jelena Vasij, Milona, P. Francisco Verar, Juan Manuel Cotelo, Ivan Dragicevic, y chicos de Cenáculo de Sor Elvira, entre otros. Luego dio comienzo el rezo del Santo Rosario, el momento de la aparición y la santa Misa presidida por el Sr. Cardenal y concelebrada por unos treinta sacerdotes. Al concluir la eucaristía se dio la Adoración a Jesús Sacramentado. Todo fue transmitido en Directo por Mary TV. Al concluir la adoración al Santísimo Iván dirigió las siguientes palabras.
«En el encuentro diario con la Madre Santísima, lo más difícil es describir el amor de la Madre, cuánto la Madre nos ama y con cuánto amor Ella nos guía. También hoy vino feliz y alegre, y al inicio nos saludó con su saludo maternal: “Alabado sea Jesús, queridos hijos míos.”
Luego, con sus manos extendidas, oró sobre todos nosotros, especialmente oró sobre los sacerdotes aquí presentes, y por Ud., Su Eminencia Cardenal; también por esta diócesis y por los sacerdotes de esta diócesis. Posteriormente, la Virgen también oró durante un tiempo, sobre los enfermos aquí presentes, y luego dijo:
“Queridos hijos, también hoy los quiero invitar de manera especial a orar por todos los que sufren, por todos los que se encuentran en un vía crucis y siguen padeciendo. Les pido que oren para que ellos acepten su cruz, y para que Jesús se glorifique a través de ellos. ¡Gracias, queridos hijos, porque hoy han respondido a mi llamado!”
Posteriormente, la Virgen oró por el Santo Padre, a quien yo encomendé especialmente. Luego la Virgen nos bendijo a todos con su bendición maternal, y bendijo todo lo que ustedes han traído para ser bendecido. Los encomendé a todos ustedes, sus necesidades, intenciones, a sus familias. Luego la Virgen continuó orando sobre todos nosotros y, en oración, Ella se fue en el signo de la luz con el saludo: “Vayan en paz, queridos hijos míos.”»
Escuchamos de forma habitual en la Eucaristía preces pidiendo al Señor que suscite vocaciones entre los jóvenes, que las familias cristianas sean lugares propicios para el nacimiento de nuevas vocaciones, o que el Señor sostenga a nuestros seminaristas, entre otras oraciones. También es frecuente que en varios momentos del año, en muchas diócesis y movimientos, los fieles se reúnan para rezar por las vocaciones.
Pero, a veces, pedimos cosas al Señor y no sabemos lo que pedimos, como dijo en una ocasión Jesús a sus discípulos. Pedimos por las vocaciones de una forma mecánica y sin entrar en el sentido profundo de esta petición. Pedimos por las vocaciones como si lo importante fuese el número y nada más; que haya muchas, sean como sean. También nos ocurre que pedimos por las vocaciones y no estamos dispuestos a ser coherentes en nuestra propia vida con respecto a esta petición.
¿Por qué la Reina de la Paz nos pide orar por las vocaciones? La respuesta a esta pregunta la podemos encontrar en el mensaje que dio a Iván dos semanas después, el 16 de septiembre, en el que nos dice: “Decídanse y ábranse a Él para que Él los guíe. En particular, queridos hijos, ábranse al Espíritu Santo; oro, queridos hijos por todos ustedes, para que se abran más”. Con este mensaje la Reina de la Paz nos está diciendo que orar por las vocaciones no es sobre todo orar por la cantidad de vocaciones; orar por la vocaciones es orar para que, quienes han sido llamados, se decidan verdaderamente por Jesús. Porque para la Reina de la Paz la clave no es el número, sino la santidad de las vocaciones.
También con este mensaje nuestra Madre nos enseña otra cosa muy importante: quien quiere orar bien por las vocaciones debe decidirse él mismo por Jesús y abrir su vida al Espíritu Santo, estando dispuesto a lo que Dios le pida; de lo contrario su oración estará en contradicción con lo que hace y dará poco fruto.
Por lo tanto, oremos por la santidad de las vocaciones y estemos dispuestos a aceptar en nuestra vida lo que Dios nos pide. Esto es lo que nos enseña la Reina de la Paz.
El domingo 11 de septiembre de 2016, se celebró en la Parroquia de Medjugorje la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, coincidiendo, como es tradición, con el primer domingo tras la Natividad de la Santísima Virgen María. Las santas misas se celebraron en la parroquia a las 7 y 8 am, así como a las 12 y 6 pm. El P. Damir Pavic, Secretario de la Provincia Franciscana de Bosnia, celebró la Santa Misa solemne a las 11 en el Monte de la Cruz.
“Queridos fieles, queridos devotos de la Cruz de Nuestro Señor y de la Virgen María, de la que permaneció al pie de la cruz. Hoy, en este santo lugar, en el Monte de la Cruz, celebramos la Santa Misa como se viene haciendo desde 1934, el primer domingo tras la Natividad de la Santísima Virgen María. Muchas personas de esta zona, de Herzegovina y del mundo entero, vienen a meditar sobre la Cruz de Jesucristo, vienen a contemplar la cruz de donde proviene nuestra salvación. Por ello nos hemos reunido hoy aquí entorno a este gran símbolo sagrado de nuestra fe”, declaró el P. Damir en su homilía.
El P. Ivan Dugandzic celebró la Santa Misa al mediodía, en el altar exterior, para todos los que no pudieron subir al Monte. El P. Vjekoslav Milicevic presidió la celebración de la tarde, concelebrada por 69 sacerdotes. Como cada año, durante esa madrugada llegan a Medjugorje ríos de peregrinos, muchos de ellos vienen incluso caminando descalzos.
En el mensaje de este mes, la Madre nuevamente invita a sus hijos a la oración, como ha hecho otras veces. Muchos se pueden preguntar del porqué tal insistencia. Pero la Madre no da detalles, solamente invita. La razón puede ser, porque gran parte de sus hijos abandonan la vida de oración o bien, no saben la importancia que la oración tiene en la vida. Pero también, pueden haber otras 2 razones.
Es probable que la Madre insista también en la oración como vida, porque muchos acaban de descubrir Medjugorje y quiere reforzarles el concepto que Medjugorje es, ante todo, un llamado a la oración constante y con el corazón. Otra razón puede ser, porque ahora el mundo, como nunca antes, necesita de más oración. Pero sea cual fuere la razón del porqué la Madre insiste tanto en este particular, Ella espera que sus hijos respondan como deben. Entonces, ha dicho una vez más: “Queridos hijos, hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes.”
El próximo sábado 1 de octubre de 2016 tendremos encuentro de oración con espiritualidad de Medjugorje en la Parroquia de Punta Carretas a partir de las 17hs.
«Queridos hijos, hoy los invito a la oración. Que la oración sea vida para ustedes. Solamente así su corazón se llenará de paz y alegría. Dios estará cerca de ustedes, y ustedes lo sentirán en su corazón como un amigo. Hablarán con Él como con alguien que ya conocen e, hijitos, sentirán la necesidad de testimoniar, porque Jesús estará en su corazón y ustedes estarán unidos en Él. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor materno. Gracias por haber respondido a mi llamado.»
Message 25 September 2016
“Dear children! Today, I am calling you to prayer. May prayer be life to you. Only in this way will your heart be filled with peace and joy. God will be near you and you will feel Him in your heart as a friend. You will speak with Him as with someone whom you know and, little children, you will have a need to witness, because Jesus will be in your heart and you, united in Him. I am with you and love all of you with my motherly love. Thank you for having responded to my call.”
Messaggio 25 settembre 2016
«Cari figli! Oggi vi invito alla preghiera. La preghiera sia per voi vita. Soltanto così il vostro cuore si riempirà di pace e di gioia. Dio vi sarà vicino e voi lo sentirete nel vostro cuore come un amico. Parlerete con Lui come con qualcuno che conoscete e, figlioli, sentirete il bisogno di testimoniare perché Gesù sarà nel vostro cuore e voi sarete uniti in Lui. Io sono con voi e vi amo tutti con il mio amore materno. Grazie per aver risposto alla mia chiamata”.
Botschaft 25 September 2016
„Liebe Kinder! Heute rufe ich euch zum Gebet auf. Das Gebet möge euch Leben sein. Nur so wird sich euer Herz mit Frieden und Freude erfüllen. Gott wird euch nahe sein und ihr werdet Ihn in eurem Herzen als Freund fühlen. Ihr werdet mit Ihm reden wie mit jemandem, den ihr kennt, und, meine lieben Kinder, ihr werdet das Bedürfnis haben, Zeugnis abzulegen, weil Jesus in eurem Herzen sein wird und ihr vereint in Ihm. Ich bin mit euch und liebe euch alle mit meiner mütterlichen Liebe. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid!“
Message 25 septembre 2016
«Chers enfants, aujourd’hui je vous invite à la prière. Que la prière soit vie pour vous. Seulement ainsi votre cœur se remplira de paix et de joie. Dieu vous sera proche et vous Le sentirez dans votre cœur comme un ami. Vous parlerai avec Lui comme avec quelqu’un que vous connaissez et, petits enfants, vous sentirez le besoin de témoigner parce que Jésus sera dans votre cœur et vous serez unis en Lui. Je suis avec vous et je vous aime tous de mon amour maternel. Merci d’avoir répondu à mon appel.»
Poruka 25 rujan2016
„Draga djeco! Danas vas pozivam na molitvu. Nek vam molitva bude život. Samo tako vaše srce će se ispuniti mirom i radošću. Bog će vam biti blizu i vi ćete ga osjetiti u vašem srcu kao prijatelja. Govorit ćete s Njim kao s nekim koga poznajete i, dječice, imat ćete potrebu da svjedočite, jer će Isus biti u vašem srcu i vi sjedinjeni u Njemu. Ja sam s vama i sve vas ljubim mojom majčinskom ljubavlju. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“
Hace unos dias estuve de nuevo en Medjugorje. Como siempre allí se encuentra uno a gusto, en paz, en un gozoso estado contemplativo. Damos por supuesto que al ultima palabra sobre los fenómenos extraordinarios que allí suceden, la tiene la Jerarquía de la Iglesia, pero sin duda allí está el Señor y la Virgen, y se siente su presencia. He leido un informe sobre Vicka, una de las “videntes”, que traigo al Blog, con todas las reservas.
Tenemos habitualmente la idea que los videntes de Medjugorje son instrumentos o canales que reciben el mensaje que supuestamente les comunica la Reina de la Paz y lo vehiculizan, lo dan a conocer públicamente, y nada más. Pero hay un caso en que no es sólo esto, sucede con Vicka.
Vicka tiene una rica vida espiritual y se ha informado recientemente que posee el poder de bilocación como algunos de los grandes místicos, el caso del Padre Pío.
¿Quién es Vicka?
Vicka Ivankovic-Mijatovic nació el 3 de septiembre de 1964 en Bijakovici, parroquia de Medjugorje. Continúa teniendo apariciones diarias. La Virgen le ha confiado 10 secretos.
Está casada con Marijo Mijatovic, un ayudante por mucho tiempo del sacerdote de Medjugorje P. Slavko Barbaric. Casada en el 2002, cuando Vicka tenía 37 años, la pareja tiene dos hijos, Marija-Sofija y Ante.
Vive en Krehin Grac, cerca de Medjugorje. La intención de oración que la Virgen le confió, es: orar por los enfermos.
Junto con Jacob, fue llevada al Paraíso, al Purgatorio y al Infierno.
La vida de Vicka ha estado marcada por el sufrimiento físico, pero sobre todo por la alegría radiante con que siempre impresionó a las personas que la conocieron. Ella ha tomado el sufrimiento voluntariamente con el fin de avanzar en los planes de la Virgen María, pero siempre se ha negado a hablar de ello.
La Virgen le dictó a Vicka su historia, que escribió en tres cuadernos que pueden ser leídos sólo por ella. Cuando el mundo esté pronto, un sacerdote que ya escogió Vicka, se encargará de su divulgación.
¿Qué son las bilocaciones?
La Bilocación puede ser definida como la presencia simultánea de una persona en dos lugares diferentes.
El festival de los jóvenesfue muy bello. A causa de las JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) esperábamos poca concurrencia de jóvenes, pero estuvimos muy sorprendidos al ver su numerosa respuesta: apenas algo menos que el año pasado. Setenta países representados el primer día con la presencia de más de 400 sacerdotes junto al altar (en lugar de 500 el año pasado). Hemos editado un pequeño video de 5’ que pueden mirar entrando en
El vidente Jakov, que es el más joven de los seis videntes de Medjugorje, desde siempre ha demostrado tener un corazón especialmente sensible y bondadoso. Desde muy pequeño quedó huérfano de padre y madre y tal vez esto influye en que tenga un corazón tan capaz de sentir como suyas las necesidades de los que más sufren.
En Medjugorje también hay personas que necesitan ayuda, porque se encuentran en situaciones de especial necesidad por dificultades familiares, económicas o de otro tipo. Para ayudar a todas estas personas necesitadas Jakov ha fundado una asociación llamada “Las Manos de María” cuyo objetivo es ayudar a los pobres y necesitados, a todos aquellos que se encuentran en dificultades.
Antes de la fundación de esta Asociación Jakov, junto con algunos voluntarios ha trabajado durante 3 años en la parroquia de Medjugorje a través de una Oficina para los Necesitados. El vidente explica que hay un mensaje de la Reina de la Paz que le ha fortalecido y encaminado hacia la fundación de esta Asociación: “Los invito a ser amor allí donde haya odio, y alimento allí donde haya hambre. Hijos míos, abran sus corazones y que sus manos estén extendidas y sean generosas, para que cada criatura, a través de ustedes, de gracias a Dios Creador” (Mensaje del 24 de septiembre de 2004).
Desde la fundación de la Asociación, en el mes de julio del año 2016, ya se han inscrito 50 jóvenes como voluntarios dedicando su tiempo a las personas necesitadas. Más de 200 familias y personas solas reciben cada mes los alimentos que necesitan y la Asociación ha arreglado casas en mal estado y visitado a los enfermos, y a los ancianos que están en los asilos o en los hospitales.
Además y por encima de todo, los voluntarios tienen semanalmente encuentros de oración, que son la fuerza y la raíz de todo lo que realizan, de sus reuniones, de su trabajo y de todas sus actividades.
Las manos extendidas de María siguen tocando corazones y ayudando a los más necesitados. Cada uno de nosotros debemos ser esas manos extendidas.
En el año 2015, vino por primera vez de peregrinación a Medjugorje «Un voto a María por la Patria», formado por grupos de oración de jóvenes y numerosas asociaciones de estudiantes y ex soldados. Esta peregrinación pasa por 18 santuarios marianos, localizados del este al sur de Croacia. Partirá de Osijek el 12 de junio y, tras 1.700 km repartidos en 75 días de camino. El recorrido es el siguiente: Osijek – Vukovar – Vinkovci – Slavonski brod – Daruvar – Bjelovar – Ludbreg – Varazdin – Marija Bistrica – Zagreb – Karlovac – Ogulin – Rijeka – Novi Vinodolski – Gospic – Zadar – Knin – Sibenik – Split – Mostar – Medjugorje – Dubrovnik.
«Con esta peregrinación, deseamos dar gracias a Dios de una manera especial por la dimensión religiosa y espiritual de nuestra Patria y transmitir a todos los jóvenes una mejor visión de la historia de la guerra que hemos padecido, animándoles a reflexionar sobre su compromiso de construir un futuro mejor para nuestra Patria. A estos dos objetivos fundamentales se unen otros dos: ofrecer a los jóvenes la oportunidad de conocer la herencia histórico-cultural de la República de Croacia e incentivar el desarrollo de las regiones. Una particularidad del evento que cabe destacar es el hecho de que el recorrido de la peregrinación estará adaptado para viajar en bicicleta, constituyéndose así el carril bici más largo de la República de Croacia.»
Zvonko Smukavic nació en Jugovac cerca de la ciudad de Karlovac, en Croacia, en dónde vive aunque trabaja en Canadá desde hace más de 40 años. Vino a Medjugorje por el 35 aniversario de las apariciones de la Virgen siendo además su quinta vez aquí, tras venir por primera vez en 1982. Fue en el primer aniversario de las apariciones de la Virgen en 1982, cuando Zvonko experimentó su conversión.
«Vine aquí para orar por mi padre enfermo. Llegué a la oficina de la parroquia y me encontré con un sacerdote que se me presentó como el P. Slavko Barbaric. Él sugirió que entrase en la capilla, donde seis videntes iban a tener la aparición y que era una gracia para mí. Me quedé profundamente conmovido por vivir esa experiencia, llorando todo el tiempo. Desde ese día, se convirtió en «el misionero de Medjugorje» – Así es como me llaman en estos años. Siempre que puedo, hablo de las apariciones de aquí a la gente que amo. Podemos ver en estos días que todo el mundo viene hasta aquí; yo sólo quiero sugerir a las personas que no están en el buen camino que vengan aquí. Todos los eventos de Medjugorje son importantes y es importante participar en la Santa Misa, rezar el Rosario y subir el Monte de las Apariciones y el Krizevac. No podemos permanecer pasivos, tenemos que avanzar en nuestra fe todo el tiempo «, dijo el Sr. Smukavic.
A TODOS LOS CENTROS Y GRUPOS DE ORACIÓN MARÍA REINA DE LA PAZ MÉXICO
Estimados hermanos en Jesucristo y María Santísima, la Reina de la Paz:
Reciban un saludo de Paz, esperando que se encuentren bien. Con alegría hacemos nuevamente la invitación a que participen en el XXV ENCUENTRO NACIONAL DE CENTROS Y GRUPOS DE ORACION REINA DE LA PAZ MEXICO con el lema “DIOS TE SALVE REINA Y MADRE DE MISERICORDIA”, del 25 al 28 de octubre del presente año, en la sede de la CASA LAGO de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Queremos vivir nuestro encuentro en el AÑO JUBILAR DE LA MISERICORDIA”.
Por tal motivo les hacemos la más cordial invitación a inscribirse. La cuota es de $2,000.00(dos mil pesos) por persona. Los sacerdotes que participan solo aportan la mitad de la inscripción. Pedimos depositen el 50% (la mitad) para la preinscripción, a la cuenta a nombre de Alejandro Medina Morales, BANCOMER No. 2906797555 Clabe Interbancaria 012010029067975551 Favor de notificar el depósito enviando copia de la ficha de inscripción al fax (01) 4499154005 o al equipoconamexico@hotmail.com. Cuando ésta sea recibida, quedaran registrados y les confirmaremos su participación.
Las habitaciones se asignarán conforme se vayan inscribiendo si tienen petición de habitación en planta baja por recomendación médica les pedimos nos la hagan saber para poder organizar.
Tendremos la presencia del Pbro. Francisco Verar, del Pbro. Roel Osorio, del Pbro. Rafael Zacarías como predicadores, además, de la presencia de algunos sacerdotes que viven la espiritualidad de “María Reina de la Paz”.
Como llegar a la CASA LAGO de la Conferencia del Episcopado Mexicano, dirección:
San Benito # 9 Col. Lago de Guadalupe, Cuautitlán, Izcalli. Estado de México (http://www.casalago.mx/index.php/como-llegar).
Les recordamos preparen su informe de actividades para entregarse por escrito y nos comparten máximo cinco fotografías de sus actividades.
Para cualquier información comunicarse a los teléfonos: María del Carmen Villar Rubio 4444239719, Esmeralda Álvarez Mendoza 9241367159, Alejandro Medina y María Loera 4494141249, 4499154005, o al correo equipoconamexico@hotmail.com.
Encomendamos a Nuestra Santísima Madre la Reina de la Paz la realización de nuestro encuentro, a la vez que les pedimos su oración para prepararlo y vivirlo en fe y alegría.
EQUIPO COORDINADOR NACIONAL
PBRO. RAFAEL ZACARIAS GARCIA
MARIA DEL CARMEN VILLAR RUBIO ESMERALDA ALVAREZ MENDOZA
MARIA LOERA Y ALEJANDRO MEDINA
Este es el testimonio de Marco , que peregrinó por primera vez a Medjugorje con muchos prejuicios y volvió pensando de una manera muy diferente:
“Me llamo Marco y quiero hacer público mi testimonio por amor a la verdad, que siempre tiene que ser proclamada y acogida. Medjugorje y yo nunca habíamos tenido una buena relación por muchos motivos. Uno de los principales era que mi párroco se manifestaba totalmente contrario a las apariciones y no quería en absoluto oír hablar de ellas, e incluso confidencialmente me decía que era cosa del demonio. Tampoco a mi obispo le había oído hablar nunca del pequeño santuario en Bosnia, y así me convencí de que en aquel lugar nunca pondría mis pies por ninguna razón del mundo.
Sin embargo, personas muy creyentes me hablaban de las apariciones de la Virgen en Medjugorje y me contaban su experiencia de paz y de alegría inmensas. En mi deseo de descubrir la verdad sobre el asunto tomé la decisión de ir a aquel lugar.
Recibí una invitación de un amigo para ir y acepté.
Yo he estado en Lourdes y fue una bellísima experiencia; he estado en Fátima y ha quedado para siempre en mi corazón; pero no es comparable a lo que me ha sucedido en Medjugorje ¿Qué he visto? Mucha oración, mucha fe e interminables filas en los confesionarios. No escuché hablar mal de los que son contrarios a las apariciones y de los que no creen. Mi escepticismo se ha desvanecido y ha dejado paso a una convicción profunda de que este lugar tan sencillo ha sido elegido por Dios para realizar algo grande.
En Medjugorje he sentido todo el amor de la Virgen en mi corazón y este abrazo nunca lo podré olvidar. No deseo convencer a nadie con mi testimonio, solo quiero decirlo públicamente para que pueda ayudar a otras personas. Como consejo de amigo quiero decirles que no hablen nunca de Medjugorje sin conocerlo de verdad, para que no les ocurra lo mismo que a mí.
Que la Reina de la Paz, nuestra Madre del Cielo, los bendiga a todos”.
Nota: Basado en un testimonio publicado en lalucedimaria.it. Traducción y redacción por Reina de la Paz TV
«En la Provincia Franciscana de Herzegovina es frecuente la rotación de los sacerdotes. Con pesar tuvimos que despedirnos del padre Boris, encargado de los peregrinos de habla francesa, quien fue trasladado a Marsella. Marselleses, ¡regocíjense por su llegada! Nos alegramos de que nuestro párroco, Fra Marinko Sakota, permanezca con nosotros porque asegura una vida parroquial de alta calidad y un eficiente servicio a las multitudes de peregrinos de todas lenguas, culturas y tradiciones que nos visitan. ¡Que la Gospa nos lo conserve aún por largo tiempo!
Muchos nos piden noticias de Fra Jozo Zovko. Permanece aún con los franciscanos de Zagreb, en Croacia. Sin embargo, durante el verano, su Comunidad le ha solicitado que se ocupara de la restauración de un antiguo monasterio actualmente en ruinas en la isla de Badija, con el propósito de devolverle su esplendor espiritual de antaño. A pesar de su cansancio y de sus 75 años, su salud es buena. ¡Continuemos orando por él! ¡Quién sabe qué le tendrá preparado el Señor para el porvenir!»
Que alegría tiene Nuestra Madre cuando sus hijos van a su encuentro para venerarla, honrarla, presentarle sus necesidades y agradecerle por las gracias que les ha concedido.
¡Nuestra Madre es sencilla! El regalo más grande que le podemos hacer es hacernos espacio en nuestras agendas ocupadas y pasar tiempo con ella y con su Hijo Jesús. Es tan sencilla que se alegra y es feliz cuando nosotros rezamos el Rosario, el Ángelus o cuando hacemos Novenas. Ella, que es Mamá y enseñó a rezar a Jesús, se pondrá feliz si tú enseñas a rezar a tus hijos y rezan juntos en familia. Ella estará feliz si priorizas a Jesús en la Eucaristía por sobre todas las cosas, participando de la Santa Misa y yendo a su encuentro en la Adoración Eucarística. Ella se pondrá feliz si ponemos a Jesús en primer lugar en nuestras vidas, porque si lo hacemos seremos felices, porque cuando descubrimos el amor de Jesús y de la Virgen, y le damos el lugar que les corresponde en nuestras vidas, encontraremos la verdadera felicidad y ya nunca nos podremos apartar de ella.
El mundo actual necesita santos, personas como vos y como yo, que seamos testimonio del amor de Jesús en nuestras vidas con nuestro ejemplo de vida. Nuestra peregrinación por esta vida tiene una meta: ¡ser santos! ¿Están dispuestos a llegar a esa meta?
«Queridos hijos, también hoy los invito: no, no acepten lo que el mundo les ofrece y les da. ¡Decídanse por Jesús!, en Él está su paz y el gozo. Decídanse y ábranse a Él para que Él los guíe. En particular, queridos hijos, ábranse al Espíritu Santo; oro, queridos hijos por todos ustedes, para que se abran más. Oro por todos ustedes e intercedo por todos ustedes junto a mi hijo. ¡Gracias, queridos hijos, también hoy porque han respondido a mi llamado!»
En los primeros días de las apariciones ocurría algo que humanamente no tiene explicación y que no es muy conocido, pero es una prueba más de que lo que ocurría y ocurre en Medjugorje no es un invento humano.
Cuando se acercaba la hora de la aparición de la Reina de la Paz los videntes iban hasta el comienzo del monte atraídos por una fuerza interior muy grande. Esperaban allí y en un determinado momento la Reina de la Paz se les aparecía en la cima. Cuando esto ocurría los niños quedaban en éxtasis, con los ojos fijos en la Virgen, que les llamaba desde la cima del monte y ajenos a todas las circunstancias exteriores que les rodeaban. Con los ojos fijos en la Virgen comenzaban a subir velozmente sobre el monte, pasando entre las piedras y los arbustos como si caminasen por el más llano y amplio de los caminos. Por más que las personas intentaban seguirles, les resultaba imposible ascender a la velocidad que los niños. No podían ni siquiera conseguirlo los hombres más fuertes y jóvenes. Era sorprendente que, además, subían a esta velocidad sin mirar ni por un instante al suelo, porque tenían los ojos fijos en la Gospa.
Cuando las personas llegaban a la cima del monte, extenuadas por el esfuerzo y la velocidad con que subían, se encontraban a los niños arrodillados, en éxtasis y con la respiración completamente normal, como quien no ha hecho ningún esfuerzo. Para todos era una prueba más de que los niños estaban recibiendo una verdadera gracia que venía de Dios.
Compartimos el vídeo completo de la Adoración al Santísimo realizada en Medjugorje el día jueves 15 de septiembre de 2016. La Adoración fue dirigida por Fra. Perica Ostojić.
«Hablando con sacerdotes de otros países, todos me decían lo mismo: si te sientas a confesar en tu parroquia, puede que los primeros días no tengas gente, pero pronto los fieles lo saben y empiezan a frecuentarte.»
Por tercer año consecutivo he estado en Medjugorje poco más de dos semanas. El objetivo de mi viaje es muy simple: sentarme a confesar, con lo cual vivo y ejercito mi sacerdocio de modo muy especial esos días.
Creo que el sacramento de la Penitencia es una de las grandes realidades de la Iglesia católica. No sólo porque allí se realiza concretamente la promesa que hizo Jesucristo a sus apóstoles en su primera aparición después de la resurrección: “Y dicho esto, sopló sobre ellos el Espíritu Santo y les dijo; ‘Reciban el Espíritu Santo; a quienes le perdonen los pecados, les quedan perdonados’” (Jn 20,22-23). Esta frase de Jesús me recuerda que la dimensión espiritual es una de las más importantes, si no la más importante, del ser humano. Personalmente me impactó mucho, cuando ante la inminencia de la muerte de un conocido terrorista, sus presuntos amigos le buscaron la ayuda de un psicólogo y a ninguno se le ocurrió que lo que esa persona necesitaba realmente era la ayuda de un sacerdote para ponerse en paz con Dios por el sincero arrepentimiento de sus gravísimos pecados. No quiero criticar con ello a psicólogos y psiquiatras, y de hecho he aconsejado a penitentes que fueran a ellos, pero cuando el problema es de tipo religioso, la persona más indicada es el sacerdote en el sacramento de la confesión. Lo que para mí también es evidente, es que si debemos aconsejar, y ésta es una de las principales funciones del sacerdote, no debemos descuidar el estudio, como una de nuestras principales obligaciones.
Suele decirse de Medjugorje que es el confesionario del mundo. No sé si esa frase será verdad, pero que es uno de los sitios donde más gente se confiesa, eso es indiscutible. Una de las cosas que me agradan de allí, es que inmediatamente de sentarme en el confesionario, ayudado por el hecho que hablo varios idiomas, se me formaba una cola que tenía para varias horas y lo mismo les sucedía a los sacerdotes italianos, que eran indiscutiblemente el grupo más numeroso. Hablando con sacerdotes de otros países, todos me decían lo mismo: si te sientas a confesar en tu parroquia, puede que los primeros días no tengas gente, pero pronto los fieles lo saben y empiezan a frecuentarte, por lo que tengo claro que la culpa de la crisis de la confesión, no la tienen los fieles sino los sacerdotes que no nos sentamos a oír confesiones.
Entre los penitentes, al haber tan gran número es evidente que te encuentras de todo. Al ser Medjugorje un lugar de peregrinación, es relativamente fácil encontrarte con personas cuya última confesión fue hace varias decenas de años. Pero la media de vida cristiana es bastante alta y ello se nota en las bastantes parejas de novios que intentan vivir un noviazgo cristiano en castidad, a fin de formar una verdadera familia cristiana, o los casos, relativamente numerosos, de jóvenes que estaban allí, buscando su discernimiento vocacional, es decir pedir luz a la Virgen sobre cuál era su puesto en la vida: una vocación religiosa o una vocación matrimonial. Pero seguramente la petición más sentida y mayoritaria era la búsqueda de la paz. En mis penitencias me gusta decir a los que se confiesan que pidan un aumento de fe. Como hacen los Apóstoles en Lc 17,5, así como el don de la oración, sin la cual no hay vida cristina, y el de la alegría, siguiendo la recomendación de San Pablo en 1 Tes 5,16: “Estén siempre alegres”. Tras este viaje he añadido la petición de la paz, especialmente la paz interior de la conciencia.
Como sacerdote, deseo agradecer a mis penitentes el bien inmenso que me hacen, porque desde hace bastante tengo muy claro que los favores no son nunca en una única dirección y el confesionario es uno de los sitios donde mejor se aprecia la grandeza del sacerdocio, como expresa muy bien el Apóstol Santiago, que termina así su Carta: “Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad y otro le convierte, sepa que quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados” (5,19-20).
P. Livio – Queridos amigos de Radio María, tenemos en directo a la vidente Marija que nos da el mensaje de la Reina de la Paz del, 25 de junio de 2016, cuando se celebra el 35º aniversario de las apariciones. ¡Hola Marija!
Marija – ¡Hola Padre Livio! Saludo con mucho gozo a todos los radioyentes de Radio María y querría compartir con ustedes la alegría de esta jornada, la presencia de la Virgen entre nosotros, 35 años de gracia. Y la Virgen nos ha dado el mensaje siguiente:
“Queridos hijos! Den gracias a Dios conmigo por el don de poder estar con ustedes. Oren, hijitos, y vivan los Mandamientos de Dios para que sean felices en la Tierra. Hoy, en este día de gracia, deseo darles mi bendición maternal de paz y de amor. Intercedo por ustedes ante mi Hijo y los invito a perseverar en la oración para que con ustedes pueda realizar mis planes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
P. Livio – ¿Cómo está viviendo Medjugorje este 35° aniversario?
Marija – Con gran gozo y agradecimiento de corazón. Hay muchas personas que han participado en la novena, ha sido muy bella, con subidas al monte de las apariciones durante la noche y durante el día. Este año hemos hecho la novena con los peregrinos, comenzando a las 6 y rezando el Rosario, con todos los peregrinos que llegaban. Ha sido muy fuerte porque la presencia de la Virgen se sentía. Donde hay oración, se nota su presencia. Ayer por la tarde la Virgen se apareció de forma extraordinaria, duró más, y nos dio el mensaje. En la Santa Misa, en el altar había 251 sacerdotes. En los confesonarios hay largas filas con muchos sacerdotes confesando. Aquí se nota la presencia de Dios. La Misa acaba de terminar y ahora hay adoración, que durará toda la noche. Ha habido orquesta de Dubrovnik: una gran fiesta con cantos alegres, de júbilo y de agradecimiento a la Virgen. Nos conmovemos incluso con las prédicas que los frailes nos dan cada tarde, con tanta gente que ha venido aquí. Se siente el Paraíso. Estos días los estamos viviendo de forma especial, Padre.
P. Livio – He visto fotos de hoy, había muchos.
Marija – Esta mañana, sobre todo, cuando me he despertado, para ir a la montaña de las Apariciones, he visto muchas personas croatas que han venido y que decían “sea alabado Jesucristo y María” y les dije que la Virgen les escucha en croata, y les pregunté de dónde venían. Me han dicho que han caminado toda la noche y algunos durante tres días descalzos por las intenciones de la Virgen. Esto solo lo da la fe. Gracias a Dios en estos días la fe palpita, se siente fuertemente. Y agradecemos la presencia de la Virgen, aquí en Medjugorje.
P. Livio – La Virgen nos ha dicho también que vivamos los Mandamientos, lo ha repetido muchas veces últimamente.
Marija – Aún hoy la Virgen nos ha dicho de vivir los Mandamientos, porque solo así podemos ser felices en la tierra. No hay felicidad en la tierra sin los Mandamientos. La Virgen nos está repitiendo: “Sin Dios no tienen ni futuro ni vida eterna”. Como tantas veces. Por esto nos dice que vivamos los Mandamientos de Dios.
P. Livio – Oye Marija, cuando tuviste la aparición el 25 de junio de 1981, ¿te imaginaste que podría durar tanto?
Marija – No, no lo podíamos imaginar. Cada día estamos viviendo esta gracia. No sé si pueden entender que para nosotros la presencia de la Virgen no se ha convertido en una costumbre, es aún una sorpresa, un don, una gracia. Es el Paraíso que baja a la tierra. Esta tarde en la sacristía, antes de la Misa, hablaba con los frailes y las hermanas: estaban conmovidos viendo la estatua de la Virgen que venía en procesión con muchas flores, en medio de la gente, y con tantos sacerdotes que iban al altar. Decían que les palpitaba el corazón. Y yo les dije sonriendo: “¡Se conmueven por haber visto una estatua! ¡Y yo que veo la Virgen de verdad, que baja del Paraíso!” Me conmuevo aún hoy y agradezco a Dios este gran don.
P. Livio – ¿por qué esta presencia tan larga?
Marija – Porque creo que estamos pasando un momento difícil y el hombre ha perdido a Dios. El hombre confía demasiado en sí mismo. La Biblia nos dice: “Maldito el hombre que confía en el hombre”. En cambio nosotros confiamos demasiado en nosotros y no en Dios. Por esto la Virgen se aparece y dice: “Vuelvan a Dios, porque sin Dios no tienen futuro, ni vida eterna”.
P. Livio – Escucha Marija, nos puedes explicar algo del primer día, de la primera vez que viste a la Virgen el 25 de junio, porque el 24 ya sé que tú no estabas… ¿Nos puedes contar cómo fue ese 25 de junio de 1981?
Marija – Nadie podía imaginar que la Virgen se iba a aparecer de nuevo. Porque el primer día la Virgen apareció en la colina de las apariciones con el Niño Jesús en brazos, cubierto con una especie de velo. Entonces la Virgen lo destapaba y les señalaba el Niño Jesús. Entonces el 25 sintieron la necesidad, el deseo, de volver allí, de subir a la colina para ver si la Virgen se volvía a aparecer. Mi hermana, mi padre y mi madre, como estábamos en pleno comunismo, tenían miedo de ir a la cárcel, de que los mataran, porque durante el comunismo la policía arrestaba a mucha gente, se la llevaba y nunca más volvía a saber de ella. No se sabe ni siquiera dónde están sus tumbas. Mi padre y mi madre se asustaron y agarraron a mi hermana, que el primer día había visto a la Virgen, y se la llevaron al otro lado. Y yo me quedé en casa para preparar la cena. Cuando Vicka ha venido a buscar a mi hermana porque necesitaba volver allí, ella no estaba, pero estábamos Jakov y yo y fuimos, más por curiosidad, nunca podía imaginarme que la Virgen se aparecería. Fuimos allí y la Virgen estaba allí, presente en la colina y de nuevo nos ha llamado, y nos asustamos, y no podíamos imaginar que la Virgen nos llamaba, que iba a aparecer…
P. Livio –… ¿no estaba el Niño Jesús esta vez?
Marija – No estaba el Niño esta vez. La Virgen se aparece siempre con el Niño Jesús el día de Navidad.
P. Livio – ¿Y ustedes qué hicieron cuando la Virgen los llamó?
Marija – Nosotros dijimos: la Virgen nos llama, tenemos que ir. Y empezamos a subir. No notábamos los pies desnudos, ni las piedras, parecía que estábamos caminando sobre nubes. Los primeros días esperábamos bajo el monte a que se apareciera la Virgen, y cuando se aparecía subíamos hacia Ella. Estas eran las experiencias de los primeros días. La gente decía que parecíamos volar. Intentaban seguirnos pero nosotros íbamos mucho más deprisa.
P. Livio – Entonces, después de la aparición, el día 26 de junio, cuando la Virgen ya se había aparecido a los 6, tuviste una aparición muy especial.
Marija – Sí. La Virgen se apareció y después de la aparición yo empecé a bajar por un caminito de ovejas que había, quería ir por un atajo, para llegar a casa sin pasar entre toda la gente. Porque a raíz de las apariciones cada vez venía más gente de día y de noche. Así llegaba a casa más rápido, porque no comíamos, no bebíamos, no dormíamos… Nos preguntábamos “¿por qué yo? … si yo no soy mejor que otros”, teníamos tantas preguntas en el corazón…
Y estaba bajando cuando la Virgen se apareció y dijo: “paz, paz, paz. Paz con Dios, paz con los hombres, paz en los corazones de los hombres”. Y este ha sido el primer mensaje que ha dado la Virgen. Y la Virgen se puso a llorar. Pero después nos dijo que había venido aquí con el nombre de Reina de la Paz.
P. Livio – ¿Y tú qué hiciste después de esta visión, de esta aparición especial?
Marija – Padre Livio yo estaba en shock, bloqueada! No podía ni imaginármelo. Porque nosotros éramos niños y me parecía algo demasiado grande… Cuando llegué abajo me puse a gritar: “la Virgen ha llorado! Nos ha dicho paz! paz a ustedes!”. Y muchas familias que estaban en guerra han hecho las paces… Ha sido un triunfo. Yo me acuerdo de mis amigas del colegio que me conocían como una niña tímida decían: “hemos visto a Marija que gritaba Paz!, que le había dicho la Virgen. El Espíritu Santo está con ella y se ha hecho fuerte. Está gritando, está dando testimonio!”
Porque no éramos nosotros, era Dios que nos utilizaba, era la presencia de la Virgen que nos transformaba…, ya en ese tiempo. Y no teníamos miedo de nada, ni de morir, ni de la cárcel… En nuestro corazón solo estaba el mensaje de la Virgen y su presencia, que colmaba nuestra vida, que nos daba la alegría. Con la Virgen sentíamos la presencia del Paraíso.
P. Livio – Marija, ¿tus padres no tenían miedo de que te ocurriera algo?
Marija – Sí tenían miedo, pero entonces dijeron: “nosotros ya hemos puesto nuestra parte, ahora Dios ha elegido a nuestra familia”… Y empezaron a rezar. Porque también ellos eran pobres y no sabían qué hacer… Abrieron nuestra casa y muchas veces mi madre desesperada decía que nuestra casa se había convertido en la estación de tren. La gente llegaba, se iba, curioseaba, nos miraba y nosotros les dábamos de comer o beber lo que teníamos. Me acuerdo que les dábamos agua cuando llegaban porque parecía más fresca, aunque hacía mucho calor. Cuando se acababa el agua, me acuerdo que un día papá dijo: “pues les damos vino”, y nos reíamos, porque decíamos ahora veremos dos veces a la Virgen… Y él se reía siempre, decía: “fíjate, ¡nunca habría imaginado que la Virgen podía elegir a nuestra familia”!
Estábamos todos sorprendidos. No sabíamos qué hacer. Sabíamos que lo único que podíamos hacer era rezar. Decíamos: “Señor haz Tú, porque nosotros no sabemos, que se haga tu voluntad en nuestras vidas…”
P. Livio – ¿Es correcto o exagerado decir que, de alguna forma estamos todavía en los inicios del camino de la Virgen?
Marija – Nosotros no conocemos los proyectos de Dios, no conocemos los proyectos de la Virgen, pero esta noche la Virgen nos ha dicho: “los invito a perseverar en la oración, ya que a través de ustedes puedo realizar mis planes”. Yo creo con firmeza que la Virgen está realizando el triunfo de su Corazón Inmaculado, como dijo en Fátima, y que está en acto también a través de nosotros, que tenemos la santidad y la intención de vivir los mensajes de la Virgen y los mandamientos de Dios, viviendo y alegrándonos en la Ley de Dios.
P. Livio – Así que desde que la Virgen se apareció, ese 25 de junio de 1981, empezó el triunfo de su Inmaculado Corazón, o sea que su luz pudo resplandecer en todo el mundo y conquistar los corazones.
Marija – Nosotros podemos observarlo aquí, ya que esta parroquia, sin la Virgen, es una pedrera. No hay nada bello en Medjugorje, pero su presencia lo hace todo bello y cuando dices “Medjugorje” se te abre el corazón. Y esto no acontece a causa de una persona, sino a causa de la Virgen. Cuando pienso en la Virgen y en su presencia aquí, en medio de nosotros, alabo al Señor y le doy gracias, pues nos está utilizando como instrumentos suyos. No somos buenos… lo intentamos, pero somos humanos, pero cuando el Señor escoge algo, lo transforma todo en algo bueno. Lo mismo pasa con nosotros: solo somos pobres instrumentos, pero el Señor nos transforma y nos utiliza como quiere y cuando quiere. Esta mañana vi a las personas que subían a la colina llorando de alegría: estaban arrodillados delante de la imagen de la Virgen, junto con nosotros, y nos decían “¡gracias!”. Yo, dentro de mí, me repetía que todos tenemos que agradecer a la Virgen. Les sonreía y decía: “¡Gracias a Dios! ¡Gracias a ustedes que estáis aquí! ¡Gracias por vivir los mensajes de la Virgen!”. Tal y como la Virgen siempre nos repite, en todos los mensajes: “¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”. Es una ocasión para agradecer a todas las personas que han puesto en práctica, en su vida, los mensajes de la Virgen. Porque quien lo ha hecho se ha convertido en mejor cristiano, en mejor feligrés, se ha convertido en testimonio de fe.
P. Livio – Marija, la Virgen afirmó que muchos han acogido su llamada, pero otros tantos no han querido tomar en consideración su presencia. Creo que tenemos que llevar a la Virgen en nuestros corazones, en nuestras familias, de tal forma que en nuestras casas, en nuestras vidas – cuando estemos lejos de Medjugorje – la Virgen esté presente.
Marija – Ya han transcurrido 35 años, ¡imagínate cuantas personas se han enterado! Hoy se me ha acercado una persona, y yo le he pedido al Señor que pudiera entender en qué idioma me iba a hablar. Conozco bien a esta persona, desde hace años, pero no me acordaba del idioma – vamos envejeciendo… muchas personas las ves durante años y luego ya no las ves más durante mucho tiempo –. Pero en ese mismo momento entendí que esa persona formaba parte de la familia de la Virgen, esa familia que la Virgen quiso construir, donde somos una persona sola, y esto es lo que cuenta. También la familia de Radio María. En estos días he visto muchas camisetas de Radio María, con los símbolos de las distintas realidades que estamos viviendo, y cada uno de nosotros, de una forma u otra, intenta manifestarse diciendo “yo soy cristiano”. Esto nos infunde una inmensa alegría: nos abrazamos, nos felicitamos – no solo nosotros los videntes, sino todo el mundo, todos los que viven los mensajes de la Virgen –.
P. Livio –Todos los que han contestado a la llamada.
Marija – Exactamente.
P. Livio – Bueno, Marija… yo también estoy conmovido por tu testimonio. Como has hablado de nuestra radio, quiero encomendarte toda la familia de Radio María, una familia que es un don de Dios, porque nos reunimos para rezar, para vivir los mensajes, así que te pido que nos encomiendes a la Virgen para que podamos ser perseverantes en responder a su llamada, sin cansarnos nunca.
Marija – Sí Padre Livio, esto lo hago siempre. Ahora estoy hablando con ustedes, y aquí en el altar exterior hay un gran gentío que está rezando y adorando a Jesús, y yo los llevaré delante de Él: toda la familia de Radio María, todas las personas que están enfermas, desesperadas, todos los jóvenes, todos los que nos escuchan. Esta noche, de forma especial, hemos rezado por los consagrados, por los sacerdotes, así que aquí nuestra oración es continua. Ahora tengo que abandonar esta conversación para ir a la adoración, a agradecerle a Jesús este día. Al mismo tiempo, permíteme Padre Livio decir una última cosa: en Medjugorje está la Virgen, la Madre; yo creo que con la Virgen, con la Madre del cielo, nosotros somos ricos. Mientras esté con nosotros y nos guíe, nos mantenemos serenos puesto que ella es nuestra esperanza, ella es nuestra estrella que nos conduce a su Hijo Jesús. Ponemos en sus manos nuestro pasado, le ofrecemos nuestro presente y nos dejamos guiar por ella, por la Madre celestial. Nos consagramos a su Inmaculado Corazón, para que nosotros también podamos ser parecidos a ella. Por esto rezaré por vosotros, de todo corazón, delante de Jesús.
P. Livio – ¡Muchas gracias queridísima Marija!
Fuente: Radio María Italia
Traducción del italiano a cargo del equipo de Virgen de Medjugorje
El pasado domingo, 11 de septiembre, la parroquia de Medjugorje celebró la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz. Las Santas Misas se celebraron en la Parroquia a las 7, 8 am y 12 pm, así como a las 6 pm. La Misa solemne tuvo lugar en el Monte de la Cruz a las 11 am. Ese día no se celebró la Eucaristía en las iglesias filiales a la parroquia.
La Parroquia de Medjugorje celebra tradicionalmente la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz el primer domingo después del día de la Natividad de la Santísima Virgen María. En honor del Año Santo de la Redención de 1933/1934 -a iniciativa del entonces párroco y a pesar de la gran pobreza de la época-los feligreses de Medjugorje decidieron construir una enorme cruz en el monte que preside Medjugorje. Colocaron las reliquias de la vera cruz en la que Jesús fue crucificado que recibieron de Roma en el interior de la misma. El 16 de marzo de 1934 se celebró la primera Misa a los pies de la cruz y desde ese día el monte Sipevac es conocido como “Monte de la Cruz” (“Krizevac”). Fue a partir de 1935 cuando el entonces obispo Mons. Alojzije Misic decretó que la Santa Misa de la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz se celebraría en Medjugorje el primer domingo después del día de la Natividad de la Santísima Virgen María.
Como podemos comprobar, tanto feligreses como amigos de las parroquias locales han celebrado esta festividad con anterioridad a las apariciones de la Virgen de 1981. A partir de entonces, se viene registrando la presencia de peregrinos procedentes de todo el mundo.
“Queridos hijos, los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado. Deseo que se consagren personalmente, como familia y como parroquia, de manera que todo pertenezca a Dios a través de mis manos (octubre 1988)
Qué significa “Consagrarse a María” – Fragmento de la revista Madre de Dios
“Consagrarse a la Virgen” significa abrazarla como verdadera madre, en línea con el ejemplo de Juan, porque ella ya ha tomado en serio su maternidad con nosotros.
El fuerte sentido de la consagración
La consagración es un Acto complejo, que se diversifica en varios casos: una cosa es cuando un creyente se consagra personalmente, asumiendo compromisos específicos, otra cosa es cuando se consagra un pueblo, una entera Nación o incluso la Humanidad.
La consagración individual está teológicamente bien explicada por san Luis María Grignion de Montfort, del cual el Papa, con su lema “Totus Tuus” (inferido del mismo Montfort, que a su vez lo había tomado de san Buenaventura) es el primer “modelo”
El Santo de Montfort destaca dos razones que nos impulsan a hacerlo:
1- El primer motivo nos es ofrecido por ejemplo del Padre, que nos ha dado a Jesús por medio de María, confiándoselo a Ella. De ello se deduce que la consagración es reconocer que la divina maternidad de la Virgen, siguiendo el ejemplo de la elección del Padre, es la primera razón de la consagración.
2- El segundo motivo es el ejemplo del propio Jesús. Sabiduría encarnada. Él se ha confiado a María no solo para tener de Ella la vida física, sino también para ser “educado” por Ella, creciendo “ en edad, sabiduría y gracia”.
“Consagrarse a la Virgen” quiere decir, en esencia, acogerla como verdadera madre en nuestra vida, en línea con el ejemplo de Juan, porque ella ya ha tomado en serio su maternidad con nosotros: nos trata como hijos, nos ama como hijos, nos proporciona todo como hijos.
Por otra parte, acoger a María como madre significa acoger a la Iglesia como madre (porque María es la Madre de la Iglesia); y también quiere decir acoger a nuestros hermanos en humanidad (porque todos somos igualmente hijos de la común Madre de la Humanidad).
El sentido fuerte de la consagración a María está propiamente en el hecho de que con la Virgen nosotros queremos establecer una verdadera relación de hijos con su madre: porque una madre es parte de nosotros, de nuestra vida, y no se la busca solo cuando se siente su necesidad porque hay alguna cosa que pedirle…
Luego, dado que la consagración es en sí un acto que no es fin en sí mismo, sino un compromiso que se tiene que vivir día a día, aprendemos – detrás de los consejos de Montfort- a hacer, aunque sea, el primer paso que esta conlleva: hacer todo con María. De ello nuestra vida espiritual ganará con seguridad.
Palabras del P. Gabriele Amorth
¿Cómo consagrar la familia al Corazón Inmaculado de María?
Es importante ponerse bajo la guía de María porque solo Ella nos puede llevar a ser algo sagrado y todo de Dios. Por nuestra parte:
1- Hay que preparar la consagración con un tiempo de oración común en la familia, posiblemente el Rosario con la lectura de sus mensajes.
2- Eliminar de casa todo lo que disgusta al Señor (no ver ciertos programas de televisión, no leer ciertos periódicos, modificar un determinado lenguaje, no profanar la fiesta, las obras de caridad necesarias).
3- Confesarse y tomar los compromisos que María recomienda en Medjugorje.
Seguidamente, un día establecido, después de la Comunión en Misa hacer un acto común de consagración, que puede ser el de Jelena. La consagración debe ser repetida a menudo, tal vez con una fórmula breve, ej.: “Somos todos tuyos, oh María, y cada cosa nuestra es tuya.”
Directamente la Virgen, en Medjugorje, empieza a hablar en 1988, pero todo su mensaje: presencia, actitud, contenido, no nos muestra otra cosa que el hecho de que ella ha venido y continúa viniendo para enseñarnos lo que es la consagración y cómo se vive. La Consagración a su Corazón es el medio, la vía para vivir el Amor, para vivir todos los medios de gracia con amor, para llevar el amor en la vida y alcanzar a Dios-Amor. “Queridos hijos, los invito a consagrarse a mi Corazón Inmaculado. Deseo que se consagren personalmente, como familia y como parroquia, de manera que todo pertenezca a Dios a través de mis manos» (octubre 1988)
La Consagración no es solo una fórmula, una plegaria, también es un cambio radical. En Misa, con la consagración, el pan y el vino cambian y se convierten en Cuerpo y Sangre de Jesús. En nuestra vida, con la consagración toda nuestra forma de vida debe cambiar y de natural debe convertirse en sobrenatural. No solo nos comprometemos a vivir en la gracia de Dios, sino que todo aquello que hacemos, lo queremos hacer para cumplir la voluntad de Dios, para complacerlo, por su amor, y todo se lo ofrecemos a Él.
Hay una consagración personal que compromete al propio individuo; hay una consagración familiar que quiere elevar y santificar toda la vida de la familia, las relaciones de los cónyuges entre sí, inspirados en el respeto mutuo, la humildad, la bondad, la comprensión y las relaciones entre padres e hijos; hay también la consagración de una familia más extensa como puede ser la parroquia, que compromete a todos los miembros a ayudarse mutuamente a vivir en Dios y para Dios. Haciendo nuestra consagración a María y por medio de María, la Virgen está llevando a cabo su misión de Mediadora de todas las gracias y nos ayuda a vivir en Dios y para Dios.
Nosotros nos consagramos al Corazón materno de María con nuestro amor de hijo que nos lleva necesariamente a imitarla no solo en sus privilegios que son únicos e irrepetibles, sino en sus virtudes de criatura humana que tuvo una vida humilde y modesta, como la nuestra, perfectamente imitable. Nos consagramos a María para pertenecer a Dios a través de Ella, con el compromiso de imitarla en su actitud de apertura a Dios, de atenta escucha de su palabra, guardada, meditada en el corazón y vivida. Busquemos vivir su disponibilidad y disposición a hacer siempre y en todo la voluntad de Dios, repitiendo con el corazón: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38).
Nos consagramos al Corazón de María con la generosidad y el fervor en la acogida de sus invitaciones maternales repetidas a lo largo de los siglos y especialmente en las apariciones de estos últimos tiempos en Medjugorje. Confiemos a Ella nuestra vida, pongámonos en sus manos y en su Corazón, dejémonos guiar aquí en la tierra para que cada paso nos ponga el cielo más cercano. Amemos a Dios con Su Corazón y viviremos eternamente la alegría que ella nos promete.
ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN INMACULADO DE MARIA
Oh Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor por nosotros. Haz que la llama de tu Corazón, oh María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime el amor verdadero en nuestros corazones. Haz que nuestros corazones tengan un deseo continuo de Ti. Oh María, dulce y humilde de corazón. Acuérdate de nosotros cuando estemos en pecado. Tú sabes que todos los hombres pecan. Por medio de tu Corazón Inmaculado y materno, haz que seamos sanados de toda enfermedad espiritual. Haznos capaces de contemplar la bondad de tu Corazón maternal, a fin de que podamos convertirnos por la llama de tu Corazón. Amén. (Dictada por la Virgen a Jelena Vasilj el 28 de noviembre de 1983)
“Él me envía a ustedes …para que de nuevo los llame a glorificar el Corazón de Jesús, el corazón de la fe: la Eucaristía. Uno y otro día, a través de los siglos, mi Hijo vuelve vivo entre ustedes. Vuelve a ustedes aunque nunca los abandonó. Cuando uno de ustedes, mis hijos, regresa a Él, mi corazón maternal salta de alegría. Por ello, hijos míos, regresen a la Eucaristía, a mi Hijo”.
Luego de esa exhortación inicial el mensaje va dirigido a la Eucaristía, llamándonos a glorificarla –que es glorificar al Corazón del Señor- volviéndonos hacia ella.
Notemos que la Santísima Virgen centraliza su mensaje en la Eucaristía en tiempos en que más se la desacraliza. La desacralización es ultraje a nuestro Señor, porque la Eucaristía es nuestro Señor Jesucristo vivo, glorioso, Dios y hombre verdadero. Sin Eucaristía no hay Iglesia, no hay Presencia del Señor, no hay salvación, no hay nada. No hay nada porque la Eucaristía es todo. Es el corazón pulsante en cada sagrario de la tierra. Los mártires de Abilene decían no podemos vivir sin la Eucaristía y por no renegar de ella prefirieron la muerte. Es muy conocida la frase del santo Padre Pío de Pietrelcina: “Es más fácil para el mundo sobrevivir sin el sol que vivir sin la Eucaristía”.
¿Cómo no dar constante gloria a Dios cuando Eucaristía es Jesús, el Santo de los Santos, que con sus llagas y su Corazón eternamente abiertos descubre el abismo del amor de Dios?
Ante la confusión y la sensación de estar perdido en este mundo, la adoración significa encontrar el centro de la vida. Recuerdo haber leído: “Si sabemos adorar nada nos podrá verdaderamente perturbar. Atravesaremos el mundo con la serenidad de los grandes ríos”.
Adorar es prolongación del sacrificio de alabanzas de la Santa Misa, y todo –Eucaristía adorada y celebrada- es glorificación a Dios. En este dar gloria a Dios por medio de la Eucaristía se manifiesta la conversión personal y eclesial. Decía una adoradora: “Cuando participas de la adoración perpetua (en ese momento era la única adoración perpetua en su país) contribuyes a hacer germinar la civilización del amor como la levadura en la masa”.
La Eucaristía es Jesucristo oculto a los sentidos pero revelado por la fe. Por eso, adorarlo es reconocer su gloria oculta en un acto de fe profunda, de agradecimiento y de amor. Adorar es acudir a su llamado de ir a Él y permanecer con Él, porque “quien permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto” (Jn 15:5).
Porque la Eucaristía es eso y mucho más, debe ser reconocida, amada y glorificada en adoración.
Volverse hacia la Eucaristía, regresar a la Eucaristía es convertirse a Jesucristo, alimentándose de Él, pan de vida eterna; uniendo nuestras penas y alegrías a su sacrificio y adorándolo. El acercamiento a la Eucaristía, el poder acceder a ella en comunión sacramental exige pureza de corazón, es decir estar limpio de pecado. Y los pecados son cancelados en virtud de la sangre del Cordero en el sacramento penitencial. Quien en cambio sabe que el mal mancha su corazón y no tiene aún las fuerzas como para salir de su situación pecaminosa, si bien no puede acceder a la comunión sacramental igualmente debe acercarse a la Eucaristía y ello es posible por medio de la adoración. Allí, en sus momentos de silencio frente al Santísimo, de rodillas reconociendo su divinidad, encontrará serenidad y la salida a sus problemas porque para Dios nada hay imposible.
En nuestra anterior noticia recogíamos las palabras de la Reina de la Paz: “Satanás es fuerte”. Sin embargo el Espíritu Santo es más poderoso que Satanás y con su ayuda también nosotros podemos vencer al maligno.
¿Por qué el Espíritu Santo es más fuerte que Satanás? Porque Satanás es una criatura de Dios, y por eso mismo es infinitamente más pequeño y débil que Dios. Satanás no puede nada ante Dios y por más que luche contra Él nunca podrá vencerle y siempre le estará sometido. El Espíritu Santo es Dios, es una de las tres personas divinas, y por eso su poder es infinito, tiene el poder de Dios, porque Él mismo es Dios. Este es el motivo por el que Jesús dice en el Evangelio: “pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a ustedes” (Lucas 11,20). El dedo de Dios del que habla Jesús es el Espíritu Santo.
Cuando nosotros invocamos al Espíritu Santo Él viene en nuestra ayuda y nos infunde una sabiduría y una fortaleza divinas, con las cuales podemos vencer a Satanás, cuya inteligencia y fuerza son grandes, pero no divinas. Por lo tanto, la clave para vencer a Satanás es dejarnos guiar por el Espíritu Santo por el verdadero camino de la alegría y de la paz. La clave para que el Espíritu Santo nos guíe es que encuentre en nuestras almas amor y humildad, porque Satanás es todo lo contrario: odio y soberbia. María es nuestra Madre y la maestra del amor y de la humildad. Cuando nos dejamos conducir por Ella nuestras almas se abren al amor de Dios en la humildad del corazón. Por eso la Reina de la Paz intercede por nosotros y es el camino seguro para llenarnos del Espíritu Santo y vencer a Satanás.
Borja Milans del Bosch es popular como coach o entrenador de liderazgo empresarial… pero desde 2009 su vida adquirió una luz especial mediante un viaje vital guiado por la Virgen
Borja Milans del Bosch es un popular «coach» o entrenador de dirección empresarial de Madrid, que comparte ideas de liderazgo y trabajo en webs como Coaching360. Empezó un camino de retorno a la fe en 2009, y le guió un «equipo vencedor» con experiencia en trabajar juntos: el apóstol Santiago y la Virgen María, tan ligados a la tradición española desde la aparición del Pilar. De camino hacia Medjugorje rezó el primer rosario de su vida, y allí se confesó después de 12 años lejos de los sacramentos. Esta es su historia en primera persona.
Me hablaron de Medjugorje por primera vez en septiembre de 2008 y se despertó una llamada fuerte en mi interior. En aquella época vivía la fe a mi manera y a la medida de mi comodidad.
Un pacto con el apóstol Santiago
En un viaje de trabajo a Galicia en diciembre de ese mismo año, me acerqué a Santiago de Compostela donde, ante el Santo Patrón de España, pedí por varias intenciones. De rodillas, le prometí al Apóstol que haría el Camino de Santiago y que sería testimonio de fe allá donde fuese. “A cambio”, le pedí que me ayudase en lo profesional. En julio de 2009 hice el Camino de Santiago. Sin saberlo, acababa de convertirme en peregrino.
Pero, ¿qué tiene esto que ver con Medjugorje?
Gracias a una nulidad eclesiástica, volvía a mi condición de soltero. Tenía un gran vacío interior y sufría grandes decepciones en cada intento de rehacer mi vida. Estaba tentado por lo terrenal y mi vida era mundana. Era imposible encontrar el verdadero amor.
Peregrino de último minuto a Medjugorje
A finales de septiembre de 2010 recibí un correo electrónico con las peregrinaciones a Medjugorje previstas para lo que quedaba de año. Supe en mi interior que era el momento de ir. El 5 de octubre llamé a un teléfono que aparecía y reservé plaza en la peregrinación del puente del Pilar. Sólo quedaba una plaza; alguien había fallado y los organizadores habían estado rezando para que apareciese un “Peregrino Last Minute”.
En la tarde del 8 de octubre llegué a Barajas y localicé al grupo de peregrinos. Acostumbrado a viajar por todos los rincones del mundo en solitario, me repetía a mi mismo: “¡Ya estás aquí, es lo que querías!”. Desde luego era incapaz de imaginar la aventura interior y espiritual que me esperaba.
Primer rosario a los 42 años
Después del vuelo y al llegar a Dubrovnik, nos subimos a los autobuses. De repente comenzamos a rezar un rosario. A mis cuarenta y dos años, era el primer rosario que rezaba en toda mi vida. “¿Qué hago yo rezando un rosario en un autobús camino de Bosnia?”, me pregunté. Inmediatamente sentí como si la Madre estuviera esperándome con los brazos abiertos, como si volviera a casa después de mucho tiempo ausente.
En la mañana del 9 de octubre, fuimos hasta la parroquia de Santiago (¡qué coincidencia, Santiago!) donde nos explicaron la historia de las apariciones y que era característico confesarse allí. Al instante sentí la necesidad de confesión y le pedí la posibilidad al sacerdote que nos acompañaba. Él me propuso hacerlo en el Monte de las Apariciones.
Primera confesión en doce años
Subiendo el Monte Podbrdo comencé a rezar mi segundo rosario. Llegamos hasta la imagen de la Virgen Blanca y busqué con la mirada al Padre Cruz. Hacía más de 12 años que me había confesado por última vez y ahora lo estaba haciendo en el Monte de las Apariciones. Al acabar, feliz y liviano, me acerqué hacia la imagen de la Gospa y me quedé mirándola arrodillado. Estaba sereno y con una inmensa y desconocida paz en el corazón. Hacía mucho tiempo que no me encontraba así de bien.
En la mañana del 10 de octubre hice mi primer Vía Crucis en el Monte Krizevac. En cada estación, un peregrino del grupo leía el pasaje correspondiente del libro “Ora Con El Corazón”, del padre Slavko Barbaric. Cuando me ofrecieron la lectura, rehusé, pero inmediatamente dije: “¡Espera, claro que sí!”. Era la 10ª estación y era un mensaje directo para mí. El texto me impactó… describió mi vida hasta ese momento.
El testimonio de los chicos del Cenáculo
Esa tarde escuchamos el testimonio de los muchachos de la Comunidad del Cenáculo (jóvenes que viven en comunidad, oración y trabajo como terapia para dejar la droga, inspirados por la Madre Elvira Petrozzi), lo perdidos que habían estado en materialismos propios de vidas vacías, mundanas y con desorientación espiritual. La sensación de serenidad y paz seguía creciendo en mi interior con firmeza. En la tienda del Cenáculo tuve el impulso de comprar diez rosarios de madera de olivo. Los primeros rosarios que compraba en toda mi vida.
Unas fotos y una luz especial
Durante la misa internacional de la tarde del 10 de octubre me puse a hacer fotos como lo hace un turista en vacaciones. En la consagración, con todos arrodillados, hice algunas más. Al verlas en la pantalla de la máquina, la persona del grupo sentada a mi izquierda, me preguntó señalando una de ellas: “¿Esa luz tan intensa, qué es?”. Amplié la foto en la pantalla de visionado y la repasé con detenimiento y ojo crítico (he colaborado como reportero de agencia de noticias durante cerca de 10 años). Se podía apreciar una gran, intensa e inexplicable nube de luz detrás del sacerdote oficiante, el padre Danko.
Le enseñé las fotos al P.Cruz y, al llegar a la foto de la luz intensa, le pregunté:
-¿Has visto la nube de luz que hay en esta foto, es extraña, verdad?
Su contestación con otra pregunta me dejó perplejo:
-¿Has hecho esta foto durante la consagración?
-Sí-, respondí. Y él añadió:
-¡Es lo normal!.
– ¿Es lo “normal”?- le pregunté muy asombrado. Insistí:
– ¿Qué es?, ¿es lo que pienso que es?
Para mis adentros pensaba: “La consagración es cuando el pan y el vino se convierten en Cuerpo y Sangre por gracia del Espíritu Santo. Me atreví a preguntarle:
-¿Es el Espíritu Santo?
Sereno y contundente me dijo:
-Yo diría que sí.
Casi me da un síncope. En una de las fotos había captado una nube de luz de características inexplicables el día 10-10-10. Al mirar los datos anexados de la foto, comprobé que la había hecho a las 18:43h, intervalo de hora en el que dicen que la Virgen hizo su primera aparición hace treinta años. Era incapaz de entender lo que estaba pasando.
«Madre mía, dame la mujer de mi vida»
Esa noche subimos al Podbrdo de madrugada, a rezar el rosario. Al llegar a la Virgen Blanca, después de un rato de oración en silencio y de rodillas ante la Gospa iluminada, grité desde el alma pero en silencio: “Por favor, Madre mía, ponme delante la mujer de mi vida; no aguanto más, quiero dejar de dar tumbos; ninguna me llena”. Ya había perdido la cuenta de los rosarios que llevaba rezados.
En la mañana del 11 de octubre nos fuimos al castillo de Patrick y Nancy, donde escuchamos el testimonio de sus vidas. Me impactó la alegría de Patrick y que vivían de la Divina Providencia después de haber vivido en la abundancia y la opulencia del materialismo capitalista. Por la tarde, fuimos al salón amarillo para una Catequesis con el padre Danko. El mensaje que más me caló fue uno muy sencillo y a la vez estimulante:
– Cuando retornes a España, tienes que comportarte con tu prójimo de una forma tan ejemplar que tienes que lograr que lleguen a tener envidia de cómo eres después de haber venido a Medjugorje.
La misa internacional de esa noche transcurrió con normalidad. Al acabar, comenzó la oración de sanación. Iba hacia la escultura del Cristo resucitado de bronce cuando las palabras croatas e incomprensibles que un sacerdote anónimo recitaba con fuerte aplomo entraron en mí como un bálsamo. Noté que una herida que tenía en el interior de mi nariz, por la cual sangraba casi todas las semanas, cicatrizaba. No entendía nada, pero de mi corazón sólo brotaba gratitud. Al llegar a la estatua de bronce del Cristo, di gracias. Estaba desbordado de un amor desconocido, algo difícil de decir con palabras.
El 12 de octubre (fiesta del Pilar), regresando en autobús, comencé a llorar porque sentía el desgarramiento emocional que tiene un bebé cuando lo arrancan de los brazos y el pecho amoroso y de seguridad de su madre. Comprendí que había experimentado el cobijo del amor infinito del corazón generoso y absolutamente desinteresado de la Virgen María, pero en la tierra.
De vuelta a la vida cotidiana
Ya en Madrid, el 13 de octubre por la mañana, al levantarme y mirar por la ventana de casa me sentí aturdido: “¿Y esta gran mentira, qué es?”, me preguntaba una y otra vez. Estaba ante la jungla de las tentaciones, las apariencias, las mentiras y los miedos, pero algo había cambiado en mi interior. Ahora tenía un rosario como arma y el corazón limpio y renovado, rebosante de amor para repartir a todos los de mi entorno privado y de trabajo.
El domingo 17 de octubre, mi única ilusión era ir a misa. Cada palabra pronunciada por el sacerdote tenía un eco en mi interior más allá de la mera comprensión de algo dicho. Era como si me hubieran puesto oídos del alma. Desde entonces descubro el sentido en cada lectura del Evangelio. Lloro con frecuencia al rezar el Padre Nuestro y me emociono durante las consagraciones y en las adoraciones. Siento que cada Ave María es una poesía para la Virgen. Además, desde entonces, rezo el rosario todos los días.
En las jornadas de trabajo que desarrollo dentro de mi actividad profesional, descubrí que impactaba en las personas de forma especial. Todos coincidían en decir que mis ojos brillaban “con otro brillo” y que rebosaba paz y amor. Notaba cambios en mí, pero nada que fuese capaz de explicar con palabras. Eran cambios en la profundidad de mi persona y en la intimidad de mi ser que me ayudaban a conectar de lleno con las personas.
La vecina… y la hermana de la vecina
Un frío día coincidí con la vecina que vivía en el piso de arriba. Me pidió que quitase de mi terraza un toldo que hacía ruido. Estaba quitándolo cuando, desde su ventana, se disculpó por las posibles molestias que me pudieran ocasionar sus dos hijos.
– Los niños son una bendición de Dios; donde hay niños hay alegría y eso es una suerte- le dije.
Me preguntó si tenía hijos y le contesté que “mientras Dios no me ponga delante a la mujer de mi vida, no los tendré”. Nos intercambiamos los números de teléfono por si fuese necesario contactar en un futuro en calidad de vecinos y seguimos cada uno con lo suyo.
Pasaron tres días y sonó mi móvil, era mi vecina. Me explicó que quería organizar una cena para presentarme a su hermana aún soltera. Su propuesta me sorprendió mucho, incluso me pareció descabellada, pero el caso es que acepté.
A los tres días estábamos cenado los cuatro. Mi vecina y su marido, y su hermana y yo. Sentado frente a su hermana, pensé: “Esta mujer es distinta, a ver qué puedo ofrecerle de mí”. Charlando durante la cena, descubrimos que, al menos quince años atrás, habíamos coincidido en encuentros con amigos comunes. Desde ese día comenzamos a quedar.
Una petición a la Virgen del Pilar A finales de diciembre, ella tenía que ir a Zaragoza por temas de trabajo y me pidió que la acompañase. Mientras resolvía sus temas, aproveché para acercarme a la Basílica del Pilar. Arrodillado, le dije a la Virgen: “Si ella es la mujer de mi vida, por favor, haz que volvamos juntos a besar tu Pilar”, besé el Pilar, recé un Ave María, me levanté y me fui.
Nuestra relación tomó tal rumbo y con tal fuerza que muy pronto buscamos fecha para casarnos. Los dos nos decidimos por el 14 de octubre de 2011. A los pocos días caí en la cuenta de que coincidía con el primer aniversario de mi regreso a Madrid, el comienzo de mi nueva vida después de la peregrinación de octubre de 2010.
En mayo quise volver a Medjugorje para dar gracias. Ella se animó a acompañarme. Una vez allí, por la mañana del 28 de abril de 2011, nos fuimos al Monte Krizevac. Los dos decidimos ofrecer en silencio y de forma individual cada estación del Vía Crucis a alguien de nuestro entorno. La última estación nos la habíamos dedicado mutuamente sin habérnoslo dicho.
También fuimos a ver a Patrick y Nancy para escuchar su testimonio. En esta ocasión estuvimos en su cocina. Junto a Patrick había un sacerdote irlandés, Legionario de Cristo, que años atrás había sido motero Ángel del Infierno y rockero, y ahora lanzaba su primer disco como sacerdote. Al acabar bajamos a la Misa Internacional.
Por la mañana del 29 de abril, la vidente Ivanka habló del matrimonio y la familia, pilares fundamentales de la regeneración del amor en la sociedad y en las naciones. “Qué coincidencia”, pensé, “venimos como novios para dar gracias y el mensaje que comparte la vidente más reservada está relacionado con el matrimonio y la familia”.
Después fuimos hacia el Monte de las Apariciones. Las nubes grises de lluvia se despejaron sólo y exclusivamente en el espacio de cielo que estaba sobre el Podbrbo. Comenzamos con el primero de los misterios gozosos. Cuando llegamos ante la imagen de la Virgen, rompí a llorar, nos abrazamos, y le dije a la Virgen: “Te prometí que vendría a darte las gracias y aquí estoy, con la mujer de mi vida, para que la conozcas; ¡gracias!”
Allí le hice una nueva promesa a la Virgen: “Llevaré el Amor que me has mostrado y regalado a todos los lugares a los que pueda acceder. A través de mi trabajo lo llevaré a las empresas y los empleados; a través de mis amigos, a sus relaciones con otros y sus familias; a mi familia y mis relaciones con los suyos siempre que tenga ocasión. Te llevaré a todos los que de una manera u otra tocan o están cerca de mi vida”.
Íbamos bajando a la parroquia de Santiago para la Misa Internacional, y mi aún prometida me dijo que quería confesarse. En silencio, le di gracias a la Virgen una vez más. Miramos el reloj, nos dimos un tiempo y quedamos en encontrarnos a una hora determinada. La estaba buscando cuando a eso de las 17:40hs comenzaron a sonar las campanas en honor a la Virgen y la hora de sus apariciones (según horario de verano). Caí sobre mis rodillas y comencé a llorar dando gracias una y otra vez por todo lo que estaba sucediendo en mi vida desde octubre. Allí escuchamos misa agarrados de la mano y entregados en alma.
Un compromiso: ¡a Lourdes!
A la Virgen en Medjugorje le dije:“Te prometo que llevaré a mi madre a verte a Lourdes, cueste lo que cueste, y si logro que vengan mi hermano y su mujer, mejor que mejor.”
El 23 de julio de 2011, los cuatro subíamos al tren que nos llevaría hasta allí. Cuando llegamos hasta la gruta de las apariciones, la emoción de mi madre se desbordó y al oído le dije: “Aquí estás, ante tu querida Virgen de Lourdes. Gracias por tu paciencia cuando éramos pequeños”. Me acordé de la sensación que tuve en la primera peregrinación.
De vuelta a Zaragoza: petición cumplida Durante las vacaciones de agosto de 2011 fuimos unos días a los Pirineos y de regreso, al pasar por Zaragoza, me propuso parar. Después de comer le pedí que me acompañase a besar el Pilar. Cuando nos tocó el turno, me arrodillé, besé el Pilar -que olía a rosas- y me santigüe. Detrás de mí, ella hizo lo mismo. Andábamos hacia la salida de la basílica cuando me acordé de las palabras que dije en diciembre mientras ella estaba en una reunión de trabajo: “Si ella es la mujer de mi vida, por favor, haz que volvamos juntos a besar Tú pilar”. En ese momento rompí a llorar de emoción y gratitud. La Virgen María me estaba hablando con hechos.
Tres meses más tarde, el Padre Cruz, nos casaba, el 14 de octubre de 2011, a las 18:45hs –hora de las apariciones-. Hoy por hoy tenemos dos hijos y estamos felices con ellos. Desde entonces, he enfocado mi vida profesional como conferenciante y formador hacia el Amor Inteligente y los Valores Humanos en los profesionales de empresa. El impacto de las formaciones y conferencias que ofrezco es muy buena y genera un halo de esperanza muy especial en las audiencias.
También, desde hace unos años, dirijo un programa en Radio María que se llama Profesionales con Corazón. Un programa que está comprometido con llevar Valores Humanos y Amor inteligente a los profesionales de empresa. Se emite los viernes alternos, siendo el próximo programa el del 17 de julio. Hace unos años ingresé en la Congregación del Cristo de los Alabarderos y ya he salido en procesión varias veces.
El horario del programa de oración de la tarde ha cambiado a partir de este jueves, 1 de septiembre. El Rosario será a las 5 p.m, la Santa Misa a las 6 p.m. y todos los demás servicios de oración después de la Santa Misa vespertina dependiendo del horario de cada día.
La Adoración a Jesús en el Santísimo Sacramento son los martes y sábados de 9-10 p.m. El Rosario en el Monte de las Apariciones será a las 2 p.m. los domingos y el Via Crucis en el Monte de la Cruz será, a la misma hora los viernes. La Santa Misa en croata de la 1 p.m. será sólo los sábados.
La Virgen ha dicho: “Los miro con amor, con amor maternal. Los conozco, conozco sus dolores y aflicciones, porque yo también he sufrido en silencio. Mi fe me dio amor y esperanza. Repito: la Resurrección de mi Hijo y mi Asunción al Cielo son para ustedes esperanza y amor.”
Madre, queremos amarte cada día más. ¡No nos sueltes de la mano! Si estamos contigo estamos seguros, te pedimos que nos sigas acompañando en este camino para estar cada día más cerca tuyo y acercarnos cada vez más al verdadero amor, el de tu Hijo Jesús.
¡Te amamos Madre! ¡Ayudamos a vivir los mensajes con el corazón!
Compartimos con ustedes algunas fotos de la aparición de la Virgen a Mirjana el pasado 2 de septiembre de 2016 en Medjugorje.
Recordemos que el día 2 de cada mes la vidente Mirjana reza con la Virgen por los no creyentes. El día 2 de septiembre Mirjana tuvo la aparición de la Virgen ante los peregrinos que se hicieron presente en Medjugorje y luego le dio el siguiente mensaje:
Mensaje del 2 de septiembre de 2016 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina
“Queridos hijos, por voluntad de mi Hijo y por mi amor materno, vengo a ustedes, mis hijos, y especialmente por aquellos que no han conocido el amor de mi Hijo. A ustedes les doy mi amor materno y les traigo la bendición de mi Hijo. Vengo a ustedes que en mí piensan, que me invocan. ¿Tienen corazones puros y abiertos? ¿Ven los dones, los signos de mi presencia y de mi amor? Hijos míos, en su vida terrena, actúen siguiendo mi ejemplo. Mi vida ha sido dolor, silencio y una inmensa fe y confianza en el Padre Celestial. Nada sucede por casualidad: ni el dolor ni la alegría, ni el sufrimiento ni el amor. Todas estas son gracias que mi Hijo les da y que los conducen a la vida eterna. Mi Hijo pide de ustedes amor y oración en Él. Amar y orar en Él –y yo como Madre se los enseñaré–, significa: orar en el silencio de vuestra alma, y no solo recitando con los labios. Este es el gesto más pequeño y hermoso que pueden realizar en nombre de mi Hijo: esto es paciencia, misericordia, aceptación del dolor y el sacrificio realizado por los otros. Hijos míos, mi Hijo los mira. Oren para que ustedes también puedan ver Su Rostro, para que este pueda ser revelado a ustedes. Hijos míos, yo les revelo la única y auténtica verdad; oren para que puedan comprenderla y para que puedan difundir el amor y la esperanza; para que puedan ser apóstoles de mi amor. De manera especial, mi Corazón materno ama a los pastores; oren por sus manos benditas. ¡Les doy las gracias!”
Pide a sus apóstoles del amor que oren por nosotros sacerdotes, para que seamos verdaderos apóstoles de su Hijo y suyo. Pues si a todos nos incita por igual a dar testimonio con nuestras vidas de la propia conversión, pide en cambio oración por los sacerdotes, por sus manos bendecidas. Las manos de los sacerdotes son bendecidas y muy bendecidas porque son las únicas que consagran el pan y el vino, para que -como decía el Papa Benedicto XVI- “cosas terrenas se conviertan en misterio divino”. Son manos bendecidas porque, a su vez, deben bendecir por ser extensión de las manos de nuestro Señor y porque administran los sacramentos, esos medios de salvación que Jesucristo dejó a su Iglesia. Pide oración porque los sacerdotes no sólo santifican sino también enseñan por medio de las predicaciones. Implora para que todos oren por nuestros corazones sacerdotales. El sacerdote es alter Christus, otro Cristo, que bendice como bendijo Jesucristo y transmite su Palabra con total fidelidad. La Palabra no es un objeto meramente intelectual y humano sino que es Palabra de Dios. La Palabra para que en su transmisión sea eficaz debe haber penetrado profundamente en el sacerdote y salir de la plenitud de su corazón, de un corazón encendido, enamorado de su Señor y su Dios. Cuando esto se da entonces la Palabra alcanza su cometido y convierte. Porque es a través de nosotros sacerdotes, que Cristo toca los corazones y convierte.
Todos, laicos y sacerdotes, debemos con nuestra vida ser modelos evangélicos para dar testimonio de santidad, no para gloria nuestra sino la de Dios. Los sacerdotes somos cono todos, frágiles, tenemos nuestras debilidades con las cuales combatir, pero somos sacerdotes, dotados de una gracia de estado para llevar adelante el ministerio. Los juicios críticos no nos sirven. Si cabe y cuando quepa una advertencia, una corrección fraterna nos será útil, pero la crítica no. Sí, en cambio necesitamos de oración, mucha oración que nos sostenga. Mucha oración para ser mejores ante Dios y ante los hombres.