La adoración parece inútil, pero el mundo la necesita desesperadamente: el ejemplo de Medjugorje

Cada vez son más las parroquias que han recuperado e impulsado la Adoración Eucarística mientras se van multiplicando las capillas de adoración perpetua. Los testimonios son unánimes, la adoración transforma las parroquias, barrios e incluso ciudades, provocando además numerosos milagros.

Sobre esto da fe también el fraile dominico Leon Pereira, que en estos momentos es capellán de los peregrinos de habla inglesa que acuden a Medjugorje, la pequeña localidad bosnia a la que acuden cada año millones de personas.

El mundo necestia la Adoración Eucarística

Tras ver pasar por Medjugorje tal cantidad de gente por un lugar en el que la Adoración tiene un papel central, afirma en un artículo en Catholic Herald que los milagros se producen y que aunque parezca algo inútil, el mundo necesita desesperadamente la Adoración Eucarística.

Este dominico asegura que para la mentalidad moderna la adoración eucarística es irrelevante y asegura que “no sorprende que el mundo pueda valorar las obras de caridad de los misioneros, como Santa Teresa de Calcuta, pero no da importancia a los monjes cartujos que rezan y contemplan”.

Para servir, primero hay que amar

Recuerda además el padre Pereira que en la elección entre Marta y María, entre Marta que estaba ocupada sirviendo, y María que se sentó a los pies de Cristo, estamos tentados a ponernos de parte de Marta, y desconcertados por el respaldo de Jesús a María.

En su opinión, “la Madre Teresa entendió esto claramente: todas sus obras de caridad fluyeron y se basaron en la Adoración de Jesús en el Santísimo Sacramento. Solo adorando a Cristo primero, sus hermanas pueden reconocerlo y servirlo en los más pobres y marginados”.

Tres aspectos necesarios en la Adoración y en crisis en el mundo

El fraile dominico habla de tres aspectos necesarios en la Adoración y que propician el encuentro con el Señor. Precisamente, estos tres puntos están en crisis en el mundo actual, también él sumiso en una deriva relativista.

“Primero necesitamos silencio. Cuando el Papa Benedicto XVI dirigió la Adoración en Hyde Park (Londres), cerca de 80.000 jóvenes guardaron silencio con el Papa, para la consternación de los medios de comunicación. El silencio aparentemente no sirve para una buena televisión. La televisión necesita conversaciones continuas. La adoración requiere silencio”, afirma Pereira.

En segundo lugar, la adoración necesita “atención”. Pone el ejemplo de lo “desgarrador que es ver a parejas sentadas una frente a la otra en un restaurante mientras ambas miran ávidamente las pantallas de sus teléfonos. No hace falta mucho para ver quién o qué domina esa relación. Atendemos a lo que más apreciamos. En Adoración, atendemos al Señor”.

En tercer lugar, agrega el fraile dominico, la adoración necesita “receptividad”. “En nuestro silencio y atención, recibimos de Dios. Nos despojamos de la ilusión de que podemos hacer cualquier favor a Dios. Anhela derrocharse sobre nosotros. Él tiene sed de tener sed; Él anhela ser anhelado. Él nos guiará y nos enseñará, pero solo si lo dejamos. En Adoración recibimos de Dios la verdad acerca de Dios y acerca de nosotros mismos”, agrega.

Uno de los grandes signos de Medjugorje

Pereira cuenta que “aquí en Medjugorje, donde soy capellán de los peregrinos de habla inglesa recibimos Adoración todos los días en la capilla y veneración pública del Santísimo Sacramento cuatro días a la semana. Es uno de los grandes signos de Medjugorje: entre siete mil y diez mil personas, arrodilladas en silencio, adorando al Señor. Aquí muchos laicos y sacerdotes aprenden a amar la Adoración. Ellos prueban y ven la bondad del Señor. La adoración es el corazón de Medjugorje, porque Jesús es el corazón de esta parroquia, como debe ser en cada parroquia”.

Medjugorje es conocida por las supuestas apariciones de la Virgen pero sobre todo, y como consecuencia, por la enorme cantidad de conversiones que se han producido allí durante estas últimas décadas gracias a la Adoración y la Confesión.

El poder de la adoración, la conversión y los milagros

“En mi propia experiencia, es poderoso”, asegura el capellán sobre la adoración en este centro de peregrinación. “Jesús nos espera con ansia ansiosa. Y anhela derrocharse en nosotros. Es como una torre hecha de copas de champán, y cuando el vaso superior se llena, se desborda y llena los vasos de abajo. En la Adoración, cuando estamos abiertos a recibir, Dios agranda nuestros corazones para amar, y ese amor se desborda para los demás, al igual que la torre de champán”.

Además, agrega “si estamos cerrados, si guardamos nuestras heridas y todo lo que nos rodea oculto del Señor, entonces muy poco puede cambiar. Entonces, la adoración se experimentará como una carga que debe evitarse. Pero cuando estamos abiertos al Señor, es muy poderoso. Dios tiene muchas gracias que quiere darnos, y nos guía en oración a través de la adoración. A veces nos mantenemos en vigilia con el Señor durante la Adoración, y hacemos actos de reparación y amor, porque el mundo lo necesita tanto”.

Pereira explica que “en Lourdes, la mayoría de los milagros ocurren durante la Adoración del Santísimo Sacramento. Medjugorje no es diferente. Aunque tanto poder y gracia irradian del Santísimo Sacramento durante la Adoración sincera, al final no se trata de obtener ‘algo’.

Fuente: www.infomedjugorje.org

¡Feliz Solemnidad de la Asunción de la Virgen al Cielo!

«Como festejamos a la muy santa Virgen María. Deseo proponerles para su meditación esta magnífica perla recibida por medio de un amigo, escrita a la manera de un cuento, “El sueño de Dios”. Se ve en él al arcángel Gabriel que le cuenta una historia sobre la Virgen a un joven pastor de Belén, en presencia de ángeles venidos del Cielo, aquellos que cantaban la gloria de Dios en la noche de Navidad. La bienaventurada Virgen María, la Inmaculada, es la más perfecta de las criaturas que Dios haya creado. Es su obra maestra; pero, ¿de qué manera la ha creado? He aquí lo que cuenta el arcángel Gabriel:

“Hace mucho, pero mucho tiempo, mucho antes que el universo fuera creado, Adonai (el Señor) quiso crear a la más bella de sus obras. Para Dios, esto era una tarea muy sencilla.

Entre todas sus criaturas, una de ellas debía ser la más perfecta y él quería modelarla cuando le pareciera el momento más adecuado. Pero, esto no le bastaba: ¡quería crearla tan bella que fuera imposible superarla en belleza, que Él mismo no supiera cómo mejorarla!

Cuando el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se consultaron (cosa que hacen todo el tiempo), decidieron por unanimidad actuar de la manera más sencilla. Establecieron que esta criatura estaría siempre íntimamente unida al conjunto de las tres Personas Divinas, que recibiría de ellas toda su belleza y esplendor. Sería el reflejo de todas sus perfecciones como el más puro de los espejos.

“Yo seré su esposo”, dijo el Espíritu Santo. La haré santa desde el principio de su existencia. Por medio de mi presencia concebirá en su seno y estará siempre llena de mí mismo y de mis dones. Será Inmaculada y tendrá la plenitud de la gracia, como sólo la esposa de Dios puede tener.
“Yo seré su Hijo”, agregó el Verbo. Recibiré su carne, su sangre, sus cuidados maternales y su dulzura. Modelaré sus besos de manera divina. Con su mirada amante y sus tiernos gestos ella me criará como un niño. Todo en ella será divino porque todo en ella será mío.
“Ella será mi Hija muy querida”, dijo el Padre. Permanecerá bajo mi mirada y la haré tan bella a mis ojos que no me saciaré jamás de contemplarla, tan grande será mi amor por ella.

Esto es lo que las tres Personas de la Trinidad dijeron sobre ella. Nosotros, los ángeles que estamos en todo momento ante la presencia de Dios escuchábamos estas palabras con gran asombro y no terminábamos de imaginar qué especie de ángel Adonai quería crear, ante tan maravillosa descripción, hasta el momento en que comenzó a soñar sobre quien sería su Madre, Hija y Esposa, y entonces comprendimos. Pensando en sus ojos, creó el mar, pensando en su sonrisa, decoró las flores con pétalos, imaginando su dulzura, las palomas. Desde el principio del mundo depositó un rasgo de María en toda mujer.

Es bien sabido que en el Cielo no existen los celos. Después de que el Señor nos preguntó nuestra opinión sobre su plan acerca de la Virgen, y luego de la caída de Satanás, nunca hemos experimentado aquel sentimiento tan extraño. ¡Estábamos tan felices! ¿Y sabes qué nombre le pusimos a María? Le pusimos el nombre de Sueño de Adonai. Y cuando la Virgen nació, Dios nos reveló su nombre: Llena de Gracia. Este es su nombre para toda la eternidad y es de esta manera que la he saludado hace nueve meses en su casa de Nazaret”.»

© Children of Medjugorje del mes de agosto de 2014

Sor Emmanuel

Hoy es un día de alegría: ¡miremos a María para amar más a Jesús!

¡Hoy celebramos la Asunción de la Santísima Virgen al Cielo! Esta fiesta es de gran alegría para todos los cristianos, ya que celebramos que María está disfrutando del estado de felicidad supremo y definitivo. La Madre de Jesús está unida a su Hijo, y vive allí, junto a Él, cara a cara, en comunión de amor.

A todos los hijos de Dios nos causa alegría y esperanza saber que la Virgen, a quien Jesús nos dio como nuestra Madre, está gozando del estado de felicidad definitivo.  Saber que nuestra Madre está allí nos impulsa a elevar nuestra mirada a ella para implorar su guía y protección.

Ésta fiesta nos habla de nuestro futuro pero sin dejar de hacer referencia a nuestro presente. Nos habla del futuro porque nos anima a mirar a María y saber que después de nuestra peregrinación por este mundo nos espera la felicidad definitiva. Nos habla del presente porque este estado de gozo perenne lo podemos alcanzar si cada día nos proponemos vivir como vivió ella en Nazaret, es decir, haciéndonos esclavos del Señor para que su Palabra se haga vida en nosotros.

Todos nosotros tendemos a la felicidad, pero en muchas ocasiones de nuestra vida aparecen obstáculos que hacen que no podamos alcanzar esa alegría a la que Dios nos anima a alcanzar.

La fiesta de la Asunción es un día de alegría. ¡Dios ha vencido! ¡El amor ha vencido! Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor.  Dios vence a Satanás, el amor triunfa sobre el odio, al igual que la vida sobre la muerte. Dios es amor, y donde hay amor hay vida; ésta vida no termina con nuestra muerte corporal, sino que tiene preparado para cada uno de nosotros una morada eterna.

Para que la alegría habite en nuestro corazón debemos vencer las tentaciones que nos propone Satanás. Éste nos quiere llevar por una vida desordenada ofreciéndonos diversión, una vida llena de placeres y bienes materiales, haciéndonos creer que lo más importante es vivir la vida para uno mismo y no para los demás.

Lo único que nos puede ofrecer el dragón es vivir eternamente en el infierno, separados de Dios por la eternidad, siendo eternamente tristes e infelices. No debemos permitirle que entre en nuestras vidas y nos saqué la alegría que Dios tiene preparada para nosotros.

María superó la muerte; está totalmente vestida de vida, elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios; así, en la gloria, habiendo superado la muerte, nos dice: “¡Ánimo, al final vence el amor!” Si nos entregamos a Dios y al prójimo podremos tener confianza y valentía para vencer todas las amenazas del dragón.

La Virgen, al ser inseparable de su Hijo, ya venció al dragón, la mujer vestida de sol está inmersa en la luz de Dios. La Virgen está en el cielo con Dios, feliz para siempre, y desde allí nos ilumina, vestida de sol, con el resplandor de la luz de Dios.

Dejémonos guiar por aquella que está en la luz de la eternidad, aquella que desea que nosotros formemos parte de esa luz eterna. Esa luz que empezamos a construir aquí y vivir por toda la eternidad.

Padre Marcelo Marciano

Fundación Centro Medjugorje

Consagración al Inmaculado Corazón de María

Mujer ahí tienes a tu hijo” “Ahí tienes a tu madre” (Jn 19,26)

Una de las siete últimas palabras que Jesús dijo en la Cruz antes de morir, fueron las que dirigió a su Madre y a un discípulo al que Jesús ama, cuya tradición dice que era San Juan. En esas palabras, Jesús les ofreció mutuamente, diciéndole a su Madre; que ahí tiene a su hijo y diciéndole a San Juan, que ahí tiene a su Madre. Desde aquel momento, el discípulo la acogió en su casa.

Es un gesto de amor que tiene su raíz en el amor profundo de Jesús hacia la Virgen María y a su discípulo, quien representaba al pueblo de Dios. Y este gesto revela que su Madre ‑en cuanto “Mujer”, será también desde ahora la Madre del “discípulo”, y que éste, como representante de todos los “discípulos” de Jesús, será desde ahora hijo de María.

Así pues, ya que el mismo Jesús nos ofrece a su Madre, podríamos nosotros como buenos hijos, ponernos en manos de la Virgen, a su servicio, a su disposición, como lo hizo en su día el discípulo al acoger a la Virgen en su casa. Es la mejor manera de llevar a cabo las palabras que Jesús dijo a su discípulo al pie de la Cruz. Así Ella nos guiará a Jesús.

Este es el motivo de una de las principales peticiones de Nuestra Señora en Medjugorje. La Reina de la Paz nos pide que nos consagremos al Corazón Inmaculado de María. Eso conlleva darnos plenamente a Ella. Y de esta manera, Ella actuará por medio de nosotros, porque a través de esa Consagración viviremos una unión total con María, y por medio de Ella, también con su hijo Jesucristo, de tal manera que un día podamos decir como san Pablo: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”. (Gal 2,20)

Este acto de Consagración, es un acto de abandono, que cuanto más puro es , alcanza una mayor unión con María, para que Ella ejerza su papel de Madre espiritual, de Mediadora de todas las Gracias, Corredentora de toda la humanidad, de Abogada nuestra. Según San Luis María Grignion de Montfort es el camino más rápido para llegar a la santidad y el consagrarse a María como esclavos, es decir, entregarnos totalmente a Ella, es el medio que tiene Ella para que seamos totalmente de Jesús.

Así, este acto de Consagración permitirá a la Virgen Santísima usar libremente su poder de intercesión y de santificación para el crecimiento de nuestra alma. Notaremos su protección y su amor. Nos sentiremos plenamente hijos suyos y podremos participar de esta batalla contra el maligno, cuya victoria está más que asegurada.

En diversas ocasiones Nuestra Señora en Medjugorje ha manifestado su deseo de que nos consagremos a Ella:

“Queridos hijos: Vengo entre ustedes porque deseo ser su Madre, su intercesora. Deseo ser un vínculo entre ustedes y el Padre celestial, su mediadora. Deseo tomarlos de las manos y caminar con ustedes en la lucha contra el espíritu impuro. Hijos míos: consagranse totalmente a mí. Yo tomaré sus vidas en mis manos maternas y les enseñaré la paz y el amor, y entonces las entregaré a Mi Hijo. A ustedes les pido que oren y ayunen, porque solamente así sabrán testimoniar, de manera correcta, a mi Hijo por medio de mi Corazón materno. Oren por sus pastores: para que unidos en mi Hijo puedan siempre, anunciar alegremente, la Palabra de Dios. ¡Les agradezco!

Mensaje anual del 18 de Marzo de 2012 a Mirjana

Ya que estamos en Medjugorje, consagremos esa unión que Jesús hizo al pie de la Cruz, con nuestra Madre, con la oración que la Virgen dictó a la vidente del corazón Jelena Vasilij en noviembre de 1983.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Testimonios de G. Prenner, Blanka Vlasic y de la familia Vives-Pich

El jueves 2 de agosto, los jóvenes ya estaban despiertos a las 6 a.m. para rezar misterios gozosos en la Colina de las Apariciones. El programa del Festival continuó a las 9 a.m. en el Altar exterior con la oración de la mañana del P. Marinko Sakota, coordinador del Festival, y continuó con la catequesis dada por el P. Ante Vuckovic. En el resto de la mañana, los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar los testimonios inspiradores de diferentes personas del mundo. Gottfried Prenner, el ingeniero de construcción y teólogo de Austria habló primero y luego hubo el testimonio de Rosa Pich, que tiene 18 hijos y de Oriol y Caty Vives que tienen 8 hijos. Ambas hermanas provienen de una familia que tuvo 16 hijos, 10 de ellos viven vidas consagradas como sacerdotes y monjas. La familia de Rosa Pich es la más numerosa de toda Europa.

En la parte de la tarde del programa, desde las 4 pm, la famosa atleta croata, Blanka Vlasic, habló sobre su conversión y la experiencia de la fe. La parte central de este día fue también la Santa Misa vespertina celebrada por el P. Ante Vuckovic con 548 sacerdotes concelebrando. Después de la Santa Misa, siguió la veneración de la Santa Cruz y el Servicio de la Luz. También este día, en la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles, muchos sacerdotes estaban disponibles para el sacramento de la reconciliación.

Jóvenes, representantes de 72 países se encuentran actualmente en Medjugorje:

Angola, Argentina, Australia, Bielorrusia, Bélgica, Benín, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Colombia, Cuba, Dinamarca, Inglaterra, El Salvador, Etiopía, Finlandia, Francia, Gabón, Alemania, Guadalupe, Guatemala, Haití, Tierra Santa, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Iraq, Irlanda, Italia, La Reunión, Letonia, Líbano, Lituania, Luxemburgo, Malta, Martinica, México, Moldavia, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Perú, Filipinas, Polonia, Puerto Rico, Rumania, Rusia , Escocia, Eslovaquia, Eslovenia, Corea del Sur, España, Suecia, Suiza, Ucrania, Reino Unido, Gran Bretaña, Uruguay, Uganda, los Estados Unidos, Venezuela, Vietnam, Zimbabwe, Brasil, Camerún, China y la parroquia de Medjugorje.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Entrevista a Marija por el P. Livio con motivo del mensaje del 25 de julio de 2018

P. Livio: Queridos amigos, aquí tenemos en directo a Marija de Medjugorje que nos dará el mensaje de la Virgen de la Paz de hoy 25 de julio de 2018. ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola padre Livio! Un caluroso saludo a todos los oyentes de Radio María. Hoy como cada 25 de mes, la Virgen nos ha dado el siguiente mensaje:

“Queridos hijos, Dios me ha llamado para guiarlos a Él, porque Él es su fortaleza. Por eso los invito a orarle y a confiar en Él, porque Él es su refugio ante todo mal que está al acecho y aleja las almas de la gracia y de la alegría a las que han sido llamados. Hijitos, vivan el Paraíso aquí en la Tierra para que estén bien, y que los Mandamientos de Dios sean luz en su camino. Yo estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

P. Livio: Marija, dinos qué consideración nos puedes hacer de este mensaje de la Virgen

Marija: La Virgen, realmente parece que, con tanta alegría, nos quiere llevar a todos al Paraíso. Ella quiere que construyamos el Paraíso ya aquí en la Tierra. Nos aconseja no permitir al diablo que lo impida. Nosotros estamos aquí, con la Gracia que la Virgen nos está dando y nos llama, como dice Jesús, a empezar a vivir el Paraíso aquí en la Tierra. Leer este mensaje me emociona. Primero, escribo el mensaje rápidamente para poder darlo a conocer, pero luego cuando lo vuelvo a leer para meditarlo, cosa que hago durante varios días, sus palabras van entrando en mí y se convierte en una gran alegría; alegría de haber sido elegidos, alegría de ser cristianos, alegría de tener a Dios y a su Madre entre nosotros.

P. Livio: Marija, ¿es verdad lo que has dicho, que requiere muchos días de meditación profunda para entender bien lo que la Virgen nos dice?

Marija: Sí, la Virgen desea que tengamos más confianza en Dios y en sus Mandamientos y que los pongamos en práctica. Ya en los primeros años, la Virgen nos pedía poner la Sagrada Escritura en un lugar visible en nuestras casas y leerla cada día. Para mí es algo extraordinario ver como la Virgen no se cansa de llamarnos, de amarnos, de guiarnos hacia este cambio en nuestras vidas.

P. Livio: ¡Con tanta paciencia! El suyo es un amor maternal sin límites.

Marija: Sí, porque Ella nos llama a vivir el Paraíso y yo pienso que Su presencia para nosotros debería ser ya el Paraíso. Una persona que ama verdaderamente a la Virgen, que ama a Dios, ya vive en el Paraíso. Jesús nos llama a vivir el Paraíso en nuestras familias, en nuestro mundo; un mundo que ha sido un regalo para nosotros para usarlo, guiarlo con sabiduría, con inteligencia, no para destruirlo. Por esto, creo que la Virgen nos está guiando para volver a Dios, para volver a los Mandamientos y así llegar a la vida eterna. Esto es de gran belleza, y yo cada día me emociono pensando en cuanta ternura hay en el Amor de Dios que nos manda a Su Madre para guiarnos en el camino de la santidad.

P. Livio: Ya solamente el hecho de que la Virgen venga cada día es para nosotros el testimonio de que el Cielo existe, de que el Cielo se abre y desciende a la Tierra.

Marija: Sí, aquí en Medjugorje lo vivimos de manera especial. Esta tarde, a pesar de estar a las puertas del Festival de la Juventud, había ochenta y cuatro sacerdotes en el altar. Esto te hace sentir la renovación de la Iglesia, en su pequeña proporción, sientes la Iglesia viva. Sientes de manera extraordinaria que Medjugorje no es una pequeña parroquia, sino una iglesia mucho más bella, mucho más alargada y profunda y muy colorida con todas las diferentes lenguas, oraciones y también el afecto y el amor que el Señor nos está dando a través de los hermanos con los que compartimos las alegrías.

P. Livio: Sí, sin duda, Medjugorje es un lugar especial, pero también en nuestras casas podemos vivir el Paraíso porque tiene que estar en nuestro corazón. El corazón abierto y lleno de confianza en Dios, con oración y amor también en nuestras casas, en el trabajo, en los sufrimientos, podemos sentir la alegría de la paz.

Marija: Sí, la Virgen dice precisamente esto: “Volved a la oración del corazón, volved a Dios”. Si volvemos a Dios, volvemos a la oración porque sin ella, sentimos nostalgia de Dios. La oración es muy importante porque es el contacto entre Dios y yo, el contacto con el Paraíso. La Virgen nos insiste continuamente para que redescubramos este encuentro.

P. Livio: De hecho, esto se empieza a vivir cuando se ora con el corazón.

Marija: Sí, la Virgen lo repite siempre. Es la única forma de hallar seguridad en nuestro mundo tan inseguro. Si tenemos a Dios, tenemos seguridad, si tenemos a Dios, tenemos alegría, si tenemos a Dios, no nos faltará nada porque Él nos conoce y sabe lo que nos hace falta; no solamente físicamente, sino también espiritualmente ya que esa dimensión la hemos olvidado, desafortunadamente.

P. Livio: Marija, la Virgen en los mensajes del 25 de mes, a menudo insiste en los Mandamientos y esta vez nos dice que los Mandamientos deben ser la luz de nuestro camino. Es decir, que nosotros a través de los Mandamientos sabemos lo que es el bien y lo que es el mal, lo que hoy en día no parece que tengamos tan claro. Son precisamente los Mandamientos de Dios que nos hablan a través de la Iglesia, pero también a través de la conciencia que nos dan a conocer el bien que debemos hacer y lo que debemos evitar. La Virgen en el mensaje del 2 de julio, siempre sobre este tema, dijo que somos libres, pero que Ella nos invita a escoger el bien porque es a través del bien que podemos vivir el Paraíso.

Marija: Sí, es verdad. La Virgen quiere que nosotros cambiemos nuestra mentalidad, que empecemos a pensar con la mentalidad de Dios. Es decir, Dios no nos ha creado tristes, descontentos, esclavos, sino libres; pero hoy somos esclavos de muchas cosas; cuantas más cosas tenemos, más esclavos nos volvemos. En cambio, Dios nos quiere libres en todo, como niños. La Virgen nos dice siempre: “Queridos hijos”, porque Ella nos considera a todos como niños y quiere que seamos sus hijos. Ella nos quiere guiar bajo su manto protector a esa simplicidad de vida, a esta belleza de la vida que nosotros no alcanzamos a tener. Nosotros tenemos la ilusión de que cuanto más tenemos, mejor estamos y sin embargo es todo lo contrario. Lo vemos, por ejemplo, cuando una persona envejece va dejando atrás muchas cosas, ya no siente el mismo apego por las cosas materiales. También nosotros, yendo hacia el Paraíso debemos despegarnos de las cosas de la Tierra y vivir para las del Paraíso. Esto es a lo que la Virgen nos llama.

P. Livio: En este mensaje hay también algunas frases nuevas. Una de ellas es: “el mal que está al acecho”, es decir, que se esconde, que es insidioso como una serpiente. Este mal que está al acecho, Marija, es un producto nuestro, de nuestro mundo que nos tienta continuamente ¿verdad?

Marija: Sí. Me acuerdo de los primeros años de las apariciones en que empezaban a venir tantos peregrinos, pero también entre ellos venían personas poseídas. Una vez un obispo italiano, trajo una persona con problemas de este tipo a la que el sacerdote no conseguía liberar, por eso pensó en traerla a Medjugorje para pedir esa gracia en el momento de la aparición. Esta señora, cuando estaba poseída, daba siempre la espalda al lugar donde estaba la Virgen diciendo que no tenía nada que ver con Ella. Cuando no estaba bajo esta influencia, era una persona muy dulce, en cambio cuando estaba poseída cambiaba completamente. Jacob, que no tenía ninguna experiencia, era solo un niño de 11 o 12 años, cuando veía sus reacciones frente a la oración, al ayuno o a la palabra de Dios, empezó a rociarse con agua bendita. Nosotros le dijimos: “Pero Jacob, ¿Qué te sucede? Él contestó que se había asustado y que pensaba que quizás también él podía tener un diablillo dentro y así con el agua bendita echarlo fuera y rezaba: “Señor ten piedad de mí”. Nosotros nos reímos. Así pues, padre Livio, como decías tú, en nosotros hay el bien y el mal, pero nosotros debemos escoger el bien debemos escoger a Dios tal como nos dice la Virgen que Dios es nuestra fuerza, nuestro refugio, nuestra alegría, el Paraíso es Dios y cuando tenemos a Dios, lo tenemos todo.

P. Livio: Marija, entonces podemos decir que, haciendo el bien, se está bien y haciendo el mal, se está mal.

Marija: Exactamente. La Virgen nos llama a hacer el bien y nosotros, gracias a Dios, lo hacemos, intentamos hacerlo. Sí, también nosotros caemos, caemos mil veces, pero nos levantamos y la Virgen es la que nos esta ayudando y diciendo que quiere que nos volvamos santos. Esta santidad no se ve, no necesitamos aureola alrededor de la cabeza, pero se reconoce, se reconoce con la oración. Hay personas, sobre todo paganas, que nos dicen que sienten positividad. Es decir, que nosotros emanamos bienestar.

P. Livio: Emanamos a Jesús si lo llevamos en el corazón.

Marija: Cierto. Nosotros somos el bien. Como dice la Virgen nosotros somos los brazos abiertos de Jesús, los brazos abiertos de la Virgen. Si tenemos a Dios, somos felices porque nos sentimos realizados. Esto lo vemos claramente cuando vamos a visitar a las monjas de un convento de clausura y vemos cuán equilibradas son, qué contentas y felices están y ves que viven entre cuatro paredes, pero ¡tienen a Dios! Como Santa Teresa de Lisieux, patrona de las misiones, que pasó toda su vida en clausura porque su corazón era en Dios.

P. Livio: Hoy es la fiesta de San Jaime. ¿Como lo habéis celebrado? San Jaime es el patrón de Medjugorje, es el patrón de los peregrinos. ¿Por qué precisamente San Jaime patrón de los peregrinos en una parroquia donde tantos años atrás nadie esperaba peregrinos?

Marija: Increíble ¿verdad? ¡Es una gran alegría! Esta mañana cuando íbamos a misa, hablando con las personas ancianas, nos decían que san Jaime también hoy con su calabaza nos ha bendecido (sabéis que san Jaime lleva la calabaza de peregrino) y decimos que si llueve ese día, es el santo que nos da la bendición, esta  mañana había unas pocas nubes y han caído algunas gotas de lluvia que nos han evitado el calor cuando estábamos en el parque, que llamamos pequeño bosque cerca de la iglesia, y así poder hacer la pequeña procesión y la misa con la previa bendición del santo. Ha sido muy bonito y lo hemos podido celebrar muy bien. Además de san Jaime, como cada 25 de mes, la parroquia, la iglesia permanece abierta toda la noche para la adoración en agradecimiento a la Virgen por Su presencia y por los mensajes que nos ha dado. Antes era todos los jueves por la parroquia, ahora todos los días 25 por todos aquellos que quieren vivir y poner en práctica los mensajes que da la Virgen de invitación a la conversión y de invitación a la santidad.

P. Livio: Marija, ahora estáis de enhorabuena porque además del párroco tenéis también al obispo aquí en Medjugorje.

Marija: Sí, es verdad. Precisamente hoy bromeábamos porque al salir de la misa alguien nos ha parado para hablar con Mons. Henryk Hoser, le ha preguntado cuanto tiempo se quedaba y él ha respondido que esperaba que fuera para siempre. Es muy bueno tener aquí a nuestro arzobispo y así durante la misa nombramos al obispo Perić, que es obispo de la diócesis y a él que es el arzobispo de Medjugorje. Lo hemos acogido hace pocos días con mucha alegría y ahora vive dentro de la parroquia de Medjugorje con el mensaje que ha mandado el Papa. Vivimos un momento muy especial, muy bello, como él mismo ha dicho en su homilía, Medjugorje empieza una página nueva, una página con la presencia de la Iglesia gracias al papa Francisco, gracias al Nuncio Apostólico que lo ha acompañado aquí como delegado del Papa. Ha sido realmente una fiesta muy bonita, ha tenido una acogida muy calurosa y espero de todo corazón que se encuentre muy bien aquí, él parece contento, tiene una expresión muy positiva y esto me parece muy bonito. Él está siempre dispuesto a encontrarse con los peregrinos, a hablar con ellos, bendecirles y todos parecen contentos, especialmente nosotros, los medjugorianos, por vivir un momento como este gracias a la presencia de este santo hombre que el Papa nos ha regalado.

P. Livio: Marija, hay algo que no he entendido. ¿Vosotros durante la misa recordáis al papa Francisco, al obispo y al otro obispo?

Marija: Sí, recordamos también al obispo de Mostar, sí, sí. ¡Nosotros somos más ricos! (se ríe) Gracias al papa Francisco que nos ha querido mandar a esta persona polaca, un enamorado de san Juan Pablo II y enamorado también de la Virgen. Aquí en su primera misa le hemos regalado una Sagrada Escritura y un ramo de flores y después de la misa ha querido llevar esas flores a la Virgen de la Paz con una alegría y una sonrisa que me han emocionado porque para mí era un signo de gran amor por la Virgen.

P. Livio: Podemos decir entonces que esto ha sido obra de la Virgen.

Marija: Sí, nosotros decimos ese proverbio: “¡No cae una hoja que Dios no quiera!”

Aquí pues, la Virgen y Jesús están guiando a este pueblo y a todos los peregrinos. La presencia de Mons.Hoser nos afirma, con sello digamos, la presencia de la Iglesia que guía a su pueblo.

P. Livio: Dentro de una semana empieza el Festival de la Juventud, explícanos un poco cómo es este gran evento de los jóvenes que vienen de tantos lugares del mundo, evento iniciado por el padre Slavko.

Marija: Sí, fue el padre Slavko quien inició este evento como respuesta a tantos jóvenes. Cuando empezaron las apariciones, nosotros éramos muy jóvenes y había el deseo de hacer algo con los jóvenes. Así empezamos de una manera muy bonita a hacer fiesta a la Virgen y con la Virgen. Tiene lugar en la primera semana de agosto y gracias al Cielo, empiezan ya a llegar muchos jóvenes que preparan cantos. Es un evento internacional con muchas lenguas, el año pasado había jóvenes con 84 lenguas diferentes. También se hacen retiros especiales para jóvenes. Si hay jóvenes que nos escuchan, les invitamos a venir porque de verdad que es una experiencia bellísima. Todos los que vienen por primera vez, tienen ganas de volver.

P. Livio: Te lo he preguntado porque me acuerdo de que el padre Slavko que fue el promotor de estos retiros en Medjugorje y luego también el valiente organizador de los mismos. Durante los años de la guerra, una vez llegaron apenas 300 jóvenes y el festival tuvo que suspenderse por los cañonazos que disparaban desde Mostar.

Marija: Es verdad. El demonio intentó muchas veces perjudicar el festival. El año pasado, según lo que me dijeron, había más de 860 sacerdotes. Por lo tanto, imagina que si había tantos sacerdotes, ¡cuántos debían ser los jóvenes! Tal vez unos cincuenta mil, sesenta mil, no sé exactamente. Y en Medjugorje, noche y día, se hacer plegarias en las colinas, se canta, se baila… los frailes de la parroquia me dijeron: ¡ahora empezamos a bailar! Porque los jóvenes se cogen de las manos, alrededor de la iglesia, y alaban a Dios, cantan, bailan, y por la noche nunca van a dormir.

P. Livio: En el festival también hay que destacar la presencia de las familias con los jóvenes.

Marija: Sí, sí. Y los que eran jóvenes, y ahora tienen hijos. ¡Pero mantienen el corazón joven, Padre Livio! En cualquier caso, nuestros hijos participan con gran alegría. Además, este año también hay el espectáculo de los chicos de sor Elvira (se refiere a los chicos de la Comunità Cenacolo, n.d.t.), que será un nuevo espectáculo en el que han trabajado mucho, y muchas más cosas, muchos testimonios, muchos cantos, muchas oraciones, porqué el párroco de Medjugorje, con su hermana, que es monja, ha buscado, en estos años, convertir el festival en algo cada vez más profundo, cada vez más como un retiro de oración, y no como un encuentro. Con jóvenes que proceden de muchas naciones y que cantan y tocan juntos; no es una coral, pero se crea una coral con jóvenes que llegan desde todas las regiones del mundo y preparan juntos los cantos, creando las atmósferas adecuadas para cada momento: la adoración, el baile, la alabanza etc. Hay que verlo, porque no hay palabras para describirlo.

P. Livio: muy bien, Marija. Confiemos que lleguen muchos jóvenes este año también.

Marija: Con la ayuda de Dios. Les esperamos con las manos abiertas para acogerlos, y también la Virgen está aquí esperándoles.

P. Livio: Muchos de ellos proceden de la Europa del Este.

Marija: Sí, pero también hay muchos italianos, alemanes, americanos, etc. Llegan de todas partes. Por ejemplo, anteayer di un testimonio a un grupo de jóvenes estudiantes procedentes de Argentina. Pero no sé si se quedan para el festival o se marchan antes. Pero las diócesis, las parroquias, las comunidades están organizándose porque ahora, con la presencia de Mons. Hoser es más fácil venir aquí.

P. Livio: Hace ya un tiempo que se han formado comunidades en Hispanoamérica que se organizan para venir a Medjugorje.

Marija: Sí, vienen muchos jóvenes. Tal vez será la única vez en su vida que puedan estar aquí. Para los italianos es fácil: se van de viaje, diez u once horas y llegan a Medjugorje. Pero desde América es difícil, ya que hay el océano por medio, y es muy caro a causa de la distancia. Pero los jóvenes llegan. Están muy bien dispuestos para los sacrificios. Lo vi el año pasado, por ejemplo con los jóvenes de los países de la Europa del Este: viajan muchas horas, incluso días, con los autocares, y luego duermen en tiendas.

P. Livio: Marija ahora tenemos que admitir que los polacos han superado en número a los italianos, ya que en Italia las familias ya no tienen hijos.

Marija: Tenemos que rezar, rezar por la conversión de Italia. Rezamos a la Reina de la Paz para que se convierta, poniendo en práctica sus mensajes. Y la Virgen nos ayudará. Estoy segura de ello, y por eso ruego, ya que creo que mi presencia en Italia no es una casualidad, y que el Señor me ha enviado también para que sea esa voz en el desierto para tantas almas que están lejos de Dios, para que se conviertan y crean, y vuelvan a Dios.

P. Livio: ¡Por eso está también Radio Maria!

Marija: ¡Gracias a Dios! Para mí, padre Livio, es un honor.

P. Livio: Muy bien Marija. Gracias por este agradable intercambio, en este magnífico 25 de julio, y ahora acabamos con la oración.

Fuente: Radio Maria Italia

Traducción: Amor de Déu

El Padre Verar habla sobre la toma de posesión de Mons. Hoser

El R.P. Francisco Verar comparte con nosotros su reflexión sobre la toma de posesión como Visitador Apostólico de Mons. Henryk Hoser para la Parroquia de Medjugorje.

Fuente: www.infomedjugorje.org