Aniversario de la solemne bendición de la iglesia parroquial de Medjugorje

Este año conmemoramos 49 años desde que la iglesia de Santiago fue construida y bendecida solemnemente. Tras la fundación de la parroquia en 1892, la primera iglesia parroquial, muy espaciosa y hermosa para las circunstancias de aquel entonces, se completó en 1897. Sin embargo, debido a la inestable superficie sobre la que se construyó, las paredes comenzaron a resquebrajarse y el edificio comenzó a hundirse, así que inmediatamente después de la Primera Guerra Mundial, los feligreses comenzaron a pensar en la construcción de la nueva iglesia.

Las obras se iniciaron en 1934, y se completaron el 19 de enero de 1969, año en el que fue bendecida. La iglesia de Santiago hoy es el centro de la vida sacramental y de oración, no solo de los feligreses, sino de peregrinos de todo el mundo.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Adoración al Santísimo en Medjugorje

Compartimos el vídeo completo de la Adoración al Santísimo realizada en Medjugorje el día martes 22 de mayo de 2018. La Adoración fue dirigida por Fra. Perica Ostojić.

ROSAS PARA LA GOSPA

“Quien esté contra el rosario nunca será santo” dice padre Donald, quien fue de joven delincuente

El padre Donald Calloway, MIC nació en 1972 en Dearborn (Michigan, Estados Unidos), y se ordenó sacerdote en 2003 como miembro de la congregación de los padres Marianos de la Inmaculada Concepción. Tiene una historia detrás, porque antes de convertirse al catolicismo y de pensar en la vida religiosa llevó una vida más que complicada, con consumo de drogas y un paso por la cárcel incluidos.

Además de ser conocido por su afición al surf, lo es por su apostolado del rosario, que culmina con la reciente publicación de Champions of the Rosary. The History and Heroes of an Spiritual Weapon (Campeones del rosario. Historia y héroes de un arma espiritual).

El libro consta de tres partes: una historia del rosario como arma espiritual que nos ha dado Dios mismo, las frases más contundentes de los 26 santos y Papas “héroes del rosario” y una guía práctica de cómo y por qué rezar el rosario. Cierra el volumen un apéndice con muestras de arte vinculado al rosario.

Anabelle Hazard entrevistó al padre Calloway para Catholic Stand, de donde reproducimos las siguientes preguntas y respuestas:

Con qué frecuencia reza el rosario?
Rezo el rosario todos los días. Lo hago así desde mi conversión al catolicismo en 1992. Muy pocos días lo habré dejado de hacer. En mi congregación religiosa estamos obligados a rezar un grupo de misterios todos los días. Yo rezo el rosario dominico (gozosos, luminosos, dolorosos, gloriosos).

¿Qué le aconsejaría a las familias a las que les cuesta rezar el rosario juntos? 
Si se trata de niños pequeños, quizá es más aconsejable rezar una decena por la noche. Los domingos y festivos pueden rezarse las cinco decenas. También recomiendo mucho que sea el padre quien reúna a la familia para el rosario y quien lo guíe. Este ejemplo paterno tiene un efecto duradero. Hay estudios que demuestran que cuando es el padre quien conduce las oraciones y se encarga de que la familia participe en las actividades religiosas, es más probable que los niños lo hagan cuando sean jóvenes y como adultos. Todo el mundo se distrae rezando el rosario. Es normal. Sugiero que la familia no deje el rosario para última hora del día porque es garantía de somnolencia.

Hay una parte de los católicos que son escépticos ante las revelaciones privadas. Sin embargo, en la primera parte de su libro las revelaciones privadas están muy presentes en momentos fundamentales en los que intervino Nuestra Señora. ¿Cuál es la forma más sabia de discernir una revelación privada?
Ningún católico está obligado a aceptar una revelación privada. Sin embargo, el Catecismo de la Iglesia católica reconoce que en ocasiones el cielo nos habla a través de hecho de esa naturaleza. Cuando las revelaciones privadas reciben la aprobación de la Iglesia, es un signo de que el cielo nos está hablando sobre un asunto específico para nuestro tiempo. Así ha sido el caso de incontables revelaciones privadas aprobadas, muchas de las cuales condujeron a nuevas formas de devoción a Dios y a Nuestra Señora y contribuyeron a establecer en la Iglesia nuevas fiestas litúrgicas.

Su libro presupone que el rosario es un arma. ¿Es correcto decir que esa devoción al rosario es también un arma necesaria para la santidad?
Técnicamente, la devoción al rosario no es necesaria para la salvación. Sin embargo, nadie que crea realmente en Jesucristo y en la plenitud de la verdad tal como la enseña el catolicismo puede oponerse al rosario o ir contra él. Con toda sinceridad: quien esté contra el rosario nunca será elevado a los altares.  ¿Cómo podría ser eso? Rezar el rosario es rezar el Nuevo Testamento. Rezar el rosario es meditar sobre el misterio redentor de Jesucristo y coronar con rosas espirituales la hermosa cabeza de la Reina del Cielo. Quien se opone a ambas cosas no puede ser santo.

Su experiencia de conversión fue a través de la intercesión de Nuestra Santísima Madre y de su propia madre.  ¿Cuál fue el secreto de su madre sobre su conversión? ¿Tiene usted algún consejo para las madres que queremos que nuestros hijos amen a la Santísima Virgen y a la Santa Madre Iglesia?
El secreto que usó mi madre fue el secreto del que escribió San Luis María Grignon de Montfort, a saber, el secreto del rosario. El rosario es poderoso. Cuando mi madre se convirtió al catolicismo, comenzó a rezar el rosario a diario para la salvación de su matrimonio y la conversión de su hijo delincuente (yo). ¡Y funcionó! Cuando una persona se deja someter a una conversión diaria del corazón de Jesús, participación en la vida sacramental de la Iglesia, adhesión a las enseñanzas de la Iglesia y rezo diario del rosario, el cielo responde con una efusión de gracia y misericordia.

¿Sintió la presencia y la intercesión de Nuestra Señora y de los adalides del rosario (también de sus enemigos) mientras se documentaba para el libro y lo escribía?
En cierto modo, considero que partes de este libro son milagrosas. Realmente no soy muy bueno escribiendo. Soy capaz de llevar a cabo una investigación eficazmente, pues tengo estudios marianos y soy capaz de leer en varias lenguas, y sé dónde están todas las fuentes marianas. Sin embargo, redactar un libro de 445 páginas no es tarea fácil. Al inicio del proyecto, no tenía ni idea de cómo iba a conseguirlo. Me llevó más de dos años escribir el libro y durante ese tiempo recé una novena continua a Nuestra Señora y a unos doscientos santos, pidiéndoles que me ayudaran. Durante estas oraciones se me ocurrió dividir el libro en tres secciones: historia, campeones y aspectos prácticos. A veces escribía un capítulo y luego me iba a la cama muy disgustado con la forma en la que lo había escrito, me despertaba y volvía a leer lo que había escrito… y me asombraba de lo que había en las hojas. Suena raro, pero una buena parte de mí piensa que Jesús y María trabajaban por la noche en el texto para mejorarlo.

Usted ha peregrinado a lugares sagrados en todo el mundo. ¿Cuál es su lugar preferido de peregrinación mariana y por qué?
Mis dos lugares favoritos de peregrinación son Lourdes y el Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Pompeya (Italia). ¡Son dos lugares tan impresionantes en su belleza y recogimiento! Lourdes parece un castillo  medieval donde vive una princesa, ¡y es tan fácil escaparse a la capillita y perderse en oración y soledad! Y debo decir que el Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Pompeya es probablemente la iglesia más hermosa que he visto nunca. No cambiaría nada en ella, y sólo mirar en el interior de la iglesia recrea al alma en la belleza de Dios. San Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco también han estado allí.

¿Ha regresado a Japón desde que fue deportado para predicar como sacerdote marianista?
Tras mi experiencia de ser expulsado de Japón en 1988, no he regresado a Japón más que al aeropuerto internacional de Narita, en Tokio, para alguna conexión con algún vuelo internacional. Para quienes no conozcan mi historia: en mi juventud fui un mal tipo. Dejé el instituto y fui deportado de Japón por consumo de drogas y actividad criminal, acudí a centros de rehabilitación de drogodependientes en Pennsylvania y cuando cumplí los 18 fui a la cárcel en Louisiana. Tenía el pelo largo hasta la cintura, tatuajes, pendientes y la peor lengua que hayan ustedes escuchado nunca. Sin embargo, Dios tenía otros planes. Al cumplir 21, tuve una conversión radical tras leer un libro sobre apariciones marianas. Tras hacerme católico entre en una congregación religiosa y pasé diez años estudiando para ser sacerdote. Soy sacerdote desde hace 14 años.

¿Cuál es la más importante de las promesas a los devotos del rosario, o su favorita?
Según una antigua tradición, Nuestra Señora le dijo a Santo Domingo y al Beato Alan de la Roche que quienes promuevan el rosario alcanzarán la salvación. Para mí, ésa es la mejor promesa. Quiero estar con Jesús en el Paraíso para siempre. Realmente lo demás no importa.

Los 26 “campeones del Rosario”, según el padre Calloway (en la imagen de la izquierda):

Santo Domingo Guzmán, San Pío V, San Luis María Grignon de Montfort, San Antonio María Claret, León XIII, Pío XII, San Juan XXIII, Joseph Kentenich, San Pío de Pietrelcina, Fulton Sheen, Beato Pablo VI, San Josemaría Escrivá y Patrick Peyton; en la columna de la derecha, Beato Alan de la Roche, San Alfonso María de Ligorio, Beato Pío IX, Beato Bartolo Longo, Pío XI, Dolindo Ruotolo, Beato Santiago Alberione, Frank Ruff, San Maximiliano Kolbe, Benedicto XVI, San Juan Pablo II, Santa Teresa de Calcuta, Sor Lucía.

Fuente: www.portaluz.org

Oren al Espíritu Santo para vencer a Satanás

En nuestra anterior noticia recogíamos las palabras de la Reina de la Paz: “Satanás es fuerte”. Sin embargo el Espíritu Santo es más poderoso que Satanás y con su ayuda también nosotros podemos vencer al maligno.

¿Por qué el Espíritu Santo es más fuerte que Satanás? Porque Satanás es una criatura de Dios, y por eso mismo es infinitamente más pequeño y débil que Dios. Satanás no puede nada ante Dios y por más que luche contra Él nunca podrá vencerle y siempre le estará sometido. El Espíritu Santo es Dios, es una de las tres personas divinas, y por eso su poder es infinito, tiene el poder de Dios, porque Él mismo es Dios. Este es el motivo por el que Jesús dice en el Evangelio: “pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el Reino de Dios ha llegado a ustedes” (Lucas 11,20). El dedo de Dios del que habla Jesús es el Espíritu Santo.

Cuando nosotros invocamos al Espíritu Santo Él viene en nuestra ayuda y nos infunde una sabiduría y una fortaleza divinas, con las cuales podemos vencer a Satanás, cuya inteligencia y fuerza son grandes, pero no divinas. Por lo tanto, la clave para vencer a Satanás es dejarnos guiar por el Espíritu Santo por el verdadero camino de la alegría y de la paz. La clave para que el Espíritu Santo nos guíe es que encuentre en nuestras almas amor y humildad, porque Satanás es todo lo contrario: odio y soberbia. María es nuestra Madre y la maestra del amor y de la humildad. Cuando nos dejamos conducir por Ella nuestras almas se abren al amor de Dios en la humildad del corazón. Por eso la Reina de la Paz intercede por nosotros y es el camino seguro para llenarnos del Espíritu Santo y vencer a Satanás.

Fuente: Reina de la Paz TV

Battistina fue tocada por el Espíritu Santo en Medjugorje

«¡Fuertemente tocada por el Espíritu Santo! Battistina es una italiana de 47 años con los pies bien sobre la tierra. Es contadora y trabaja vía Internet. Cuando su pareja la invitó a ir a Medjugorje, no se mostró interesada. Pero luego una mañana, mientras conducía, escuchó una canción que Radio María difunde frecuentemente; una canción que por muchos años la irritaba cuando la oía al sintonizar su equipo. De improvisto, aquella canción la conmovió y prorrumpió en lágrimas que rodaban por sus mejillas en forma ininterrumpida, sin razón aparente alguna. Comprendió entonces que era la Virgen que la estaba llamando. Dejo que sea ella misma quien les cuente…

“Desde la peregrinación a Medjugorje en julio de 2012, todo ha cambiado en mi vida, ¡nada es como antes! Mi conversión tuvo lugar durante la Adoración del Santísimo Sacramento. Éramos miles de peregrinos, afuera, alrededor de la Rotonda. De repente, me vi de rodillas, con la impresión de que sostenía mi corazón vivo entre las manos. Vi desfilar mi vida entera ante mis ojos. Distinguía con claridad el bien y el mal, y todo lo que en un momento me había parecido apropiado se transformaba en mal. Comencé a experimentar un gran dolor con respecto a mi divorcio. ¿Cómo había podido romper una promesa hecha ante Dios? Estas palabras resonaban en mi espíritu: “Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”. En ese momento comprendí que sólo mi cabeza había estado serena, y que mi corazón era puro hielo. Siempre me había sentido del lado de los “justos” y considerado una víctima. En ese momento vi hasta qué punto había tenido el corazón endurecido; vi el sufrimiento que habían padecido mis 4 hijos, mi padre y mis suegros y sobre todo vi que no era en absoluto una víctima. En realidad, nunca le había perdonado nada a nadie. Cuando la mayor de mis hijas a los 9 años, me había pedido con insistencia poder prepararse para tomar la Primera Comunión, le había respondido que aquello no tenía ningún sentido; en cuanto al menor de mis hijos, ¡ni siquiera había sido bautizado! Vi todos los libros sobre la New Age que había comprado a lo largo de los últimos 20 años. ¿Cómo había podido ocupar tanto tiempo leyendo y formándome en la búsqueda de mí misma, y en cosas que sólo terminaron alejándome de Dios y de mi familia?

El dolor que experimentaba no cesaba de aumentar y poco a poco fui postrándome rostro en tierra. Dije para mis adentros: “Señor, hazme morir aquí mismo porque ni siquiera soy digna de levantar la cabeza del suelo”. Experimenté entonces un inmenso abrazo de amor y me sentí embargada con una alegría que no era de este mundo. Y pensé: “Durante 18 años, creí que les había dado de todo a mis hijos, pero en realidad no les di nada; porque no les he dado “ESTO”. Entonces ¿no sería mejor permanecer aquí orando por ellos por el resto de mi vida en lugar de volver a casa? ¡Si yo, como madre, como alma de mi hogar, hubiera cultivado la oración en lugar de dedicarme a “cultivar” cosas inútiles, mis hijos tendrían en este momento una familia unida!

Cuando decidimos liberarnos de la cruz del matrimonio, en realidad la cargamos sobre los hombros de nuestros hijos.

En aquel momento sentí que debía permanecer ligada a mi promesa de fidelidad en el matrimonio y decidí hacer voto de castidad. Ofrecí esto a Dios para evitar la separación de mil familia. Mi pareja experimentó lo mismo que yo. Me dijo que deberíamos realizar una consagración total. De regreso a casa, comencé a confesarme con frecuencia. Ciertos sacerdotes, con respecto a mi elección del voto de castidad, me decían que no era necesario; otros comentaban que era pura invención nuestra, pero yo estaba muy segura y decidida de seguir adelante. ¡Esto me parecía bien poco ante la infinita misericordia que había recibido!

Gospa TijalinaMis hijos pensaban que había perdido la razón porque iba a misa y había colgado un crucifijo en la sala. Mi hija mayor estaba muy irritada por mi entusiasmo y me dijo: “Y entonces, ¿qué haces con todo lo que nos contaste durante 18 años?” “Lo siento mucho, estaba equivocada”, le respondí.

En el mes de noviembre regresé a Medjugorje con mis 4 hijos para que ellos también pudieran comprender; estaba muy esperanzada en que encontraran al Señor. Los observaba de lejos y aguardaba, pensando: “Si yo que soy su madre, con el poco amor que soy capaz de darles, estoy tan feliz al ver orar a mis hijos, ¡cuánto más feliz estará nuestra Madre del Cielo! ¡Cuánto sufrirá por tantos hijos suyos que se pierden!”

Durante aquella peregrinación mis cuatro hijos fueron tocados en el corazón. Estudiamos juntos el catecismo. Nueves meses más tarde, el menor de ellos, que tenía 10 años fue bautizado y todos recibieron la Primera Comunión en la misma celebración. ¡Aquel día fue el día más feliz de mi vida! Era como si los viera renacer todos juntos al mismo tiempo. Mi compañero y yo permanecimos juntos, viviendo como hermanos durante un año. Pero cada día oraba pidiéndole a Dios conocer su voluntad: ¿debíamos permanecer cercanos sosteniéndonos mutuamente o debíamos separarnos completamente? Por largo tiempo conservé esta duda en mi corazón, pero poco a poco el Señor obró y motivos laborales nos alejaron uno del otro.

Después de mi conversión, retomé el contacto con mi ex-marido. Durante nueve años, cada una de nuestras conversaciones telefónicas habían finalizado con gritos de ambos lados; tanto es así que por un año dejamos de hablarnos y tan sólo se comunicaba conmigo a través de nuestros hijos. Cuando reconocí mis faltas, consideré sus errores como consecuencia de los míos y el rencor se desvaneció. ¡Era yo quien debía pedirle perdón! Poco a poco comencé a experimentar aquel lazo profundo del matrimonio, sellado por Dios, y me sentí nuevamente esposa. Pero no comprendía. Le pregunté a un sacerdote si estaba bien que me sintiera esposa, aún cuando mi esposo estaba ligado a otra persona y había tenido un hijo con ella. El sacerdote me respondió que el sacramento del matrimonio es indisoluble ante Dios.

Hoy en día, este amor que yo creía borrado, o incluso que nunca había existido, lo he recuperado intacto en las profundidades de mi corazón. Lo conservo en su pureza y oro a diario por la conversión de mi ex-marido y por todas las familias. Agradezco a Jesús y a María por la gracia infinita que mi familia recibe a diario y continúo avanzando en el camino de mi conversión”.

Battistina ha vivido en forma concentrada, y una después de la otra, las etapas que frecuentemente se producen en los peregrinos de Medjugorje: invitada por la Virgen sin conocer el motivo, acude a este bendito lugar, y por una gracia especial, ve toda su vida bajo la luz del Espíritu Santo. Comprende con el corazón la misericordia de Dios hacia su persona, lamenta sus pecados (que no veía antes) y los llora, renuncia a ellos y los confiesa. Percibe que está radicalmente transformada y realiza actos para cambiar su vida según lo que le parece que le gusta a Dios, con la ayuda de un buen sacerdote fiel al Magisterio de la Iglesia. ¡Qué buen ejemplo! Muchos se quedan con las gracias recibidas, pero es bueno emprender actos concretos al regresar a casa. Este testimonio nos ayuda a entrar de lleno con Jesús en este tiempo de misericordia que se nos ofrece hoy en día como nunca antes».

Sor Emmanuel

Para leer el Boletín completo de Sor Emmanuel del mes de abril pueden ingresar AQUÍ

La importancia del Espíritu Santo para conocer a Cristo y vivir con Él por medio de la oración

Dice la Madre: “Mi Hijo, por medio del Espíritu Santo, está siempre con ustedes. Su Iglesia nace en cada corazón que lo conoce. Oren para que puedan conocer a mi Hijo, oren para que vuestra alma sea toda una con Él. ¡Esto es la oración, este es el amor que atrae a los demás y que a ustedes los hace mis apóstoles!” Esta parte del mensaje, como habitualmente ocurre en los mensajes del 2, es una invitación a abrirnos a Jesús.

En esta ocasión nos recuerda la importancia del Espíritu Santo para conocer a Cristo y vivir con Él por medio de la oración. Por tanto, sin el Espíritu Santo no se puede experimentar a Jesús en la oración. La Cuaresma también es tiempo fuerte para el Espíritu Santo, para renacer en Jesús que da Su vida por la humanidad. Una llamada más a la oración incesante.

Padre Francisco Verar

“Abran sus corazones al Espíritu Santo”

En Medjugorje, en repetidas ocasiones, la Reina de la Paz ha pedido novenarios. Novenas como tiempos especialmente propicios para ejercitar la virtud de la penitencia, especialmente la oración y el ayuno. Como un kairós de gracia y conversión. Una posibilidad única para abrir nuestros corazones al amor de Dios, al don del Espíritu Santo.

En la práctica de la Iglesia, una novena es una forma de devoción privada o pública que se realiza durante nueve días y cuya intención es obtener gracias particulares o por una intención especial. Algunas novenas tienen una larga tradición normalmente asociada con la devoción a un santo, la preparación de una festividad (como la Navidad) o a una promesa recibida en revelación privada, y, aunque no forman parte de la liturgia oficial de la Iglesia, ésta siempre las recomienda.

Los judíos no tenían celebraciones religiosas de nueve días, pero la novena hora en la Sinagoga era una de las horas especiales de oración. También en la Iglesia, desde el principio, la hora nona es una de las horas especiales de oración en la Liturgia de las Horas que se reza a diario a las 3 de la tarde: es la hora en que murió Jesús. La hora de la misericordia.

Aunque, a veces, el número puede aludir a nueve días específicos de la semana o del mes (como los nueve primeros viernes de mes consecutivos en las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita Alacoque) se refiere, por lo general, a días consecutivos. Rezar durante nueve días seguidos tiene una base bíblica. Jesús resucitado, antes de Su Ascensión al cielo, pidió a los apóstoles que permanecieran en Jerusalén y se prepararan para la venida del Espíritu Santo (cfr. Hch 2,1-41). Hay, exactamente, nueve días entre el jueves de la Ascensión (cuarenta días después de la Resurrección) y el domingo de Pentecostés (cincuenta días después de Pascua). Aquella fue, pues, la primera novena de la historia: la novena de Pentecostés. ¿Qué hicieron los apóstoles durante este tiempo? En esos nueve días los apóstoles perseveraron en oración con María, la Madre de Jesús y algunas mujeres (cfr. Hch 1,14) anhelando y esperando una gracia muy especial: la venida del Espíritu Santo. Desde entonces, una de las funciones propias (no exclusiva) de la novena es esta: de anticipación y preparación a una fiesta.

Sea como fuere, las novenas requieren humildad, confianza y perseverancia, tres importantes cualidades que ha de reunir la oración. Como hemos recordado, en Medjugorje, a lo largo de estos años, la Santísima Virgen María ha pedido también novenarios de oración y ayuno en distintas ocasiones y se ha referido, en otras, a diferentes novenas que se celebran comunitariamente, precisamente, para preparar distintas solemnidades como la Asunción y, sobre todo, Pentecostés.

En verano de 1984, la Reina de la Paz pidió a los parroquianos que preparasen con un novenario de ayuno y oración el bimilenario de Su Nacimiento que iba a cumplirse aquel 5 de agosto. Cumpleaños que prepararon y celebraron todos con Ella en la cima del Krizevac.

En otras ocasiones, ha pedido con insistencia que ofrezcamos novenarios por Sus intenciones. Ella desea, por nuestro bien, que durante las novenas unamos la oración con el sacrificio y la penitencia. Y que lo ofrezcamos por Sus planes de paz, favoreciendo, de este modo, el triunfo de Su Corazón Inmaculado:

Yo los invito a todos ustedes, queridos hijos, a orar y a ayunar con una firmeza aún mayor. Yo los invito a una renunciación por nueve días, a fin de que, con la ayuda de ustedes, todo lo que Yo quería que se realizara por medio de los secretos que comenzaron en Fátima pueda cumplirse. Yo los invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación (25.09.1991).

¡Queridos hijos! Les agradezco sus oraciones y el amor que me muestran. Yo los invito a decidirse a orar por mis intenciones. Queridos hijos, ofrezcan novenas, haciendo sacrificios a los cuales ustedes se sientan de lo más dispuestos. Yo quiero que sus vidas estén ligadas a Mí (25.07.1993).

Hagan novenas de ayuno y de renuncia (25.07.2005).

Hoy, jueves de la sexta semana de Pascua, se cumplen cuarenta días de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Uno de los tres jueves que relucían (junto al Jueves Santo y al del Corpus) “más que el sol”. Aunque la secularización haya eclipsado aquella luz de antaño y la fiesta litúrgica se haya trasladado al domingo siguiente, hoy comienza la novena de Pentecostés. A ella se ha referido, también, nuestra Mamá del cielo, en distintas ocasiones:

¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse a vivir con seriedad esta Novena. Consagren tiempo a la oración y al sacrificio! (25.05.1990).

¡Queridos hijos! Esta tarde les quiero pedir que durante esta Novena oren por la efusión del Espíritu Santo sobre sus familias y sobre su parroquia. Oren y no se arrepentirán! (2.06.1984).

¡Queridos hijos! En estos días [Novena de Pentecostés], los invito en particular a abrir sus corazones al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está actuando de manera especial a través de ustedes. Abran sus corazones y entreguen sus vidas a Jesús (23.05.1985).

Como los apóstoles durante la primera novena de la historia celebrada en el cenáculo de Jerusalén en mayo del año 30, permanezcamos junto a la Madre perseverando con Ella en oración en la espera pentecostal del Espíritu. Celebremos y vivamos esta Novena como desea y nos pide Nuestra Señora: comunitariamente, si se celebra en nuestra parroquia; o, si no, personalmente (en familia o de forma individual). Abramos nuestros corazones al Espíritu Santo y dejemos que Él guíe y conduzca nuestras vidas.

Francisco José Cortes Blasco

Fuente: www.centromedjugorje.org