Estaba a punto de suicidarse, Jesús le envió una canción de rap… y caminó 57 días hacia Medjugorje

Bartek Krakowiak caminó 1.300 kilómetros para dejar que Dios sanase sus muchas heridas

Bartek Krakowiak, criado en una familia rota, dañado por la depresión y la soledad, tentado por el suicidio… recorrió 1.300 kilómetros a pie hacia Medjugorje, desde Varsovia, contando algunas de sus experiencias en un blog y una cuenta de Facebook, con el título “Z buta do maryi” (A pie hacia María). Tenía 23 años y mucha gente siguió su periplo por Internet.

Esa fue la experiencia que le sanó y le consolidó en una vida cristiana, y hoy lo cuenta a otros jóvenes. En junio, por ejemplo, ha contado su experiencia a los jóvenes del encuentro de oración ECHO, convocado por los franciscanos.

El camino a Medjugorje fue lo que le sanó y transformó. Pero su historia empezó mucho antes.

Un padre violento

Bartek nació en una familia que arrastraba varias generaciones de problemas con el alcohol y la violencia. Su padre le pegaba e insultaba y le repetía que era un inútil, que no valía nada.

Su madre finalmente se marchó, con los niños, a vivir con la abuela cerca de Varsovia. Bartek a los 13 años pasaba todo el tiempo en la calle, bebía, robaba cosas y tomaba drogas. No se sacó el título escolar básico. Aunque ingresó en un centro de terapia social, se escapó dos veces y siempre volvía a las calles. Cada vez empeoraba.

Sorpresa: padre a los 18 años

A los 18 años descubrió que había dejado embarazada a una chica. Al principio, él quería que ella abortase. Pero abortar no es fácil en Polonia, está legalmente limitado a casos muy concretos y se tarda un tiempo en organizar un aborto o ir al extranjero. Y ella, en el cuarto mes de embarazo, descubrió que el niño tenía alguna discapacidad pero que podía corregirse en cuanto naciera.

Eso hizo pensar a Bartek. Ahí estaba su hijo, pequeño, débil… y necesitaba a su padre. “Sentí amor por primera vez. Amé a mi hijo. Era la única persona que había amado”, explica.

Él estaba dispuesto a amarlo y acogerlo. Y entonces la chica tuvo un aborto espontáneo en el sexto mes.

Bartek sintió ira y rabia. Había un cuerpecito y un diminuto ataúd y un funeral. “llevando a mi hijo en su ataúd en el cementerio, hablé con Dios por primera vez. Empecé a gritar y a desafiarlo”.

Un retiro carismático por casualidad

Explica que de forma accidental acudió a un retiro espiritual, en el que varios cientos de personas cantaban y bailaban y alababan a Dios. Él pensó: “vaya idiotez, ¿qué secta es esta?” Se quedó sólo para poder burlarse y reírse de la gente. La letra de la canción insistía: “Dios es bueno y misericordioso”. Pero ¿cómo podía Dios ser bueno, con todo el sufrimiento que existía, que él había vivido?

Cuando salía, enojado, un sacerdote le salió al paso y habló con él. El cura le contó que también él había crecido en una familia dañada y en las calles. Y le convenció para que se confesara en ese momento: su primera confesión en toda su vida. “Y por primera vez en mucho tiempo, dejé de sentirme mal; era como una nueva vida”, recuerda.

Después, por curiosidad, decidió acercarse a la oración de intercesión. Laicos y sacerdotes imponían las manos sobre la cabeza de quien lo solicitaba y pedían al Espíritu Santo actuar, sanar y liberar. Y Bartek experimentó el fenómeno conocido como “descanso en el Espíritu”: el cuerpo cae, la mente, consciente, se relaja; toda la persona experimenta paz. Es algo que suele ir ligado a una sanación de heridas interiores.

“Cuando me impusieron las manos, caí. Estaba tumbado en baldosas frías, muy incómodo, alguien pasó y me pisó accidentalmente, pero yo ni siquiera quería levantarme. ¡Me sentía tan bien! Sentía que alguien derramaba amor en mí, muy tangiblemente”.

Una primera etapa con Dios

De vuelta a casa, Bartek se sentía muy distinto. Quería saber más de Jesús, quería saber más del Espíritu Santo. “Yo estaba enamorado de Cristo”. Pero no había nadie para formarle ni acompañarle. Salió a las calles, a ver a sus malas amistades. “Yo les decía que Dios les amaba, y ellos, a veces, me escupían o me insultaban”, recuerda.

Caída y depresión

En realidad, Bartek seguía solo, sin verdaderos amigos. Nadie le acompañaba con amor desinteresado. Se juntó con una chica y vivieron juntos 3 años. Pero él estaba ya deprimido, acumulaba deudas económicas y tenía pensamientos suicidas.Trabajaba sin parar, agotadoramente, para intentar pagar sus deudas. Todo se le venía abajo.

El 13 de abril de 2017 era su cumpleaños: cumplía 22 años. Era también Jueves Santo. Encendió una imagen de Jesús que llevaba en el teléfono móvil.

“Empecé a decirle: me rindo, tengo depresión y no puedo más. No quiero seguir viviendo así. Que este día de cumpleaños sea el día de mi muerte“. Había una ventana abierta y un pensamiento se repetía en su mente: “tírate”.

Sin embargo, él hizo una repasada más al móvil y vio una novedad: un rapero polaco llamado Tau, que era cristiano desde 2012, acababa de subir una nueva canción titulada: “Yo estoy contigo”. En esa canción Jesús habla: estoy contigo en la depresión, dice la letra, nunca te voy a dejar, yo doy la vida por ti... Y esa canción, probablemente, salvó la vida de Bartek: él sintió que era un mensaje del mismo Jesús. Yo estoy contigo”, de Tau, en una actuación en directo; al subirla a internet en 2017, salvó la vida a Bartek.

Durante dos meses se aferró a esa canción para mantenerse vivo. No trabajaba ya, no se lavó durante días, no comía. El psicólogo le recetó unas medicinas y le hizo quedarse en casa.

Una indicación: algo para hacer

Su madre le mandó un mensaje: “No puedes lidiar con eso tú mismo; tienes que confiarlo a Dios y decirle: Jesús, encárgate“.

“Yo no creía de verdad que Jesús pudiera hacer tanto, pero sí lo decía y lo repetía: Jesús, encárgate tú”. Y, como respuesta en oración, escuchó una palabra: “Medjugorje”.

“Entendí que tenía que ir caminando, a pie, a Medjugorje, que a través de ese viaje Jesús quería cambiar mi vida. No sabía si gastar el dinero que me quedaba en mi mochila o en comida. Compré una mochila y me quedó un céntimo”. Con ese céntimo en la cartera, empezó su viaje a pie hacia la parroquia de Medjugorje: 1.300 kilómetros cruzando Eslovaquia, Hungría, Croacia y Bosnia. “Yo nunca había estado en el extranjero ni conocía ningún idioma, pero no tenía miedo a nada porque no tenía nada que perder”.

Hacia Dios y la Virgen… con internet

Entró en el Facebook de los fans de Tau, el rapero, y explicó lo que estaba haciendo, que caminaba 1.300 kilómetros sin dinero hacia Medjugorje. La gente del grupo se entusiasmó, le apoyaron con oración y le preguntaban cómo iba su viaje. Así que creó un blog y una cuenta de Facebook para ir explicándolo: se llamaba “A pie hacia María”(aquí en Facebook: https://www.facebook.com/zbutadomaryi/).

Cada vez más y más personas se agregaban a seguir su viaje de fe por Internet. Hoy cuenta con 23.000 seguidores. Y cada día, durante 57, fue añadiendo entradas.

“Yo quería estar a solas con Dios, pero vi que mis entradas ayudaban a otros. Comencé a orar al Espíritu Santo para que escribiera por mí, porque soy demasiado estúpido”, explica.

Alguna gente le ayudaba durante el viaje, otras personas no. Dormía a menudo bajo un puente o en cualquier zanja. Sus seguidores en Internet hicieron una colecta para enviarle zapatos nuevos y una tienda de campaña. Y llegó a Medjugorje,”no sé como”.

Allí oró a Dios y pidió la intercesión de la Virgen. Tres cosas concretas pedía: enderezar su vida, poder pagar sus deudas, sentirse amado.

Las tres se cumplieron pronto. Sus seguidores por Internet, entusiastas, reunieron dinero para devolverlo a casa y pagar sus deudas. Además encontró una chica, se enamoraron y casaron. Y conoció buenos amigos.

“Aún tengo problemas y cosas del pasado vienen a mí”, explicó a los jóvenes reunidos en el encuentro ECHO. “pero sé que Dios está a mi lado. Él nos necesita y nos llama a ir y predicar su amor”.

(El testimonio en polaco aquí; historia explicada primero en español en el portal de noticias marianas www.carifilii.es)

Padre Kevin Scallon… ¡lo extrañaremos!

Queridos hijos de Medjugorje, ¡alabado sea Jesús y María!

¡Padre Kevin Scallon!

Este gran discípulo irlandés de Cristo acaba de llegar al Padre Celestial. Querido padre Kevin ha sido uno de los mejores seguidores de Nuestra Señora hasta ahora. En el 37° Aniversario de las apariciones de Medjugorje (25 de junio), fue encontrado tirado en el piso de su residencia, en Florida.

La noche anterior, cuando dijo que no se sentía muy bien, decidió quedarse en casa, rezar el rosario y recibir la Sagrada Comunión. Estas fueron sus últimas acciones en la tierra. Tenía 83 años. Por supuesto, estamos felices por él de que ahora haya regresado al Señor a quien le dedicó su vida y su ministerio. ¡Pero cómo extrañamos su gentil presencia reafirmante aquí en la tierra! Sin embargo, también tendremos un gran defensor en el paraíso que nos guiará y nos cuidará como siempre lo hizo aquí.

Rezaremos a Nuestra Señora para que pueda “acariciar nuestras almas” en este momento triste para su familia y amigos cercanos, especialmente para la Hermana Briege McKenna, quien colaboró ​​con él durante 44 años, liderando misiones para sacerdotes en todo el mundo. ¡Que la ofrenda de este profundo luto sea fuente de bendiciones para aquellos que llegan al alba sin conocer a Jesús!

Kevin era un buen amigo de nosotros, se quedaba en nuestro hogar casi todos los años, bromeaba y contaba historias como padre, y también nos escuchaba a cada uno de nosotros con la ternura y el poder del Espíritu Santo, especialmente en la Confesión.

Una de nuestras hermanas jóvenes, Flavia, dijo: “Incluso si no conocía al Padre Kevin muy bien, lo amo inmensamente. Para mí, era el ejemplo del rostro del Padre Celestial. Si tuviera que imaginar el amor de Dios el Padre, lo compararía con el amor por el corazón del Padre Kevin. Ahora, lo he elegido como mi padrino especial, ¡pidiéndole que me proteja y que me lleve del Cielo! ”

Sor Emmanuel

El Escapulario y el Rosario: los sacramentales que la Virgen nos regala

El Escapulario del Carmen es uno de los sacramentales más recomendados e indulgenciados por la Iglesia. Según la tradición, le fue entregado por la misma Virgen María a San Simón Stock, General de la Orden de los Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo u Orden de los Carmelitas, el 16 de julio de 1251.

La Santísima Virgen María, Madre de Dios, le dijo: “Toma este Escapulario, será un signo de salvación, una protección en peligro y una promesa de paz. Todo aquel que muera llevando este Escapulario no sufrirá el fuego eterno. Usa el escapulario devotamente y con perseverancia, es mi vestidura. Para ser revestidos de él, debes estar continuamente pensando en mí, y yo a su vez, siempre estoy pensando en ti y te ayudaré a asegurar la vida eterna”. Además, prometió liberar del Purgatorio a todas las almas que hayan vestido el escapulario durante su vida, el sábado siguiente a la muerte de la persona y llevarlos al cielo.

Desde el siglo XVI que es cuando se extiende por toda la cristiandad el uso del escapulario del Carmen, casi todos los Papas lo han vestido y propagado. El Papa San Juan Pablo II, que era terciario carmelita, lo vistió con devoción, desde niño.

San Alfonso María de Ligorio, afirma: “así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios”.

De esta suerte, el sacramental del Escapulario es como un hábito carmelita en miniatura que todos los devotos “visten” como muestra de su consagración a la Virgen. Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color marrón. Una se pone sobre el pecho y la otra sobre la espalda y se suele usar bajo la ropa. Pero puede sustituirse por la medalla-escapulario que debe tener por una parte la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y por la otra una imagen de la Virgen María bajo cualquier advocación (cfr. Decreto de 16-12-1910). Lo mismo que los escapularios de paño ha de estar bendecida por un sacerdote.

La última aparición de Lourdes fue el 16 de julio de 1858, fiesta de la Virgen del Carmen. Lucía, la vidente de Fátima, en la Aparición del 13 de octubre de 1917, vio por última vez a la Virgen vestida con el hábito carmelita y el escapulario en la mano. Y en San Sebastián de Garabandal se apareció como Nuestra Señora del Carmen (1961-1965). Las videntes la describen de esta forma: “Viene con un vestido blanco, el manto azul, la corona de doce estrellas doradas, las manos extendidas, con un escapulario marrón, salvo cuando lleva al niño en brazos”.

En Medjugorje, la Gospa no ha hablado del Escapulario, pero sí de la necesidad de llevar con nosotros objetos bendecidos: “Queridos hijos, hoy los invito a poner en sus casas más objetos benditos, y que cada uno de ustedes lleve consigo algún objeto bendito. Hagan bendecir todos los objetos para que Satanás los tiente menos, porque tendrán una armadura contra él. Gracias por haber respondido a mi llamada” (18-07-1985).

Sea como fuere, el santo Escapulario tiene tres significados principales: la pertenencia a María (nuestra consagración filial), su amor y protección maternal (su promesa) y el suave yugo de Cristo que Ella nos ayuda a llevar. Como sacramental es, además, un signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción y amor a María.

El Papa Pío XII dijo que el Escapulario del Carmen es un “memorial” de todas las virtudes de Nuestra Señora: “Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. Vean, en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. Vean, sobre todo, en esta librea que visten ida y noche, significada, con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcan, por fin, en ella su consagración al Sacratísimo Corazón de la Virgen Inmaculada” (11-02-1950).

Vestir el santo Escapulario supone imitar a Nuestra Santísima Madre tratando de reproducir sus virtudes, viviendo santa y piadosamente, con plena docilidad al Espíritu Santo.

La Madre de Dios se apareció a Santo Domingo en el año 1208. En su mano sostenía un Rosario y le enseñó a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias. Después, en 1349, se le apareció al beato dominico Alano de la Roche y le hizo quince extraordinarias Promesas “a quienes recen el Rosario” que él se encargó de difundir por toda la cristiandad.

Desde Lourdes (1858), en todas sus Apariciones, la Santísima Virgen María nos habla, precisamente, de este poderoso sacramental, pidiéndonos con insistencia que recemos el Rosario. En Medjugorje, recientemente, ha vuelto a decir: “Hijos míos, regresen a la oración del Rosario. Récenlo con sentimientos de bondad, de sacrificio y de misericordia” (2-12-2016). Al principio dijo también: Recen cada día cuando menos el Rosario completo: los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos (14-08-1984). Y prometió: “El Rosario por sí solo puede hacer milagros en el mundo y en sus vidas” (25-01-1991).

¿Se imaginan el poder (la gracia) de ambos sacramentales cuando se unen y usan juntos? ¿Estamos dispuestos a permitir al Espíritu Santo que nos moldee a su gusto y obre en nosotros las maravillas que desee, vistiendo el Santo Escapulario con las condiciones debidas y rezando con el corazón (como nos pide la Gospa) el Santo Rosario completo todos los días? ¿Nos decidimos por la santidad, por ser sus apóstoles de amor y de paz que la ayuden a vencer y reinar, contribuyendo a que Su Inmaculado Corazón triunfe al fin?

Después de cada Mensaje, la Reina de la Paz nos dice: “gracias por haber respondido a mi llamada”. Ella nos llama a vestir Su Hábito y a meditar Su Rosario.

Vistamos, pues, con devoción Su Santo Escapulario y meditemos con el corazón Su Santo Rosario. Si nos lo pide, si lo desea, es porque nos ama y quiere nuestro bien: que seamos santos, aquí y ahora, en nuestra vida terrenal ordinaria, y alcancemos con nuestra perseverancia, la bienaventuranza eterna del cielo, donde nos espera.

Francisco José Cortes Blasco

Fuente: www.centromedjugorje.org

Peregrinación gratuita de huérfanos rumanos a Medjugorje

En estos días, Medjugorje cuenta con la visita de unos niños procedentes de Rumania que han venido gracias a la iniciativa del rumano Luchian Omania y algunos de sus amigos. Por cuarto año consecutivo, han financiado el viaje de estos chicos huérfanos a Medjugorje. Por otra parte, los propietarios de algunos de los hoteles de la zona han puesto a disposición de los peregrinos alojamiento, comida y bebida sin coste alguno. Todos los participantes pueden comer gratis en estos hoteles: Hotel & Spa Medjugorje, Hotel Klemo y Hotel Marconi; el alojamiento corre a cargo de la pensión Medjugorje INN – Bruno Zovko.

Este maravilloso proyecto supone un gran apoyo para estos chicos -que en su mayoría carecen de ambos progenitores. Esperamos que se mantenga en el futuro para que todos tengan la oportunidad de venir a Medjugorje. Tanto los organizadores como el párroco, el P. Marinko Sakota, muestran su más profundo agradecimiento a los hoteles y amigos por el apoyo prestado.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Entrevista de Padre Livio a Marija con motivo del Mensaje del 25 de junio de 2018

P. Livio: Queridos amigos. Aquí tenemos ahora a Marija en directo desde Medjugorje que nos comunicará el mensaje de la Reina de la Paz de la tarde de hoy, 25 de junio de 2018 coincidiendo con el trigésimo séptimo aniversario de la primera aparición de la Virgen. ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola Padre Livio! Saludo a todos los oyentes de Radio Maria. Aquí estamos de fiesta. Gracias al Cielo hace treinta y siete años que la Virgen está entre nosotros y también hoy como cada veinticinco de mes, la Virgen nos ha dado el siguiente mensaje:

“Queridos hijos, este es el Día que el Señor me da para agradecerle por cada uno de ustedes, por aquellos que se han convertido y han acogido mis mensajes y han emprendido el camino de la conversión y de la santidad. Alégrense, hijitos, porque Dios es misericordioso y a todos los ama con su inmenso amor y los conduce hacia el camino de la salvación a través de mi venida aquí. Los amo a todos y les doy a mi Hijo para que Él les dé la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

P. Livio: Marija, dinos ¿como es el ambiente aquí en Medjugorje en el día del aniversario?

Marija: El ambiente es de fiesta. Cuando es fiesta, se siente ya desde buena mañana. Muy temprano, ya había mucha gente en la colina de las apariciones. Muchos subieron ya ayer por la tarde y han dormido allí y cuando nosotros hemos llegado a las cinco, había ya mucha gente alrededor de la Virgen rezando en silencio, apartados del canto, pero todos con una alegría inmensa. Hemos pasado el día con cantos, alabanzas y agradecimentos a Dios por la presencia de la Virgen. Esta tarde hemos tenido la Misa Solemne, además de que ha habido misas cada hora. Ha sido un continuo rezar, cantar y alabar a Dios por habernos dado a la Virgen. El padre Millenko ha presidido la Santa Misa con la presencia, creo, de más de trescientos sacerdotes, he ovidado preguntar, en la sacristía donde estaba con Jacob e Ivan. Habíamos guiado la Novena y hemos cantado el Magnificat con varios tipos de coro, coro de jóvenes, coro de ancianos, coro de frailes, etc. La verdad es que los días de la novena han sido días muy intensos. A Medjugorje, gracias al Cielo, la fiesta no se acaba porque aquí, el corazón se abre, el paraíso se siente, la presencia de la Virgen es fuerte, también con tantos milagros, con tantas historias que la gente nos cuenta cuando llega. Esta mañana, un joven nos ha contado que su madre aquejada de un tumor maligno y a la que los médicos no daban esperanza de vida, después de haber estado en Medjugorje, su tumor había desaparecido. Por esto, alabemos al Señor, también por estas noticias que nos hacen ver su Misericordia.

P. Livio: Marija, esta alegría también se siente en la Virgen a través del mensaje porque dice: “Este es el día que el Señor me ha dado”, parece el canto de Pascua que dice: “Este es el día que el Señor ha hecho”.

Marija: Es verdad, padre Livio. No me había dado cuenta. Sí, la Virgen estaba muy contenta y el momento de la aparición, ha sido de una felicidad inmensa para todos y queremos transmitir esa alegría que la Virgen siente por nosotros. También para vosotros que escucháis, quiero deciros que el Paraíso está cerca y la presencia de la Virgen entre nosotros se siente fuertemente. Nos está guiando hacia la conversión, hacia la salvación del alma. Cada vez, cuando intento transmitir a los peregrinos este tiempo de gracia que tenemos con la presencia de la Virgen, pienso que es un sueño y me tengo que repetir que no es un sueño, que es la realidad. La Madre de Dios está entre nosotros, nos está visitando, nos está llamando, nos está amando con un amor inmenso. Ella nos está guiando hacia su Hijo Jesús porque dice que sin Él, no tenemos ni futuro, ni vida eterna.

P. Livio: Lo que me impresiona es el hecho de que la Virgen diga que Dios le da ese día para agradecerlo a todos los allí presentes, para toda la gente que sigue sus mensajes en cualquier parte del mundo, por toda la gente que se ha convertido, como si esto fuera un don que el Señor ha dado a la Virgen. Todos estos hijos, todos estos apóstoles de Su Amor. Encuentro que es conmovedor que la Virgen agradezca a toda esta gente que Dios le ha dado y que la ha seguido.

Marija: No solo es conmovedor por la gente que se convierte, sino también por todas las vocaciones que nacen aquí. También esta tarde, por ejemplo, ver las caras de tantos sacerdotes que han venido por el aniversario, tantos grupos de oración, tanta gente que ha cambiado su forma de vida, esto es una alegría inmensa.

P. Livio: ¿Sabes? Me impresiona el hecho de que la Virgen no se atribuya toda esa gran maravilla, sino que la atribuye al Señor.

Marija: Sí, Ella siempre agradece al Señor. Como en tantos mensajes que dice: “Dios me ha permitido estar entre vosotros”. Como esta misma tarde que la Virgen agradece al Señor, yo creo, por cada conversión, por cada persona que ha elegido el camino de la santidad.

P. Livio: Oye Marija, después de tantos años de la presencia de la Virgen, como se habla siempre,
especialmente aquí en Europa, de que la gente pierde la fe, vemos que la Virgen, silenciosamente, ha puesto en acto una primavera que no se ve, pero que existe verdaderamente y que hace tener esperanza en el futuro.

Marija: Es verdad. Yo me acuerdo de que en los primeros tiempos de las apariciones, en el telenoticias, del tiempo comunista yugoslavo, dijeron que había empezado una revolución. Hoy, podemos decir que empezó una revolución del Amor de Dios hacia el hombre, mandando a Su Madre en este momento crítico de la identidad cristiana, identidad humana por tantas ideologías, tantas mentiras que nos están inculcando para que encontremos que todo es normal. Por esto la Virgen nos habla de vivir los Mandamientos, porque Dios ha hecho al hombre y a la mujer y no hay ideología que valga. Es verdad que la naturaleza hace su parte, lo vemos en tantos jóvenes que han probado de todo y se han decepcionado. La modernidad de hoy parece que pida ser unisex. La Virgen, en cambio, nos pide ser, no radicales, sino cristianos como Dios quiere, con los Mandamientos de Dios.

P. Livio: La Virgen cuando dice “alegraos”, es una invitación al agradecimiento, también agradece a aquellos que vienen a Medjugorje porque han respondido a una llamada y además, nos invita a la alegría porque nos dice el motivo por el cual Ella ha venido aquí. Es decir, que a través de Ella, es Dios quien nos invita a la salvación. La Virgen quiere que las almas se salven, que la gente vaya al Paraíso. Este es el motivo de su presencia.

Marija: Sí, Dios quiere la salvación de la humanidad. Yo creo que la persona ideal que podía mandar es la Virgen porque Ella estaba siempre abierta al sí, lo vemos en el Magnificat y en todos los momentos difíciles, ¿quién estuvo con los apóstoles cuando llegó Pentecostés? Fue María quien reunió a los apóstoles que estaban encerrados por el miedo. También nosotros, en estos momentos, tenemos miedo, pero la Virgen está entre nosotros y nos está llamando con insistencia, con mucho amor, con una alegría, por lo que nosotros deberíamos sentir la necesidad de responder a todo lo que Ella nos dice: a la conversión, a la santidad, a una vida nueva.

P. Livio: Marija, ¿Qué les dirías tú a todas esas personas que han empezado con fervor y después, quizá porque les llevaba más la curiosidad que la conversión, se han cansado. ¿Qué dirías a esas personas para que redescubran en su mente esta gracia que es la presencia de María?

Marija: Verás, yo siempre digo: Orad, orad, orad, como dice la Virgen. Si hay oración, se siente a Dios. El Señor espera que abramos el corazón. Muchas veces, las dificultades de la vida, las enfermedades, tantas preocupaciones diarias, sirven para acercarnos a Dios. Pero esto no quiere decir que solamente en los momentos de dificultad nos acerquemos a Dios para pedirle ayuda. La Virgen dice: “Orad, orad, orad hasta que la oración se convierta en gozo para vosotros. A mi me gustaría que todos hicieran esta experiencia de la oración. Seguramente, aquí en Medjugorje, se siente esta presencia, la Adoración que se hizo ayer por la noche, como también será la de hoy en el altar de fuera, donde la gente canta, reza, adora al Santísimo. La Virgen nos ha hecho entender que es a través de Ella, enamorándonos de Ella, que nos lleva a Jesús. Ella dice: “El centro de vuestra vida, debe ser Jesús”. Nos llama a la adoración, nos llama al amor hacia el Santísimo Sacramento del Altar. Esto es lo que estamos viviendo aquí en Medjugorje: La Eucaristía, la Santa
Mesa, donde se oyen muchas lenguas, donde todas las naciones se sienten una sola cosa. Esta es la belleza de nuestra fe, la belleza de poder compartir y de ayudarnos unos a otros para seguir adelante en este camino de conversión al que la Virgen nos llama.

P. Livio: Yo leía en la página web de la parroquia que la Virgen ha dado a Ivanka, como cada 25 de junio, es decir, una vez al año, el mensaje: “Orad, orad”. ¿Puedo decir, Marija, que si se ora, no se pierde la fe? Si no se ora, se pierde la fe, pero con la oración, no se perderá nunca.

Marija: Sí, quien ora, quien se decide por la oración, experimenta un aumento de fe, la fe crece. Yo siempre digo que las personas que vienen a Medjugorje, encuentran la alegría de la oración. Después de estar horas y horas rezando, la oración se convierte en gozo.

P. Livio: Marija, esta mañana en Radio María hemos pasado una grabación que yo había hecho en el año 1989 acerca del encuentro con vuestro grupo arriba en la colina por la noche. Además, eras tú la que guiaba el grupo porque Iván no estaba, y me he acordado de ¡cuántas horas de oración se hacían en aquellos tiempos! Se tenía la Misa, la Aparición, el Rosario, se subía descalzo a las colinas, ¡creo que la Virgen os hizo vivir una experiencia de oración increíble! ¡Todo el tiempo de vuestra juventud!

Marija: Es verdad, pero también ahora padre Livio, puedes estar tranquilo, cuando dormíais, nosotros rezábamos, por la mañana temprano, durante el día… aquí en Medjugorje, se reza fácilmente.

P. Livio: Entonces, ¿habéis hecho una novena yendo muy temprano a la montaña?

Marija: Sí, pero además, hemos limpiado la montaña, preparado las flores junto a la Virgen, hemos rezado el rosario por las intenciones de la Virgen porque Ella dice que cuando rezamos, puede interceder por nosotros. Por lo tanto, hemos incluido a todas aquellas personas que están en nuestro corazón, como a todos los oyentes de Radio María, a todas las personas que han estado en Medjugorje, también a los sacerdotes… ¡No os podéis imaginar la letanía que hemos hecho! Porque hemos querido poner a todos bajo el manto de la Virgen.

P. Livio: Una última pregunta Marija porque hoy ha sido un día muy ajetreado.

Marija: ¡Y no ha terminado todavía!

P. Livio: Comprendo que estarás muy cansada. Quería decirte que el Santo Padre nos ha hecho el don de que su delegado, que era provisorio, Mons. Hofer, sea su representante a tiempo indefinido aquí en Medjugorje. ¿Cómo habéis recibido esta decisión del Santo Padre?

Marija: Con mucha alegría, con un fuerte aplauso porque ya falta poco para que venga y se establecerá en la antigua canónica de Medjugorje. Así empezaremos una vida nueva con un hombre que el Santo Padre nos ha mandado y que será nuestro arzobispo y para nosotros será un honor tenerlo aquí.

P. Livio: Tener aquí a un arzobispo, que representa al Santo Padre, es un gran don de la Virgen.

Marija: Sí, nosotros lo vemos así. Un regalo que el Señor nos ha hecho a través del papa Francisco.

P. Livio: Bien Marija, te agradezco de todo corazón todas estas reflexiones que nos haces cada 25 de mes y te pido que encomiendes a todos nuestros oyentes ante la Virgen.

Marija: De todo corazón. Un beso muy grande a todos y unidos en la oración con la confianza de que Dios nos escuche y que nuestras oraciones lleguen a Jesús a través de las manos de María Santisíma.

Traducción a cargo del equipo de Virgen de Medjugorje

Fuente: Radio María Italia

Celebración del 37º Aniversario de las Apariciones en Medjugorje

En la tarde del día 25 de junio, Medjugorje ha celebrado por todo lo alto el 37º Aniversario de las Apariciones de Nuestra Señora, con una Eucaristía solemne presidida por fray Miljenko Steko, provincial de los franciscanos y acompañado por el párroco, fray Marinko Sakota. La celebración contó con centenares de sacerdotes concelebrantes y fue precedida de una procesión por el recinto de la explanada donde se congregaron miles de fieles llegados de todo el mundo.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Rosario en mano, el entrenador de Croacia sigue haciendo historia: «Dios está a diario en mi vida»

Dalic, seleccionador croata, se ha convertido en el pilar del equipo junto al capitán, Luka Modric

Croacia se ha convertido en una de las grandes sensaciones del Mundial de fútbol que se está celebrando en Rusia. Su gran juego ha llevado a este país de poco más de 4 millones de habitantes a las final del Mundial, donde este miércoles venció a Inglaterra en la prórroga. El domingo jugará contra Francia por el título.

Modric, Rakitic, Kovacic, Suvasic o Mandzukic son algunos de los grandes nombres que lideran a este conjunto que puede hacer historia. Y a los mandos de la selección está un entrenador bastante menos conocido que sus jugadores y de perfil mucho más bajo. Sin embargo, su labor está siendo alabada en todo el mundo.

Se trata de Zlatko Dalic, un croata de 51 años nacido en territorio actualmente bosnio. Fue futbolista profesional aunque no destacó como una figura internacional y siempre jugó en lo que fue la antigua Yugoslavia. Siendo jugador fue reclutado durante la guerra de los Balcanes para defender su ciudad, Livno, de los ataques del sanguinario general Ratko Mladic, condenado actualmente a cadena perpetua por el Tribunal de La Haya por crímenes contra la humanidad.

“Agradecido a mi querido Dios”

Tampoco como entrenador tiene una trayectoria de primer nivel, habiendo entrenado en su país, Albania y Arabia Saudí. Sin embargo, asegura que su secreto es la humildad y la constancia, que provienen de su profunda fe católica.

En una entrevista  que concedió a la radio católica Hrvatski Katolicki, Dalic confesaba que “todo lo que he realizado en mi vida y en mi carrera profesional se lo debo a mi fe y estoy agradecido a mi querido Dios”.

Una de las imágenes más llamativas ha sido verle durante los partidos del Mundial agarrando con fuerza un Rosario, que siempre lleva en su bolsillo. “Siempre llevo uno conmigo y cuando siento que estoy pasando por un momento difícil pongo mi mano en el bolsillo, me aferro a él y luego todo es más fácil”.

“Dios, presente diariamente en mi familia”

Dalic nunca ha ocultado su catolicismo sino que más bien lo ha reivindicado. En otra entrevista para la revista Glas Koncila, editada por el Arzobispado de Zagreb, habla de su infancia católica en Livno. “La casa de mis padres era la más cercana al monasterio franciscano. Yo de niño era monaguillo, era feliz yendo a misa, y mi madre me enseñó y transmitió la fe. Soy creyente desde siempre, y he educado así a mis hijos. Todos los domingos intentamos ir a la Eucaristía. La fe me da fuerza, siempre llevo un Rosario en el bolsillo y rezo antes de jugar”, explicaba.

El seleccionador croata confesaba que da “gracias a Dios todos los días, porque me ha dado fuerza y fe, pero también la oportunidad de hacer algo en mi vida. Para mí y mi familia, la fe es extremadamente importante” e insistía en que “Dios está presente diariamente en mi familia y mi vida”.

Forjada su fe en la Yugoslavia comunista, ahora la vive con total naturalidad. Preguntado por los sufrimientos o los fracasos de la vida, Dalic afirmaba que “cada uno, de una u otra manera, carga con su cruz. Hay momentos difíciles en la vida en los que no debemos rendirnos y hundirnos. Con la fe uno puede regresar mucho mejor al camino correcto. Ayuda y da fuerza llevar la cruz y luchar con ella. En situaciones que parecen no tener solución, también las hay, pero hay que confiar”.

La familia, su otro gran pilar

El otro gran pilar para el seleccionador de Croacia es su familia. Casado y padre de dos hijos, la fe y la familia son lo primero. Al igual que ha sido probado en la fe, también lo fue con su familia, tras la experiencia como entrenador que vivió en Arabia Saudí. Fue a vivir allí solo. Y de aquella experiencia ha aprendido mucho.

En el mundo actual, aseguraba, “no hay tiempo para dedicar a la familia debido al trabajo. Al regresar a casa me di cuenta de que no todo era negocio y dinero, que había otras cosas y alegrías además del fútbol”.

“Cuando uno mira hacia atrás ve que la vida va muy rápido, y está llena de cosas poco importantes que quitan una gran cantidad de tiempo y energía. Sin embargo, cuando ocurren tragedias, enfermedades y accidentes, te hacen profundizar. Me he dado cuenta de que un hombre necesita una familia, no sólo trabajo y dinero”.

No es el único católico del equipo

Dalic no es el único miembro de la selección croata que tiene unas profundas convicciones religiosas. El centrocampista del Real Madrid, Mateo Kovacic, es también un católico declarado. Al igual que su entrenador él fue monaguillo en su parroquia, donde precisamente Kovacic conoció a la que hoy es su mujer, que entonces era una de las niñas del coro.

Asiduo a Medjugorje, el jugador croata afirma que va a misa los domingos. “No tengo problemas en decir que creer me da fuerza, me ayuda a jugar mejor” ni en reconocer que “normalmente, debajo de la camiseta del equipo, me pongo una camiseta con una imagen de Jesús”, aseguraba en una entrevista.

Fuente: www.religionenlibertad.com