Reflexión del padre Verar a los mensajes del 25 de enero y 2 de febrero de 2019

El Padre Francisco comparte con nosotros su reflexión sobre los mensajes del 25 de enero y 2 de febrero de 2019, dados en Medjugorje por la Virgen María Reina de la Paz:

Mensaje del 25 de enero de 2019 a través de María Pavlovic, desde Medjugorje:

“¡Queridos hijos! Hoy, como Madre, los invito a la conversión. Hijitos, este tiempo es para ustedes, tiempo de silencio y de oración. Por eso que crezca, en el calor de su corazón, la semilla de la esperanza y de la fe, y ustedes, hijitos, día tras día sentirán la necesidad de orar más y su vida se volverá ordenada y responsable. Comprenderán, hijitos, que ustedes están de paso aquí en la Tierra, y sentirán la necesidad de estar más cerca de Dios; testimoniarán con amor su experiencia del encuentro con Él, la que compartirán con los demás. Estoy con ustedes y oro por ustedes, pero no puedo hacerlo sin su “Sí”. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Mensaje del 2 de febrero de 2019 a través de Mirjana Dragicevic Soldo, desde Medjugorje:

“Queridos hijos, el amor y la bondad del Padre Celestial dan revelaciones que hacen que la fe crezca y se comprenda, y traiga paz, seguridad y esperanza. Así también yo, hijos míos, por medio del amor misericordioso del Padre Celestial, siempre y de nuevo, les muestro el camino hacia mi Hijo, hacia la salvación eterna. Pero, lamentablemente, muchos de mis hijos no quieren escucharme, y muchos de ellos dudan. Y yo, yo siempre, en el tiempo y más allá del tiempo, he magnificado (engrandecido) al Señor por todo lo que ha hecho en mí y a través de mí. Mi Hijo se da a ustedes, parte el Pan con ustedes, les habla palabras de vida eterna para que las lleven a todos. Y ustedes, hijos míos, apóstoles de mi amor, ¿a qué temen si mi Hijo está con ustedes? Ofrézcanle sus almas para que Él pueda morar en ellas, y pueda hacer de ustedes instrumentos de la fe e instrumentos del amor. Hijos míos, vivan el Evangelio, vivan el amor misericordioso hacia el prójimo y, ante todo, vivan el amor hacia el Padre celestial. Hijos míos, no están unidos por casualidad. El Padre Celestial no une a nadie por casualidad. Mi Hijo habla a sus almas y yo les hablo a su corazón. Como Madre les digo: síganme, ámense los unos a los otros, den testimonio. Con su ejemplo, no tengan miedo de defender la verdad: la Palabra de Dios, que es eterna y nunca cambia. Hijos míos, quien obra a la luz del amor misericordioso y de la verdad, siempre recibe ayuda del cielo y no está solo. Apóstoles de mi amor, que siempre los reconozcan entre todos los demás por pasar inadvertidos, por el amor y la serenidad. Yo estoy con ustedes. ¡Les doy las gracias!”.

Fuente: TV Aldea de María

Entrevista del P. Livio a la vidente Marija con motivo del mensaje del 25 de enero de 2019

P. Livio: Queridos amigos, aquí tenemos en directo a Marija de Medjugorje que nos dará el mensaje de la Reina de la Paz del día de hoy 25 de enero 2019.

P. Livio: ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola Padre Livio! Saludo a todos los radioyentes de Radio María. Hoy 25 de enero, como cada 25 de mes, la Virgen nos ha dado el siguiente mensaje:

“¡Queridos hijos! Hoy, como Madre, los invito a la conversión. Hijitos, este tiempo es para ustedes, tiempo de silencio y de oración. Por eso que crezca, en el calor de su corazón, la semilla de la esperanza y de la fe, y ustedes, hijitos, día tras día sentirán la necesidad de orar más y su vida se volverá ordenada y responsable. Comprenderán, hijitos, que ustedes están de paso aquí en la Tierra, y sentirán la necesidad de estar más cerca de Dios; testimoniarán con amor su experiencia del encuentro con Él, la que compartirán con los demás. Estoy con ustedes y oro por ustedes, pero no puedo hacerlo sin su “Sí”. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

P. Livio: Marija, este mensaje me parece una invitación a hacer Ejercicios Espirituales: silencio, oración y conversión.

Marija: Sí, parece como si nos estuviésemos acercando a la Cuaresma, también al nombrar el calor, nos está llamando, no solo a la conversión, sino también al tiempo de silencio, tiempo de oración en el calor de nuestro corazón.

P. Livio: Hoy, Marija, 25 de enero, se celebra la fiesta de la conversión de San Pablo. Parece que hay también una referencia muy importante al respecto.

Marija: Sí, nos dice: “Hoy, como madre, os invito a la conversión.” La Virgen, cada 2 del mes, nos invita como madre, pero creo que raramente en los mensajes del 25 nos ha dicho que como madre nos invita a la conversión. Pienso que quizá nos estamos alejando y Ella, como madre, con la autoridad de una madre, nos quiere decir: “Convertíos”.

P. Livio: Marija, ¿Tú crees que la Virgen eligiendo el 25 del mes para dar el mensaje ha pensado en estas coincidencias? el 25 de enero, la fiesta de la conversión de San Pablo; el 25 marzo, la Anunciación; el 25 diciembre, Navidad

Marija: Y el 25 de junio, el aniversario de las apariciones.

P. Livio: ¿Tú crees que ha elegido el 25 por ese motivo?

Marija: No, no lo sé. Para mí la Virgen, ya desde el principio, nos ha llevado siempre a momentos especiales, momentos importantes que la Iglesia ha elegido como días de fiesta. La Virgen da siempre mucha importancia a estas fechas, por esto también pienso que no es casualidad. Creo también que esta invitación que la Virgen nos da cada 25 del mes, no es indiferente, sino algo muy concreto. Siempre decimos que la Virgen no se cansa nunca de invitarnos a la conversión, de ayudarnos, de decirnos que el Paraíso nos espera y que debemos comprometernos.

P. Livio: Marija, ¿tú crees que, con nuestra vida tan caótica, conseguimos encontrar este silencio? Para mí puede ser más fácil porque vivo solo, pero para los que viven en familia, ¿Cómo se hace para encontrar el silencio?

Marija: Yo me acuerdo que ya desde el principio de las apariciones de la Virgen, a través de nuestro grupo de oración de la parroquia, muchas veces nos pedía ir a orar a la colina en silencio. Muchas veces nos había pedido escribir cartas para dárselas a Ella. Me acuerdo que esos momentos eran un tesoro para nuestra vida y creo que hasta que no nos quedemos en silencio con Dios, no tendremos la experiencia de Dios. Por este motivo, creo profundamente que la Virgen nos quiere ayudar para tener este reencuentro con Dios. Hoy en día, muchas personas dicen no tener experiencia de Dios, dicen que no creen. Pero eso pasa porque no le han dado tiempo, no han estado con Él. La Virgen dice que una persona no se conoce si no estás con ella, por lo tanto, no se conoce a Dios si no se está con Él en la oración.

P. Livio: En el silencio ¿se escucha Su Voz?

Marija: Sí, en el silencio se escucha la voz de Dios. Por esto la Virgen continúa llamándonos a la conversión.

P. Livio: También es en el silencio cuando podemos darle nuestro sí, ya que, si esto falta, la conversión no empieza nunca.

Marija: Sí, la Virgen nos llama, no solamente a la oración, sino al silencio, al calor de nuestro corazón para que esa semilla, esa pequeña planta de la fe pueda crecer.

P. Livio: Ya en otras ocasiones, en época invernal, la Virgen había hecho referencia al grano que se siembra en otoño y permanece bajo la nieve, y después aparece en primavera. De este modo, también nosotros, con el calor del corazón, podemos hacer aparecer el grano de la esperanza y de la fe.

Marija: Sí, porque yo creo que la Virgen ya está pensando en este gran árbol que crece con la experiencia de la oración. Este árbol en el cual no hay solamente hojas o frutos, sino un árbol en el que pueden esconderse, anidar y vivir los pájaros. No se trata solamente de una semilla, sino de toda nuestra vida espiritual que puede llegar a ser un gran árbol si nosotros se lo permitimos a Dios y a la Virgen con nuestro sí.

P. Livio: También es verdad, como dice la Virgen, que, si empezamos a rezar, cada vez sentimos más la necesidad de hacerlo.

Marija: Cierto. Hace tiempo se decía que comiendo se aprendía a comer, así pues, rezando, se aprende a rezar. Cuando se empieza, puede resultar difícil, pero aquí en Medjugorje vemos que muchas personas dicen no haber rezado antes tantos rosarios como estando aquí y sienten la necesidad de volver y cuando están en sus casas, tienen más ganas de rezar. Este es un fruto muy bonito de Medjugorje porque lleva a la oración continua, incesante.

P. Livio: Sí, lleva al respiro del alma. Digamos que después de la fatiga inicial, llega la alegría, el gozo de la oración.

Marija: Sí, porque, con la experiencia de la oración personal, llega el encuentro con Dios. Sabes, mientras que los otros predican, hablan, dicen, testimonian, pero cuando tú tienes la experiencia propia de la oración, de la conversión, nadie te lo puede quitar, te pertenece. Me acuerdo de que los primeros años rezábamos muchísimo, nos sentíamos elegidos, nos sentíamos niños que habíamos recibido demasiado.  A veces, nos pasábamos toda la noche en la colina de las apariciones rezando. Estas experiencias son vitales para nosotros en el día de hoy porque es la experiencia del encuentro con Dios, no solamente con la Virgen, sino el encuentro personal de Dios conmigo. Esto es lo que la Virgen nos pide esta tarde, que hagamos esta experiencia personal, que estemos más cercanos a Dios.

P. Livio: Es verdad, cada uno de nosotros puede experimentarlo en su interior.

Marija: La Virgen nos dice que cuando vivimos esta experiencia, con la responsabilidad, el orden y el amor, debemos testimoniarlo.

P. Livio: Marija, me ha impresionado mucho la frase de la Virgen que dice: “vuestra vida se volverá ordenada y responsable”. Esto quiere decir que nuestra vida es desordenada e irresponsable. Mientras esperaba tu llamada, reflexionaba sobre estas palabras y ciertamente, en nuestra vida debe haber una jerarquía de valores. Es decir, Dios en primer lugar, todas las cosas espirituales van en primer lugar, al igual que el alma y después todas las cosas materiales.

Marija: Exactamente. La Virgen nos pide orden porque sin él no hay más que confusión.

P. Livio: Sí, también “responsable” puede significar que cada uno es responsable de su propia vida, que nadie lo puede ser por ti. Tú eres quien responderás delante de Dios y no otro.

Marija: Cierto. Hoy, que celebramos la fiesta de Sant Pablo, lo vemos en su vida. Él, después de su conversión, sintió la responsabilidad de dar testimonio predicando y amando.

P. Livio: Hay otra expresión de la Virgen: “Comprenderéis, hijos míos, que estáis de paso aquí en la Tierra”. Es decir, que cuando con la oración se encuentra a Dios, se encuentra la eternidad y nos damos cuenta de que la vida aquí en la Tierra no es más que un abrir y cerrar de ojos. La vida pasa muy rápido, pero somos conscientes de que no termina en la nada, como muchos piensan.

Marija: Cierto. Por este motivo, la Virgen llevó a Jakov y a Vicka a ver el Paraíso, el Purgatorio y el Infierno. La Virgen quería que vieran que la vida no termina aquí sino en el Paraíso, pero nos lo tenemos que ganar. Ella nos pide que pongamos orden en nuestra vida, que sigamos los Mandamientos, que el transcurso de esta vida lo hagamos cerca de Dios en el amor, en la dedicación, en el testimonio, en la experiencia del encuentro con Dios.

P. Livio: Sí, para testimoniar, primero hay que tener ese encuentro, porque sin ese encuentro, las palabras son solo palabrería. Esto vale también para los sacerdotes ya que, si no se encuentra a Dios en la oración, nuestras palabras no consiguen convencer a nadie.

Marija: Yo creo profundamente que todos tenemos la necesidad de ese encuentro con Dios, y Él se nos da si nosotros le damos nuestro sí. La Virgen nos pide poner orden y no solo en nuestras vidas, sino también con nuestros vecinos, con nuestra familia, con la Iglesia, mirando siempre hacia la vida eterna.

P. Livio: En este mensaje, especialmente cuando dice: “Yo ruego por vosotros, pero no puedo hacerlo sin vuestro “Sí”, veo una referencia al lema de un Encuentro de la Juventud que decía: “He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según Su palabra”. Es decir, que demos nuestro sí, como Ella dio el suyo a la voluntad de Dios.

Marija: ¡Muy bonito! No lo había pensado. También el Encuentro de Jóvenes en América Latina, en Panamá me llega al corazón porque hay sacerdotes y diversas comunidades muy vinculados a Medjugorje. Por toda la preparación que se hizo antes del encuentro y también hubo una Jornada Mariana con el Papa. Esta idea fue para tener un tiempo de preparación con la oración. Les mandé un mensaje para decirles que me unía, en la oración, con todos los jóvenes de América Latina y también con los de todo el mundo para que sean momentos de una gran Gracia.

P. Livio: Sí, recemos para que esta Jornada de la Juventud sea un camino de esperanza de primavera para la Iglesia.

Marija: Sí, porque hoy en día hay mucha confusión. Hoy mismo he oído un testimonio de un sacerdote de Nueva Zelanda, que ha venido a Medjugorje. Ha dicho que en su país ya no hay fe, que la gente está muy confusa, los jóvenes dicen que Dios no existe, no quieren tener ninguna referencia, porque a veces han tenido alguna experiencia de sufrimiento o violencia y señalan a uno como a cien, en vez de decir que, de cien santos, uno es pecador, en lugar de decir que uno se ha equivocado y debemos rezar por su conversión. Muchas veces, estas experiencias negativas y más hoy con tantos medios de comunicación, hacen ir contra Dios, contra la Iglesia, contra los Sacramentos. En cambio, la Virgen nos llama y nos lleva de nuevo a la oración, a la conversión y al encuentro personal con Dios.

P. Livio: Sí. De hecho, ya en los mensajes de Mirjana, la Virgen, en noviembre, diciembre y también en enero decía que sus hijos ya no tienen fe. Tengo la impresión de que es un momento en el que Satanás está libre de sus cadenas y hay una rebelión general, una difusión del espíritu del mal. Es un momento muy difícil.

Marija: Sí, hay mucha confusión en los corazones, pero hay también muchas personas que rezan, muchos jóvenes que tienen esperanza en su corazón. De hecho, siento una alegría muy grande cuando veo tantos jóvenes que vienen a Medjugorje y dan sus testimonios. Allí es cuando veo que hay esperanza. No debemos ser negativos porque hay esperanza ya que la Virgen está con nosotros y Ella nos dice: “Yo estoy con vosotros”.

P. Livio: La Virgen está realmente construyendo los corazones, uno por uno.

Marija: Sí, nosotros muchas veces, pensamos negativamente, pero la Virgen es concreta, Ella es esperanza. Cuando los apóstoles estaban confundidos, Ella les dijo: “Orad”. Entonces, recemos. Hagámoslo en el silencio de nuestro corazón, en el silencio de nuestra habitación, como dice Jesús. Que cada día sea más fuerte nuestra oración para poder combatir todo mal.

P. Livio: Gracias Marija que nos has confortado con estas bellas palabras de esperanza porque, como has dicho tú, el mal hace mucho ruido, pero el bien es silencioso, actuante y se defiende con mucha fuerza, aunque no lo veamos.

Marija: Y no debemos olvidar nunca que la Virgen está con nosotros y nosotros debemos seguir adelante con decisión, con determinación, con orgullo, con fe y con esperanza. Debemos rezar y dar testimonio de nuestra fe sin miedo y sin vergüenza. De esta fe que Dios nos ha dado a través de Su amor, a través de los Mandamientos, a través de Su Madre que nos está enviando cada día. Cuando lo pienso, me conmuevo y me pondría a llorar de alegría, tal como dice la Virgen: “Si supieráis cuanto os amo, lloraríais de alegría.” Esta es nuestra alegría, este es nuestro orgullo, orgullo de haber sido llamados a ser fieles a Dios, amar a Dios por encima de cualquier cosa. Por lo tanto, no os desaniméis y orad que con Dios y la Virgen somos vencedores.

P. Livio: Marija, ¿Dónde estás ahora?

Marija: Estoy en Medjugorje. Está muy tranquilo estos días, un tiempo muy bonito, un tiempo de oración y de encuentro con Dios a través de la Virgen. Quiero decir que tengo muy presentes en mis oraciones a todas las personas de Radio María, especialmente a los enfermos.

P. Livio: Gracias de todo corazón Marija.

TRADUCCIÓN: Equipo de la Asociación Amor de Déu

Retiro en español con el P. Marinko Sakota del 4 al 8 de marzo de 2019

RETIRO EN ESPAÑOL CON EL P. MARINKO SAKOTA

MEDJUGORJE

MARZO 04 – 08, 2019 RETIRO

 SALIDA: FEBRERO 28, 2019

REGRESO: MARZO 10, 2019

(pueden hacer sus arreglos aéreos desde su país y nos encontramos en Medjugorje)

COSTO POR PERSONA:  $2,050.00

(Incluye porción aérea desde/hasta Miami y porción terrestre)

Suplemento de habitación sencilla $50.00

INCLUYE:

-TRASLADO DEL AEROPUERTO A MEDJ – DIA 01 MARZO

-9 NOCHES ACOMODACIÓN BASE DOBLE O TRIPLE

-MEDIA PENSIÓN DIARIA (desayuno y cena)

-COSTOS RETIRO: Costos compartidos: salón, traductor, etc

-GUÍA LOCAL TODO EL TIEMPO

-ASISTENCIA A LA APARICIÓN MENSUAL A MIRJANA

-VISITAS EN MEDJUGORJE: COLINA DE LA APARICIÓN – MONTE

KRIZEVAC – CRUZ AZUL – CENACULO –

PARTICIPACIÓN EN EL PROGRAMA

DIARIO DE LA PARROQUIA

-VISITA A TIHALJINA

-PROPINAS A GUÍA Y CHÓFER

Si te interesa participar, es abierto a todo el hermano de habla Hispana que

sienta el llamado a unirse, favor comunicarse con nosotros para informacion

y anotarse, cupo ilimitado.

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Era agnóstico, pero en Medjugorje cayó fulminado: «Fui atravesado como por una corriente eléctrica»

João Carlos da Silva es investigador y profesor de la Universidad Técnica de Lisboa

João Carlos Da Silva es un investigador portugués cuyo trabajo está centrando en la Ingenieria de Biosistemas y en la enseñanza en el Instituto Superior de Agrónomos, en la Universidad Técnica Lisboa. Con una vida alejada totalmente de la creencia religiosa acabó acompañando a su esposa, no sin antes tensar mucho la cuerda, a Medjugorje. Allí llegó incrédulo, pero a su vuelta a Portugal ya era creyente. En aquella aldea bosnia en la que supuestamente se aparece la Virgen experimentó una fuerte conversión y una extraña sensación que su mente de científico no podía explicar.

João nació el 22 de noviembre de 1958 en el seno de una familia católica no practicante, tanto que ni siquiera recordaba haber hecho la comunión. Así, creció y fue perfilando su formación científica, alejado completamente de Dios y de la Iglesia. Sin embargo, se enamoró de una joven que hoy es su esposa que era una católica devota y practicante. Este era su único contacto con la religión.

La excusa para que su mujer le dejara en paz

En su testimonio, contado en blog Santidade y recogido en Portaluz, afirma que tras la boda estaba tan presionado por el trabajo que esto “era una buena excusa para no acompañarla a la Santa Misa”, pues desde novio de vez en cuando iba con ella.

La única cesión que hacía a su católica esposa era el aceptar ir alguna vez a confesar como “una forma de devolverla el amor que ella me tenía”. Ella le pedía que fuera a confesarse y él alegaba que no tenía pecados así que João siempre decía: “dime uno de mis pecados”.Ella lo hacía y él iba al confesionario. Un minuto después estaba de vuelta contento sabiendo que en un tiempo no volvería a pedírselo.

La crisis nerviosa de su esposa

Así fueron pasando los años en los que fue creciendo en su trabajo y teniendo a sus dos hijas. Pero todo cambió en octubre de 2000 cuando su esposa sufrió una gran crisis nerviosa seguida de una depresión, dándose incluso de baja en el trabajo.

En aquel momento tan duro su mujer conoció un grupo de oración carismático que “milagrosamente” la ayudó a reponerse y volver al trabajo. Y además los jueves por la tarde los dedicó a la Adoración en otro grupo. Así llegó la revolución a la casa de João. Pese a todo este investigador seguía incrédulo.

“El primer día que ella fue allí le regalaron una imagen de la Virgen de Medjugorje, quedó encantada con su belleza y preguntó quién era. Le explicaron las apariciones que estaban teniendo lugar en una aldea de Bosnia Herzegovina y ese día volvió a casa entusiasmada.  Le dijo a mis dos hijas, de 9 y 11 años respectivamente: ‘chicas, la Virgen se aparace en Medjugorje, en Bosnia, desde hace 20 años, ¡y yo ni lo sabía! Tenemos que ir allí’. Luego se volvió hacía mí y me dijo que le gustaría ir. Le dije que sí. Ella me pregunt: ‘¿y tú?’. Yo le dije: ‘Tú adéntrate en tu vida y no en la mía. El lugar debe ser hermoso y veré la agricultura, las montañas, las playas…’”, cuenta.

El viaje a Medjugorje

Finalmente, fueron a Medjugorje coincidiendo con el festival de la juventud, que reúne en este lugar a miles de personas durante esos días. Pronto João quedó impactado con todo lo que veía. Pese a los casi 40 grados que había se veía a miles de jóvenes, numerosos testimonios, filas de cientos de personas para confesar, cantos, rosarios… Al regresar de noche al hostal en el que se alojaban la guía les informó que a primera hora de la mañana del día siguiente habría una aparición para los no creyentes.

“Pensé que ese era mí día y fui el primero en estar preparado. Esperando a la vidente cantaban canciones y rezaban el Rosario. De pronto la gente comenzó a escribir intenciones en pequeños papeles que los pasaban con fotos y botellas con agua hacia el lugar donde la aparición iba a tener lugar. Mi esposa tomó una hoja y la escribió por ambos lados. También mis dos hijas escribieron muchas intenciones”, recuerda João.

La petición a la Virgen

Sin embargo, él no había escrito nada ni sabía qué poner en aquel papel. Al final cedió a las peticiones de su familia y escribió: “La Virgen interceda por mí ante Dios para que me perdone mis pecados”.

Entonces algo le ocurrió a este científico hasta ese momento agnóstico. Tras escribir aquellas palabras en el papel tuvo conciencia de su realidad de pecado y lejanía de Dios. Y mientras se producía la supuesta aparición esa certeza se profundizó de tal manera que sentía un “gran arrepentimiento de mi vida pecaminosa pasada y pasé todo mi tiempo pidiendo perdón a Dios por mis pecados”.

“Una corriente eléctrica” por el cuerpo

A este sentimiento en su interior se sumaban otra seria de signos. João recuerda que “yo estaba como absorbido por una brisa fresca y simultáneamente todas las células de mi cuerpo, desde los pies a la cabeza, fueron atravesadas por algo como una corriente eléctrica. Este fenómeno duró unos segundos… La vidente Mirjana se estaba levantando y era una señal de que había terminado la Aparición. Mi primera reacción fue preguntarle a mi hija menor, que estaba delante de mí si había sentido esa brisa fresca. Me dijo que no y que se estaba muriendo de calor. Entonces miré a ambos lados y todos éramos como sardinas en una lata…”.

A partir de ese instante este profesor universitario se implicó en todas las actividades y se prestó para ayudar. Su mujer se había dado cuenta de lo que había pasado y le insistió para que fuera a confesar.

Al final su mujer insistió y él intentó su táctica de siempre: “para confesarme, tienes que decirme mis pecados”. Sin embargo, en aquella ocasión ella le respondió de otra manera: “vete con el sacerdote, tienes mucho que hacer”.  Entró al confesionario y salió dos horas más tarde. Había contado al confesor toda su vida pasada.

Al salir –cuenta João- “sólo cantaba, estaba en las nubes. Fui a misa ese día de la Transfiguración y desde entonces las misas han dejado de ser aburridas”.

Así volvió a Portugal, con ansias de “estar con Dios”. Necesitaba rezar el Rosario, ir a misa, adorar el Santísimo… “El fuego del Espíritu Santo descendió, se apoderó de mí y me quemó, provocándome una gran curación interior… durante dos días me sentí quemado por Ese Fuego… en la zona física de mi corazón que parecía estar ardiendo. No podía dormir, sólo recé, le pedí perdón a Dios y perdoné a todos los que en la vida me habían herido… Con mi mente muy limitada pienso que esta fue la culminación de la gran intercesión de la Virgen ante Dios que yo había pedido en Medjugorje.  Jesús está vivo y el Espíritu Santo está activo. Dios quiere salvar a todos y resucitar a todos los que están lejos de Él como yo lo estaba.  Finalmente, me gustaría agradecer a quienes oraron por mí y decir que todo esto sólo fue posible gracias al Amor, la Misericordia y la Gracia de Dios y porque muchos oraron e intercedieron por mí. Que Dios te bendiga. Alabada y glorificada sea la Santísima Trinidad y la Santísima Virgen María, mi querida Madre en el Cielo”.

Fuente: www.religionenlibertad.com

INVITACIÓN: IX Congreso Iberoamericano María Reina de la Paz HONDURAS – 2019

Queridos hermanos:

Siento una profunda alegría de poder invitarles a participar en la celebración del IX Congreso del Movimiento Iberoamericano María Reina de la Paz, dirigido a los responsables de los centros de paz, grupos de oración, guías de peregrinos, responsables de obras caritativas, educativas, medios de comunicación —laicos, sacerdotes y religiosas (os) — que divulgan la espiritualidad de Medjugorje en España y países de habla hispana de América (Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y Caribe).

Este año el evento tendrá lugar en el mes de marzo para separarlo un poco en el tiempo de la celebración de la JMJ de Panamá, por lo que se iniciará en HONDURAS, el 6 de marzo a las 17:00h y finalizará el 10 de marzo a las 15:00h. del mediodía.

Se celebrará bajo el lema: “Con María nuestro mundo será mejor”. Y nadie mejor que nosotros somos conocedores de las bendiciones y gracias que hemos recibido en estos más de 37 años de presencia constante de la Reina de la Paz. Los que han respondido a la llamada de la Virgen han experimentado los frutos abundantes que Ella derrama en los corazones, para beneficio propio y de la comunidad. Es por ello, que en estos tiempos tan difíciles que nos toca vivir, donde el mal impera en la sociedad, estamos llamados, tal como el Papa Francisco ha dicho en el Ángelus de este domingo, a “ser valientes testimonios para volver a encender la esperanza, para hacer comprender que, a pesar de todo, el reino de Dios se sigue construyendo día a día”.

Por ello, si confiamos en María, seguro que Ella nos traerá un mundo mejor, y nos ayudará tal como nos comenta el Papa «a preparar día a día el camino del Señor, empezando por nosotros mismos; y a esparcir alrededor de nosotros, con tenaz paciencia, semillas de paz, de justicia y de fraternidad».

Para ello, contamos con la inestimable ayuda de los sacerdotes conferenciantes: el P. Francisco Verar de Panamá, el P. Inocencio Llamas de Venezuela, el P. Gustavo Jamut de Argentina y el P. Juan Ángel López de Honduras. Queda por confirmar la posible asistencia de algún conferencista más, así como el PROGRAMA del encuentro.

Como ya informamos, hace apenas un par de meses tuvimos el gran honor de poder explicarle al Enviado del Papa en Medjugorje, Mons. Henryk Hoser, la labor de la Fundación como coordinadora entre la parroquia de Santiago Apóstol y los países de Iberoamérica, el papel de los diferentes centros de paz y grupos de oración en los países de habla hispana, los variados proyectos y los grandes frutos derramados. Aprovechemos pues esta oportunidad para planificar juntos nuestro apostolado mariano iberoamericano frente a los retos que nos encontramos hoy en día, y nutrirnos espiritualmente con la predicación, los momentos de oración y los testimonios, a fin de consolidar nuestra misión específica en la Iglesia de Cristo.

Por lo tanto, es muy importante la asistencia de todos aquellos que sienten la llamada a la santidad mediante el carisma de la Reina de la Paz y suplicamos, que a la menor brevedad, confirmen su participación rellenando la FICHA DE INSCRIPCIÓN.

Así mismo, esperamos con los brazos abiertos a los sacerdotes que deseen formar parte del III Retiro de Sacerdotes en la Escuela de María, que se celebrará en los días previos, desde el día 4 al 6 de marzo, pudiendo incorporarse a continuación al Congreso Iberoamericano que da comienzo en la tarde del día 6.

Para cualquier duda relativa a los cupos por país, costes, reservas, alojamiento y transportes consulten con el siguiente enlace en el que se incluye la CARTA DE BIENVENIDA de la Coordinadora de Honduras, Elly de Salinas y todos los datos necesarios para la participación en el Congreso.

Además, pueden contactar con la Lic. Reina Irene Mejia y/o Sra. Gloria Gissele Lanza en la siguiente dirección de correo electrónico para resolver cualquier duda: congresohonduras2019@gmail.com

Toda la información relativa al Congreso se irá publicando en el siguiente enlace:
https://centromedjugorje.org/congreso/congresos-iberoamericanos/ix-congreso-internacional-iberoamericano-honduras-2019/

Unidos en la oración,

Oriol Vives
Presidente de la FUNDACIÓN CENTRO MEDJUGORJE.
www.centromedjugorje.org

La Virgen, en Lourdes, ofrece su amor maternal a sus hijos

«Cuando a la edad de 28 años Jesús me llamó para que le perteneciera totalmente (aunque no en un convento) en junio de 1976 descubrí la Comunidad naciente del León de Judá y me sentí muy identificada con ella porque lo que allí se vivía correspondía a mis aspiraciones (“El León de Judá” es el primer nombre de la Comunidad que en 1992 se convirtió en “Las Bienaventuranzas”).

Sin embargo, necesitaba recibir un signo del Cielo realmente concreto antes de tomar una decisión. Al finalizar mi breve estadía como “visitante” en el seno del León de Judá, tenía que ir a Lourdes para vivir la gran asamblea de Pentecostés organizada por el grupo de oración de Emmanuel, del cual formaba parte en París desde mi conversión. Había preparado este Pentecostés con una novena al Espíritu Santo y le pedía que me iluminara sobre el lugar de vida elegido por Jesús para mí. Ni bien llegada a Lourdes, acudí prontamente a la Gruta donde María se apareció en 1858 y me arrodillé en el mismo lugar donde estuvo Bernardita (el sitio está señalizado en el piso). Con todo fervor le recé a la Virgen, agradeciéndole poder estar allí y exponiéndole mi situación. Después de haber orado largamente con la nariz a ras de tierra me dolía la espalda y me levanté. ¡Y en ese momento fue cuando comprendí!

María no me respondió con palabras, menos aún con una visión (no lo hace así conmigo). ¡Pero actuó en mi corazón sin que yo tuviera conciencia de ello! Invisiblemente inclinó mi corazón hacia la voluntad de Dios, tanto es así que cuando me puse de pie mi pregunta se había desvanecido. Estaba envuelta en una gran paz. Era como si ya hubiera pasado a la otra orilla, como si ya perteneciera al León de Judá. Misteriosamente ella me había otorgado esa pertenencia; esto era claro, muy evidente. Esta es su forma de obrar, humilde y oculta, ¡pero cuán profunda y eficaz! Inmersa en una gran alegría se lo agradecí, pero era necesario que recibiera el aval del fundador de Emmanuel, Pierre Goursat, también presente en Lourdes. Como él me había confiado pequeñas responsabilidades en París, hubiera podido decirme: “¡No, de ninguna manera, te quedas con nosotros!” Pero este hombre de Dios muy inspirado me respondió con mucha paz: “Sí, aquella Comunidad te queda como anillo al dedo; ¡adelante!” También necesitaba el aval del fundador de León de Judá, Ephraïm. Todo fue sobre rieles y pude ingresar a la Comunidad durante el verano del 76. Y continúo allí, gracias a Dios.

A pesar de que allí la Virgen no se aparece más desde hace mucho tiempo, Lourdes es un lugar donde ella siempre habita, donde ofrece su amor maternal a sus hijos y su poderosa acción para cambiar sus corazones. Allí donde María está presente, somos interiormente transformados y a veces sanados de nuestras enfermedades. ¡Sucede lo mismo en Fátima o en Guadalupe: ella está allí, tan simple como eso. ¡Esto muy fuerte! Algún día, también Medjugorje se convertirá en un lugar donde ella dejará de aparecer, según ella lo dijo. Pero también afirmó: “Mis ojos y mi Corazón permanecerán aquí, aunque ya no me aparezca más” (Mensaje del 18-3-96 a Mirjana)»

© Children of Medjugorje del mes de julio de 2013

Sor Emmanuel

Transcripción de la conferencia de Sor Emmanuel en Madrid

Conferencia de Sor Emmanuel Maillard
Parroquia del Espíritu Santo y Santa María de la Araucana
6 de diciembre de 2018

Doy gracias al Señor por estar nuevamente en Madrid y ver vuestras caras, espero que mis palabras llenen vuestros corazones. Quiero comenzar comentando algunos mensajes de la Virgen especialmente llamativos en los últimos meses: La Virgen María ha dicho que “vuestras almas están vacías”. Esta observación es importante y es importante no quedarnos ahí, en el vacío, porque Satanás quiere llenar esos vacíos. Por ese motivo, es mucho mejor llenar esos vacíos del alma con la oración.

Dicho esto, vamos a hacer un recorrido evangélico; vamos a ir a Nazaret y nos vamos a encontrar con Ella justo después de la Anunciación. Entro en su casa de Nazaret y la veo llena de luz, de belleza y alegría y me quedo sorprendida porque Ella se alegra mucho de que yo vaya. Y me dice: “Acompáñame a Ein Kareim”. Le doy la manita y vamos juntitas.

En el camino veo que está muy recogida y centrada en su interior. El diálogo Madre-Hijo ya ha empezado y no se detendrá en toda la eternidad. [Aquí abro un paréntesis: un ser concebido, aunque su cuerpo sea minúsculo, su alma ya está presente en su totalidad; por lo tanto, su conciencia de amor está presente. Es más profunda esa conciencia que la mente, y aunque su cerebro aún no esté desarrollado, el bebé se da cuenta de cómo es acogido y si la madre no quiere esa vida (porque es demasiado joven, o demasiado mayor, o está enferma o es muy pobre…) el pequeñín siente que sobra, que es un error, que su vida no tiene valor. Al recibir el don de la vida, a la vez tenemos que recibir el don del amor. En caso contrario, quedamos heridos: a ese bebé le costará sentirse querido de mayor, o ser estable en un trabajo, o puede tener distintas dificultades con su sexualidad… la lista de dificultades es enorme. Si el pequeñín tiene una madre que le recibe con alegría, entenderá que su vida es importante, que su vida es un tesoro y merece la pena ser vivida. Así podrá crecer con la armonía que el Creador ha puesto en él y tendrá más fuerza y equilibrio en su vida.]

Caminando con la Virgen, puedo decir que el Niño Jesús es privilegiado por tener una Madre así. Se habrá alegrado de estar en ese Sagrario, que es el seno virginal de María. Puede que yo esté más o menos herido y ¿qué hace nuestra Madre del Cielo por nosotros? Aquí conviene recordar que la Madre que nos dio Jesucristo no es de escayola, ni de porcelana ni de plástico. Es de verdad y conoce el proyecto de Dios para mí: Y nos dice: “igual que Yo llevé a mi Hijo, así quiero llevaros a cada uno de vosotros por el camino de la santidad”. Una madre da la vida por sus hijos. Nuestra madre de la tierra nos da la vida. Nuestra Madre del Cielo nos pone en el mundo y nos da la Vida en el Espíritu Santo; una vida que no acabará, pero que empieza en la tierra. Ella es más mi madre que mi madre de la tierra. Y nos regala esta palabra de consuelo: “os amo a cada uno tanto como amo a mi hijo Jesucristo”. Cuando leí este mensaje pensé: “Esto no es posible: yo he torturado a Jesucristo con mi pecado ¿cómo puedes amarme tanto como a Él?”. Pero luego encontré una manera para entender que esto es posible: Jesucristo dijo “amaos unos a otros como Yo os he amado”. La Virgen María vive el Evangelio en plenitud, por eso me ama como Jesucristo nos ha amado: hasta dar la vida por nosotros. Ese amor de María es lo que me va a salvar. Si acepto a María como Jesucristo me la da, podrá comunicarme la ternura que Ella tiene por Jesús y esa ternura me va a sanar en la frustración de amor. Todos tenemos frustraciones y nos hemos ido torciendo por el pecado a lo largo de nuestra vida. La Madre nos da nuestra verdadera identidad porque conoce el proyecto de Dios para nosotros y nos endereza; nos devuelve lo que nos dio el Salvador.

Seguimos caminando y soy invitada a dejarme llevar. San Bernardo decía que “nacemos al entrar en el cielo. En la tierra nos lleva el Seno de la Madre de Dios”. Os comunico, por tanto, una cosa un poco rara: que no habéis nacido aún. Por eso, “acoger a María en vuestra casa” significa que aceptáis ser llevados en el Seno de la Virgen en esta vida sobre la tierra para nacer definitivamente en la otra vida. Así en ese tiempo, Ella nos restaura y nos libera.

Llego a casa de Zacarías y Ella e Isabel se saludan. Hay una enorme efusión del Espíritu Santo y os hago esta pregunta: ¿quién recibe primero la efusión? ¿Isabel o Juan? ¡Juan! Porque Juan, al ser un bebé, tenía esa conciencia de amor no aplastada todavía por el pecado, y por lo tanto, tenía antenas más finas para percibir el Amor, el Espíritu Santo. Los bebés tienen una gran delicadeza para percibir el amor: los niños tienen amor por su vida si su madre les ama. La mamá da al niño el amor por su vida. Si aceptamos que Ella nos acoja en su Seno materno, habitaremos con Jesús y con el Espíritu Santo. Al recibir a María, recibimos también al Espíritu Santo. Por eso San Luís María decía que cuando el Espíritu Santo ve en un alma el amor de María, allá que va Él. Por eso os digo: “aceptad que Ella os lleve en su seno materno”.

Aquí puede surgir una dificultad: y es que hay personas que rechazan a la Virgen María porque tuvieron una madre “maligna”; por este motivo, vamos a hacer un minuto de silencio para decirle a la Virgen María: “Madre ven” y entrar en su seno. Ella espera que le digamos “sí” (que nos dejemos acoger en su seno y llevar por Ella). María es el gran don de Jesucristo y Él se pone muy contento si acogemos a su Madre. Si tenéis a Uno, tenéis al Otro: es una unidad indisoluble.

La Madre nos invita a rezar tres veces: “orad, orad, orad”. No es porque está ya muy mayor y se repite, sino que cada uno de estos “orad” tiene su sentido: hay tres grados en la oración.

El primer grado de oración: es donde se queda la mayoría de la gente. Descubrimos que Dios es Amor y todopoderoso y que le podemos pedir de todo: “dame trabajo, salud…”. Esta oración es buena, porque al Padre le gusta que su hijo le pida, pero aquí hacemos como un monólogo y le decimos casi lo que debe hacer con nosotros. A veces, si no responde, nos enfadamos. Muchas veces oigo que alguien dice “Dios no me escucha”. Sin embargo, Dios escucha toda oración por pequeña que sea. Por eso, la Virgen María nos dice: “Si vierais el valor de una simple oración estaríais rezando sin parar”.

El segundo grado de oración: Aquí tenemos que hacer un cambio de marcha y surge un problema: vamos a abrirnos a la voluntad de Dios… igual Dios tiene un plan para nosotros, que puede ser distinto al nuestro. Un ejemplo: le digo a Dios “quiero casarme pero igual tú tienes otro plan”. En este nivel aceptamos escuchar en el corazón a Dios y el problema es que ahí puede haber algo de miedo: “¿qué me va a pedir Dios?”. Surge un miedo a que nos lleve por caminos que pensamos que no nos gustarían. Ese miedo viene de Satanás.

Para aclararos este punto os voy a contar que una vez Mirjana, en Sarajevo, esperaba la llegada de la Virgen, pero la Virgen no vino. Viene un hombre elegante, bello, seductor… y le dice: “no deberías seguir a la Virgen, porque serás desdichada en amores. Si me sigues, te irá mejor, serás afortunada en el amor”. Entonces Mirjana, cuando se dio cuenta de que le estaba poniendo en contra de la Virgen dijo “NO”. Y Satanás salió gritando, porque ese hombre joven era Satanás. La trampa era sutil y recoge esta idea que muchos tenemos en el fondo del corazón: el pensamiento de que si nos acercamos demasiado a Dios seremos desdichados. Esto es una enorme mentira, porque Satanás es el Padre de la Mentira. La Verdad es lo contrario: que Dios es la fuente de la auténtica felicidad y Satanás es el origen de todas las desdichas. Entonces vino la Virgen y le pidió perdón. Ella le explicó que el autor de los divorcios, de los abortos, de las divisiones… es Satanás. Y fue una lección para Mirjana ver cómo actúa Satanás. Por eso, es muy importante rechazar todo miedo a la voluntad de Dios en nuestro corazón.

Recuerdo cuando le dije a mi mamá que tenía vocación y dijo: “Ay, pobrecita”. Es exactamente un reflejo de ese pensamiento. Y vosotros… ¿qué pensáis? ¿Os parezco desgraciada? Es importante que no nos equivoquemos sobre qué es la verdadera felicidad. Por eso ahora, le voy a pedir a la Virgen María que pase por los bancos y recoja nuestros temores. Vamos a sustituirlos por la confianza, porque Dios es nuestro mejor amigo. En este punto es cuando llega la auténtica paz, cuando soltamos el control de nuestra vida y se lo damos a Dios. Sabemos que Dios dirige mejor y vamos a poner nuestra voluntad en Él, vamos a experimentar la providencia de Dios y caminaremos en la santidad, porque ponemos primero la voluntad de Dios. Esa es la auténtica paz divina. Recordemos que estamos todavía en el segundo nivel. Entonces, si ya podemos ser santos, ¿para qué vamos a pasar al tercero?

El tercer grado de oración: este grado lo podemos pedir, pero aquí el que toma la iniciativa es Dios. Si Él ve a alguien que no teme sacrificarse por Dios, entonces Jesús va a coger el corazón de esa persona y va a poner el Suyo en el nuestro. Vosotros sois españoles y tenéis que conocer la experiencia de la Transverberación de Santa Teresa. Como decía San Pablo: “Es Cristo quien vive en mí”. Esa es la mejor definición de ese nivel. Pocos lo alcanzan, pero puedo deciros que conozco a gente que llega ahí. Es un amor que es como una llama y una gran felicidad; sentimos a la vez el sufrimiento y la felicidad de Dios. Por ejemplo, Santa Faustina, si se le acercaba una persona en pecado mortal, notaba a Jesucristo agonizando en ella. Y si, por el contrario, estaba cerca de una persona que había experimentado una gran conversión, ella sentía una alegría celeste.

Os cuento esto para que sepáis que existen estos tres grados y podáis elegir dónde queréis estar. Espero que escojáis el mejor… pero es una decisión fuerte porque hay que hacer sacrificio y esfuerzo para rezar en este mundo.

La oración con el corazón es como un tubo al Corazón de Cristo. El vacío de nuestro corazón es una tortura para nosotros porque hemos sido creados para contener a Dios y ¿qué ponemos en el corazón? Si rezamos con el corazón ponemos un tubo al Corazón de Cristo por el que vienen las riquezas de Dios. Él sufre por lo contrario: quiere darnos toda su riqueza, pero su deseo de unirse a nosotros se desconoce, no puede volcarse en nosotros. Gracias a esa oración, vamos a recibir de Él y nosotros podremos dar lo que recibimos.

El “tubo” puede tener diámetros diferentes: puede ser muy finito y sólo daremos paso a un goteo (que ya es algo) o, según la cantidad y la calidad de nuestra oración, pueden ser tubos muy grandes. Por eso, la gente que es capaz de orar así, está cerca de Dios, llena de Dios y, por eso, irradia a Dios.

La Virgen María nos acaba de decir: “Queridos hijos: rezáis muy poco: rezad más y con el corazón”. Hoy, de forma especial, para unos nuevos tiempos de los que habla y no sabemos cómo serán. Sólo sabemos que habrá paz y yo espero ese tiempo con impaciencia. Y también se sabía que cuando los secretos sean revelados, el poder de Satanás se habrá acabado. Marija ha dicho que el triunfo del ICM ya ha comenzado. Ella reúne a los que quieren seguirla y nos llama “apóstoles de su amor”.

Si queréis la bendición de Dios para toda la vida: poned a Dios en el primer lugar. Para eso hace falta trabajo. ¿Qué está en el centro de vuestro corazón? ¿El trabajo, la salud, la esposa/el esposo, los planes de futuro…? Lo que sea hay que desplazarlo y poner a Dios. Dios es como un sol: sus rayos cubrirán lo que esté alrededor, pero ponemos delante otras cosas. Jesús es humilde y respeta el lugar en el que le ponemos. María nos invita a examinar nuestra vida para poner al Dador de la Bendición en el centro.

Mucha gente va a los santuarios con paquetes de desgracias que lleva a la Virgen. Pero si examinas verdaderamente su vida, te das cuenta de que no han puesto a Dios en el centro y que es necesario hacer una buena mudanza: hay que dejarle sitio a Jesús, que es la fuente de la alegría. En el matrimonio id juntos a esa fuente de amor. Esto nos ahorra tantos divorcios. Dios tiene el mejor plan y en la oración nos ponemos a la escucha. Él habla a todas las almas, pero como dijo “algunas hablan tanto y tienen tanto ruido dentro que no pueden escuchar el murmullo de mi voz.”

También nos habla la Virgen casi siempre de los sacerdotes y nos pide que recemos mucho por ellos. El plan de Satanás es destruir la Iglesia. Los sacerdotes son puentes que nos permiten pasar… ¿de dónde a dónde?: de este mundo a los nuevos tiempos. Si los puentes se derrumban, ¿cómo pasaremos? Por eso la Virgen María nos pide que recemos por ellos. En septiembre, la Virgen y Mirjana lloraron mucho por los escándalos de los sacerdotes porque ¿qué vamos a hacer para llegar a los nuevos tiempos?: debemos adoptar a un sacerdote en nuestro corazón.Gloria Polo nos explica que ella vio cómo en cada aborto se liberan demonios para atacar a los sacerdotes. A más abortos, más sacerdotes caerán.

Otra gran mística francesa, Marta Robin, decía que la Iglesia va a atravesar un momento muy difícil. No quedará nada aparentemente, salvo pequeños hogares de fervor, evangelizadores de los nuevos tiempos. Pequeños grupos de oración, de personas que quieren hacer la voluntad de Dios. Y esto es el futuro de la Iglesia. Ha dicho la Virgen: “las familias son fuertes, los grupos de oración son fuertes”. No ha dicho “la Iglesia es fuerte, ni el Vaticano es fuerte”… pueden ser 3 o 4 personas. Si estáis bien unidos seréis más fuertes que un centro atómico. Ella crea grupos de oración en los que está haciendo santos. Nuestro futuro es la santidad. El objetivo no es la oración en sí misma considerada, sino la santidad que nos traerá. Todo lo demás pasará. Las familias y los grupos de oración son ayudas a la santidad y pide que nos comprometamos. El objetivo de esos grupos de oración es el amor de caridad entre las personas. El fruto de la oración es la caridad. Es urgente evangelizar para prepararnos para un nuevo Pentecostés de amor, que no irá a los once de Jerusalén, sino al mundo entero: todo el mundo recibirá tanta luz que veremos nuestra alma como Dios la ve. Y esto ya ha empezado. Conozco a personas que ya han vivido esto y su vida cambió.

La Virgen nos prepara para esto.

Es cierto, antes de llegar ahí los tiempos serán más duros. Satanás está destruyendo las familias. Lucía dijo que el último combate del reino de Satanás contra el reino de Dios será combatiendo la familia y el matrimonio. Pero anima saber que el triunfo está cerca. La Virgen María nos dijo en Fátima: “Al final mi Corazón Inmaculado Triunfará”. No nos dijo sobre qué triunfará, pero en la profecía podemos encontrar la respuesta: no se triunfa sobre la paz, sino sobre la guerra. Vicka (que habla con la Virgen María todos los días) dice que el triunfo está muy cerca. Por eso debemos animarnos, mejor, armarnos de valor para este combate. Permaneced en estado de gracia, porque cuando llegue la iluminación de las conciencias, los que estén en gracia estarán contentos y tranquilos, pero para los otros será horrible… verán el horror de las consecuencias de su pecado y les entrará la tentación de la desesperación. Por eso, nos invita la Virgen a una confesión mensual. Ella quiere reunir a sus apóstoles. Son pocos todavía. Ella sigue llamando y tenemos que contestar, decidir y no os arrepentiréis de decirle que sí.

También nos dice: “Quiero reuniros bajo mi manto para que quedéis protegidos de Satanás”. En la Anunciación San Gabriel le dice: “El Espíritu Santo te cubrirá con su Sombra”. Es decir, el poder del Espíritu Santo te cubrirá. Por eso, el verdadero manto de la Virgen María es el Espíritu Santo, Dios mismo!!! Si María está cubierta por Dios, ahí no puede entrar con sus dedos contaminados Satanás y los que vivan ahí quedarán protegidos de igual manera. Si queréis estar ahí, vivid sus mensajes, que es el Evangelio, y nos dice “os doy mi propio corazón para que podáis amar a Jesús como yo le amo y os améis entre vosotros”. Si optamos por colaborar con Ella, Ella os utilizará. Cuando llegué a Medjugorje por segunda vez leí un mensaje: “sin vosotros no puedo ayudar al mundo. Cada uno es importante en mi plan, ayudadme y colaborad conmigo hasta en el más pequeño detalle de vuestra vida. ¡Ayudadme! Me sorprendió… ¿la Madre pidiendo mi ayuda? Yo la necesito a Ella, ¿pero Ella a mí? Y yo le dije “aquí estoy” y llevo 29 años en Medjugorje. Si le decimos que nos puede utilizar, Ella nos pone a trabajar. ¿Estáis dispuestos a trabajar? Ella está contenta de vuestra respuesta.

Ahora, al volver a casa reorganizad vuestra vida, reorganizad y vivid los mensajes, incluso el ayuno porque eso expulsa a Satanás: rosario y ayuno. Si sois fieles en vuestra decisión, seréis apóstoles de los nuevos tiempos.¡Ayudadme a llevar al máximo de personas a Dios! ¡Estamos en ese combate! Me alegra ver que estáis en el lado bueno ¡y que la bendición de Dios os acompañe siempre!