El segundo día de la Novena en el Podbrdo, con la aparición de la Reina de la Paz, comenzó a las 22 horas, con una multitud de peregrinos reunidos para orar el rosario por la paz, junto a los miles y miles de almas en todo el mundo unidos a través de la transmisión en vivo.
Antes de comenzar a rezar los Misterios Gloriosos, la vidente Marija Pavlović-Lunetti dijo la siguiente oración intruductoria:
“Oh, Reina de la Paz, Madre Nuestra, amadísima, venimos hoy ante ti con corazones llenos de profunda gratitud. Te damos gracias por tu inmenso amor, tu infinita paciencia y tu presencia materna que nos ha acompañado a través de todos estos años de gracia. Te damos gracias por haber descendido del cielo a Medjugorje para guiarnos, consolarnos y recordarnos que nunca estamos abandonados.
Te agradecemos por el don de este rosario, el arma espiritual que has puesto en nuestras manos. Al comenzar estos Misterios Gloriosos, ponemos nuestros corazones, nuestras familias y todo nuestro mundo en tu Inmaculado Corazón. Te damos gracias porque siempre escuchas nuestros clamores, ofreces nuestras oraciones a tu Divino Hijo y eres nuestro constante ancla de paz en un mundo atribulado.
Quédate con nosotros ahora, dulce Madre, mientras oramos. Enséñanos a orar con el corazón para que, por tu intercesión, nuestra vida se convierta en un reflejo vivo de tu paz. Amén”.

Al concluir el Rosario, llegó el tiempo de la aparición, que sucedió a las 23:03 horas y duró poco más de seis minutos. Como cada vez, al concluir la aparición, se rezó el Magnificat, y acto seguido, Marija habló sobre lo sucedido durante la aparición:
“Esta noche, durante la aparición, cuando llegó la Virgen, yo le presenté a todos nosotros, todas nuestras intenciones, todo lo que tenemos en el corazón y a las personas que se han encomendado en nuestras oraciones. De manera especial, le he pedido a la Virgen que interceda ante su Hijo Jesus por la paz en nuestros corazones, por la paz en nuestras familas, por la paz en el mundo entero.
La Virgen extendió las manos y oró largamente sobre nosotros. Esta noche también la Virgen oró en su idioma materno, en arameo.
Al final, la Virgen nos dio una tarea más: que demos gracias a Dios por la vida y que con alegría protejamos la vida. Entonces, la tarea es: que estemos contentos, que agradezcamos por todo lo que hemos vivido, por el don de la vida, y por todo lo que Dios nos ha dado a lo largo de nuestra vida. Y finalmente, la Virgen nos bendijó con la señal de la Cruz».
Al finalizar, la vidente Marija dijo: “¡Vayan en paz y nos vemos mañana a la misma hora, en el mismo lugar!”

Antes de cada misterio se leyó una hermosa y profunda oración. A continuación compartimos estas oraciones que precedieron a cada Misterio Glorioso del Rosario en la Colina de las Apariciones, ya que nos pueden ayudar en nuestra oración, personal o comunitaria.
Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Señor.
Intención: por una fe viva, la conversión personal y la actitud para evitar el egoísmo.
Mensaje: “Hoy les ruego que reciban el rosario como fe viva. Solo así puedo ayudarlos. Que la Santa Misa no sea para ustedes una costumbre, sino vida”.
Reflexión. Jesús rompe las cadenas de la muerte, ofreciéndonos una vida completamente nueva.
En su mensaje, la Reina de la Paz subraya que una fe resucitada no puede crecer de una rutina vacía. Nos invita a encontrar a Cristo vivo y resucitado en la Santa Eucaristía. Cuando nos acercamos a la Misa con el corazón abierto, nuestras tumbas espirituales personales se abren y nuestras vidas se llenan con la luz de la resurrección.
Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión de Nuestro Señor.
Intención de Nuestra Madre: por la santa esperanza y el valor para tomar decisiones firmes por Dios en la vida diaria.
Mensaje de Nuestra Madre: “Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en sus familias y léanla. Decidan dar más tiempo a Dios, que les ha dado estos días de gracia”.
Reflexión. Mientras Jesús asciende al cielo, dirige nuestra mirada de las preocupaciones terrenales hacia la eternidad. Nuestra Señora se aparece para recordarnos que nuestro verdadero hogar está en el cielo.
Nos suplica que vivamos estos días de gracia con urgencia, apoyándonos en la Sagrada Escritura y alimentándonos de la Biblia a diario. Alineamos nuestros pasos terrenales con el camino ascendente de Cristo.
Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo sobre la Virgen y los Apóstoles.
Intención: por los dones del Espíritu Santo y por la paz en las familias y en todo el mundo.
Mensaje de Nuestra Madre: “Para que el Espíritu Santo comience a obrar milagros en ustedes y por medio de ustedes. Recen el rosario con el corazón”.
Reflexión. El Espíritu Santo desciende sobre la Iglesia Primitiva, mientras están reunidos en oración profunda y junto a María.
En Medjugorje, la Gospa actúa como nuestra Maestra, enseñándonos cómo rezar con el corazón. Nos dice que la verdadera paz es un don sobrenatural que las manos humanas no pueden crear. Cuando rezamos el Rosario con auténtico amor y abandono, el Espíritu Santo nos transforma en portadores vivos de paz.
Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de la Virgen María.
Intención: por el espíritu de sacrificio, la liberación de las adicciones mundanas y el cese de las guerras.
Mensaje de Nuestra Madre: “Cuando estén cansados, enfermos o cuando no entiendan el sentido de su vida, tomen el Rosario y recen. Con el ayuno y la oración pueden detener las guerras”.
Reflexión. María es asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial. Perfectamente desapegada del mundo, nos llama a ayunar a pan y agua los miércoles y viernes para ayudarnos a alcanzar esta misma libertad espiritual.
La Gospa nos recuerda que cuando nos sentimos vacíos, exhaustos o abrumados por los conflictos globales, la oración y el ayuno son las llaves que pueden cambiar la historia humana y devolver un profundo significado a nuestras almas.
Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de la Virgen María como Reina y Señora del Cielo y de la Tierra.
Intención: por el triunfo del Inmaculado Corazón de María, el cumplimiento de sus planes y la pureza de nuestras almas.
Mensaje de Nuestra Madre: “Mediante el rosario, abran su corazón a mí y yo puedo ayudarlos. Que la confesión mensual sea un remedio para sus almas”.
Reflexión. María es coronada Reina del Cielo y de la Tierra y, sin embargo, elige revelarse en Medjugorje como la Reina de la Paz. Nos recuerda que su reino celestial debe establecerse primero dentro de nuestros propios corazones para hacer espacio para su triunfo y para la confesión mensual, a fin de purificar continuamente nuestras almas del pecado. Manteniendo nuestros corazones puros, permitimos que la Reina de la Paz nos use como instrumentos vitales en su plan para la salvación del mundo.
Fuente: Fundación Centro Medjugorje








































