Mensaje del 2 de junio de 2019 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

“Queridos hijos, solo un corazón puro y abierto hará que realmente conozcan a mi Hijo, y que todos los que no conocen su amor lo conozcan a través de ustedes. Solo el amor les hará comprender que él es más fuerte que la muerte, porque el amor verdadero ha vencido a la muerte y ha hecho que la muerte no exista. Hijos míos, el perdón es la forma más sublime del amor. Ustedes, apóstoles de mi amor, deben orar para que puedan ser más fuertes en el espíritu y puedan comprender y perdonar. Ustedes, apóstoles de mi amor, con la comprensión y con el perdón, dan ejemplo de amor y de misericordia. Poder comprender y perdonar es un don, por el que hay que orar, y que hay que cultivar. Al perdonar, demuestran que saben amar. Miren, hijos míos, cómo el Padre Celestial los ama con gran amor, con comprensión, perdón y justicia; miren cómo me dona a ustedes, Madre de sus corazones. Heme aquí, en medio de ustedes, para bendecirlos con la bendición maternal, para invitarlos a la oración y al ayuno, para decirles que crean, que tengan esperanza, que perdonen, que oren por sus pastores y, sobre todo, que amen incondicionalmente. Hijos míos, síganme. Mi camino es el camino de la paz y del amor, el camino de mi Hijo. Es el camino que conduce al triunfo de mi Corazón. Les doy las gracias.”

Message June 2, 2019

“Dear children, only a pure and an open heart will make it such that you may truly come to know my Son and that all those who do not know His love may come to know it through you. Only love will make you comprehend that it is stronger than death because true love conquered death and made it so that death not exist. My children, forgiveness is the most exalted form of love. You, as apostles of my love, must pray that you be strong in spirit and that you could comprehend and forgive. You, apostles of my love, by understanding and forgiveness, are giving an example of love and mercy. To be able to comprehend and forgive is a gift for which it is necessary to pray, and to nurture it. By forgiveness you are showing that you know how to love. Just look, my children, how the Heavenly Father loves you with a great love, with understanding, forgiveness and justice-how He gives me, the Mother of your hearts, to you. And here I am among you to bless you with a motherly blessing, to call you to prayer, to fasting-to tell you to believe, to hope, to forgive, to pray for your shepherds, and above all to love without limits. My children, follow me. My way is the way of peace and love, the way of my Son. It is the way that leads to the triumph of my heart. Thank you.”

Messaggio del 2 giugno 2019

“Cari figli, soltanto un cuore puro ed aperto farà sì che conosciate davvero mio Figlio, e che tutti quelli che non conoscono il suo amore lo conoscano per mezzo di voi. Solo l’amore farà sì che comprendiate che esso è più forte della morte, perché il vero amore ha vinto la morte ed ha fatto in modo che la morte non esista. Figli miei, il perdono è una forma eccelsa d’amore. Voi, come apostoli del mio amore, dovete pregare per essere forti nello spirito e poter comprendere e perdonare. Voi, apostoli del mio amore, con la comprensione ed il perdono, date esempio d’amore e di misericordia. Riuscire a comprendere e perdonare è un dono per cui si deve pregare e di cui si deve aver cura. Col perdono voi mostrate di saper amare. Guardate, figli miei, come il Padre Celeste vi ama con un amore grande, con comprensione, perdono e giustizia. Come vi dà me, la Madre dei vostri cuori. Ed ecco: sono qui in mezzo a voi per benedirvi con la materna benedizione; per invitarvi alla preghiera e al digiuno; per dirvi di credere, di sperare, di perdonare, di pregare per i vostri pastori e soprattutto di amare senza limiti. Figli miei, seguitemi! La mia via è la via della pace e dell’amore, la via di mio Figlio. È la via che porta al trionfo del mio Cuore. Vi ringrazio!”.

Mensagem, 2 de junho de 2019

“Queridos filhos, somente um coração puro e aberto fará que se conheçam verdadeiramente o Meu Filho, e todos aqueles que não conhecem o Seu Amor O conheçam através de vocês. Somente o amor fará se compreenderem que ele é mais forte do que a morte, porque o verdadeiro amor venceu a morte e o fez de modo que a morte não exista. Filhos Meus, o perdão é uma forma elevada do amor. Vocês como apóstolos do Meu Amor, devem rezar para serem fortes no espirito e poderem compreender e perdoar. Vocês, apóstolos do Meu Amor com a compreensão e o perdão, dão exemplo do amor da misericórdia. Conseguir compreender e perdoar é um dom pelo qual se deve rezar e do qual deve-se cuidar. Com o perdão vocês mostram que sabem amar. Vejam, filhos Meus, como o Pai Celeste os cama com um grande amor, com compreensão, perdão e justiça. Como Ele os dá a Mim, a Mãe dos sus corações. Estou aqui no meio de vocês para abençoá-los com a benção materna. para convidá-los à oração e ao jejum; para dizer a vocês que creiam, que esperem, que perdoem, que rezem pelos seus sacerdotes e sobretudo que amem sem limites. Filhos Meus, sigam-Me ! O Meu caminho é o caminho da paz e do amor, o caminho do Meu Filho. É o caminho que leva ao Triunfo do Meu Coração. Obrigada.”

 

NOVENA AL ESPÍRITU SANTO

Comienza el 1 de junio

INTRODUCCIÓN

En Medjugorje, en repetidas ocasiones, la Reina de la Paz ha pedido novenarios. Novenas como tiempos especialmente propicios para ejercitar la virtud de la penitencia, especialmente la oración y el ayuno. Como un kairós de gracia y conversión. Una posibilidad única para abrir nuestros corazones al amor de Dios, al don del Espíritu Santo.

En la práctica de la Iglesia, una novena es una forma de devoción privada o pública que se realiza durante nueve días y cuya intención es obtener gracias particulares o por una intención especial. Algunas novenas tienen una larga tradición normalmente asociada con la devoción a un santo, la preparación de una festividad (como la Navidad) o a una promesa recibida en revelación privada, y, aunque no forman parte de la liturgia oficial de la Iglesia, ésta siempre las recomienda.

Los judíos no tenían celebraciones religiosas de nueve días, pero la novena hora en la Sinagoga era una de las horas especiales de oración. También en la Iglesia, desde el principio, la hora nona es una de las horas especiales de oración en la Liturgia de las Horas que se reza a diario a las 3 de la tarde: es la hora en que murió Jesús. La hora de la misericordia.

Aunque, a veces, el número puede aludir a nueve días específicos de la semana o del mes (como los nueve primeros viernes de mes consecutivos en las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita Alacoque) se refiere, por lo general, a días consecutivos. Rezar durante nueve días seguidos tiene una base bíblica. Jesús resucitado, antes de Su Ascensión al cielo, pidió a los apóstoles que permanecieran en Jerusalén y se prepararan para la venida del Espíritu Santo (cfr. Hch 2,1-41). Hay, exactamente, nueve días entre el jueves de la Ascensión (cuarenta días después de la Resurrección) y el domingo de Pentecostés (cincuenta días después de Pascua). Aquella fue, pues, la primera novena de la historia: la novena de Pentecostés. ¿Qué hicieron los apóstoles durante este tiempo? En esos nueve días los apóstoles perseveraron en oración con María, la Madre de Jesús y algunas mujeres (cfr. Hch 1,14) anhelando y esperando una gracia muy especial: la venida del Espíritu Santo. Desde entonces, una de las funciones propias (no exclusiva) de la novena es esta: de anticipación y preparación a una fiesta.

Sea como fuere, las novenas requieren humildad, confianza y perseverancia, tres importantes cualidades que ha de reunir la oración. Como hemos recordado, en Medjugorje, a lo largo de estos años, la Santísima Virgen María ha pedido también novenarios de oración y ayuno en distintas ocasiones y se ha referido, en otras, a diferentes novenas que se celebran comunitariamente, precisamente, para preparar distintas solemnidades como la Asunción y, sobre todo, Pentecostés.

En verano de 1984, la Reina de la Paz pidió a los parroquianos que preparasen con un novenario de ayuno y oración el bimilenario de Su Nacimiento que iba a cumplirse aquel 5 de agosto. Cumpleaños que prepararon y celebraron todos con Ella en la cima del Krizevac.

En otras ocasiones, ha pedido con insistencia que ofrezcamos novenarios por Sus intenciones. Ella desea, por nuestro bien, que durante las novenas unamos la oración con el sacrificio y la penitencia. Y que lo ofrezcamos por Sus planes de paz, favoreciendo, de este modo, el triunfo de Su Corazón Inmaculado:

Yo los invito a todos ustedes, queridos hijos, a orar y a ayunar con una firmeza aún mayor. Yo los invito a una renunciación por nueve días, a fin de que, con la ayuda de ustedes, todo lo que Yo quería que se realizara por medio de los secretos que comenzaron en Fátima pueda cumplirse. Yo los invito, queridos hijos, a comprender la importancia de mi venida y la seriedad de la situación” (25.09.1991).

¡Queridos hijos! Les agradezco sus oraciones y el amor que me muestran. Yo los invito a decidirse a orar por mis intenciones. Queridos hijos, ofrezcan novenas, haciendo sacrificios a los cuales ustedes se sientan de lo más dispuestos. Yo quiero que sus vidas estén ligadas a Mí” (25.07.1993).

Hagan novenas de ayuno y de renuncia” (25.07.2005).

Hoy, jueves de la sexta semana de Pascua, se cumplen cuarenta días de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Uno de los tres jueves que relucían (junto al Jueves Santo y al del Corpus) “más que el sol”. Aunque la secularización haya eclipsado aquella luz de antaño y la fiesta litúrgica se haya trasladado al domingo siguiente, hoy comienza la novena de Pentecostés. A ella se ha referido, también, nuestra Mamá del cielo, en distintas ocasiones:

¡Queridos hijos! Hoy los invito a decidirse a vivir con seriedad esta Novena. Consagren tiempo a la oración y al sacrificio!” (25.05.1990).

¡Queridos hijos! Esta tarde les quiero pedir que durante esta Novena oren por la efusión del Espíritu Santo sobre sus familias y sobre su parroquia. Oren y no se arrepentirán!” (2.06.1984).

¡Queridos hijos! En estos días [Novena de Pentecostés], los invito en particular a abrir sus corazones al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está actuando de manera especial a través de ustedes. Abran sus corazones y entreguen sus vidas a Jesús” (23.05.1985).

Como los apóstoles durante la primera novena de la historia celebrada en el cenáculo de Jerusalén en mayo del año 30, permanezcamos junto a la Madre perseverando con Ella en oración en la espera pentecostal del Espíritu. Celebremos y vivamos esta Novena como desea y nos pide Nuestra Señora: comunitariamente, si se celebra en nuestra parroquia; o, si no, personalmente (en familia o de forma individual). Abramos nuestros corazones al Espíritu Santo y dejemos que Él guíe y conduzca nuestras vidas.

        Francisco José Cortes Blasco

Por la señal, etc.
Señor mío Jesucristo, etc.

ORACIONES PARA EMPEZAR TODOS LOS DÍAS¡Dios mío! Dios de amor y de verdad. Autor de la santificación de nuestras almas, postrado humildemente ante vuestra soberana Majestad, detesto en la amargura de mi corazón todos mis pecados, como ofensas hechas a Vos, digno de ser amado sobre todas las cosas. ¡Oh bondad infinita! ¡Quién jamás os hubiera ofendido! Perdonadme, Señor, Dios de gracia y de misericordia, perdonadme mis continuas infidelidades; el no haber tenido valor para ejecutar cosa alguna buena, después que tantas veces vuestra misericordia y gracia me han solicitado, reprendido, amenazado e inspirado amorosamente. Me pesa, me arrepiento de la ingrata correspondencia e indigna ceguedad con que he resistido incesantemente a vuestros dulces y divinos llamamientos. Mas propongo firmemente con vuestro auxilio de no ser ya rebelde a Vos, de seguir en adelante vuestras tiernas inspiraciones con suma docilidad. A este fin, alumbrad, oh fuente de luz, mi entendimiento, fortaleced mi voluntad, purificad mi corazón, arreglad todos mis pensamientos, deseos y afectos, y hacedme digno de gustar los frutos bienaventurados que vuestros dones producen en las almas que os poseen. Concededme las gracias que os pido en esta Novena, si han de ser para mayor gloria vuestra, y para que yo os vea, ame y alabe sin fin en vuestra gloria. Amén.INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTOVen a nuestras almas
¡ Oh Espíritu SANTO!
y del cielo envía
de tu luz un rayo.Ven, padre de pobres,
ven, de dones franco,
ven, de corazones
lucido reparo.Ven, consolador,
dulce y soberano,
huésped de las almas,
suave regalo.En los contratiempos
descanso al trabajo,
templanza en lo ardiente
consuelo en el llanto.Santísima luz de
todo cristiano,
lo intimo del pecho,
llena de amor casto.En el hombre nada
se halla sin tu amparo,
y nada haber puede
sin Ti, puro y santo.Con tus aguas puras
lava lo manchado,
riega lo que es seco
pon lo enfermo sano.Al corazón duro
doblegue tu mano,
y ablande las almas
que manchó el pecado.Vuelve al buen camino
al extraviado,
y al helado enciende
en tu fuego santo.Concede a tus fieles
en Ti confiados
de tus altos dones
sacro setenario.Aumento en virtudes
haz que merezcamos,
del eterno gozo
el feliz descanso.Amén.A continuación rezar la oración del día que corresponda:DÍAS
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS
(excepto el último día)HIMNO AL ESPÍRITU SANTO¡Ven, oh Criador Espíritu!
nuestras almas visitad,
los pechos, que Vos criasteis,
llene gracia celestial.Pues sois Paráclito Espíritu,
Don del Padre celestial,
fuente viva, sacro fuego,
unción santa, espiritual.En tus dones setiforrnes,
tu promesa paternal,
dedo eterno de Dios Padre
nuestras lenguas inflamad.Ilustrad nuestros sentidos,
el corazón inflamad,
nuestros cuerpos, que son flacos,
con vuestra virtud armad.Apartad los enemigos,
danos la divina paz
y siendo Vos nuestra guía
huyamos toda maldad.Par Vos al Padre y al Hijo,
en esta vida mortal
conozcamos, y creamos
siempre tu Divinidad.A Dios PADRE sea gloria,
al HIJO gloria inmortal
y al Espíritu PARÁCLITO
por toda la Eternidad.Amén.ORACIÓN
¡Oh Espíritu Santo! Divinísimo consolador de mi alma, fuego, luz y celestial ardor de los corazones humanos, si es para gloria de vuestra Majestad que yo consiga lo que deseo y pido en este día, dignáos concedérmelo benignamente; y sino dirigid mi petición, dándome las gracias que ha de ser para vuestra mayor gloria y bien de la salvación de mi alma. Amén.Ahora cada uno se recogerá interiormente y pedirá la gracia que más necesite.
Hecha la petición, se concluirá todos los días con antífona, verso, respuesta y oración siguientes:ANTÍFONA
No os dejaré huérfanos, aleluya; voy y vengo a vosotros, aleluya; y se alegrará vuestro corazón, aleluya, aleluya.

V. Envía, Señor, tu Santo Espíritu, y serán creados.
R. Y renovarás la faz de la tierra.

ORACIÓN
Oh Dios, que has instruido los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadnos el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

 DÍA PRIMEROComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Fuente viva de divinas aguas que, en la creación del mundo, santificasteis las inmensas que rodeaban el mundo y las aguas del Jordán en el bautismo de Jesucristo, Señor nuestro; yo os suplico que seáis en mi espíritu, tan árido y seco, la Sagrada fuente de aguas vivas, que jamás se agote y salte hasta la vida eterna; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA SEGUNDOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Que haciendo sombra con vuestra virtud altísima a la purísima Virgen María, y llenándola al mismo tiempo de gracia, obrasteis de un modo inefable y omnipotente la obra infinita de la Encarnación del Verbo eterno, en el seno virginal de vuestra celestial Esposa: haced sombra a mi alma y concededme la gracia necesaria para que yo sea digno de recibir al mismo Verbo divino hecho hombre y sacramentado por mi amor, y también la especial que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA TERCEROComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Celestial paloma que, abriendo de par en par los cielos, bajasteis sobre Jesús ya bautizado en el Jordán, simbolizando: que desde cl momento en que tomó la naturaleza humana, habitaba en él la plenitud de la Divinidad; bajad sobre la mía pobre y miserable y llenadla del don de sabiduría de consejo, de entendimiento y fortaleza, de ciencia, piedad y temor de Dios; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA CUARTOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Nube lúcida que haciendo en el Tabor sombra a Jesús transfigurado y glorioso, ilustrasteis aquel Santo monte, y amparasteis en su excesivo temor a los Apóstoles, comunicándoles después de la Ascensión de su Divino Maestro mucha luz, fervor y gracia; ilustrad, proteged y fecundad mi alma para que yo sea digno discípulo de Jesús, y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA QUINTOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Suave viento que llenó el Cenáculo y dio fuerza y valor a los corazones de cuantos os esperaban, orando fervorosamente unidos con una alma y un corazón: ocupad ¡oh Espíritu de vida y amor! toda la casa de mi pequeño espíritu, mí memoria, entendimiento y voluntad: y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA SEXTOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

Oh Espíritu Santo! Luz clarísima que ilustró el entendimiento de los santos Apóstoles, comunicándoles, como Sol divino, toda la luz que necesitaban para su perfección y para la conversión del mundo: llenad ¡oh luz beatísima! todos los senos tenebrosos de mi interior, para que os conozca y dé a conocer a todo el mundo; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA SÉPTIMOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Sagrado fuego que apareciendo visible sobre los Apóstoles el día de Pentecostés, inflamasteis divinamente sus corazones para que, abrasados en vuestro amor, encendiesen después a todo el mundo en las mismas sagradas llamas: encended en vuestros santísimos ardores mi corazón helado, para que, abrasado mi espíritu en ellos, encienda en vuestro divino amor a cuantos tratare; y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA OCTAVOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Llama ardiente de caridad que con el fuego de vuestro amor inflamando el corazón de los santos Apóstoles y de todos los hombres Apostólicos, les comunicasteis el don de lenguas para la conversión del mundo; inflamad sagrado fuego de amor a mi corazón y mi lengua para que siempre hable gobernado por vuestro Espíritu, y fervoroso en la caridad, inflame a todos para que observen fielmente vuestros divinos mandamientos; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.

Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.

__________DÍA NOVENOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.

¡Oh Espíritu Santo! Caridad esencial que, difundida en los corazones humanos, los divinizáis comunicándoles todas las divinas gracias que se incluyen en nuestros siete dones, y comprenden cuanto necesita la vida espiritual, propia de cada uno, y la que deseáis se comunique a todos los hombres: difundidlos, ¡oh Caridad santísima! en mi corazón tan pobre de vuestros siete dones, y que con ellos publique vuestras grandezas. ¡Oh Dios misericordioso! Vos, que antiguamente llenasteis en este dichoso día los pechos apostólicos de vuestra gracia, llenad los nuestros de vuestros divinos carismas, concedednos tranquilos tiempos, confirmad las gracias que os hemos pedido en esta Novena, si son para mayor gloria vuestra y bien de nuestras almas. Amén.

Después de esta oración, en lugar de la antífona, verso, respuesta y oración de todos los días, se dirán las siguientes:

ANTÍFONA PARA EL DÍA NOVENO
Hoy se completaron los días de Pentecostés, aleluya; hoy se reproducen los felices gozos, cuando el Espíritu Consolador bajó sobre sus Apóstoles, aleluya; hoy, rayando el resplandor del divino fuego, reposó el Espíritu Santo en forma de lenguas sobre ellos, aleluya; hoy les hace fecundos en palabras, les inflama de su amor y les llena de’ sus innumerables carismas, aleluya, aleluya.

V. Fueron todos llenos del Espíritu Santo, aleluya.
R. Y comenzaron a hablar en varias lenguas, aleluya.

ORACIÓN
Oh Dios, que habéis instruido en este día los Corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadme el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Dios y María fuente de la auténtica alegría

Tú mereces ser feliz

“Tú multiplicaste la alegría, acrecentaste el gozo” Isaías 9:2

Todas aquellas personas que he conocido lo largo de la vida, quieren caminar sus vidas experimentando el gozo y la alegría. Esto forma parte constitutiva de nuestra existencia “creatural”.

Sin embargo, no todos lo logran, pues un gran número de hombres y mujeres solo experimentan algunas chispas momentáneas, que son esos momentos pasajeros de alegría, y que parecen como agua que se escurre entre los dedos de las manos, que por más que uno se esfuerza en retener, al cabo de un rato ya no quedan sino unas pocas gotas.

Tengas o no fe en Dios, te consideres creyente o ateo, sea cual sea tu creencia religiosa, todos tendemos a buscar la sensación de plenitud de vida y la felicidad. Y este es un objetivo alcanzable para todo ser humano, independientemente de las circunstancias de vida por las que tengamos que atravesar.

Una característica relevante de Medjugorje es la alegría. Quienes llegan hasta allí en peregrinación, se sorprenden de la alegría de quienes comparten su testimonio de vida, y del gozo profundo que surge en los momentos de oración. Y no es para menos, ya que la misma Reina de la Paz nos invita a la alegría, pues ella nos dice: “Hijitos, oren y alégrense por todo lo que Dios hace aquí” (Mensaje, 25 de julio de 1999).

Inexperiencia juvenil

“¡Den gritos de gozo y de júbilo!” Isaías 12:6

Al igual que la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, desde mi juventud soy un apasionado de este tema, ya que todos nosotros nos merecemos ser felices, más allá de las circunstancias difíciles de la vida que en ocasiones debemos franquear.

Recuerdo que durante una etapa muy bella y significativa de mi adolescencia, formé parte de un grupo juvenil en la parroquia del Espíritu Santo, en la Ciudad de Buenos Aires. En algunas oportunidades, después de finalizadas las reuniones del grupo y de rezar el Rosario, nos quedábamos a compartir unas pizzas o un asado, y después de la cena, como jóvenes de espíritu inquieto, “filosofábamos” largas horas sobre diversos temas existenciales.

En una ocasión, en una de esas veladas fraternas, surgió el tema de la alegría duradera. Fue en ese contexto que alguien del grupo preguntó: “ustedes que piensan, “¿es posible estar siempre alegre… o no?”.

Ante esta pregunta, con apenas quince o dieciséis años, cada uno de quienes estábamos allí comenzamos a dar nuestra opinión. Algunos opinaban que sí, mientras que otros decían que no era posible tener una alegría duradera.

Hoy cuando evoco esas discusiones, imagino a la Virgen María junto a nosotros, y siento que en mi se despierta una gran ternura y buen humor, al darme cuenta que todos hablábamos con tal seguridad y pasión, como si hubiésemos vivido setenta años, o como si fuésemos expertos en las “materias” de la vida.

Me llama la atención, como las imágenes de esos momentos, y los recuerdos de esas conversaciones entre amigos, han quedado grabados tan firmemente en mi memoria; ya que en más de una oportunidad, al orar o al predicar sobre la alegría duradera, evoco esa “compartida juvenil”.

El anhelo de la felicidad

“Clama con voz poderosa, alegre mensajero para Jerusalén” Isaías 40:9

Yo por mi parte, con el correr de los años, he ido descubriendo -por experiencia propia y ajena-, que el ser humano busca la felicidad y la alegría más que ninguna otra cosa en el mundo. Y si esta necesidad existe es porque Dios al crearnos ha sembrado en nuestras almas este anhelo de vivir en plenitud de gozo y alegría, al punto de que todo ser humano busca lo mismo: ser feliz. Y si Dios ha puesto en nosotros este anhelo, no es para dejarlo permanentemente insatisfecho.

Sin embargo, diversos factores pueden hacer que algunas personas busquen la felicidad de manera equivocada, en un lugar incorrecto, o a través de acciones con las cuales no la encontrarán, sino que por el contrario se irán alejando cada vez más de ella. Es como quien corre detrás de un espejismo, para nunca alcanzarlo.

Hay personas que en aquellos momentos donde los acontecimientos le son favorables, y se alinean con sus deseos, entonces alcanzan cierto entusiasmo o bienestar; pero cuando les sucede algo que va contra esas aspiraciones, o cuando se presenta una contradicción en la vida, rápidamente pierden la alegría y la serenidad interior.

Otras personas, en cambio, una vez que obtienen lo que anhelaban con tanta intensidad, se dan cuenta que aun habiendo alcanzado los logros tan anhelados, no llegan a ser realmente felices y no pueden retener una alegría duradera, pues carecen del manantial de agua viva, de donde brota la auténtica dicha y paz interior.

La paz y la alegría van de la mano

“¡Prorrumpan, montes, en cantos de alegría!” Isaías 49:13

En este sentido la paz interior y la alegría espiritual son como dos hermanas gemelas que están entrañablemente unidas, donde va una la otra le acompaña.

De manera similar la alegría y la paz también son como dos caras de una misma moneda. Sin una verdadera paz no se puede gozar de una alegría profunda, y duradera, no se puede disfrutar realmente el compartir la vida con los miembros de las familias o con los amigos, ni gozar de los logros y las cosas materiales.

Por eso la espiritualidad de Medjugorje es una escuela de vida, y María se presenta como Reina de la Paz, ya que cuando le abrimos las puertas del corazón, recibimos los frutos de un nuevo Pentecostés, que -al igual que en el aposento alto de Jerusalén-, somos colmados de la paz y de la alegría que proceden del cielo.

Es por ello que, la paz que procede de Dios intensifica el don de la alegría; y a la vez, ésta enriquece y aumenta la paz. Y ambas llenan de una nueva luz cada momento y cada acontecimiento de nuestra vida cotidiana.

La alegría y la felicidad

“¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de júbilo, hija de Jerusalén!” Zacarías 49:13

En este articulo -y en otros que si Dios me lo permite compartiré en las próximas semanas- iré mencionando de manera indistinta, y de una manera amplia y general, los términos alegría, felicidad, gozo o dicha. Sin embargo, en un lenguaje en sentido estricto, la alegría y la felicidad no son lo mismo, aunque sí podemos afirmar que son complementarias.

La diferencia entre la felicidad y la alegría reside esencialmente en lo que se refiere al tiempo de duración y a la intensidad.

La felicidad es un estado permanente y estable, que aún siendo emocional, trasciende la esfera de los sentimientos pasajeros y volubles. Por lo tanto se refiere más a una sensación de bienestar o de dicha habitual.

La felicidad se nutre de la conciencia del propio valor que tiene la persona y de la entrega apasionada a las metas de la propia vida; mucho más si existe la conciencia de que estas metas son invitaciones para recorrer un camino trazado por Dios, y que por lo tanto trascienden la esfera y los límites de la propia vida, e incluso de la temporalidad terrena.

La alegría es un estado o una emoción pasajera, momentánea y espontánea. Es sinónimo de júbilo, bienestar o gozo.

La alegría, al ser un sentimiento o una emoción, genera una reacción física instintiva, ya que el cerebro produce una hormona que reduce el estrés de forma automática y fortalece el sistema inmunológico. Por eso, a pesar de ser temporal, la alegría es necesaria como una forma de enfrentar la vida, y como camino para alcanzar la felicidad.

Por lo cual, yo te invito a que a medida que vayas leyendo serena y pausadamente estas reflexiones y meditándolas, tú pidas la intercesión de la Reina de la Paz, a fin de que el Espíritu Santo te ayude a sanar las heridas de tu alma, que te conceda el fruto de la alegría, y que te ayude a recalcular y a revalorizar los objetivos de tu vida. De este modo experimentarás, como las raíces de la felicidad arraigarán profundamente en tu alma, para que los vientos huracanados y las tormentas de la vida -aún cuando te sacudan un poco y quiebren algunas de tus ramas-, no lleguen a derribarte; sino que al llegar cada nueva primavera, puedas reverdecer, florecer y fructificar con mayor intensidad.

Recuerda una y otra vez las promesas de Nuestra Madre, que nos dice: “Yo me he quedado tanto tiempo entre ustedes para ayudarlos en las pruebas.” (Mensaje, 7 de febrero de 1985) y “¡Queridos hijos! Entréguenme a Mí todos sus sentimientos y todos sus problemas. Yo quiero consolarlos en sus pruebas; Yo deseo llenarlos con la paz, el gozo y el amor de Dios”. (Mensaje, 20 de junio de 1985)

Uno de los principales objetivos de estas meditaciones -que puedes compartir también con tu grupo de oración-, es ayudarte a abrir las puertas del corazón a la virtud de la esperanza, e impulsarte para realizar cambios positivos en tu vida cotidiana, de manera tal que puedas encontrar la motivación y las fuerzas para dirigir tu mundo interior en dirección al don de la auténtica alegría.

Seguramente algunas de estas reflexiones te ayudarán a trabajar interiormente, partiendo desde el núcleo de tu interioridad más profunda, que luego se irá esparciendo hacia el exterior, a fin de acrecentar en ti la alegría y la felicidad duraderas que proceden de Dios y de la Virgen María, para transmitir también ese gozo a quienes más lo necesitan.

En este sentido, oro contigo y por ti, para que el Señor con su Bendición sane cualquier herida del alma, y colme de su alegría todo tu ser, a fin de que puedas ser un canal de paz y de alegría que llegue al corazón de muchas personas que tienen necesidad de ti.

Padre Gustavo E. Jamut, omv

“La alegría del Señor es nuestra fuerza. Todos nosotros, si tenemos a Jesús dentro nuestro, debemos llevar la alegría como novedad al mundo”. Santa Madre Teresa de Calcuta

Fuente: http://www.centromedjugorje.org

Mensaje del 25 de mayo de 2019 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

“Queridos hijos: Por su misericordia, Dios me ha permitido estar con ustedes, e instruirlos y guiarlos hacia el camino de la conversión. Hijitos, todos ustedes están invitados a orar con todo el corazón para que se realice el plan de salvación en ustedes y a través de ustedes. Sean conscientes, hijitos, de que la vida es breve y les espera la vida eterna según sus méritos. Por eso oren, oren, oren para que puedan ser instrumentos dignos en las manos de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Message 25 May 2019

“Dear children! God permitted me, out of His mercy, to be with you, to instruct and lead you towards the way of conversion. Little children, you are all called to pray with all your heart for the plan of salvation to be realized for you and through you. Be aware, little children, that life is short and eternal life waits for you according to your merit. Therefore, pray, pray, pray to be worthy instruments in God’s hands. Thank you for having responded to my call.”

Messaggio 25 maggio 2019

“Cari figli! Per la Sua misericordia, Dio mi ha permesso di essere con voi, di istruirvi e di guidarvi verso il cammino della conversione. Figlioli, tutti voi siete chiamati a pregare con tutto il cuore perché si realizzi il piano della salvezza per voi e tramite voi. Siate coscienti figlioli, che la vita è breve e vi aspetta la vita eterna secondo i vostri meriti. Perciò pregate, pregate, pregate per poter essere degni strumenti nelle mani di Dio. Grazie per aver risposto alla mia chiamata.”

Botschaft 25 Mai 2019

„Liebe Kinder! Gott hat mir aus Seiner Barmherzigkeit erlaubt, bei euch zu sein, euch zu unterweisen und euch zum Weg der Bekehrung zu führen. Meine lieben Kinder, ihr seid alle aufgerufen, dass ihr von ganzem Herzen betet, dass der Heilsplan sich für euch und durch euch verwirklicht. Meine lieben Kinder, seid euch bewusst, dass das Leben kurz ist und das ewige Leben nach Verdienst auf euch wartet. Deshalb betet, betet, betet, damit ihr würdige Instrumente in Gottes Händen sein werdet. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid.“

Message 25 mai 2019

«Chers enfants, Par sa miséricorde, Dieu m’a permis d’être avec vous, de vous instruire et de vous guider sur le chemin de la conversion. Petits enfants, vous êtes tous appelés à prier de tout votre cœur pour que se réalise le plan du salut, pour vous et à travers vous. Soyez conscients, petits enfants, que la vie est courte et que la vie éternelle vous attend, selon vos mérites. C‘est pourquoi, priez, priez, priez pour pouvoir être de dignes instruments dans les mains de Dieu. Merci d’avoir répondu à mon appel.»

Poruka 25 svibanj 2019

„Draga djeco! Bog mi je dopustio iz svog milosrđa da sam s vama, da vas poučavam i vodim prema putu obraćenja. Dječice, vi ste svi pozvani da iz sveg srca molite da se ostvari plan spasenja vama i po vama. Budite svjesni dječice, da je život kratak i čeka vas život vječni po zasluzi. Zato, molite, molite, molite da biste bili dostojni instrumenti u Božjim rukama. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“

Lágrimas de Sangre

“Yo estoy con ustedes, queridos hijos, y deseo que cada uno de ustedes esté cada vez más cerca de mi corazón.” (Mensaje 25 de Abril 1990)

La Virgen Santísima no estando obligada a cumplir con la prescripción de purificarse, ya que no perdió su pureza ni al concebir ni al dar a luz, ni en toda su vida, porque fue concebida inmaculada, y es virgen  antes, durante y después del parto. Pero por la  filial humildad de su corazón, por su modesta actitud y para manifestar, así como Jesús con el bautizo, que es libre de la ley – no en el sentido burdo y mundano de quien por egoísmo y arrogancia piensa que contradiciendo o marginándose del decálogo es libre, pero sin embargo manifiesta lo miserable de su esclavitud a sus pasiones y cegueras-, sino que al acudir al templo para la presentación y purificación,  es movida por una fuerza que supera la ley: por el ardor del corazón para hacer el bien y agradar a Dios, caminando por las sendas de Israel hacia el encuentro con la Redención.  La Inmaculada no duda en ser resplandor para disipar las tinieblas, y presentarnos al que es luz de las naciones y gloria de Israel.

No hay ninguna sombra, sino solo claridad en tu modestia y sencillez Madre Santísima. Ni nebulosas externas ni internas. Mientras nosotros muchas veces nos hacemos déspotas egoístas y caprichosos con nuestras funciones, en el ejercicio de nuestra autoridad en el hogar, comunidades y trabajo, aplicándonos dispensas y epiqueyas, que por otro lado,  imponemos  duramente a los demás.

Tú en cambio, Madre Santísima, eres diligente y fiel en lo pequeño, porque amas a Dios y cada uno de nosotros con amor honesto, maternal y santo. Y tu mirada inundada del Espíritu Santo, mira conmovida en unión con el Señor,  a los desvalidos que habitan en el polvo, y a los humildes que los poderosos no miran.  Así miraste a Simeón, un anciano fiel, que esperaba, sin dudar, las promesas de Israel, reconociendo en él la sabiduría que no da la estirpe ni la fuerza humana, sino la fidelidad en el dolor, y la  constancia en la Fe y los años. No rechazaste por lo mismo, el anunció de la espada que traspasaría tu corazón, sino que reconoces en el dolor de tu Inmaculado Corazón, la actitud coherente con el amor del redentor que llevas en tus brazos. Ese dolor que esta presente y por el cual nos pides con materna solicitud: “Les ruego que no permitan que mi Corazón llore lágrimas de sangre a causa de las almas que se pierden en el pecado.” (Mensaje del 24 de Mayo de 1984)

Madre nuestra Santísima, Reina de la Paz, concédenos la alegría del anciano Simeón, que hace evidente que ha sido bendecido con la plenitud para sus años, al poder ver en tus brazos al que es la “Luz de las naciones y la gloria de su pueblo Israel”. Que formados en la Escuela de Santidad de tu Corazón de Madre, seamos también luz para los que nos rodean.

Tú nos dices: “Cada uno de ustedes es querido a mi Corazón y agradezco a todos aquellos que han incrementado la oración en sus familias.” (Mensaje 28 de Marzo de 1985). Transforma nuestras familias en escuelas fe y oración. En núcleos fundamentales para transformar la sociedad y renovar el fervor, la caridad y la vida de gracia en nuestras comunidades cristianas.

Reina de la Paz, y de las familias, con aquella humildad con la que derrotas al príncipe de las tinieblas, libradnos de la tentación de la vanidad espiritual: “…No se ensorberbezcan por el hecho de vivir los mensajes. No anden por ahí diciendo: ‘Nosotros los vivimos!’ Si llevan los mensajes en el corazón y los viven, todos se darán cuenta y no habrá necesidad de palabras las cuales sirven sólo a aquellos que no escuchan. Ustedes no tienen necesidad de decirlo con palabras. Ustedes, queridos hijos, sólo tienen que vivir y dar testimonio con su vida. Gracias por haber respondido a mi llamado!”  (Mensaje 20 de Septiembre de 1985). Así no seremos  obstáculo para tus intenciones y la acción del Espíritu Santo.

Bajo tu mirada y en tu presencia, Madre nuestra, vivimos en la paz de Cristo nuestro Señor:  “Mi Corazón sigue atentamente cada uno de sus paso. Gracias por haber respondido a mi llamado!” (Mensaje 25 de Diciembre de 1986)

Fuente: www.centromedjugorje.org

© Children of Medjugorje – 17 de mayo de 2019

Para ver el boletín de mayo de © Children of Medjugorje de Sor Emmanuel ingresar en el siguiente link © Children of Medjugorje – 17 de mayo de 2019

Sor Emmanuel

Mensaje extraordinario dado por la Virgen a Iván el 17 de mayo de 2019 en Medjugorje

“Queridos hijos, también  hoy los invito, de manera particular: oren por mis intenciones, por mis planes que deseo realizar con mi venida. Oren especialmente por los pastores, por la Iglesia, por la fe fuerte de los sacerdotes. Gracias queridos hijos por haber respondido también hoy a mi llamado.”