El Padre Jozo es un franciscano croata que nació en una familia numerosa en Uzarice, el 19 de marzo de 1941. Efectuó sus estudios en Sarajevo, Lubjana y en Graz (Austria) y emprendió su carrera franciscana en 1962 en el monasterio donde actualmente reside. Fue ordenado sacerdote en 1967, y siempre ha sido emprendedor y profundamente místico. Sus salidas al exterior son disputadas en su afán de dar a conocer los mensajes de La
Virgen. Preso, por el régimen comunista entre 1981 y 1982, por su profunda vinculación y firme defensa de las apariciones de Maria, Reina de la Paz, en Medjugorje y de los seis jóvenes escogidos por La Virgen para difundir sus mensajes de Amor, Paz y Reconciliación, es conocido también con el sobrenombre del «Séptimo Testigo»
Su Obra: Durante la guerra étnico-religiosa de los Balcanes que enfrentó a bosnios, serbios y croatas, pudo escucharse con claridad una voz que clamó auxilio mientras centenares de miles de bombas se abatían sobre pueblos y ciudades que en cuatro años matarían a un cuarto de millón de personas. Era el pedido de colaboración de Jozo Zovko desde el monasterio de Siroki Brijeg enclavado en el terreno áspero de Bosnia-Herzegovina para atender a los hijos que cada día quedaban huérfanos. Así fue como, en el segundo año de la brutal guerra que asoló la región desde 1991 hasta 1995, fundó junto con un grupo de personas la Asociación Internacional de Padrinos de los Niños de Bosnia-Herzegovina.
Hoy la «International Godparenthood Asociation to Herceg Bosnian Children Association» tiene más de 4 mil niños registrados, la mayoría de los cuales está sostenida económica y espiritualmente por personas que asumen el padrinazgo hasta que cumplan los 18 años o finalicen su formación universitaria. Desde Suiza, Alemania, Canadá, Australia, Estados Unidos, Italia, Dinamarca, Holanda, Irlanda, Inglaterra, Italia y Austria, los protectores aceptan «cuidarlos, ocuparse y rezar por ellos» además de que muchos protagonizan encuentros emotivos con sus ahijados en las vacaciones estivales en la Isla de Jakljan también conocida como la Isla de la Paz. Este proyecto de asistencia social es exitoso porque, como reconoce Zovko, construye a través de la «sanación de las heridas del alma y no está basado sólo en los hechos o en la voluntad humana, ni tampoco en la fuerza del dinero». Además los padrinos, los que ayudan, también sanan porque «probablemente reciben mucho más de lo que dan ya que el amor es mucho más fuerte que cualquier otra fuerza».
Su historia en Medjugorje: A la edad de 39 años, 13 como ministro de Jesucristo, el Padre Jozo llegaba a Medjugorje un 11 de noviembre de 1980, proveniente de la parroquia de Posusje, al noreste de Herzegovina. De espiritualidad carismática y con la ilusión de llevar El Espíritu santo a aquellas gentes, se enco
ntró con un pueblo de ferviente tradicionalismo que no veía la necesidad de introducir cambios. Del 17 al 24 de junio de 1981 se encontraba dirigiendo un retiro para las religiosas de Klostar Ivanic, en el norte de Croacia. Después debia acudir a Zagreb, a un encuentro de la Renovación Carismática, para hacer posteriormente un alto en su antogua parroquia de Posusje, de la cual sentía profunda nostalgia. Estando allí se enteró de que una tormenta eléctrica provocó un incendio que quemó las instalaciones del edificio de servicios públicos, por lo que sus intentos por comunicarse via teléfono con la parroquia de Santiago Apostol resultaron inútiles.
A su regreso a Medjugorje, pasado el 25 de junio se encontró con una aglomeración de personas y coches que invadían el pueblo y que le confirmaba lo que acababa de oír a su paso por Mostar (a unos 30km. de Medjugorje), en su viaje de regreso: «Seis niños dicen que Nuestra Señora se les está apareciendo». Debido al poco tiempo que llevaba como rector de la parroquia de Medjugorje, no llegaba a ocho meses, el Padre jozo apenas conocía a unos pocos fieles, y no conocía, mas que de vista, a los muchachos. Los que conocían al Padre Jozo sabían bién que se trataba de una persona analítica que desconfiaba de sucesos sobrenaturales irracionales y un sacerdote enraizado en lo esencial: La Santa Misa y Los Sacramentos. Fué así pues, que durante varios dias, ayudado por su asistente, el Padre Zrinko, interrogó a los muchachos, juntos y por separado, intentando encontrar una respuesta que demostrase que todo aquello pudiese ser, o bien una estrategia de las autoridades comunistas para desacreditar a la Iglesia Católica, o bien una manipulación del mismo satanás. Sin embargo los dos primeros dias del mes de julio, dos experiencias consecutivas supondrían un giro espectaclar a su posición inicial frente a los nuevos acontecimientos.
El día 1 de julio, el Padre Jozo estaba orando solo en la parroquia, pues todo el pueblo se encontraba en el Podbro empujados por la curiosidad. Preocupado por la situación, pedía luz a Dios sobre lo que debía hacer. Fué en aquel momento que pudo oir claramente una voz interior que le dijo: «Sal y protege a los niños!» Inmediatamente, se incorporó y se dirigió a la puerta central de la iglesia. apenas abría la puerta, entraron los seis muchachos diciendo: «La policia nos persigue, escóndanos!». Sin dudarlo, escondió a los niños en un cuarto en desuso dentro de la rectoría y el se sentó fuera de la iglesia, bajo un ciprés. Al poco llegaron tres hombres de la milicia que le preguntaron «Has visto a los niños?»; a lo que él contestó «Si los he visto»; los milicianos, entendiendo que los había visto pasar continuaron su carrera rumbo a Bijacovici, pueblo contiguo a Medjugorje. Al dia siguiente, antes de comenzar la Santa Misa, los muchachos dirigían el rosario arrodillados tras el altar. Y durante el rezo, Nuestra Señora se apareció en la iglesia. Ella se mantuvo suspendida por encima de todas las personas; todo aquel lugar se lleno de su santa presencia. Parece ser, dada su radical transformación a partir de aquel día, que el Padre Jozo también vió a la S
antísima Virgen. En aquella misa predicó un sermón acerca de la conversion, de los caminos que llevan a Dios, en especial, sobre el ayuno, la penitencia y la oración. Una enorme multitud escuchaban absortos la Palabra de Dios como si fuera la primera vez. Fue como gotas de lluvia cayendo sobre la tierra reseca y sedienta, formando en aquella gente un espíritu nuevo y transformando sus corazones. Según el mismo Padre Jozo, aquella Misa fué el mayor milagro que pudo contemplar en medjugorje; «fué el momento de conversión para la parroquia entera; en un dia toda la parroquia volvió a Dios de forma repentina y, sobre todo, completa».
El 17 de agosto, el Padre Jozo fué arrestado acusado de conspiración y el 22 de agosto sería sentenciado a tres años de prisión, junto a los Padres Ferdo Vlasic y Jozo Krizic, editores de una publicación franciscana. Según el Padre Jozo «Mi ida a prisión no era una coincidencia; era el resultado lógico de la elección que todos debemos hacer tarde o temprano en nuestras vidas» La fuerte presión internacional y las miles de cartas suplicatorias que desde todo el mundo recibieron las autoridades lograron que en la primavera de 1983, a los 18 meses de su encarcelamiento, el Padre Jozo fué puesto en libertad y regresara a la Parroquia de Santiago Apostol, en la que permaneció poco tiempo, ya que fué transferido a la Iglesia de San Elias en Tijalina, a unos 30Km de Medjugorje. En dicha parroquia es donde se ubica la hermosa imagen de la «inmaculada Concepción», descrita por la mayoría los que hemos tenido el regalo de poder contemplarla, como la mas bella imagen de Maria que alguien halla visto jamás. Actualmente El Padre Jozo vive en la Parroquia de Siroki Brijeg desde donde continúa su fiel e incansable labor apostólica.
71. Fue ordenado Sacerdote el 19 de diciembre de 1971. Estudió en Sarajevo, Graz y Friburgo. Terminó sus estudios en Graz (Austria) logrando una maestría. Después de 5 años de actividad pastoral en la provincia de Herzegovina, en la parroquia de Capljina, el año 1978 continuó sus estudios en Friburgo, lugar en el cual obtuvo un doctorado en Pedagogía Religiosa y el título de Psicoterapeuta. Como sacerdote franciscano trabajó en Capljina desde 1973 hasta 1978. De la primavera del 1982 a septiembre de 1984 trabajó en Mostar como catequista de estudiantes, dirigió seminarios de oración para religiosas en Bijelo Polje, cerca de Mostar. Debido al trabajo fecundo con los jóvenes y los cursos de oración que los estudiantes aceptaban extraordinariamente, el régimen comunista de aquel entonces comenzó a perseguir a Fr. Slavko. En esos momentos difíciles, el Excelentísimo Cardenal Franjo Kuharic, protegió en su actividad a Fr. Slavko Barbaric. Por su conocimiento de los principales idiomas europeos, además de las obligaciones en las parroquias en las cuales trabajó, Fr. Slavko Barbaric trabajó incansablemente con los peregrinos de Medjugorje desde su regreso de los estudios en el año 1982. Fue trasladado oficialmente a Medjugorje el año 1983, a pedido del Obispo Zanic. El año 1985 fue trasladado a la parroquia Blagaj, y en el año 1988 lo fue a la parroquia de Humac, lugar en el que ejerció como Capellán y profesor auxiliar de seminaristas.
Al inicio de la guerra en Bosnia-Herzegovina, cuando todos los sacerdotes antiguos se fueron a Tucepe como refugiados con la autorización verbal de Fr. Drago Tolj, provincial de ese entonces, Fr. Slavko permaneció en Medjugorje. Desde el inicio de su actividad en Medjugorje comenzó a dedicarse a su trabajo literario, escribiendo libros de contenido espiritual: Oren con el corazón, Dame tu corazón herido, Celebren la Misa con el corazón, En la escuela del amor, Adoren a Mi Hijo con el corazón, Con Jesús y María en el Gólgota hacia la Resurrección, Oren juntos con el corazón gozoso, Madre, guíanos a la paz, Sígueme con el corazón, Conversaciones y Ayunen con el corazón. Los libros de Fr. Slavko Barbaric han sido traducidos en veinte idiomas e impresos en más de 20 millones de ejemplares en todo el mundo. Además de libros, publicó artículos en diversas revistas. Fue redactor jefe del Boletín de San Francisco en Capljina, colaboró en las revistas Tradición Católica, Vocero de la Paz y en la radioemisora “Mir” de Medjugorje. Junto a su trabajo de escritor, habló incansablemente a los peregrinos, dirigió las adoraciones eucarísticas, las oraciones ante la Cruz, el rezo del rosario en el Podbrdo y la devoción del Vía Crucis en el Krizevac, lugar en el que terminó su vida terrenal. Dirigió encuentros anuales para sacerdotes y jóvenes, en la casa provincial “Domus Pacis” dirigió semianrios de ayuno y oración. Debido a los grandes dazos provocados por la guerra fundó y dirigió una institución para la educación y el cuidado llamada la “Aldea de la Madre” en la cual actualmente viven más de 60 personas (huérfanos de guerra, niños de padres separados, madres solteras, y ancianos abandonados y niños enfermos). Si alguien quería a los niños era justamente
Fr. Slavko. Y los pequeños también lo amaban: siempre estaba alrededor de ellos y él siempre supo reunirlos en torno a él – tal como Jesús! Su formación y educación psicoterapéutica le permitieron el trabajo con los adictos de la comunidad “Cenáculo” que fundó Sor Elvira y especialmente en la casa de Medjugorje, el “Campo de la Vida”.
conlos fieles de la parroquia y los peregrinos, repentinamente sintió dolor, se sentó en una piedra, rápidamente cayó al suelo, perdió conocimiento y entregó su alma al Señor. Vivir junto a él a veces parecía irreal, es decir, él estaba en este mundo, pero al mismo tiempo estaba fuera de él. En su cercanía, las palabras del Sumo Sacerdote Jesús se convertían en realidad: “… Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.” (Jn 17, 16-19). Los funerales se llevaron a cabo en el cementerio local de “Kovacica” en Medjugorje, el domingo 26 de noviembre 2000, luego de la misa de funerales en la Iglesia de Santiago Apóstol a las 14 horas.
Tenía la necesidad de respirar un aire diverso y sabía qué era para mí lo vital. Ciertamente, en aquella época vivía esa clase de vida que hoy hace a la Virgen llorar. Es cuando dice: «Oren por los jóvenes porque se encuentran en una difícil situación». Si bien mi rechazo a esta sociedad atea, materialista, que en su superficialidad provocaba ansiedades, era absoluto, no tenía –sin embargo- la más mínima idea de cuál era la razón por la cual vivir. Por tanto, decidí salir de París para conocer otras sociedades, otros modos de vida. Me atraía la India. No era el tipo de atracción motivado por las drogas o por la búsqueda de un gurú, porque yo sabía en mi corazón que sólo Jesús tenía palabras de Vida Eterna. Era así que solía pasar largos períodos en Asia. Mis viajes se integraban bien con el trabajo. Pero… Dios no era el centro de mi vida. Como ejemplo valga esto: en ese entonces yo practicaba espiritismo y también astrología, lo que casi me costó la vida. En el 73 llegaban las primeras oleadas de la Renovación Carismática a Francia y fue para mí ¡maravilloso! Siempre había buscado cristianos que viviesen como aquellos que nos relatan los Hechos de los Apóstoles y ¡finalmente los encontraba! En Pentecostés tuve una experiencia sobrecogedora con el Dios vivo, decidiendo aquel mismo día darle mi vida a Dios.
Poco tiempo después descubría la Comunidad de «El León de Judá» (ahora llamada «de las Bienaventuranzas»), que acababa de ser fundada. Jesús me enseñó que me quería allí. El Cardenal Robert Coffy (en esa época Arzobispo de Albi, Francia) aceptó mis votos como Hermana el 18 de noviembre de 1978. De inmediato partí hacia nuestra fundación en Israel (Nazaret y luego Jerusalén) donde permanecí 7 años en total. Esos fueron años intensos. De regreso a Francia sentí en mi corazón el deseo de transmitir a este mundo sediento de Dios la maravillosa esperanza que se encuentra en Cristo. Esto lo hice mayormente a través de cassettes de audio». Luego de la primera visita a Medjugorje, en 1984, Sor Emmanuel fue enviada en el 89 por su comunidad a vivir allí, donde –desde entonces- ha orado en la escuela de la Gospa en Medjugorje, en la búsqueda concreta de cooperar con la Virgen para difundir mejor sus mensajes.
nombre en el Consejo de Children of Medjugorje. Todos los días primero y quince de cada mes, Sor Emmanuel expide un boletín de noticias desde Medjugorje el cual es traducido en todos los idiomas principales.















