«Medjugorje es un jardín lleno de los frutos de la gracia, lleno de los frutos de la paz, lleno de los frutos de la fe, lleno de los frutos de una vida nueva. Medjugorje es el jardín del Señor Jesús, en el que María, la Madre de Jesús y Madre de Dios, habita de manera eficaz», afirmó al comienzo de su homilía el visitador apostólico con carácter especial para la parroquia de Medjugorje, el arzobispo Aldo Cavalli; quien presidió la Santa Misa concelebrada por 654 sacerdotes en el altar exterior de la iglesia Santiago Apóstol de Medjugorje, el martes 4 de agosto de 2026, cuarto día del 37º Festival Internacional de Oración de Jóvenes.

Dirigiéndose a los jóvenes, subrayó que Jesús está vivo, que ha resucitado y que permanece siempre presente.
«Acuérdate de Jesús, nunca lo olvides. Vuelve a Jesús, les dice el papa León en su mensaje: vuelve a Jesús, el Hijo de Dios», dijo el arzobispo Cavalli, y explicó que el camino para volver a Jesús pasa por el Evangelio, la Eucaristía y el sacramento de la confesión.
«Jesús está presente en el Evangelio: el Evangelio es su palabra, la palabra de Dios que se hizo uno de nosotros, porque te ama, porque quiere que seas auténtico y coherente, porque quiere que seas santo. El Evangelio es el anuncio de la misma vida de Dios en Jesús de Nazaret, Hijo de Dios, imagen visible del Dios invisible.
Jesús está presente en la Eucaristía. Él mismo quiso permanecer presente en la Eucaristía: “Este es mi Cuerpo”; “Este es el cáliz de mi Sangre”. Por el Espíritu Santo y por las palabras de Cristo, ese pan y ese vino son transformados, ya no son cosas comunes, sino la presencia verdadera, real y sustancial de Cristo: su Cuerpo y su Sangre, su Alma y su Divinidad, bajo las especies del pan y del vino. Y nosotros profesamos nuestra fe cuando decimos “Amén”, que significa: “Creo” y me adhiero plenamente a tí, Señor mío y Dios mío.
esús también está presente en el sacramento de la reconciliación, cuando te dice: “Yo te absuelvo de tus pecados, vete en paz y no vuelvas a pecar”. De este modo se realiza el encuentro personal con Jesús, como escribe el papa León en su mensaje. En este clima de vida auténtica y verdadera, María ora por tí y junto a tí», afirmó el arzobispo Cavalli, y dijo a los jóvenes que la Santísima Virgen María los acompaña, los protege y nunca los abandona.
«La Santísima Virgen María está siempre presente en tu vida, como lo estuvo en la vida de Jesús: de manera discreta, fiel y eficaz. Encomiéndate a la intercesión de la Santísima Virgen María, te dice el Santo Padre en su mensaje.
El Señor Jesús y María, su Madre, quisieron que Medjugorje se convirtiera en su jardín, pero también en tu jardín: un jardín lleno de los frutos de la gracia, de la paz, de la fe, de una vida nueva, así como de abundante creatividad y alegría. Bienvenido, bienvenida a este hermoso jardín que Jesús y María, María y Jesús, han preparado para ti», concluyó el visitador apostólico con carácter especial para la parroquia de Medjugorje, el arzobispo Aldo Cavalli.

Después de la misa, los miembros de la Comunidad Cenáculo realizaron una representación actuada.
Antes del programa vespertino de oración, los jóvenes escucharon el testimonio del padre Jason Lewis, nuevo capellán de Medjugorje para el área de habla inglesa, quien al comenzar dijo a los jóvenes que ellos son testigos de que la Iglesia está viva. Les habló de su camino de conversión gracias a Medjugorje y a la Virgen. Antes de él dio su testimonio la estadounidense Kim Zember.
La parte matutina del programa, después de la oración inicial, continuó con la catequesis impartida por fray Ante Vučković, en la que habló sobre san Francisco y su relación con la Palabra de Dios, animando a los jóvenes a llevar el Evangelio a un mundo lleno de palabras.
En la sesión matutina, el asistente espiritual regional de la Juventud Franciscana de Herzegovina, fray Ivan Hrkać, presentó la vida y la misión de la Juventud Franciscana, destacando las numerosas vocaciones surgidas de este movimiento.
También ofreció su testimonio la hermana Micaela Sicilian, de Italia. En otro tiempo fue miembro de los Carabinieri, la policía militar italiana, y llevaba un arma en la mano; hoy, como religiosa, sostiene otra arma: el rosario.
Fuente: Fundación Centro Medjugorje
