Por segundo día consecutivo estuvieron juntos nuevamente orando y esperando a la Gospa, los videntes Marija Pavlović-Lunetti e Ivan Dragićević. En esto octavo día de la Novena a la Reina de la Paz en el Podbrdo, al igual que ayer, Ivan tomó la palabra al comenzar y dijo:

«Hola, ¿cómo están? Gracias. ¡Alabados sean Jesús y María!, queridos sacerdotes, amigos.

Hoy nos hemos reunido juntos en oración, junto con la Madre, la Reina de la Paz, en el octavo día de la novena. Ahora rezaremos de manera especial por la conversión, por todos aquellos que se han alejado del amor de nuestro Señor, por los jóvenes y por las familias.

Que este tiempo sea un tiempo de silencio y recogimiento, y que, en ese espíritu de recogimiento, nos preparemos juntos para la llegada de la Madre entre nosotros».

Esta noche se rezaron los Misterios Luminosos del Rosario, que fueron precedidos de la oración inicial, igual de profunda y hermosa como en toda la novena.

«María, Reina de la Paz. Queridísima Madre, Reina de la Paz.

Venimos a ti hoy, en este anteúltimo día de nuestra novena, con corazones llenos de amor y de gratitud infinita, como tus pequeños hijos. Nuestros corazones están tan felices porque nos tomas de la mano, nos guardas en tu corazón y nos proteges con tu manto maternal. Gracias por no cansarte, por ser paciente y por reunirnos a todos aquí, en la Escuela del Amor y de la Oración.

Estamos tan agradecidos de que abras nuestros corazones y nos enseñes cómo orar con el corazón cada día. Gracias a tu divino Hijo, Jesús, por enviarte para ser nuestra estrella guía y nuestro consuelo. Mientras rezamos hoy estos Misterios Luminosos, recibe las oraciones de tus pequeños hijos como un abrazo.

Enséñanos a amar a Jesús tal como tú lo amas y ayúdanos a estar siempre profundamente agradecidos por tu hermosa y duradera presencia entre nosotros.

¡María, Reina de la Paz, ruega por nosotros!»

La aparición comenzó a las 23:02 horas y duró cinco minutos. Al finalizar, Marija se dirigió a todos y dijo:

«Durante la aparición, cuando la Virgen vino, le encomendamos a todos nosotros aquí presentes, y a todos aquellos que estuvieron unidos a nosotros espiritualmente. De manera especial, oramos por todos los enfermos, en el cuerpo y en el alma. Le pedimos a la Virgen por todas las personas que están unidas a nosotros en oración durante estos nueve días.

Al final le pedimos a la Virgen que interceda ante su Hijo Jesus por la paz en nuestros corazones, la paz en nuestras familias y la paz en el mundo entero.

La Virgen extendió las manos y oró largamente en su idioma materno, el arameo.

Finalmente nos saludó a todos y dijo: ¡A la misma hora y en el mismo lugar! Hizo la señal de la cruz y nos bendijo a todos con su bendición maternal.

¡Hoy la Virgen ha estado muy alegre!».

Mañana, en la fiesta de San Juan Bautista y último día de la Novena por la Paz a pedido de la Virgen, tenemos una nueva invitación de la Reina de la Paz: «¡A la misma hora y en el mismo lugar!». ¿Estás lejos de Medjugorje en cuanto a distancia física, pero muy cerca en cuanto al corazón? Podés unirte a la transmisión en vivo desde la Colina de las Apariciones a través de este link y sumarte a la oración por la paz…

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

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