El XII Congreso Nacional «Caminemos Unidos para Transformar el Mundo» reunió a cientos de peregrinos en Rionegro para renovar su fe, fortalecer la comunión e impulsar una nueva misión evangelizadora.
Del 23 al 26 de julio, la ciudad de Rionegro (Antioquia) fue escenario del XII Congreso Nacional María Reina de la Paz, organizado por la Fundación Centro Medjugorje Colombia, un encuentro que congregó a sacerdotes, religiosos y fieles provenientes de distintas regiones de Colombia y de otros países, unidos por un mismo deseo: responder al llamado de la Virgen María y caminar hacia Cristo.
Bajo el lema «Caminemos Unidos para Transformar el Mundo», el Congreso se convirtió en una verdadera experiencia de Iglesia, donde la oración, la Eucaristía, la adoración, el Santo Rosario, las enseñanzas y los testimonios permitieron a los participantes profundizar en el mensaje de Medjugorje y renovar su compromiso con el Evangelio.
Uno de los momentos más significativos fue la participación de fray Marinko Šakota, OFM, quien durante años fue párroco de Medjugorje y compartió con sencillez la riqueza espiritual de la Escuela de María, recordando que la santidad comienza cuando el corazón aprende a escuchar, orar y confiar plenamente en Dios.
Junto a él participaron sacerdotes que, con generosidad y profundo espíritu pastoral, enriquecieron cada jornada con sus enseñanzas: el P. Inocencio Llamas, el P. Marcelo Marciano, fray Israel del Niño Jesús, el P. Pablo Padilla, el P. Doriam Danith Rocha, el P. Óscar Perdomo Morales, además de otros sacerdotes invitados que acompañaron espiritualmente este tiempo de gracia.
Cada día del Congreso recorrió un itinerario espiritual inspirado en la acción de María en la vida del creyente. Primero, María nos reúne, recordándonos que nadie llega por casualidad cuando responde al llamado de Dios. Luego, María nos transforma, enseñándonos que la verdadera renovación comienza con la conversión personal. Finalmente, María nos envía, impulsándonos a regresar a nuestras familias, parroquias y comunidades como instrumentos de paz, reconciliación y esperanza.
Las conferencias, los espacios de oración, la celebración de los sacramentos y los testimonios de conversión hicieron visible que el mensaje de la Reina de la Paz sigue dando abundantes frutos en Colombia. Muchos peregrinos compartieron cómo estos días fortalecieron su relación con Dios, despertaron nuevos deseos de santidad y renovaron su vocación de servicio dentro de la Iglesia.
Más que un congreso, este encuentro fue una respuesta comunitaria al llamado constante de la Gospa: volver a Dios, vivir la oración, redescubrir la Eucaristía y construir la paz desde la conversión del corazón. La fraternidad vivida entre los asistentes reflejó la comunión que nace cuando Cristo ocupa el centro de la vida y María conduce a sus hijos hacia Él.
La Fundación Centro Medjugorje Colombia agradece profundamente a todos los sacerdotes, conferencistas, servidores, voluntarios, benefactores y peregrinos que hicieron posible este Congreso con su entrega generosa y su espíritu de servicio. De igual manera, expresa su cercanía y gratitud a la gran familia de Medjugorje extendida por el mundo, especialmente a quienes acompañaron este encuentro con su oración.
Al concluir estos días de gracia, permanece una certeza en el corazón de todos los participantes: María continúa reuniendo a sus hijos para conducirlos a Jesús y enviarlos como sembradores de paz allí donde viven.
Con renovada esperanza, Colombia continúa caminando en la Escuela de María, convencida de que la transformación del mundo comienza cuando cada corazón permite que Dios reine plenamente en su vida.
María, Reina de la Paz, ruega por nosotros.
Fuente: Fundación Centro Medjugorje



