«Según la vidente Mirjana, María nos llama a orar sobre todo “por aquellos que aún no conocen el amor de Dios”. Teresita ya lo había comprendido y dio su vida por ello: “Jesús me hizo pescadora de almas; sentí un gran deseo de trabajar por la conversión de los pecadores… En una palabra, sentí que la caridad entraba en mi corazón y la necesidad de olvidarme de mí misma para agradar; desde entonces he sido feliz”. [MsA 45v]

En la fiesta de la Santísima Trinidad (9 de junio de 1895), Teresita se adentró en aguas profundas… “Recibí la gracia de comprender más que nunca cuánto Jesús desea ser amado”.

“Pensaba en las almas que se ofrecen como víctimas a la Justicia de Dios. Esta ofrenda me pareció grande y generosa, pero estaba lejos de sentirme atraída por ella. ¡Oh, Dios mío!, clamé en lo profundo de mi corazón, ¿será sólo tu Justicia la que recibe a las almas que se inmolan como víctimas? ¿Acaso tu Amor Misericordioso no las necesita también? Por todos lados es incomprendido, rechazado… ¡Oh, Dios mío! ¿tu Amor permanecerá despreciado en tu corazón? Me parece que, si encontraras almas que se ofrecieran como víctimas de holocausto a tu Amor, las consumirías rápidamente; me parece que serías feliz al no tener que reprimir las oleadas de infinita ternura que hay en Ti… Si tu Justicia ama descargarse, extendiéndose sólo en la Tierra, cuánto más tu Amor Misericordioso desea abrasar a las almas, pues tu Misericordia se eleva hasta los Cielos… ¡Oh, Jesús mío! ¡Permíteme ser esa feliz víctima! ¡Consume tu holocausto en el fuego de tu Divino Amor!” (MsA.84v°)

Del mismo modo, en Medjugorje, la Virgen nos busca y nos llama con otras palabras: “Queridos hijos, los necesito. Necesito corazones dispuestos a un amor inconmensurable. Corazones que no se dejen agobiar por la vanidad. Corazones dispuestos a amar como mi Hijo amó, dispuestos a sacrificarse como mi Hijo se sacrificó. ¡Los necesito!” (2 de julio de 2009)

El 11 de junio de 1895, con el permiso de Madre Inés (Paulina), Teresita junto con su hermana Genoveva (Celina) pronunciaron el Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso ante la Virgen que le había sonreído (ps 6). ¿Cuántas almas no conquistó Teresita para el Señor con esta ofrenda total de sí misma?»

© Children of Medjugorje del mes de agosto de 2025

Sor Emmanuel

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