LOS APÓSTOLES DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS II

Ha llegado a tus manos la segunda parte de este devocional sobre la santidad, con él vas a poder rezar y conocer a los santos del siglo XX. Te vas a encontrar con santos laicos y religiosos, fundadores y mártires, niños y adultos, mujeres y hombres, en los distintos estados de vida todos tienen algo en común: respondieron al llamado personal que Dios les hizo y ¡se mantuvieron fieles a las enseñanzas de Cristo hasta el final! 

El Papa Francisco hace alusión al llamado a la santidad en el mundo actual y nos dice que: “todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra”. 

La Iglesia cuenta con muchos documentos, pero hay uno particular que es de gran actualidad y, además, es fruto del último Concilio que se llevó a cabo a mediados del siglo XX. La Lumen Gentium es la Constitución dogmática sobre la Iglesia, uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II. El capítulo V está dedicado a la vocación universal a la santidad; es decir, todos estamos llamados a ser santos. ¡La santidad no es solo para los curas y las monjas, sino también para vos! 

Dice el numeral 42 de la Lumen Gentium: “Quedan, pues, invitados y aun obligados todos los fieles cristianos a buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro del propio estado. Estén todos atentos a encauzar rectamente sus afectos, no sea que el uso de las cosas del mundo y un apego a las riquezas contrario al espíritu de pobreza evangélica les impida la prosecución de la caridad perfecta. Acordándose de la advertencia del Apóstol: Los que usan de este mundo no se detengan en eso, porque los atractivos de este mundo pasan”.

Este es el primero de algunos tomos con los santos del siglo XX, los más contemporáneos, los que nosotros llamamos “Los apóstoles de los últimos tiempos”.  Es por eso que queremos acercarte a sus vidas, para que este llamado a la santidad sea cercano, deseado y buscado aún en el siglo XXI.

No te olvides que vos también estás llamado a ser santo, por eso te invito a que seas uno de los apóstoles de los últimos tiempos y sigas este llamado que te hace Jesús a seguir el camino de la santidad.

Dios te bendiga por medio de Nuestra Madre,

Padre Marcelo

Ingresando AQUÍ podes bajar el libro de oraciones para cada día.

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

© Children of Medjugorje – 20 de junio de 2020

Para ver el boletín de junio de © Children of Medjugorje de Sor Emmanuel ingresar en el siguiente link © Children of Medjugorje – 20 de junio de 2020

Sor Emmanuel

Mensaje del 25 de junio de 2020 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina, con motivo del 39° aniversario de las apariciones de la Virgen

“Queridos hijos, escucho sus súplicas y oraciones e intercedo por ustedes ante mi Hijo Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida. Hijitos, regresen a la oración, abran sus corazones en este tiempo de gracia y emprendan el camino de la conversión. Su vida es pasajera y sin Dios no tiene sentido. Por eso estoy con ustedes, para guiarlos hacia la santidad de la vida, para que cada uno descubra la alegría de vivir. Hijitos, los amo a todos y los bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Message 25 June 2020

“Dear children! I am listening to your cries and prayers, and am interceding for you before my Son Jesus, who is the Way, the Truth and the Life. Return, little children, to prayer and open your hearts in this time of grace and set out on the way of conversion. Your life is passing and, without God, does not have meaning. This is why I am with you to lead you towards holiness of life, so that each of you may discover the joy of living. I love you all, little children, and am blessing you with my motherly blessing. Thank you for having responded to my call.”

Messaggio 25 giugno 2020

“Cari figli! Ascolto le vostre suppliche e preghiere ed intercedo per voi presso mio Figlio Gesù che è via, verità e vita. Figlioli, ritornate alla preghiera e aprite i vostri cuori in questo tempo di grazia ed incamminatevi sulla via della conversione. La vostra vita è passeggera e non ha senso senza Dio. Perciò sono con voi per guidarvi verso la santità della vita affinchè ciascuno di voi scopra la gioia di vivere. Figlioli, vi amo tutti e vi benedico con la mia benedizione materna. Grazie per aver risposto alla mia chiamata.”

Botschaft 25 Juni 2020

„Liebe Kinder! Ich höre euer Flehen und eure Gebete und halte Fürsprache für euch vor meinem Sohn Jesus, der der Weg, die Wahrheit und das Leben ist. Meine lieben Kinder, kehrt zurück zum Gebet und öffnet eure Herzen in dieser Zeit der Gnade und geht den Weg der Bekehrung. Euer Leben ist vergänglich und ohne Gott hat es keinen Sinn. Deshalb bin ich bei euch, um euch zur Heiligkeit des Lebens zu führen, damit jeder von euch die Freude zu leben entdecke. Ich liebe euch alle, meine lieben Kinder, und segne euch mit meinem mütterlichen Segen. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid.“

Poruka 25 lipanj 2020ç

„Draga djeco! Slušam vaše vapaje i molitve i zagovaram pred mojim sinom Isusom za vas koji je put istina i život. Vratite se, dječice, molitvi i otvorite vaša srca u ovom milosnom vremenu i pođite putem obraćenja. Život je vaš prolazan i bez Boga nema smisla. Zato sam s vama da vas vodim prema svetosti života da svaki od vas otkrije radost življenja. Sve vas, dječice, ljubim i blagoslivljem mojim majčinskim blagoslovom. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“

Mensaje extraordinario dado por la Virgen a Iván el 24 de junio de 2020 en Medjugorje

“Queridos hijos: yo vengo a ustedes porque me envía mi Hijo Jesús. Deseo guiarlos a Él, deseo que encuentren en Él la paz, porque este mundo de hoy no les puede dar la paz. Por lo tanto, también hoy los invito a la perseverancia en la oración. Oren por mis planes que deseo realizar con esta Parroquia y con todo el mundo. Queridos hijos, Yo no me he cansado, por eso, hijos míos, no se cansen tampoco ustedes. Yo oro por todos ustedes e intercedo ante mi Hijo Jesús por ustedes. ¡Gracias, queridos hijos, porque también hoy han dicho “sí” y han respondido a mi llamado!”

MARÍA, REINA DE LOS PROFETAS: NOVENO DÍA DE LA NOVENA – 24 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

NOVENO DIA (16)

MARÍA, REINA DE LOS PROFETAS

El día que la Virgen escogió para aparecer en Medjugorie por primera vez, fue el día de la Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista, el más grande de los profetas. Tal día conmemoramos el alumbramiento de santa Isabel, pariente cercana de la Madre de Dios. Y María, como la tradición indica, asistió la venida al mundo del Precursor (Cf. Lc 1,56). Entonces, la Solemnidad del nacimiento de Juan el Bautista tiene, además, una clara dimensión mariana. María es la Reina de los Profetas y Ella nos invita ahora a construir la paz en el día del nacimiento del más grande de los profetas; a quien Ella asistió en su nacimiento.

La paz que la Virgen espera que construyamos, no tiene nada que ver con negociaciones políticas sino con la conversión, la oración y el ayuno. La Reina de los Profetas como Precursora hoy nos muestra el camino seguro para la reconciliación, la armonía y la paz entre los hombres.

La Virgen recuerda, que ha venido, “a invitarnos a alguna renuncia.., para que, con nuestra ayuda se cumpla todo lo que quiere realizar según los secretos que comenzó en Fátima.” (Cf. 25-8-9 1). Por tanto, las apariciones actuales de Medjugorie: son la continuidad y la conclusión de las de Fátima. Afirma. además, que “son las últimas apariciones suyas para la humanidad”. Quizá por ello, son tan largas y continuas.

Como en Fátima, el mensaje de María en Medjugorie, construye la paz del mundo. La Virgen ha prometido: “que cuando se realicen los 10 secretos que les ha confiado a los videntes, la vida del mundo cambiará y la humanidad volverá a Dios”. “Muchos – sostiene- se tirarán hasta de los cabellos y maldecirán los días que vivieron sin Dios”. Sin embargo, cabe destacar, que, su presencia prolongada intenta anticipar en cierta manera, el Triunfo final de su Corazón Inmaculado. Por tal razón, continúa invitándonos a la conversión, a fin de conquistar para Dios cuántos más corazones sea posible. El mensaje, más relevante, por tanto, no es otro que: la presencia prolongada de Nuestra Señora. Si acogemos de corazón su invitación, podremos esperar para el futuro “un jardín”. De lo contrario, como advertiría Juan Pablo II, en el acto de Consagración a María del Nuevo Milenio, en el año del Gran Jubileo: “la humanidad podrá perecer en un cúmulo de escombros.” Por eso, a María, aurora de la salvación, confiemos nuestro camino en elnuevo milenio, para que bajo su guía todos los hombres descubran a Cristo, Luz del mundo y único Salvador, que reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos”.

Ella nos dice: “¡Queridos hijos!: Hoy los invito a que se hagan misioneros de los mensajes que les doy aquí, a través de este lugar tan querido por mí. Dios me ha permitido permanecer de esta manera por tanto tiempo con ustedes. Y por eso hijitos, los invito a vivir con amor los mensajes que les doy y a transmitirlos en todo el mundo; para que así un río de amor fluya entre la gente llena de odio y sin paz. Los invito, hijitos, a que sean paz donde no hay paz, y luz donde hay tinieblas; de manera que cada corazón acepte la luz y el camino de la salvación. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-2-95.

PRECES

Oremos, hermanos, al que hizo obras grandes en María, y pidámosle que haga también proezas con su brazo realizando nuestras peticiones:

  1. Para que el Señor que quiso que la perfección de la Iglesia se prefigurara y culminara en la Madre de su Hijo, conceda a todos los fieles ser reflejo de la santidad que brilla en María. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Todopoderoso, que en su reino ha colmado a María de felicidad, ponga sus ojos en la familia humana y le conceda la esperanza de aquella vida eternamente feliz por la que, aun sin saberlo, suspiran todos los hombres. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Padre del cielo, que dispuso que en la realeza de María se anunciara en la Iglesia un signo seguro de la felicidad de los bienaventurados, se compadezca de quienes lloran y miran este mundo únicamente como un valle de lágrimas. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Rey de la gloria, que hizo de María la Virgen fidelísima, otorgue a los que hoy recordamos a la Madre de su Hijo ser plenamente fieles a la vocación a la que hemos sido llamados. Roguemos al Señor.

Oración

Por la gloria de tu nombre y por la intercesión de Santa María Reina de todos los Santos, compadécete, Señor, de nosotros y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

Charlas sobre las apariciones marianas

➡️ APARICIONES MARIANAS ⬅️
🗣 Charlas sobre los mensajes de la Virgen 😀
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Fuente: http://www.uncuraenlasredes.com

LA EUCARISTÍA: OCTAVO DÍA DE LA NOVENA – 23 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

OCTAVO DIA (23)

LA EUCARISTÍA

La Eucaristía siempre ha sido el centro de la espiritualidad en Medjugorie. La Virgen desde el inicio introdujo a los videntes y a la parroquia en una profunda espiritualidad eucarística. A tal punto, que su aparición diaria ocurre, precisamente, veinte minutos antes de la gran concelebración eucarística; con todos los sacerdotes y peregrinos que llegan al Santuario. De esta manera, la aparición de la “Gospa” viene a ser una preparación para un encuentro más significativo de los fieles: el de la presencia de Jesús en el Altar. En Medjugorie todos entienden que la Eucaristía es lo primero. La misma Virgen recomienda que “es mejor para los fieles permanecer en la iglesia preparándose para la Eucaristía, que estar con los videntes en el momento de la aparición”. Y a ellos les ha enseñado que “comulgar vale más que ser vidente”. También les ha dicho que: “Si tienen que escoger entre ir a Misa y encontrarse conmigo en la aparición prefieran la Eucaristía porque en ella está presente mi Hijo y en la aparición estoy yo”.

La Madre de Dios también se lamenta porque muchos católicos no entienden lo que es la Eucaristía. Un día apareció llorando, y al preguntarle: “por qué lo hacía” respondió: “Porque muchos no saben el valor que tiene la Eucaristía” Fue entonces cuando pidió que antes de participar en Misa los fieles se prepararan, al menos, con 15 minutos de oración y al finalizar hicieran otro tanto “para agradecer a Dios por los múltiples beneficios recibidos”. Por tal razón en Medjugorie, antes de iniciar cada día la Misa vespertina, se rezan 10 misterios del Rosario y al concluir el Credo, siete Padrenuestros, siete Avemarías y siete Glorias; para dar paso después a la tercera parte del Rosario. La Virgen ha mencionado, además, que “el momento más solemne de la Eucaristía y donde más gracias se pueden recibir, es durante la Consagración”.

Y en relación al culto de la Eucaristía fuera de Misa la “Gospa” recomienda: “Que se Adore sin interrupción el Santísimo Sacramento del Altar. Yo estoy siempre presente cuando los fieles están en Adoración. En ese momento se obtienen gracias particulares”. Es incomprensible, pues, el mensaje de Medjugorie sin la referencia explícita a la Eucaristía. La Virgen pide a los fieles “de ser posible asistir a Misa todos los días”. Y ha dicho “que la Eucaristía es la mejor y mas completa de todas las oraciones”

El 25 de abril de 1988 dió el siguiente mensaje que nos enseñará a valorar el gran tesoro que tenemos los católicos en nuestras iglesias:

“¡Queridos hijos!: Dios desea hacerlos santos y por eso a través de mí los invita al abandono total. ¡Que la Santa Misa sea para ustedes la vida! Trabajen para comprender que la iglesia es la casa de Dios; el lugar donde yo los reúno y deseo mostrarles el camino que los conduce a Dios. ¡Vengan y oren! No estén fijándose en las demás y no los critiquen. Que su vida sea, por el contrario, un testimonio en el camino de la santidad. Las iglesias son dignas de respeto y consagradas, porque Dios que se hizo hombre permanece en ellas día y noche. Por lo tanto, hijitos, crean y oren, para que el Padre les acreciente la fe, y luego, pidan lo más conveniente. Yo estoy con ustedes y me alegro por su conversión. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-4-88

PRECES

Celebrando la memoria de la que es bienaventurada por todas las generaciones, presentemos nuestras voces suplicantes al Padre, que la llenó de gracia.

  1. Por la Iglesia: para que, a ejemplo de María, acoja con fe la Palabra de Dios la proclame con fuerza y la distribuya a todos los fieles como pan de vida. Roguemos al Señor.
  1. Por todas las almas consagradas: para que, a ejemplo de María, presenten cada día a Dios Padre las necesidades de todos los hombres e intercedan por la salvación del mundo. Roguemos al Señor
  1. Por los hombres de buena voluntad: para que la honestidad y la bondad de sus vidas sean semilla de esperanza en Cristo salvador. Roguemos al Señor.
  1. Por los enfermos y por todos los que sufren: para que, unidos a Cristo y a María, ofrezcan sus dolores por la reconciliación de todos los hombres. Roguemos al Señor.
  1. Por nuestra comunidad, reunida para celebrar el culto divino: para que aprenda de María a amar la Eucaristía y hacer de la propia vida una ofrenda agradable a Dios y del culto un compromiso de vida. Roguemos al Señor.

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que acogiste complacido la disponibilidad de la Virgen María para ser Madre de tu Hijo, ayúdanos a ser como Ella, creyente y modelo del culto divino, en todos los momentos de nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

 

LA CONFESIÓN: SÉPTIMO DÍA DE LA NOVENA – 22 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

SÉPTIMO DIA (22)

LA CONFESIÓN 

La Confesión es otro de los mensajes principales de La Virgen. Ella ha dicho que los fieles deben acudir a la Santa Confesión cada mes, y siempre que se tenga conciencia de haber pecado gravemente. También ha dicho: “No se confiesen por rutina para continuar siendo los mismos. No, así no está bien. La Confesión debe darles un nuevo impulso a su vida de fe. Debe estimularlos y acercarlos a Jesús. Si para ustedes la Confesión no significa nada, en verdad, difícilmente se convertirán.” 7-11-83 “La Confesión mensual será remedio eficaz para la Iglesia de Occidente. Porciones enteras de la Iglesia podrán sanarse si los fieles se confiesan una vez al mes” 12-83 “Cuando acudan a confesarse, no se preparen con cinco minutos antes, sino durante toda la jornada; aprovechen el momento de la Confesión para pedir del sacerdote un consejo práctico para su vida espiritual.” El 2 de agosto de 1981, los videntes narran la siguiente anécdota que nos hará reconocer cuán grave es el pecado ante Dios y la necesidad que todos tenemos de confesarnos frecuentemente: La Virgen se le apareció a la vidente María Pavlovic en su habitación y le dijo: “Vayan todos juntos a la llanura de Gumno, pues, se está llevando a cabo una gran batalla, Una batalla entre mi Hijo y Satanás; la puesta en juego son las almas.”

Ese día, siguieron a los videntes unas cuarenta personas a la llanura indicada, unos 200 metros de la casa de Vicka. Antes que la Virgen apareciera, algunos fieles dijeron a los videntes: “ya que no podemos verla, pregúntenle si la podemos tocar.” Cuando la Virgen apareció le remitieron la inquietud y contestó”: “Siempre hay incrédulos. Díganles que me pueden tocar.” Entonces, los muchachos alargaron la mano de cada uno de ellos, hacia el sitio donde veían suspendida la aparición. Cuando ésta terminó la mayoría afirmó: “haber sentido algo extraño al tocar los vestidos de la Virgen”. Unos, una especie de corriente, otros, un calor o algo parecido a una tela de vestir. Los videntes luego se retiraron mientras María Pavlovic permanecía llorando sentada en una piedra. Cuando le preguntaron: “¿por qué lloraba?” Respondió: Porque ustedes han manchado el vestido de la Virgen. Mientras imponían las manos sobre sus vestidos, vimos aparecer unas manchas negras. Le preguntamos “¿por qué aparecían esas manchas?” y nos dijo: “Porque me han tocado en pecado. Díganles que se confiesen.” Entonces, todos se fueron a confesar. Algunos tenían muchos años sin hacerlo. Para la Virgen, era obvio, más importante que tocarla a Ella era la Confesión. La batalla en curso que se libraba era que el demonio hacía ver a muchos que no era necesario confesarse. Sin embargo, Cristo venció valiéndose de la curiosidad humana a través de María. Recordemos que la Confesión es el sacramento más importante después del Bautismo el único que anticipa en cierta manera, el juicio a que será sometido el fiel al fin de su vida terrena.

Menciona el Catecismo de la Iglesia Católica: “Porque es ahora, en esta vida, cuando nos es ofrecida la elección entre la vida y la muerte, y sólo por el camino de la conversión podemos entrar en el Reino del que el pecado grave nos aparta” CIC 1470. La Virgen dice: “¡Queridos hijos!: Los invito a abrir la puerta de su corazón a Jesús, como una flor se abre al sol. Jesús desea colmar sus corazones de paz y de alegría. No podrán, hijitos, realizar la paz si no están en paz con Jesús. Por eso, los invito a la Confesión, para que Jesús sea su verdad y su paz. Por lo tanto, hijitos, oren para tener la fuerza de realizar lo que les digo. Yo estoy con ustedes y los amo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-1-95

PRECES

Oremos, hermanos, al Señor, que ha querido ensalzar a la Virgen María por encima de los coros de ángeles y de los santos, y pidámosle que escuche nuestra oración:

  1. Para que los hijos de la Iglesia, unidos a la gloriosa y santa María, Madre de Dios proclamen la grandeza del Señor y se alegren en Dios, su salvador. Roguemos al Señor.
  1. Para que la misericordia del Señor llegue a sus fieles de generación en generación, y todos los pueblos feliciten a Aquella en la cual Dios ha hecho obras grandes. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Señor, con las proezas de su brazo, enaltezca a los humildes, colme de bienes a los pobres y auxilie a Israel, como lo había prometido a los antiguos padres. Roguemos al Señor.
  1. Para que Cristo, el rey que ha coronado a María Reina de la Paz, cuando entregue la creación al Padre, nos conceda, como a María, la posesión del reino preparado desde la creación del mundo. Roguemos al Señor.

Oración

Dios nuestro, que constituiste a la Madre de tu Hijo Madre y Reina nuestra; escucha nuestra oración y haz que, ayudados por la intercesión de María, participamos un día de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

LA BIBLIA: SEXTO DÍA DE LA NOVENA – 21 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

SEXTO DIA (21)

LA BIBLIA

La Virgen propone a las familias que tengan en su hogar, un espacio reservado a la oración, denominado, en la tradición cristiana: “altar familiar.” Al centro del mismo un Crucifijo y delante de él la Biblia abierta, a fin de estimular a todos a la lectura y meditación. También puede incluir la imagen de la Virgen, agua bendita y el Santo Rosario. El altar familiar es un lugar privilegiado para el encuentro de oración diario o semanal. En él se reza el Rosario y se medita la Sagrada Escritura de acuerdo al calendario litúrgico. La Virgen hablando de la importancia de la meditación diaria de la Palabra de Dios dijo: “¡Queridos hijos!: Les revelo un secreto espiritual: si quieren estar más fuertes contra el mal, háganse una conciencia activa. Para esto, oren mucho en la mañana y lean un texto del Evangelio. Graben la Palabra divina en su corazón y vívanla durante la jornada, sobre todo en las pruebas y en la noche estarán más fuertes” 3-8-84

La Madre de Dios espera también, que los padres enseñen a sus hijos a leer y meditar la Biblia. Que oren con ellos y le den buenos consejos. Advierte, además, que “la televisión es un peligro moral para las familias”: Por culpa de la televisión, muchos ya no saben orar. Sería muy bueno renunciar a la televisión, porque después de haber visto los programas están distraídos y no logran entrar en oración. Pueden renunciar al alcohol, al cigarrillo y a otros placeres. Cada uno de ustedes sabe a qué pueden renunciar. 8-12-81

Cuando le abrimos el corazón a María es fácil renunciar a los placeres y encontrar el tiempo para orar en familia. También el Papa ha dicho: “La familia que reza unida, permanece unida”. El Santo Rosario, por antigua tradición, es una oración que se presta particularmente para reunir a la familia. Contemplando a Jesús, cada uno de sus miembros recupera también la capacidad de volverse a mirar a los ojos, para comunicar, solidarizarse, perdonarse recíprocamente y comenzar de nuevo con un pacto de amor renovado por el Espíritu de Dios. Muchos problemas de las familias contemporáneas, especialmente en las sociedades económicamente más desarrolladas, derivan de una creciente dificultad para comunicarse. No se consigue estar juntos y a veces los raros momentos de reunión quedan absorbidos por las imágenes de un televisor. Volver a rezar el Rosario en familia significa introducir en la vida cotidiana otras imágenes muy distintas, las del misterio que salva: la imagen del Redentor, la imagen de su Madre santísima”. RVM 41

La Biblia y el Rosario, pues, son medios apropiados para que la familia cristiana recupere su vocación al amor y esté más abierta a la voluntad de Dios. Ya Jesús había indicado: “Todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó porque estaba cimentada sobre roca.” Mt 7,24-26 La Virgen en Medjugorie recuerda que la Palabra de Dios y la oración son “roca” del hogar. En un mensaje dijo: “¡Queridos hijos!: Escuchen: Yo deseo hablarles e invitarlos a tener más fe y confianza en Dios que los ama sin medida. Hijitos, ustedes no saben vivir en la gracia de Dios. Por eso, nuevamente los llamo a todos a llevar la Palabra de Dios en el corazón y en sus pensamientos. Hijitos: Pongan la Biblia en un lugar visible en sus familias; léanla y vívanla. Instruyan a sus hijos, porque si ustedes no son ejemplo para ellos se encaminarán por el ateísmo. Reflexionen y oren; entonces Dios nacerá en sus corazones y sus corazones estarán alegres. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-8-96.

 PRECES

Dios ha querido que la Madre de su Hijo fuese Santísima, llena de gracia y de bendición. Oremos para que haga partícipe a la Iglesia y a la humanidad de esta misma riqueza.

  1. Por la Iglesia, peregrina en el mundo: para que medite, como María, la Palabra de Dios y conforme su vida al mensaje que anuncia. Roguemos al Señor.
  1. Por los discípulos del Señor: para que aprendan a valorar la pobreza y la riqueza con la sabiduría del “Magníficat”. Roguemos al Señor.
  1. Por los cristianos que viven en la incertidumbre para que, a ejemplo de la Virgen María, se fíen totalmente del Señor, Roguemos al Señor.
  1. Por los que de manera particular están viviendo el misterio del dolor: para que, en comunión con la Virgen María, saquen consuelo y esperanza de las fuentes del Salvador. Roguemos al Señor.
  1. Por nosotros: para que, como María, la mujer fuerte, seamos adultos en la fe y cooperemos al misterio de la redención, Roguemos al Señor.

Oración

Dios de la salvación, que en María has escuchado las expectativas y súplicas de la humanidad; haz que esta generación nuestra, libre de toda forma de orgullo y violencia, construya con la fuerza de tu Espíritu la nueva civilización del amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

EL AYUNO: QUINTO DÍA DE LA NOVENA – 20 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

QUINTO DIA (20)

EL AYUNO

Desde el tercer día de las apariciones la “Gospa” mencionó que era necesario ayunar para obtener la paz. Cuando le preguntaron, “¿cómo debía hacerse?” respondió: “El mejor ayuno es el ayuno a pan y agua”. Y en la vigilia de su Asunción el 14 de agosto de 1984, pidió que se hiciera dos veces por semana; los miércoles y los viernes. No para que de los dos días se eligiera uno, sino para que de los siete días de la semana se eligieran siempre los miércoles y los viernes para ayunar. ¿Por qué los miércoles y los viernes? La respuesta es simple: Porque originalmente eran los días de ayuno de la Iglesia. Los primeros cristianos sustituyeron los días habituales de ayuno de los judíos (lunes y jueves) por el de los miércoles y los viernes. Así consta en la “Doctrina de los Doce Apóstoles”. Una especie de catecismo de los Padres Apostólicos redactado en Siria a finales del siglo II. El primer día de ayuno se hacia por la conversión de los pecadores porque ese día la iglesia recordaba la traición de Judas. El segundo, en unión al sacrificio de Cristo en la cruz. Es un error pensar que dos días de ayuno a la semana es demasiado, o bien, pueden afectar la salud corporal. De ser así, habría que concluir que: “la Virgen viene a enfermarnos”. Y en realidad es lo contrario. Hoy es sabido que muchas enfermedades aparecen por desórdenes alimenticios. Cuando una persona visita un naturista, por lo general, le recomienda ayunar y nadie le rebate. Cuando muchos suben de peso y tienen problemas de salud comienzan a practicar ejercicios. La Virgen, sin embargo, nos invita a ayunar dos veces por semana a pan y agua, y muchos piensan que se ha equivocado. O bien, que no es necesario para su vida espiritual.

La Virgen ha dicho que: “Con el ayuno y las oraciones se pueden detener las guerras y hasta suspender las leyes de la naturaleza. La caridad no puede sustituir el ayuno. Aquellos que no pueden ayunar pueden ofrecer la oración, la caridad y una Confesión. Todos, sin embargo, excepto los enfermos, deben ayunar.” 21-7-81. “El ayuno que muchos hacen comiendo pescado, en lugar de carne, no es ayuno, sino abstinencia. El verdadero ayuno consiste en renunciar a todos los pecados. Pero es necesario al renunciarlos, hacer participar también al cuerpo.” 12-81. “El ayuno ha sido olvidado en el último cuarto de siglo en el seno de la Iglesia Católica” 5 -84.

Es preciso recordar, que cuando la Virgen pide ayunar, no está pidiendo pasar hambre, sino sustituir las tres comidas habituales por sólo pan y agua. Los entendidos aseguran, que si durante el día se come suficiente pan y se bebe suficiente agua, se pueden obtener hasta 1200 calorías necesarias para desempeñar las labores cotidianas. No es recomendable, por otro lado, acompañar el ayuno con otras bebidas (por ejemplo café, te, gaseosas) porque pueden afectar el estómago. Cabe destacar, además, que la jornada de ayuno que la Virgen recomienda, concluye con la primera comida del día siguiente. En el idioma español, la raíz etimológica de “desayuno” significa, precisamente, terminar el ayuno (desayuno); comer después del ayuno.

El ayuno del cuerpo libera al hombre de las pasiones, de los miedos, de las inseguridades, etc, para proveer al espíritu de alegría, paz y amor. La Madre de Dios recuerda, además, que, “para poder orar con el corazón es necesario ayunar”. Quien ayuna con frecuencia tendrá menos problemas con las distracciones en la oración y estará más abierto a la voluntad de Dios.

El ayuno por consiguiente, es uno de los principales mensajes de la “Gospa”, y quizás el más práctico por haberse descuidado en la Iglesia. De sus mensajes leemos: “¡Queridos hijos!: También hoy los invito a orar y ayunar por la paz. Como ya les he dicho, se los repito también ahora:”Hijitos, sólo con la oración y el ayuno también las guerras pueden ser detenidas”.

La paz es un don precioso de Dios. Busquen, oren y la recibirán. Hablen de la paz y lleven la paz en sus corazones. Cuídenla como una flor que necesita paz agua, ternura y luz. Sean ustedes quienes lleven la paz a los demás. Yo estoy con ustedes e intercedo por todos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado” 26-2-03

PRECES

Unidos fraternalmente, como hijos de un mismo Padre, Dios y de una misma Madre, María, elevemos nuestras súplicas para que sean escuchadas por intercesión de la que es Madre de Dios y Madre nuestra:

  1. Por la santa Iglesia de Dios: para que, en su compromiso de anunciar el Evangelio, anuncie también que María es Madre de Dios. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los hijos de la Iglesia: para que todos nos sintamos hijos de María y recurramos a ella en todas las situaciones de nuestra vida como Madre tierna y cariñosa. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los que sufren desamparo en sus cuerpos o en sus almas: para que sientan el consuelo y la protección de María. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los que nos encontramos aquí reunidos: para que sintamos con dicha y entusiasmo la maternidad de María sobre nosotros. Roguemos al Señor.

Oración

Te pedimos, Señor, que escuches la oración de tu pueblo, a quien has entregado a tu Hijo Jesús a través de María, Madre de Cristo y Madre nuestra. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

LA ORACIÓN: CUARTO DÍA DE LA NOVENA – 19 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

CUARTO DIA (19)

LA ORACIÓN

Si la conversión es el mensaje más importante, la oración es el más persistente de María. Prácticamente, en todos sus mensajes, llama a la oración. Cuando comenzaron las apariciones, recomendó: “recen todos los días el Credo, siete Padrenuestros, Avemarías y Glorias en honor de las cinco llagas de Jesús, por las intenciones del Papa y para pedir el Espíritu Santo”. Luego pidió rezar diariamente una parte del Rosario; y en ocasión de la Vigilia de su Asunción a los Cielos, el 14 de agosto de 1984, las tres partes todos los días. Más adelante, invitó a las familias a orar una media hora antes de iniciar las labores y media hora, como acción de gracias al finalizar el trabajo del día. También recomendó la Adoración a Jesús Sacramentado, el Vía Crucis y la Veneración a la Cruz. Para pedir después, que durante la jornada cotidiana, se llenarán hasta los espacios más pequeños con jaculatorias. Después en el año 2000 pidió formar grupos de oración, y dijo: “¡Queridos hijos: que la oración sea la vida!” La oración, por consiguiente, es la vida del cristiano. A través de sus mensajes la Virgen desarrolla una auténtica pedagogía de la oración cristiana. No con formas o expresiones novedosas, sino adaptándose a las ya conocidas y avaladas por el Magisterio de la Iglesia. La oración no debe ser jamás una actividad paralela a las demás, sino la vida misma del creyente. La Virgen ha superado la antigua oposición y dialéctica entre contemplación y acción. Nos hace descubrir con sus mensajes que el hombre esta llamado hacerse oración y la oración hombre. Ella espera que los fieles en el tiempo presente y con sus agitados ritmos de vida, retomen la vida de oración continua. A la pregunta del por qué pide tantas oraciones?” Responde: “Miren a su alrededor y dense cuenta cuán grande es el pecado que domina en el mundo. Por tanto, oren para que triunfe Jesús” 13-9-84.

Otro aspecto de la vida de oración que la Virgen desea suscitar en sus hijos, es que ésta se debe desarrollar “con el corazón.” Se trata, sobre todo, de asociar siempre, -evitando las distracciones- la mente y los sentidos a la oración interior del amor; en serenidad, paz y afecto. La oración con el corazón es uno de los aspectos relevantes de la espiritualidad de Medjugorie: “oración necesaria para los tiempos que se viven -dice María- y       para adquirir la auténtica conversión.” En uno de sus mensajes dijo:

“¡Queridos hijos!: También hoy los invito o todos a la oración. Sepan, queridos hijitos, que Dios concede gracias especiales en la oración; por lo tanto, busquen y oren, para que puedan comprender todo lo que les ofrezco aquí. Yo los invito, queridos hijos, a la oración con el corazón; sepan que sin la oración no pueden comprender todo lo que Dios programa a través de ustedes. Por lo tanto, oren. Deseo que a través de cada uno se realicen los designios de Dios. Que pueda crecer y madurar cuanto Dios les ha otorgado en el corazón. Por lo tanto oren para que la bendición de Dios los pueda proteger de todo el mal que los amenaza. Yo los bendigo, queridos hijos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-4-87

PRECES

Unidos a María, figura e imagen de la Iglesia que un día será glorificada, presentemos nuestras oraciones a Dios Padre en favor de todos los hombres.

  1. Por la Iglesia, pueblo de los creyentes: para que en todos sus miembros sea llamada dichosa por haber creído que la Palabra de Dios se cumplirá. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los que lo han dejado todo para seguir a Cristo: para que sepan, como María, escoger la mejor parte y entregarse totalmente a lo único necesario. Roguemos al Señor.
  1. Por los jóvenes y los adolescentes: para que aspiren siempre a realizar en su vida ideales de pureza y caridad, imitando a la siempre Virgen María. Roguemos al Señor.
  1. Por los que han perdido a los que aman: para que encuentren en María el afecto y la protección de una madre que recibió esta misión de su Hijo en la cruz. Roguemos al Señor.
  1. Por los matrimonios y las familias cristianas: para que sean escuelas de amor y de aprecio a la vida frente a quienes quieren la muerte de los inocentes que todavía no han nacido. Roguemos al Señor.
  1. Por todos nosotros: para que sepamos conservar todo lo referente a Cristo y al Reino de Dios, meditándolo en nuestro corazón por medio de la oración. Roguemos al Señor.

Oración

Padre de bondad, que estos deseos que te presentamos encuentren eco en tu amor generoso, y que nos ayude la intercesión poderosa de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

LA CONVERSIÓN: TERCER DÍA DE LA NOVENA – 18 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

TERCER DIA (18)

LA CONVERSIÓN

La Virgen ha dicho que el mensaje más importante que trae a la humanidad es la conversión. Todo lo demás se resume a ello. Y la conversión era el centro de la predicación de Jesús: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en la Buena Nueva” Mc 1,15. María nos quiere introducir, entonces, en el Reino de su Hijo, y quiere que éste llegue a todos por la conversión. Si el corazón del hombre no cambia, no abandona el pecado y vuelve a Dios, difícilmente se podrá salvar. Todos, para María, estamos igualmente urgidos a la conversión. Ha dicho: “hay muchos creyentes que viven como verdaderos paganos; su nombre sólo aparece en los archivos parroquiales y no viven de acuerdo al cristianismo”. Para convertirse “hay que empezar a orar y tener una firme voluntad”. Exhorta: “Conviértanse antes de que sea demasiado tarde, entreguen sus corazones a Dios”. “Ustedes no saben lo que Dios enviará al mundo si no se convierten”. “Este tiempo mientras estoy con ustedes es el periodo de gracia y conversión.”

Tengamos presente, que la conversión es un proceso que abarca toda la vida y todas las dimensiones del ser humano. El hombre sólo terminará de convertirse cuando Dios lo llame a su presencia. La vida cristiana es toda conversión; conversión frente a las huestes del maligno, el mundo y la carne. Quien salga victorioso de la batalla “heredará la corona que no se marchita”.

1 Cor 9,25. María está con nosotros para ayudamos a cambiar de vida. Si desaprovechamos esta extraordinaria gracia, podríamos salir perjudicados. Ella quiere que su Hijo triunfe en medio de las tinieblas y de tantos desaciertos de la humanidad. Los tiempos presentes urgen una verdadera renovación de la fe que comienza con la conversión del corazón.

¿Qué pasos se deben dar para vivir continuamente la conversión? Primero: el reconocimiento del pecado. Quien no reconoce el pecado no podrá convenirse. Muchos piensan que están bien con Dios, y sin embargo, viven en pecado. En realidad, la conversión es una gracia: reconocer y pedir perdón por las faltas que a diario se cometen. El segundo: el arrepentimiento con el dolor por   haber ofendido a Dios y al prójimo. El tercero: la reconciliación con Dios, particularmente por medio del sacramento de la Confesión. El cuarto: la satisfacción. Muchos pecados causan daño al prójimo, y es preciso, hacer lo posible para repararlos; pero además, el pecado hiere y debilita al pecador mismo, así como sus relaciones con Dios y con el prójimo. Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica que: “la absolución quita el pecado, pero no remedia todos los desórdenes que el pecado causó. Liberado del pecado, el pecador debe todavía recobrar la plena salud espiritual. Por tanto, debe hacer algo más para reparar sus pecados: debe “satisfacer” de manera apropiada o “expiar sus pecados”. CIC 1459.

Recordemos las palabras de la Madre: “¡Queridos hijos! Hoy los invito a la conversión: Este es el mensaje más importante que yo les doy aquí. Hijitos, deseo que cada uno de ustedes sea portador de mis mensajes. Los invito, hijitos, a vivir los mensajes que les he dado durante todos estos años. Este tiempo es tiempo de gracia, especialmente ahora que la Iglesia los invita a la oración y a la conversión. También yo los invito, hijitos, a vivir los mensajes que les he dado en todo el tiempo que aparezco aquí. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-2-96.

PRECES

Oremos al Señor, que en María ha empezado el buen trabajo de la santificación de los hombres, y pidámosle que lo haga progresar hasta el día de la manifestación de su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor:

  1. Para que el Señor, que quiso prefigurar y culminar en María la plenitud de la gracia, conceda a todos los miembros de la Iglesia ser reflejo de la hermosura inmaculada de la Madre de Jesucristo. Roguemos al Señor.
  1. Para que el Espíritu Santo, que engendró en las entrañas de María al Verbo eterno del Padre, impregne al mundo con su fuerza y haga nacer en todos los hombres un vivo deseo de la venida del Reino de Dios. Roguemos al Señor.
  1. Para que quienes se han alejado del camino del bien, con la intercesión de María, refugio de pecadores, se conviertan de sus malos pasos y obtengan el perdón de sus culpas. Roguemos al Señor
  1. Para que todos nosotros, fija nuestra mirada en María, nos preparemos como Elia a recibir a Jesucristo y nos dispongamos a dar testimonio de fe y de amor. Roguemos al Señor.

Oración

Señor Dios nuestro, que has hecho resplandecer la aurora de la salvación en la Concepción Inmaculada de Santa María Virgen, escucha nuestra oración y haz fecunda la acción santificadora de la Iglesia, para que todos los hombres, una vez alcanzado el perdón de sus pecados, sean regenerados en tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

LA FE: SEGUNDO DÍA DE LA NOVENA – 17 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

SEGUNDO DIA (17)

LA FE

Cuando la Virgen habló por primera vez sobre la paz, mencionó que para lograrla: “era necesario tener fe”. Y la fe también ocupa un puesto relevante en la predicación de Jesús. En cierta ocasión el Señor dijo: “Tengan fe en Dios, Yo les aseguro que quien diga a este monte:” “Quítate y arrójate al mar y no vacila en su corazón, sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: todo cuanto pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo obtendrán” Mc 11,22-24. La fe es la virtud teologal por medio de la cual el hombre se adhiere personalmente a Dios; y al mismo tiempo, e inseparablemente, el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado. Es un don sobrenatural de Dios y un acto humano, consciente y libre, que corresponde a la dignidad de la persona humana. De la fe, nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica que, “Abraham es el mejor modelo y la Virgen María su realización más perfecta”. CIC 144.

La Virgen con su presencia prolongada en Medjugorie pretende despertar la fe de los creyentes, a fin de obtener la paz y la conversión de los hombres. La Virgen ha dicho, que “para tener una fe firme es necesario dedicar tiempo a la oración y al ayuno.” Ha dicho además, que “no se debe ahondar demasiado en los problemas y en las preocupaciones, porque Dios tiene siempre su mirada en nosotros.” El mundo racionalista y materialista de hoy con sus propias capacidades y tecnologías, parece haber descuidado la fe. La Virgen ha dicho que “el mayor pecado del hombre de hoy consiste en la indiferencia a Dios”. Curiosamente, no ha dicho que es el aborto, la drogadicción, el alcoholismo, o los divorcios… “sino la indiferencia a Dios”. Y era de esperarse, porque la indiferencia a Dios, es la raíz de todos los males que afectan la humanidad. Pero hay que destacar, que el pecado de la indiferencia a Dios no es sólo de los ateos, sino también de muchos creyentes. De aquellos que no ven el sentido de acudir a Misa regularmente, ayunar, leer la Biblia, Adorar a Jesús Sacramentado, comprometerse con la Iglesia… También allí hay una marcada indiferencia a Dios, falta de fe. La Virgen entonces, viene a renovar la vida cristiana. Invita a todos a darle a Dios el primer lugar en sus vidas. De esta manera se comienza a trabajar por la paz.

Ella dice: “¡Queridos hijos!: Escuchen: yo deseo hablarles e invitarles a que tengan más fe y más confianza en Dios que los ama sin medida. Hijitos, ustedes no saben vivir en la gracia de Dios, y por eso los invito de nuevo a llevar la Palabra de Dios en sus corazones y en sus pensamientos. Hijitos, pongan la Biblia en un puesto bien visible en su familia: léanla y vívanla. Instruyan a sus hijos, porque si ustedes no son ejemplo para ellos, se encaminarán hacia el ateísmo. Reflexionen y oren. De esta manera nacerá Dios en su corazón y su corazón estará lleno de alegría. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” 25-8-96

PRECES

María Santísima es la imagen de lo que el hombre puede llegar a ser cuando se abre a la Palabra de Dios. Por su intercesión, invocamos a Dios nuestro Padre.

  1. Por el pueblo santo de Dios: para que, con María, que cooperó de manera especial a la obra de la redención, sea también testigo de la fe ante el mundo. Roguemos al Señor.
  1. Por nuestros pastores: para que, imitando a la Virgen fiel, procedan y guíen al pueblo en la fidelidad a Cristo y lleven a los pobres la Buena Noticia de la salvación. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los que se entregan al servicio de los pobres, de los enfermos y de las personas ancianas: para que, como María en su visita a Isabel, sean imagen de la solicitud de Cristo por los hermanos. Roguemos al Señor.
  1. Por los padres y madres de familia: para que, a ejemplo de María que vivió la experiencia de la vida privada de Jesús en Nazaret, sepan vivir en la realidad cotidiana de la luz y de la fuerza de la fe. Roguemos al Señor.
  1. Por nosotros y por nuestra asamblea: para que invocando a María como Reina de la Paz, recibamos de Ella la perseverancia hacia el día luminoso del encuentro con su Hijo en el Templo de la Gloria. Roguemos al Señor.

Oración

Oh Dios, que has hecho de la Virgen María, Esposa de tu Espíritu, la Colaboradora generosa del Redentor, concédenos también a nosotros adherirnos a Cristo, tu Palabra viviente, para cooperar a la salvación del mundo, Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén

El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

LA PAZ: PRIMER DÍA DE LA NOVENA – 16 DE JUNIO

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,

y envía desde el cielo un

rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven, dador de los dones,

ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,

dulce huésped del alma,

suave alivio.

Descanso en la fatiga,

brisa en el ardiente estío,

consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,

llena lo más íntimo

de los corazones de tus fieles!

Sin tu ayuda

nada hay en el hombre,

nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,

riega lo que está seco,

sana lo que está enfermo.

Doblega lo que está rígido,

calienta lo que está frío,

endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles

que en Ti confían,

Tus sagrados dones.

Dales el premio de la virtud,

dales el puerto de la salvación,

dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V. Envía Tu Espíritu Señor y será Una nueva creación.

R. Y renovarás la faz de la tierra.

Oremos

Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles con la luz de tu Espíritu Santo, concédenos por este mismo Espíritu, gozar siempre de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

PRIMER DIA (16)

LA PAZ

Sabemos, por el Evangelio, como Jesús fue misionero de paz. En su nacimiento los ángeles alabaron a Dios porque la paz había llegado “a los hombres en quienes Dios se complace”. Lc 2, 14.

Más adelante, cuando comenzó a predicar proclamó: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”. Mt 5,9.   Y cuando envió a misionar a sus discípulos les dió instrucciones precisas para invocar la paz en las familias: “En la casa en que entren, digan primero: “Paz a esta casa.” Y si hubiere allí un hijo de paz, su paz reposará sobre él; sí no, se volverá o ustedes. Lc 10,5-6. También en el contexto de la Ultima Cena mientras se despedía de los Apóstoles volvió sobre el tema de la paz: “Les dejo la paz, mi paz les doy; no se las doy como la da el mundo. No se turbe su corazón, ni se acobarde” Jn 14, 27. Días después, la tarde de la Resurrección volvió a insistir: “La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió también yo los envío. A quienes les perdonen los pecados les quedan perdonados y a quienes se los retengan les quedan retenidos”. Jn 20,20-23.Vemos entonces, cómo la paz era importante para Jesús y cómo delegaba su difusión a sus discípulos. También nosotros hoy, somos responsables de la paz. La paz no depende de los políticos ni de las negociaciones, sino de nuestra propia conversión a Dios. Es el mensaje que la Virgen hoy nos presenta.

Cuando la Madre de Dios habló por primera vez sobre la paz, sus lágrimas corrieron por sus mejillas, deslizándose por el vestido hasta el suelo. Alguien ha llamado, con justa razón, a la Colina de las Apariciones: la colina de las lágrimas de María. Aquel día mencionó que venía “por la paz” y que “la paz debía reinar entre Dios y los hombres y los hombres entre sí.” ¿De qué paz hablaba la Virgen? De la paz que es fruto de la redención. Fruto del misterio pascual de su Hijo. Por esa razón, aquel día la Virgen apareció frente a una gran cruz negra; para hacernos entender que la única paz posible para la humanidad es la que ya nos otorgó su Hijo por medio de su pascua. En los mensajes de la “Gospa” sobre la paz, es claro, que para que la paz reine en el mundo, primero debe comenzar a reinar en cada corazón y en las familias. Sólo de esta forma, el hombre podrá interceder eficazmente por la paz. Ha dicho que “cuando se ora por la Paz y el corazón no está en paz con Dios y con el prójimo, esa oración no vale tanto.” María es Reina de la Paz, porque nos la ofrece primero al corazón y a nuestras familias. Con su paz, que es la paz de Jesús, podremos interceder entonces por los demás.

“¡Queridos hijos!: Hoy los invito a decidirse por la paz. Oren para que Dios les dé la verdadera paz. Vivan la paz en sus corazones y comprenderán, queridos hijos, que la paz es un don de Dios. Queridos hijos, sin amor no pueden vivir la paz. El fruto de la paz es el amor y el fruto del amor el perdón. Yo estoy con ustedes y los invito a todos, hijitos, para que el primer paso que den, sea perdonar a los de su propia familia. De esta manera, tendrán la capacidad de perdonar a los demás. ¡Gracias por haber respondido a mí llamado!” 25-1-96

PRECES

En la Virgen María, Reina de la Paz, Dios Padre nos muestra su amor. Por su intercesión, elevemos nuestras súplicas por nuestras necesidades y las de todo el mundo.

  1. Por la Iglesia, extendida por todo el universo: para que acoja en sí misma, como la Virgen María, la Palabra de salvación y engendre la vida nueva a los que Dios ha llamado. Roguemos al Señor.
  1. Por la paz y la justicia en la comunidad humana: para que sean derribados los proyectos de los soberbios, enaltecidos los humildes y colmados de bienes los pobres. Roguemos al Señor.
  1. Por todos los creyentes en Cristo: para que María los sostenga, como en la Iglesia naciente, y lleguen a formar un solo corazón, Roguemos al Señor.
  1. Por los consagrados al servicio del Reino de Dios: para que vivan su llamada con la misma generosidad con que María se ofreció a su Señor. Roguemos al Señor.
  1. Por nosotros: para que creamos sin reservas en el cumplimiento de la Palabra de Dios y progresemos en el camino de la fe. Roguemos al Señor.

ORACIÓN

Dios omnipotente que has hecho grandes cosas en Aquella que todas las generaciones llaman dichosa, renueva, por su intercesión, en nosotros las maravillas de tu Espíritu para que podamos bendecir tu Nombre eternamente. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


El Magníficat

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Lc 1:46-55.

(Gloria al Padre)

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Oh, Corazón Inmaculado de María, lleno de bondad, muéstranos tu amor. Que la llama de tu Corazón, María, descienda sobre todos los hombres. Nosotros te amamos inmensamente. Imprime en nuestro corazón el verdadero amor, así tendremos un deseo continuo por Ti. Oh María, dulce y humilde de Corazón, acuérdate de nosotros cuando caemos en pecado, Tú sabes que todos los hombres pecan. Concédenos por medio de tu Corazón Inmaculado, ser curados de toda enfermedad espiritual. Haz que siempre podamos contemplar la bondad de tu Corazón maternal y por medio de la llama de tu Corazón haz que nos convirtamos. Amén.

Instrumento de Paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz: Donde haya odio, lleve yo tu amor, donde haya ofensa, lleve yo el perdón; donde haya discordia, lleve yo la unión; donde haya error lleve yo la verdad; donde haya duda, lleve yo la fe; donde haya desesperación, lleve yo la esperanza; donde haya tinieblas, lleve yo la luz; donde haya tristeza, lleve yo la alegría.

Oh Maestro, haz que yo no busque: Ser consolado, sino consolar; ser comprendido, sino comprender; ser amado, sino amar. Porque, dando, se recibe, perdonando, se es perdonado; muriendo, se resucita a la vida eterna. Amén.

Invocaciones a María Reina de la Paz (Para todos los días)

María Santísima, que al recibir el anuncio del Ángel Gabriel concebiste en tu seno virginal a Jesucristo “Rey de la Paz”, concédenos bajo tu protección y auxilio, ser en el mundo auténticos instrumentos de paz:

Para que la paz reine en el corazón de todos los hombres, especialmente, en quienes procuran la violencia,

R/. María Reina de la Paz, Ruega por nosotros.

Para que la paz reine en todos aquellos que no han experimentado en sus vidas el amor de Dios, R/

Para que la paz reine en todas las familias, R/

Para que la paz reine siempre en la Iglesia de Cristo y se empeñe en difundirla, R/

Para que la paz reine en las parroquias y comunidades cristianas, R/

Para que la paz reine en nuestros planteles educativos y lugares de trabajo, R/

Para que la paz reine siempre en nuestro país, R/

Para que la paz reine en todo el universo. R/

Oración

Concédenos, Señor, a tu hijos el don de tu gracia, para que cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la poderosa intercesión de la Virgen María, consigamos aumentar tu paz en nuestros corazones, nuestras familias y en el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

NOVENA A LA REINA DE LA PAZ

¿Cuándo hacer la Novena?

La Novena a María la Reina de la Paz comienza el 16 de junio y termina el 24, Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista. Recordamos que una Novena es siempre un tiempo de oración, penitencia y conversión como preparación para una gran fiesta.

Cabe señalar, además, que la Novena que a continuación presentamos, puede rezarse cualquier mes del año, comenzando siempre el día 16 del mes hasta el 24. De esta manera podrá servir de intercesión por la paz y podrá preparar al devoto de María para
recibir el próximo mensaje que aún nos trae el 25 de cada mes.

¿Cómo rezar la Novena?

Cada día está dedicado a rezar por una intención especial. Rezamos por esta intención y luego los siguientes pasos:

  1. Oración de invocación al Espíritu Santo.
  2. La meditación del día que corresponda.
  3. Oración del Magnificat.
  4. Invocaciones para todos los días.

Descargar la Novena a Maria Reina de la Paz

ROSAS PARA LA GOSPA

Se celebró la Santa Misa solemne y la procesión del Corpus Christi en Medjugorje

En la fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, Corpus Christi, el 11 de junio, se celebró la misa solemne de la tarde a las 7.00 pm, en el altar externo de la iglesia de Santiago Apóstol en Medjugorje, presidida por Fray Dragan Ružić. El buen tiempo permitió que más feligreses y peregrinos se reunieran y asistieran a la Santa Misa.

Como en años anteriores, después de la Santa Misa se realizó una procesión con el Santísimo Sacramento por las calles de Medjugorje. El párroco Fr. Marinko Šakota invitó a todos los participantes de la misa a seguir a Jesús en la procesión porque este es una representación de cómo debemos seguirlo en nuestra vida diaria. Los franciscanos de la parroquia, feligreses y un pequeño número de peregrinos participaron en la procesión. El Santísimo Sacramento fue colocado por Fr. Dragan Ružić bajo un dosel rodeado de monaguillos. El P. Dragan Ruzic “Con esta devoción, confesamos públicamente nuestra fe en la presencia viva de Jesucristo en la hostia santa” e invitó a todos los participantes en la procesión a adorar a Jesús en el espíritu, escuchar los textos bíblicos y orar. Durante la procesión se rezó el rosario y se cantaron cantos litúrgicos. Todo terminó con una breve adoración y bendición de los participantes con el Santísimo Sacramento del altar, en el altar externo. El gran coro parroquial dirigido por la hermana Irena Azinović cantó en la misa y en la procesión.

Fuente: www.centromedjugorje.org

Horario de verano del programa de oración

El horario veraniego del programa de oración entra en vigor el 1 de junio y se prolongará hasta el 31 de agosto de 2020. A partir de esa fecha, el Rosario tendrá a lugar a las 18:00h y la Santa Misa se celebrará a las 19:00h, seguida del programa de oración, dependiendo del día de la semana.

  • Lunes: Misterios del Rosario.
  • Martes: Adoración
  • Miércoles: Oración por la Salud del Alma y cuerpo
  • Jueves: Adoración y luego Informativo «Noticias de Medjugorje»
  • Viernes: Veneración a la cruz
  • Sábado: Adoración y Catequesis
  • Domingo: Rosario

Fuente: www.centromedjugorje.org

Sor Emmanuel nos envía noticias desde Medjugorje

Parece que el coronavirus ha desaparecido de Medjugorje ¡y esperamos que no vuelva más!

¡Una gran esperanza! El padre Marinko, párroco de Medjugorje, anunció que el Festival de Jóvenes tendría lugar durante la primera semana de agosto, siempre y cuando las fronteras se abran.

Se celebra nuevamente la misa vespertina en la parroquia de Santiago Apóstol, respetando las distancias prescriptas. También se puede “asistir” a ella gracias al streaming. http://www.medjugorje.hr/es/live-streaming/ Para la alegría de todos, las horas de adoración también han sido reanudadas al igual que las misas matutinas en croata, inglés e italiano. Las confesiones comenzarán la semana próxima, con una protección entre el sacerdote y el penitente. Todo ha vuelto a ser casi “normal”, salvo que nuestros queridos peregrinos están todavía ausentes. ¡Oremos por una rápida reapertura de las fronteras!

Los aldeanos han parcialmente retomado la agricultura que habían algo abandonado para dedicarse a la hotelería, los restaurantes y las tiendas. Vemos reverdecer los campos que rodean las casas. Los granados están en flor y las viñas exhalan su perfume. Los nogales están mostrando sus brotes y prometen una buena cosecha.

¿Ha desaparecido la Cruz Azul? Sí, por ahora. La volverán a colocar, pero actualmente se están realizando trabajos en el lugar para facilitar la oración de los peregrinos.

Los jóvenes del Cenáculo se dedican a embellecer este espacio y mejorar su practicidad. Esto no impide la oración fiel de quienes se acerquen allí fuera de los horarios de trabajo.

Ustedes están siempre en nuestras oraciones y parece que María, durante este largo silencio, comparte con nosotros su prisa por verlos nuevamente aquí, en casa de la Madre.

Sor Emmanuel

Los apóstoles de los últimos tiempos

Ha llegado a tus manos un devocional sobre la santidad, con él vas a poder rezar y conocer a los santos del siglo XX. Te vas a encontrar con santos laicos y religiosos, fundadores y mártires, niños y adultos, mujeres y hombres, en los distintos estados de vida todos tienen algo en común: respondieron al llamado personal que Dios les hizo y ¡se mantuvieron fieles a las enseñanzas de Cristo hasta el final! 

El Papa Francisco hace alusión al llamado a la santidad en el mundo actual y nos dice que: “todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra”. 

La Iglesia cuenta con muchos documentos, pero hay uno particular que es de gran actualidad y, además, es fruto del último Concilio que se llevó a cabo a mediados del siglo XX. La Lumen Gentium es la Constitución dogmática sobre la Iglesia, uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II. El capítulo V está dedicado a la vocación universal a la santidad; es decir, todos estamos llamados a ser santos. ¡La santidad no es solo para los curas y las monjas, sino también para vos! 

Dice el numeral 42 de la Lumen Gentium: “Quedan, pues, invitados y aun obligados todos los fieles cristianos a buscar insistentemente la santidad y la perfección dentro del propio estado. Estén todos atentos a encauzar rectamente sus afectos, no sea que el uso de las cosas del mundo y un apego a las riquezas contrario al espíritu de pobreza evangélica les impida la prosecución de la caridad perfecta. Acordándose de la advertencia del Apóstol: Los que usan de este mundo no se detengan en eso, porque los atractivos de este mundo pasan”.

Este es el primero de algunos tomos con los santos del siglo XX, los más contemporáneos, los que nosotros llamamos “Los apóstoles de los últimos tiempos”.  Es por eso que queremos acercarte a sus vidas, para que este llamado a la santidad sea cercano, deseado y buscado aún en el siglo XXI.

No te olvides que vos también estás llamado a ser santo, por eso te invito a que seas uno de los apóstoles de los últimos tiempos y sigas este llamado que te hace Jesús a seguir el camino de la santidad.

Dios te bendiga por medio de Nuestra Madre,

Padre Marcelo Marciano

Ingresando AQUÍ podes bajar el libro de oraciones para cada día.

#LosApostolesDeLosUltimosTiempos #SantosDelSigloXX

Una tomografía a la pandemia

«Esta pandemia nos ha tomado de improvisto y podemos ver en ella como un escaneo de nuestra sociedad. Una tomografía es reveladora. Puede indicarnos tanto un daño profundo en un órgano como su ausencia en otro. En su ternura maternal, María nos previene de ciertos males, concluyendo con un futuro positivo. Citaré algunos de ellos evocados en sus mensajes, terminando con mensajes de esperanza.

“Queridos hijos. He estado con ustedes todos estos años para conducirlos por el camino de la salvación. Regresen a mi Hijo, regresen a la oración y al ayuno. Hijitos, permitan que Dios le hable a su corazón, porque Satanás reina y quiere destruir sus vidas y la tierra por la que caminan”. (25-3-2020)

“Queridos hijos, Satanás los desvía por el materialismo, el egoísmo y el modernismo”

“Queridos hijos, los invito a que reflexionen sobre su futuro. Están creando un mundo nuevo sin Dios, solamente con sus propias fuerzas y es por eso que están insatisfechos y sin alegría en el corazón” (25-1-97)

Debe haber santidad en las familias porque, hijitos, no hay futuro para el mundo sin amor ni santidad; y es en la santidad y la alegría que ustedes se dan a Dios Creador que los ama con inmenso amor. Por eso Él me envía a ustedes.  (25-1-2020)

El santo Cura de Ars tenía un verdadero corazón de pastor y vivía en constante oración y se sacrificaba hasta el heroísmo. Con esto le arrancaba muchas almas a Satanás para devolverlas al camino de la salvación. Pero en su furor contra él, el enemigo dejó escapar esta confidencia: “Si hubiera tan sólo tres como él en Francia, ¡no podría más pisar su suelo!” Está claro. Lo que reduce el enemigo a la impotencia no son las armas de este mundo, ni los discursos políticos interminables, ni las peticiones originadas en la cólera, y la violencia; ni los planes concebidos por los “grandes” de las naciones, ni siquiera la indiferencia… Lo que nos salva de los peligros de muerte que nos amenazan hoy más que nunca antes es quien ora, ayuna y sobre todo lo hace todo por amor al Amor. ¡Porque el Amor lleva el nombre del Viviente, el Amor es Dios!

Dicho de otro modo, es claro que lo que nos salvará es la santidad vivida por aquellos que han comprendido el extraordinario destino que nos espera, ya aquí en la tierra con la paz divina en los corazones y luego junto a Dios en la eternidad. Los “grandes” y los “poderosos” son como el resto de los mortales y morirán algún día, quizás mañana, y sus planes con ellos. ¿Por qué temerles? Si otros dos santos de la altura del Cura de Ars hubieran bastado para echar a Satanás de mi país, ¡éste es el verdadero, el inmenso poder de la santidad!

Por ello María, que lo ve todo en la luz de Dios, nos previene maternalmente:

“Ustedes están listos para pecar y ponerse en manos de Satanás sin reflexionar. Los invito a cada uno de ustedes a decidirse conscientemente por Dios y contra Satanás” (25-5-87)

“Sin Jesús no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna”.

No puedo ayudarlos si ustedes no viven los mandamientos de Dios, si no viven la Misa, si no abandonan el pecado” (25-10-93)

“Muchos buscan la felicidad allí donde se pierde”

Vendrán pruebas y no serán fuertes. El pecado reinará” (25-7-2019)

Es por ello que con toda su fuerza y su ternura hacia nosotros María nos llama:

Queridos hijos, los invito a cambiar radicalmente el rumbo de sus vidas” (25-3-90) (No volvamos a lo viejo porque todo ha cambiado)

“Queridos hijos, quiero invitarlos a que a partir de hoy comiencen una nueva vida. Deseo que entiendan que Dios los ha elegido a cada uno a fin de utilizarlos en Su plan de salvación para la humanidad. Ustedes no pueden comprender cuán grande es su papel en el plan de Dios. Por lo tanto, oren para que en la oración lleguen a comprender el plan de Dios. Yo estoy con ustedes a fin de que puedan realizarlo completamente” (25-1-87) (¿Quién de nosotros confía suficientemente en Ella como para estar convencido de que logrará guiarnos para realizar el plan de Dios, ya que está con nosotros?)

Sepan, queridos hijos, que Dios los pone a prueba porque los ama. Abandonen sus cargas a Dios y no se inquieten (11-10-84) (¡Qué paz sentimos cuando abandonamos nuestras cargas en Dios! ¿Por qué arrastrar valijas demasiado pesadas para nosotros?)

“Queridos hijos, a través del amor lo conseguirán todo, aun aquello que les parece imposible (28-2-85) (¿Obtenerlo todo?¡Yo quiero amar! ¡No voy a desperdiciar semejante promesa venida del Cielo!)

“Queridos hijos, ¡éste es MI tiempo!” (25-1-97) (Ya que es SU tiempo, tiene toneladas de gracias en reserva para nosotros. ¡No quiero decepcionar su amor hacia mí ni demorar la distribución de las gracias!)

“Les pido que abran sus corazones al Señor de todos los corazones. Entréguenme a mí todos sus sentimientos y todos sus problemas. Yo quiero consolarlos en sus pruebas. Deseo llenarlos con la paz, el gozo y el amor de Dios” (20-6-85) (¿Consolarme en mis pruebas? Eso me viene muy bien, no me lo voy a perder; ¡tengo tanta sed de este amor divino que no decepciona!)

“¡No teman!” Quien ora no le teme al futuro y quien ayuna no le teme al mal”.

“Queridos hijos, hoy los llamo a la santidad. Sin la santidad no pueden vivir. Por eso, con el amor triunfen sobre cualquier pecado y con el amor superen todas las dificultades que se les presenten. Queridos hijos, ¡les ruego que vivan el amor en ustedes! (10-7-86) (Tendré que decidirme a amar verdaderamente a Dios y a mi prójimo. Si María me lo pide, seguro cuento con su ayuda).

Si ustedes son míos vencerán, porque su refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús” (2-7-19) Ella me señala un refugio seguro; acepto, porque en el mundo ya no hay más refugios).

“Queridos hijos, deseo compartir con ustedes mi gozo. En mi Corazón Inmaculado siento que son muchos los que se me han acercado y llevan de una manera especial en sus corazones la victoria del mío, al orar y convertirse. Deseo agradecerles y alentarlos para que, con el amor y la fuerza del Espíritu Santo, trabajen aún más para Dios y para su Reino. (25-8-2000) (Cuando me presentaré en el Cielo ante mi Salvador, ¡cuál será mi alegría si me dice que formo parte de aquellos que han llevado en sus corazones la victoria del Corazón de su Madre…! ¡No habré dejado de glorificarlo y lo habré hecho feliz!)

Hoy, antes de salir de nuestro confinamiento, decidamos pertenecerle plenamente a María y llevar en nuestros corazones la victoria de su Corazón Inmaculado.

Desconectemos por un momento nuestros aparatos electrónicos si no nos traen paz. Dejemos de lado toda agitación que nos haría perder la serenidad interior. Por cierto, la acción lleva siempre al cristiano a una forma de lucha, pero esta lucha consiste ante todo en el hecho de dejar que Dios actúe, a ponerse en actitud de escucha: “¡Escucha Israel!” ¡Tan sólo SU plan triunfará! Entremos en el silencio de nuestro corazón y escuchemos el clamor de Dios. Clama por su amor rechazado, clama por su deseo de vernos finalmente felices; sueña con ayudarnos y colmarnos, llora por nuestras lágrimas, sufre nuestras enfermedades y está en lo más íntimo de nosotros mismos. De alguna manera es nuestro ADN. ¡No dejemos por más tiempo que su Corazón esté despreciado y rechazado en provecho de falsas felicidades efímeras!

“Queridos hijos, ¡grande es el amor de mi Hijo! Si conocieran la grandeza de su amor, no dejarían de adorarlo y agradecerle. Él está siempre vivo con ustedes en la Eucaristía, porque la Eucaristía es su Corazón. La Eucaristía es el corazón de la fe. Él nunca los ha abandonado: aun cuando han procurado alejarse de Él” (2-8-19)

Querida Gospa, ¡contigo no tenemos miedo! Superas todas nuestras expectativas y te amamos inmensamente.»

© Children of Medjugorje del mes de mayo de 2020

Sor Emmanuel

Entrevista del Padre Livio a Marija con motivo del mensaje del 25 de mayo de 2020

P. Livio: Queridos oyentes, tenemos aquí, al micrófono, a Marija de Medjugorje que nos dará el mensaje de la Virgen de la Paz de hoy 25 de mayo de 2020. ¡Buenas tardes Marija!

Marija: ¡Buenas tardes padre Livio! Un saludo a todos los oyentes de Radio María. La Virgen nos ha dado hoy el siguiente mensaje:

“Queridos hijos: oren conmigo para que todos ustedes tengan una vida nueva. En sus corazones, hijitos, saben lo que hay que cambiar: regresen a Dios y a Sus Mandamientos, para que el Espíritu Santo pueda cambiar sus vidas y la faz de esta tierra, que necesita de una renovación en el Espíritu. Hijitos, sean oración para todos los que no oran, sean alegría para todos los que no ven una salida, sean portadores de luz en la oscuridad de este tiempo turbulento. Oren y pidan la ayuda y la protección de los santos, para que también ustedes puedan anhelar el Cielo y las realidades celestiales. Estoy con ustedes y a todos los protejo y bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

P. Livio: Dime Marija, ¿Qué impresión te ha causado este mensaje?

Marija: Encuentro que es un mensaje muy bello. Ya desde el principio, la Virgen quiere que seamos sus hijos y que tengamos el conocimiento de ser hijos suyos, tal como Ella nos llama. Nos dice además que oremos con Ella para que tengamos una vida nueva. Estas palabras me han impresionado mucho. Sabemos que el mes de mayo es un mes dedicado a la Virgen, pero este año especialmente, con el coronavirus, nos hemos dado cuenta de que sin la ayuda de Dios, no vamos a ninguna parte. Son muchas las personas que, a través de esto, han descubierto la oración, han recobrado la fe y sobre todo le hemos pedido a la Virgen que nos libre de esta pandemia. La Virgen, en el mensaje, dice: “Orad conmigo” y esto me llena de confianza.

P. Livio: Sí, porque la Virgen intercede por nosotros en este tiempo turbulento, donde no hay paz en los corazones. A mí también me gusta mucho la invitación que nos hace de orar con Ella, como si todos nos tuviéramos que unir a Ella para un tiempo nuevo. Marija, al igual que el mensaje del aniversario del mes de junio 2019 dijo: “Os preparo para el tiempo nuevo”, hoy nos dice: “Orad conmigo para una vida nueva”. ¿Qué quiere decir: “Tiempo nuevo”, “vida nueva”?

Marija: La Virgen nos dice que en nuestros corazones sabemos perfectamente lo que tenemos que cambiar. La presencia de la Virgen durante estos años es una invitación a la conversión. Después de todo este tiempo, deberíamos haberlo entendido. Sabemos que no somos santos, pero todos debemos desear el Paraíso y entrenarnos para llegar a él. Lo que pasa es que, en estos momentos, nos parece que nuestras oraciones no son escuchadas. Nos da la sensación de que Dios está muy lejos. Estos tiempos modernos con todas las diferentes ideologías que nos están invadiendo, tantas cosas negativas, esta falta de libertad que Dios permite. Parece que debamos escondernos bajo una capa para protegernos del virus, en cambio, deberíamos protegernos de tantas otras cosas ¿Dónde está el espíritu? ¿Cuántas personas se suicidan? La Virgen dice que no debemos ser como ovejas que ven el prado verde, comen y ya está. No se trata solo de comer, beber, dormir y trabajar. Nosotros no somos ovejas porque tenemos un espíritu. La Virgen, ahora más que nunca, nos llama en estas fechas         en las que tenemos la novena del Espíritu Santo, para que pidamos que realmente descienda sobre nosotros. Somos cristianos, pero a menudo no sabemos dar testimonio, nos falta valor para ponernos una cruz o que nos vean con el rosario en la mano. Yo veo que cuando se está en Medjugorje todos van muy adornados de rosarios y medallas benditas… en cambio, cuando se regresa a casa, parece como si Dios ya no existiera. La Virgen nos insiste en volver a Dios y a Sus Mandamientos. Si vivimos en Dios y Sus Mandamientos, el Espíritu Santo cambiará nuestra vida y sentiremos la necesidad de dar testimonio. Será pues con nuestro testimonio como cambiará el rostro del mundo, el cual está tan necesitado ya sea espiritualmente, moralmente y físicamente. Yo repito a menudo que     si vivimos en Dios, respetaremos Sus Mandamientos y respetaremos también la naturaleza que Él ha creado, disminuirá la contaminación y además surgirán formas nuevas para no contaminar. A veces, me pongo nerviosa porque hay personas que hablan mucho, pero no hacen nada.            Nosotros, los cristianos y sobre todo los hijos de María, estamos llamados a ser oración por todos los que no oran, ser alegría para todos aquellos que no encuentran una salida, ser luz para los que viven en las tinieblas. Por lo tanto, tengamos valor y hagamos este camino juntos ocupándonos de la vida espiritual sin preocuparnos tanto por el pan de cada día.

P. Livio: Marija, la cosa que más me sorprende de este mensaje, como también de los dos mensajes anteriores, es como en pocas palabras, la Virgen dice lo que ya decía hace 38 años y no hacemos. Nos dice que necesitamos convertirnos, que la conversión consiste en vivir los Mandamientos de Dios y así eliminar el pecado de nuestra vida, renovar la fe. Es decir, que lo repite continuamente y me da la impresión de que nosotros no queremos convertirnos, ni tan siquiera la escuchamos, solo queremos hacer lo que a nosotros nos place y basta.

Marija: Exactamente. No solo queremos hacer lo que nos place, lo que pasa es que nos están inculcando un modelo de vida mundana de la cual nos hemos enamorado.           Creemos que la vida es diversión, comer, beber… y olvidamos que la vida no es solamente comer y beber para satisfacer al cuerpo ya que también tenemos un espíritu. ¿Cuántas personas no encuentran una salida en su vida? Esto sucede porque no tienen a Dios. La Virgen nos pide buscar refugio en Ella y en los Santos para desear el Cielo. Deberíamos leer e imitar la vida de los Santos, tal como la Virgen nos ha dicho alguna vez. En estos días se han cumplido 100 años de Juan Pablo II, un hombre que con pequeños gestos nos dio tantas alegrías, un hombre de oración, un testigo fiel y sin miedo. Yo creo que es el miedo el que nos juega estas malas pasadas. No confiamos lo suficiente en Dios, no rezamos lo suficiente. Por esto la Virgen nos aconseja pedir ayuda a los Santos. Pidamos ayuda también al Espíritu Santo ya que en estos días nos estamos preparando para recibir su fuerza para poder ser buenos testigos de nuestra fe y así renovaremos nuestra vida como dice la Virgen.    Esto es lo mejor que podemos hacer porque la vida es corta y nos espera la eternidad. La Virgen nos mostró el Paraíso, el Purgatorio y el Infierno, por lo tanto, si estamos con Dios, estamos salvados, mientras que si no estamos con Dios, estamos condenados y vamos a ir al Purgatorio o al Infierno. La Virgen no quiere que nos condenemos, por eso está con nosotros desde hace tanto tiempo. Ella nos anima diciendo que nosotros podemos ser santos, Ella nos invita a la santidad. Esta es la belleza de la Virgen entre nosotros. A la Virgen no le interesa si hay el coronavirus o cualquier otra cosa, a Ella le interesa nuestra santidad. Debemos vivir con Dios, con alegría, incluso aunque tengamos un tumor maligno. Una vez conocí a una persona que dio gracias a la Virgen por el tumor que tenía. Yo no lo entendí, pero me dijo que si no hubiera sido por el tumor, nunca hubiera venido a Medjugorje. Su familia nunca rezaba y gracias a su enfermedad, toda su familia se había convertido. Él murió con la oración en el corazón. Él me había dicho que si hubiera muerto de repente, su familia hubiera reñido por todos los bienes materiales que habría dejado, en cambio, entonces sabía que su familia iba a permanecer unida cuando él faltase.

P. Livio: Dices cosas muy bonitas Marija, pero lo que más me gusta es que la Virgen ya nos ha advertido de que Satanás nos destruye con todo lo que nos ofrece. Él nos ha ofrecido la vida mundana y los placeres de esta tierra, la vida del pecado y que finaliza con la muerte. Pero nosotros nos hemos enamorado de este tipo de vida e incluso nos molesta hablar del Cielo, del juicio de Dios y de la vida eterna. Incluso nosotros, los sacerdotes, hablamos poco de ello. Pero yo creo Marija que, en estos días, la Virgen nos ha hecho una gracia muy grande haciéndonos ver la verdad de la vida, hemos visto muy de cerca el sufrimiento, la muerte, la fragilidad, pero en esta situación, la Virgen nos ha puesto en guardia de una cosa tremenda: “No permitáis que vuestros corazones se endurezcan”, es decir, ese temor que en vez de decidirnos por la conversión, nos endurece y nos empuja hacia el pecado.

Marija: Sí padre Livio, estoy de acuerdo porque la fe es la alegría de Cristo resucitado. La presencia de la Virgen y sus mensajes durante estos años no son otra cosa que la expresión de la alegría de Dios. Con la presencia de la Virgen, Dios nos dice que no se ha olvidado del hombre, pero la Virgen pregunta al hombre cuándo se acuerda de Dios. ¡Esta es la pregunta! De hecho, cuando la Virgen dice: “Hijos míos, en vuestros corazones sabéis…”, es porque sabemos lo que debemos cambiar. Nos insiste en que volvamos a Dios y a Sus Mandamientos porque si volvemos a ellos, nuestra vida mejorará, nuestra familia mejorará y también nuestra sociedad mejorará. En el pasado hemos tenido santos que han guiado a su pueblo santamente. Nosotros, ahora, debemos rezar para tener guías santos, guías espirituales santos. La Virgen nos recuerda siempre que debemos rezar por los sacerdotes. También debemos rezar por nuestros políticos. Pienso que Dios cuando nos mira se debe rasgar las vestiduras de dolor viendo todo lo que hacemos como el aborto, etc. Incluso hay cremas que contienen parte de la placenta, no sé… A veces pienso que nos hemos vuelto completamente locos. Ahora parece que en la vacuna contra el virus van a meter muchas cosas, incluso otras enfermedades. Yo también espero que encuentren la vacuna, pero no hecha de cualquier cosa. La Virgen nos quiere ayudar, pero nosotros debemos saber actuar. En el mundo de hoy, parece que cada vez seamos más fuertes, más inteligentes, más avanzados y, sin embargo, ahora sentimos terror por un pequeño virus.

P. Livio: La Virgen, después de habernos invitado a orar con Ella y de volver a Dios y a Sus Mandamientos, nos propone un programa maravilloso para todos nosotros. Nos dice que debemos orar por todos los que no oran, ser alegría para todos los que no encuentran una salida, ser luz en este tiempo de tinieblas. Es decir, ser oración, ser luz, ser alegría. ¡Es realmente un programa de vida maravilloso!

Marija: No es solamente un programa padre Livio, a esto se le llama ser cristiano. Esta es la unidad de los santos, de los del cielo y de los de la tierra.  Yo, muchas veces, digo que si nosotros, en nuestro corazón somos verdaderamente cristianos, somos capaces de convertir a todo el mundo. Después de la aparición, yo siento la necesidad de gritarlo a los cuatro vientos. En los primeros años, como no había micrófonos, gritábamos delante de nuestras casas. Ahora, uno no se atreve a hacerlo por miedo a que nos tomen por locos o fanáticos, pero yo gritaré mientras tenga vida. Repito, nosotros debemos ser la alegría de Dios, ser oración, ser testigos de Cristo resucitado, ser luz en las tinieblas. No debemos ser solo la persona que somos, como yo Marija, sino que debemos ser la persona que camina junto a Jesús. La Virgen desea que vivamos con Dios en el corazón, en la mente y en los labios, que seamos esos brazos extendidos hacia los demás.

P. Livio: Teniendo esta perspectiva por delante, es decir, esa vida nueva que la Virgen nos predice; su triunfo inmaculado; esa gran batalla en la que nosotros somos sus apóstoles, todo esto, nos debe dar la valentía y la fuerza necesaria.

Marija: Exactamente. La Virgen no nos dice que llega el fin del mundo o que llegan los tres días de tinieblas, no, Ella nunca ha dicho esto. La Virgen nos dice que caminemos en la luz del Señor.

P. Livio: Marija, nos puedes decir unas últimas palabras para Pentecostés, cuya fiesta es ya este domingo próximo.

Marija: En Medjugorje, ya en los primeros años, vivíamos de modo muy especial y con gran felicidad esta fiesta. En los pueblos de nuestra parroquia, también en tiempos del comunismo, se hacía la bendición de los cantos y a nosotros nos tocaba el día de Pentecostés, por los tanto, ese día era para mí muy especial. Me acuerdo que cuando era pequeña mi madre me ponía lazos en el pelo y nos poníamos el vestido más bonito, toda la familia se reunía y se hacía un gran almuerzo. Era realmente un tiempo de primavera y de felicidad para nosotros. Además, por la noche rezábamos junto con los abuelos la oración: “Ven Espíritu Santo” y era muy bonito. Me acuerdo que de pequeñita, a veces me quedaba dormida en el sofá mientras rezábamos. Es un recuerdo lleno de dicha. El efecto era como el del agua mineral, con sus burbujas. De hecho, los cantos al Espíritu Santo son cantos alegres de petición y agradecimiento por los santos dones. Pidamos pues al Espíritu Santo que nos ayude a vivir profundamente este cambio que la Virgen nos pide.

P. Livio: Perdona Marija, me he olvidado de preguntarte una cosa importante. El próximo 25 de junio será el 39 aniversario de las apariciones de la Virgen. ¿Cómo crees que será y si vendrá mucha gente?

Marija: De momento estamos a la espera de cómo evoluciona todo el tema del virus. Es cierto que en Medjugorje está todo muy tranquilo, ya no hay ningún caso y ya nadie lleva mascarilla. Se celebra la misa fuera, aunque hay poca gente porque son solo los del pueblo. A primeros de junio tienen previsto abrir las fronteras y espero que la Virgen nos otorgue la gracia de poder celebrar ese aniversario como lo hemos hecho siempre. No sé si desde Italia será posible viajar a Medjugorje a pesar de que mucha gente ya se está preparando para ello. Oremos a la Virgen y al Espíritu Santo que con su soplo nos libre de esta pandemia y sobre todo de este miedo que nos han inoculado. La Virgen ha dicho que una persona que reza, no debe tener miedo del futuro. La Virgen no nos abandona, nos protege y nos guía hacía el triunfo de su Corazón Inmaculado.

P. Livio: Gracias Marija y ahora terminamos unidos en la oración.

Traducción: Equipo de voluntarios de Amor de Déu

¿Ha desaparecido la Cruz Azul?

«Sí, por ahora. La volverán a colocar, pero actualmente se están realizando trabajos en el lugar para facilitar la oración de los peregrinos.

Los jóvenes del Cenáculo se dedican a embellecer este espacio y mejorar su practicidad. Esto no impide la oración fiel de quienes se acerquen allí fuera de los horarios de trabajo. Ustedes están siempre en nuestras oraciones y parece que María, durante este largo silencio, comparte con nosotros su prisa por verlos nuevamente aquí, en casa de la Madre.»

© Children of Medjugorje del mes de mayo de 2020

Sor Emmanuel

Reflexión del P. Gustavo Jamut al mensaje del 25 de mayo de 2020

Reflexión del padre Gustavo E. Jamut al Mensaje de la Virgen Reina de la Paz del 25 de mayo de 2020,

Medjugorje; Bosnia Herzegovina.

Queridos amigos:

¡Reciban hoy y siempre la paz y la alegría de Jesús y de María!

El Evangelio de Juan nos cuenta que un hombre llamado Nicodemo fue de noche a ver a Jesús; y fue en esa ocasión que Nuestro Señor hizo esa afirmación contundente que llega hasta nuestros días, y a través de la cual nos invita tener una vida nueva: “Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.” (Juan 3:5).

Desde entonces todo cristiano ha recibido el GPS espiritual para conocer la dirección correcta hacia la santidad, esto es: el don de Dios y el esfuerzo humano para que cada día sea un nuevo renacer en la vida en Cristo, poniendo a los pies de la Cruz a la manera antigua y pagana de pensar, de actuar y de vivir, para dar espacio al hombre o a la mujer nueva en que cada día debemos renacer cada uno de nosotros.

Nuestras vidas y el mundo sólo podrán cambiar cuando unamos nuestro Sí diario (como el de María) a la fuerza del Espíritu Santo, a través de la oración hecha en la intimidad con Dios, en la morada más profunda de nuestro corazón y en respuesta a los desafíos que cada día la vida nos presenta.

Ante esta epidemia del covid-19, es posible que esté naciendo un mundo nuevo; pero de cada uno de nosotros dependerá si ese mundo nuevo va a ser mejor o peor.

Un querido arzobispo argentino, Monseñor Víctor Manuel Fernández, escribió al respecto la siguiente reflexión, que lleva como título “Después del coronavirus”:

Después del coronavirus podría pasar que no aprendamos nada. Entonces muchos saldrán desesperados a correr detrás de las novedades del mercado. Otros pasarán horas enfrascados en Internet como si todavía estuvieran en cuarentena. Otros buscarán ansiosos a qué restaurante ir, qué viaje hacer, qué placer efímero disfrutar. Simplemente más consumo.

Mientras tanto, los que no tienen recursos para vivir así no se quedarán mirando. Después de tanto miedo y de incertidumbre saldrán furiosos a exigir lo que la vida les negó. Todos contra todos.

Pero puede ocurrir otra cosa: que después del coronavirus hayamos aprendido algo.

Entonces prestaremos más atención a los árboles y a los pájaros, gozaremos del cielo abierto que no cuesta nada. Intentaremos dar a los otros algo de felicidad, ya que se nos ha regalado seguir viviendo. Volveremos a lo esencial sin exigirle tanto a la vida para ser alegres. Le daremos a cada ser humano un inmenso valor.

Recordaremos que todos somos hermanos, que nos necesitamos, y recuperaremos la comprensión, la pausa, la gentileza.

Pasar por un bar un momento sólo para tomar un café será un paraíso y ver a los niños jugar en la plaza, una fiesta.

Si esto ocurre, quizás, aunque pensábamos que no teníamos fe, nos brotará una oración tan simple y tan sentida: ¡Gracias!

Es por ello que la Reina de la Paz -en la misma línea que su hijo Jesús, y nuestros pastores-, nos está llamando a cambiar radicalmente nuestro modo de pensar y de vivir.  Sólo así podremos ser como ella nos pide: auténticamente renovados en el Espíritu, de manera tal que lleguemos a ser oración para todos los que no oran, que seamos como una brisa cálida de esperanza y de alegría para todos los que no ven una salida, que seamos portadores de luz en la oscuridad de este tiempo turbulento.

A cada uno de nosotros nos toca crucificar y sepultar cada día al hombre o a la mujer mundana, que se queda en una religiosidad superficial y en hábitos que -sin ser pecado grave- son anti testimonio para los demás, a fin de dejar espacio al hombre y a la mujer que vivan con la alegría nueva de Dios, siendo instrumento para que las bendiciones de Dios se derramen abundantemente sobre la Iglesia, sobre cada país y sobre toda la tierra. Esto mismo fue afirmado por el apóstol Pablo cuando dijo: “Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que así como Cristo resucitó por la gloria del Padre, también nosotros llevemos una Vida nueva”. (Romanos 6:4).

¡Qué hermoso saber que algo nuevo está naciendo, y que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de ser un participante activo en la construcción de la obra que Dios quiere realizar en las familias, en el corazón de nuestros pastores y en cada rincón de nuestros países!

No perdamos entonces la oportunidad de ser de aquellos que están gestando esta vida nueva en Dios. Que así sea.

Padre Gustavo E. Jamut

Oblato de la Virgen María

www.comunidadmensajerosdelapaz.org/

Nuncio Apostólico de Bosnia Mons. Luigi Pezzuto celebró la solemnidad de Pentecostés en Medjugorje para hacer sentir la cercanía del Papa Francisco

Introducción

Reverendísimo Ministro Provincial

Reverendísimos sacerdotes y religiosos concelebrantes, Padre Párroco

Queridísimas hermanas religiosas

Hermanos y hermanas en Cristo

En esta solemnidad de Pentecostés, cuando nuevamente participamos realmente, y no solo virtualmente, de la Eucaristía, pensé que era apropiado, en mi calidad de Representante del Papa en Bosnia-Herzegovina, tomar la iniciativa y venir personalmente desde Sarajevo para estar en medio de vosotros, para haceros sentir toda la cercanía y el afecto del Santo Padre Francisco.

No habéis estado solos en el momento del confinamiento debido a la pandemia, no estáis solos ahora y no estaréis solos en el futuro.

Ciertamente, ahí están la presencia y la cercanía del Señor Jesús y de Su Madre y nuestra Madre, María, la Reina de la Paz y de la Divina Misericordia, que dan plenitud a nuestra necesidad de comunicarnos con Dios y con los hermanos.

Por lo tanto, elevemos hoy nuestras oraciones al Espíritu Santo, teniendo fe y confiando a la intercesión de María, a toda la Iglesia, la paz en nuestras comunidades, en nuestro país y en el mundo entero.

Y ahora, entremos adecuadamente en la celebración eucarística.

Homilía de S.E. Mons. Luigi Pezzuto

Solemnidad de Pentecostés

Medjugorje, 31 de mayo de 2020

Reverendísimo Ministro Provincial

Reverendísimo Padre Párroco

Venerables hermanos en el sacerdocio

Y todos vosotros, hermanas y hermanos en la fe

  1. «… Se llenaron todos del Espíritu Santo». De esta manera, tan sencilla e inmediata, los Hechos de los Apóstoles, en el pasaje que hemos leído y escuchado, resume el Misterio, es decir, el acontecimiento salvífico, de Pentecostés. Sin darle muchas vueltas a las palabras: se llenaron todos del Espíritu Santo.

Sí, sobre él, sobre el Espíritu Santo, olvidado durante mucho tiempo en la teología católica, hoy sabemos muchas cosas. Pero las conocemos como un cuento, o como una teoría, que se enseña muy fácilmente a los niños en el catecismo, o se proclama con términos aprendidos de los adultos.

Sin embargo, tal vez yo debería ser más consciente, nosotros tendremos que ser más conscientes de lo que realmente significa «estar lleno del Espíritu Santo», para comprender todas las consecuencias importantes para mi vida, para nuestra vida de hoy. Y entonces, ¿quién es para mí, quién es este Espíritu Santo para nosotros, más allá de las fórmulas catequéticas y teológicas habituales?

En este momento me viene a la mente la pregunta que Jesús hizo a los suyos: «¿Y vosotros, quién decís que soy yo?»

Quizás, en Pentecostés de este año, el Pentecostés de la pandemia de «coronavirus», el Espíritu Santo nos hace la misma pregunta: ¿quién soy yo para ti?

Y aquí, el Espíritu Santo, al igual que Jesús, no necesita una respuesta-opinión, como las que se dan a los periodistas o a los que hacen las encuestas, por ejemplo, en ocasión de las elecciones o para lanzar un producto en el mercado. Jesús y el Espíritu Santo no están interesados ​​en ninguna competencia electoral o comercial.

Jesús y el Espíritu Santo esperan de mí, de ti, una respuesta del corazón.

«¿Quién soy yo para ti?» Es decir: ¿qué lugar, o más bien, cuánto lugar tiene el Espíritu Santo en mi vida, en tu vida?

Es decir: ¿cuánto realmente cuenta para mí, para ti?

Vosotros entendéis bien que la respuesta a esta pregunta solo puede ser absolutamente honesta y sincera. Además, nadie puede sustituirme a mí ni a ti en esta respuesta. Yo, tú, somos consultados personalmente, cada uno en el silencio de su intimidad más profunda.

Así que tratemos de dar esta respuesta sincera y personal, en los momentos de silencio que nos ofrece la liturgia eucarística. Aquí está la primera tarea que el Espíritu Santo nos da en este Pentecostés.

  1. Al igual que Simón Pedro, quien en nombre de sus compañeros profesó la fe en Cristo, el Hijo del Dios viviente, también nosotros estamos llamados hoy a hacer nuestra profesión especial de fe en el Espíritu Santo.

Permitamos, que en esta segunda tarea nos acompañe el gran filósofo, teólogo y controvertido: el beato John Henry Newman, cardenal de la Santa Iglesia Romana, que vivió en el siglo XIX.

Para Newman, el Espíritu Santo es: la «vida del mundo», la «vida de la Iglesia» y la «vida del alma».

a) El Espíritu Santo, la vida del mundo: qué dulce es recordar el tiempo en que, de niños, íbamos a las catequesis y aprendimos que todo lo que existe es obra de Dios Padre: Él es el Creador. Pero, ¿con qué energía crea el Dios Padre, la pone en el ser, es decir, hace que exista, manteniendo luego su existencia y manteniendo en movimiento armonioso el universo entero y nuestra tierra, a fin de que se conviertan en «hogar», la «casa común».

Esta energía es el Espíritu Santo, que con razón puede ser llamado el «Espíritu Creador», el Espíritu dador de vida, no solo al nivel material, sino también a nivel espiritual. De hecho, él también es el Espíritu Creador de nuestras almas. Por lo tanto, todo lo creado, incluidos nosotros los seres humanos, que somos la unidad del cuerpo y del espíritu, ha sido creado, en estrecha y tierna dependencia del Espíritu Santo.

Y es precisamente en esta dependencia donde la creación encuentra su estabilidad y seguridad: por lo tanto, podemos confiar en el Espíritu Santo y confiarnos totalmente a él.

b) El Espíritu Santo es la «vida de la Iglesia»: para Newman, la Iglesia es «un gran faro encendido» en el monte. ¿Y quién lo prendió? ¿Quién lo mantiene encendido?

La Iglesia nació y sigue viva gracias a la presencia y obra del Espíritu Santo. Por eso, decimos con razón que el «tiempo de la Iglesia» es esencialmente el «tiempo del Espíritu Santo».

La Iglesia ha sido fundada por Jesús, pero es confiada, por Jesús mismo, al Espíritu Santo, quien es el verdadero guía de ésta. Pedro es guía, pero solo si permanece en comunión con el Espíritu, si se pone a la escucha del Espíritu.

Entonces, ¿cuál es el papel de la Iglesia?

La Iglesia es un poco como la escalera entre el cielo y la tierra, que el Patriarca Jacob vio en su sueño. Es decir, la Iglesia, continuando la obra del Salvador, no hace más que restaurar la comunión entre Dios y el hombre.

Pero la «escalera» entre el cielo y la tierra es solo una herramienta para llegar al destino. Por lo tanto, el énfasis debe colocarse no en el instrumento, sino en el punto de llegada.

Es más, la Iglesia actúa como un instrumento eficaz y auténtico del camino correcto hacia Dios, no cuando se vuelve hacia sí misma o hacia «su» Dios; sino cuando se involucra en esta obra y dirige su atención a la multitud interminable de hombres, mujeres y niños, que tienen hambre del pan material y espiritual.

Aquí está: el Espíritu Santo es el motor que empuja a toda la humanidad en su impulso vertical hacia Dios, mientras que la «escalera», la Iglesia, es la facilitadora de este impulso, en el sentido de que la Iglesia, a la que ha sido dado el don de la plenitud del poder del Espíritu Santo, ofrece a la humanidad el camino seguro y veraz para que pueda alcanzar su meta.

c) El Espíritu Santo es la «vida de nuestra alma»: es el «Paráclito», es decir, el defensor y el consolador de nuestra alma, que habita en nosotros y ha tomado posesión de la parte más íntima y profunda de nuestro ser.

¡Esto lo produjo el Sacramento del Bautismo en nosotros!

Pero, si esta presencia del Espíritu Santo es verdadera, como es verdad, entonces podemos decir que no solo nuestra alma, sino todo nuestro ser ha sido transformado en templo del mismo Espíritu Santo, en el lugar donde Él habita y quiere morar porque es el Espíritu del amor. El beato cardenal Newman oró así al respecto: “El día de Pentecostés bajaste del cielo en forma de lenguas de fuego… El fuego eterno y no creado, por medio del cual nuestras almas viven y se vuelven dignas del cielo».

  1. Nadie más que la Virgen María, entendió y vivió el misterio del Espíritu Santo, especialmente desde el día de la Anunciación. Pero, a partir de ese día, pasando por todo lo que tuvo que enfrentar, junto con San José, quizás podamos, en nuestra devoción a Ella, añadir también a los otros títulos, bajo los cuales la invocamos y junto con las letanías con las que le rezamos: María, mujer movida solo por el Espíritu Santo.

Este título, «La mujer movida solo por el Espíritu Santo» encaja perfectamente en la espiritualidad mariana, que cultivamos aquí, en Medjugorje, donde honramos a María como Reina de la Paz y de la Divina Misericordia: la paz y la misericordia son dones exquisitos y el fruto favorito de la presencia y de la acción del Espíritu Santo.

Fuente: Medjugorje, tutti i giorni

¿Cómo tener paz en el corazón?

Conferencia del Padre Marcelo Marciano para la Fundación Centro Medjugorje sobre cómo tener Paz en el Corazón

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

Papa Francisco presidirá rezo del Rosario por el fin de la pandemia, sábado 30 de mayo

El Papa Francisco rezará el Rosario en la gruta de la Virgen de Lourdes de los Jardines del Vaticano el sábado 30 de mayo, un evento al que los santuarios católicos de todo el mundo se unirán a través del streaming.

La intención del Rosario mundial es para pedir la ayuda y el consuelo de la Santísima Virgen María durante la pandemia del coronavirus.

Según una carta enviada a los rectores de los santuarios por el Arzobispo Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, la oración en vivo tendrá lugar a las 5:30 p.m. (hora de Roma) el 30 de mayo.

Se ha pedido a los santuarios católicos que participen celebrando su propia recitación del Rosario, de acuerdo con las medidas locales de salud, a la misma hora del evento de Roma y promover esta iniciativa.

También se les ha pedido, si es posible, que proporcionen conexiones satelitales o de transmisión con el centro de televisión del Vaticano para que las imágenes del rezo en los diferentes santuarios se puedan compartir durante la transmisión en vivo del Papa Francisco.

Durante la emergencia del coronavirus, muchos santuarios católicos han tenido que acercarse al público, incluido el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia, que solo reabrió parcialmente a los peregrinos el 16 de mayo.

El Santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal también se cerró y el 13 de mayo se conmemoraron las apariciones marianas de 1917 sin la presencia del público por primera vez en su historia debido a la pandemia.

El Rosario con el Papa Francisco está siendo organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, que en su carta a los rectores parafraseó los Hechos de los Apóstoles 1:14: «Todos se unieron constantemente en oración, junto con María».

“A la luz de la situación de emergencia causada por la pandemia de coronavirus que ha provocado la interrupción de la actividad normal de todos los santuarios y la interrupción de todas las peregrinaciones, el Papa Francisco desea expresar un gesto de cercanía a cada uno de ustedes con la recitación del Santo Rosario ”, escribió Mons. Fisichella.

El Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización es responsable de los santuarios católicos desde 2017.

A nivel mundial, ha habido más de 5.4 millones de casos confirmados del nuevo coronavirus, con más de 340 mil muertes registradas, según el Centro de Recursos para el Coronavirus Johns Hopkins.

Fuente: www.aciprensa.com

Reflexión del Padre Verar al mensaje del 25 de mayo de 2020

El Padre Francisco Verar nos comparte como cada mes, la reflexión del mensaje de la Santísima Virgen María Reina de la Paz del 25 de mayo de 2020

“Queridos hijos: oren conmigo para que todos ustedes tengan una vida nueva. En sus corazones, hijitos, saben lo que hay que cambiar: regresen a Dios y a Sus Mandamientos, para que el Espíritu Santo pueda cambiar sus vidas y la faz de esta tierra, que necesita de una renovación en el Espíritu. Hijitos, sean oración para todos los que no oran, sean alegría para todos los que no ven una salida, sean portadores de luz en la oscuridad de este tiempo turbulento. Oren y pidan la ayuda y la protección de los santos, para que también ustedes puedan anhelar el Cielo y las realidades celestiales. Estoy con ustedes y a todos los protejo y bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Fuente: www.infomedjugorje.org

Mensaje del 25 de mayo de 2020 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

“Queridos hijos: oren conmigo para que todos ustedes tengan una vida nueva. En sus corazones, hijitos, saben lo que hay que cambiar: regresen a Dios y a Sus Mandamientos, para que el Espíritu Santo pueda cambiar sus vidas y la faz de esta tierra, que necesita de una renovación en el Espíritu. Hijitos, sean oración para todos los que no oran, sean alegría para todos los que no ven una salida, sean portadores de luz en la oscuridad de este tiempo turbulento. Oren y pidan la ayuda y la protección de los santos, para que también ustedes puedan anhelar el Cielo y las realidades celestiales. Estoy con ustedes y a todos los protejo y bendigo con mi bendición maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

Message 25 May 2020

“Dear children! Pray with  me for a new  life for  all of you.  In your hearts , little children,  you know what needs to be changed. Return to  God and  His  Commandments,   so that the  Holy Spirit  may  change  your  lives and the face of  this earth,  which is  in need of  renewal  in the  spirit.  Little children,  be  prayer for all those who  do not  pray; be joy for all  those  who  do  not  see the way  out; be carriers of light in the  darkness  of  this  peaceless time. Pray and seek the  help and  protection of the  saints so that you  also could yearn for Heaven  and Heavenly  realities.  I am with you and am protecting and blessing all of you with  my motherly  blessing. Thank you for having responded to my call.”

Messaggio 25 maggio 2020

“Cari figli! Pregate con Me per la vita nuova di tutti voi. Figlioli, nei vostri cuori sapete cosa deve cambiare: ritornate a Dio ed ai Suoi Comandamenti affinché lo Spirito Santo possa cambiare le vostre vite ed il volto di questa terra, che ha bisogno del rinnovamento nello Spirito. Figlioli, siate preghiera per tutti coloro che non pregano, siate gioia per tutti coloro che non vedono una via d’uscita, siate portatori della luce nelle tenebre di questo tempo inquieto. Pregate e chiedete l’aiuto e la protezione dei santi affinché anche voi possiate bramare il cielo e le realtà celesti. Io sono con voi e vi proteggo e vi benedico tutti con la mia benedizione materna. Grazie per aver risposto alla mia chiamata.”

Botschaft 25 Mai 2020

„Liebe Kinder! Betet mit mir für ein neues Leben für euch alle. In euren Herzen, meine lieben Kinder, wisst ihr, was ihr ändern müsst: Kehrt zu Gott und zu Seinen Geboten zurück, damit der Heilige Geist eure Leben und das Angesicht dieser Erde verändere, die der Erneuerung im Geiste bedarf. Meine lieben Kinder, seid Gebet für all jene, die nicht beten, seid Freude für all jene, die keinen Ausweg sehen, seid Träger des Lichts in der Dunkelheit dieser friedlosen Zeit. Betet, und ersucht um Hilfe und um den Schutz der Heiligen, damit auch ihr euch nach dem Himmel und den himmlischen Wirklichkeiten sehnen könnt. Ich bin bei euch und ich beschütze und segne euch alle mit meinem mütterlichen Segen. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid!“

Poruka 25 svibanj 2020

„Draga djeco! Molite sa mnom za novi život svih vas. U svojim srcima, dječice, znate što treba mijenjati: vratite se Bogu i Njegovim zapovijedima, da bi Duh Sveti promijenio vaše živote i lice ove zemlje, koja je potrebna obnove u Duhu. Dječice, budite molitva za sve one koji ne mole, budite radost za sve one koji ne vide izlaza, budite nosioci svjetla u tami ovoga nemirnog vremena. Molite i tražite pomoć i zaštitu svetih, da biste i vi mogli žuditi za nebom i nebeskim stvarnostima. Ja sam s vama i sve vas štitim i blagoslivljam svojim majčinskim blagoslovom. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“

¡Ella tiene el remedio para nosotros!

«La exhortación de la Virgen a que miremos la cruz no está por cierto desconectada de la ola de inquietud suscitada por el coronavirus que ha comenzado a extenderse a lo largo de China y otros países en estas últimas semanas. María nos proporciona el remedio antes que conozcamos la enfermedad. Contemplar la cruz es fuente de sanación, de paz y de luz. Jesús nos ofrece la salvación que brota de su Corazón abierto. Recientemente, la Santísima Virgen nos ha dicho: “Vendrán pruebas… si ustedes son míos, vencerán, porque su refugio será el Corazón de mi Hijo Jesús”. Nuestra Madre no nos ha escondido las dificultades venideras. La misma naturaleza se rebela contra el hombre. El relato del Éxodo y de los hebreos en el desierto nos ayuda a reubicarnos frente a Dios. El pueblo hebreo había olvidado al Dios vivo que los había salvado de la esclavitud para volverse hacia los falsos dioses, los ídolos de entonces. Pero Dios ama a su pueblo y no quiso que perdiera el tesoro de la verdadera fe pervirtiéndose. Permitió que surgieran serpientes cuyas mordeduras eran mortales. Moisés intervino entonces, colocando sobre un mástil una serpiente de bronce y cuantos lo miraban quedaban curados. Esta imagen prefiguraba ya la cruz de Cristo y la salvación ofrecida a los hombres por medio de Jesús cuando fue colgado sobre el leño de la cruz. “Quien mire hacia él quedará resplandeciente” (Sal 34, 6). Recordemos esta afirmación de tantos santos: cuando contemplamos las heridas de Cristo, las nuestras se sanan, pero cuando miramos nuestras propias heridas, nos vamos a pique… “Por sus heridas fuimos sanados” (Is 53, 5

Algunos países han decidido expulsar a Cristo de sus fronteras. La cruz allí está prohibida, la educación cristiana gravemente sancionada, los creyentes perseguidos, etc. Pero ¿a qué puede llegar una nación sin el Salvador? “El mundo sin Jesús no tiene futuro”, nos dice la Virgen María. Jesús, en su humildad, no fuerza las puertas que le son cerradas, respeta nuestra libertad y se repliega. ¿Pero quien viene a ocupar ese vacío? La historia nos muestra que el hombre sin Dios, librado a sí mismo y a sus propias fuerzas no llega lejos. Se inventa falsas salvaciones y busca la felicidad allí donde ésta se pierde. Termina hasta por olvidar el buen sentido común, pisoteando la ley natural. Ante este tipo de acontecimientos, como lo es la aparición de un virus, siempre tenemos el derecho de interpretarlo en forma de advertencia, no para asustarnos sino a fin de que se despierten nuestras conciencias y nos arrodillemos. Que el virus se propague o no, lo esencial es pedir la gracia de saber discernir los signos de nuestro tiempo y orar mucho. ¡Menos comentarios y más oraciones!

Por cierto, Dios no nos envía una epidemia o un ciclón. Dios nunca es culpable; en ningún caso podemos hacerlo responsable del mal. (Ver PS 2, lo que dice al respecto Sor Lucía de Fátima). Pero si Dios no es invitado a habitar con su pueblo, si el hombre cree que puede arreglárselas sin Él, Dios retrocede y la protección que quería dar a ese pueblo desaparece. Entonces, en su deseo constante de salvar al hombre, deja que actúe el enemigo. Toda clase de desgracias sobrevienen y el hombre termina por clamar a su Salvador. Sólo Dios puede sacar bien del mal y transformar una tribulación en una bendición. El peso del sufrimiento es muy grande, pero unido al de Cristo, se vuelve fecundo y redentor. Por eso María nos indica una vez más la salida: ¡su mismo Hijo! “En la cruz se encuentra la salvación” Los primeros cristianos pronto lo vivenciaron: “No existe bajo el cielo otro Nombre por el cual podamos alcanzar la salvación” (Hch 4, 12)

Queridos hermanos y hermanas, a nosotros nos toca actuar. ¡Que hoy sea el día en que comencemos a encomendarnos a Dios -o volvamos a hacerlo-, y a vivir su Palabra! El curso que tome la historia, y una gran parte de lo que pueda ocurrir, depende de nosotros. No tenemos noción del poder de la más ínfima de nuestras oraciones, y del menor de nuestros pequeños sacrificios ofrecidos a Dios. El Cielo nos agradecerá siempre el mínimo paso que demos a favor de la vida de nuestros hermanos necesitados y también de la nuestra”.»

© Children of Medjugorje del mes de febrero de 2017

Sor Emmanuel

Palabras de ánimo de la vidente Vicka

En este breve vídeo, un hermano nos presenta en lengua árabe a la vidente Vicka Ivankovic, quien, en un ambiente casero y natural, nos dirige nuevamente unas palabras de ánimo:

Queridísimos amigos,

Para mí es una gran alegría que pueda saludaros a todos, saludo también por teléfono, vosotros estáis siempre-siempre en mi oración, os encomiendo a la Virgen y presento todas vuestras intenciones. No tengáis miedo del corona ¡todo pasa! nosotros creemos en el Señor y el Señor provee bien. Nosotros sabemos que el miedo no viene nunca de parte de Dios. Pero además quiero deciros que os quiero mucho, que estoy cerca.

Que la Reina de la Paz os bendiga a todos con su amor y su paz.

Un gran besazo de parte de Mir — Medjugorje, la tierra santa.

MUA!!!!!

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

«Noticias de Medjugorje», el programa de los jueves que incluye la entrevista a Mons. Hoser

«Noticias de Medjugorje», el programa de los jueves que incluye la entrevista a Mons. Hoser

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

Texto con la entrevista a Mons. Hoser

Su excelencia, le agradezco sinceramente esta entrevista. El mundo se ha detenido ante el coronavirus. ¿Usted ve algo positivo, algo bueno que podría surgir de este gran drama?

La epidemia nos sorprendió con su alcance, tiene un alcance global, por lo que la llamamos pandemia. En este momento, ha afectado la mayoría de los países y de la sociedad, y al mismo tiempo, ha causado la desaparición de la vida social y económica. Por otro lado, los fieles sienten grandes obstáculos para acceder a las prácticas religiosas públicas, a menudo, las iglesias simplemente son inaccesibles, están cerradas o hay reglas, como por ejemplo la limitación de un determinado número de fieles que pueden ingresar a una iglesia. Además, ésta es una situación sin precedentes, porque durante los desastres naturales o guerras del pasado, las personas acudieron en masa a las iglesias, mientras que ahora están privadas de ello. Sin embargo, se quedan en casa y es una gran oportunidad para las familias que no han tenido tiempo de estar juntas, porque como resultado del trabajo de los padres, la estancia de los niños en las escuelas y guarderías, experimentaron una situación en la que no hubo relaciones familiares, los padres no hablaban con los niños, ni los niños con los padres, los hermanos se reunían con menos frecuencia, no había comidas familiares y la oración común en las familias había desaparecido. Este tiempo es una oportunidad para que las familias renazcan en la vida en común y es por eso que este tiempo es completamente único para nosotros. Honestamente, además de toda la situación detallada en las estadísticas sobre los contagiados, las estadísticas de los enfermos, de los curados, etc., también tenemos las estadísticas sobre la economía y las perspectivas para el futuro, pero por otro lado tenemos un signo para todo el mundo, ya que ésta es una gran humillación para aquellos que parecían gobernar el mundo, para aquellos que crearon, hoy en día, la única ideología importante de este mundo, y es la ideología de las ganancias; las ganancias que eran el objetivo de toda la economía mundial, asociaciones empresariales dominaban los gobiernos estatales y países enteros y todo esto, por así decirlo, se ha venido abajo. Estamos experimentando una gran renovación espiritual, una renovación espiritual que requiere de nosotros que reflexionemos sobre nuestra forma de vivir, sobre nuestro estilo consumista de vida, sobre la civilización de la basura que está inundando el mundo entero y, al mismo tiempo, de las ideas que son basura. Y estas ideas no dan ni sentido ni perspectiva de vida, volvemos a lo más básico y, de hecho, este tiempo para los fieles es tiempo de reflexión cuando el acceso a los sacramentos es difícil y algunos ya desean que llegue el momento en el que podrán recibir los sacramentos. Tal es la situación general, algo parecido está sucediendo en nuestra tierra, en Medjugorje.

Los peregrinos solían venir a Medjugorje durante todo el año. Y ahora pueden recibir el mensaje de Medjugorje solamente en sus hogares, en algunas parroquias, en grupos pequeños. Sin embargo, tenemos la retransmisión en directo que siguen más de tres millones de personas, ¿se podría decir que estamos viviendo una realidad espiritual nueva en Medjugorje?

Medjugorje, antes que nada, parece un desierto, en el sentido de que no hay gente en las calles, o muy pocos, no hay rastro de peregrinos ni de los habitantes de Medjugorje, nuestros feligreses no han tenido acceso a la iglesia debido a las altas demandas de prevención sanitaria. Sin embargo, hay familias unidas, de varias generaciones, que todavía tienen la costumbre de rezar juntas, y sobre todo la práctica de rezar el rosario. Por otro lado, está la transmisión al mundo entero de esta liturgia, típica de Medjugorje: la Santa Misa, la adoración y, de esta forma, se mantiene la conexión entre Medjugorje y los peregrinos que también sienten el anhelo de este lugar y esperan el momento en que puedan regresar a Medjugorje.

Esta semana, para ser precisos, el 12 de mayo, se cumplió un año desde que el Papa Francisco autorizara las peregrinaciones a Medjugorje. ¿Cuáles son sus recuerdos a ese acontecimiento tan grande para todos nosotros?

Fue una gran alegría para todos nosotros en Medjugorje y recuerdo que tuvimos el privilegio de anunciar al mundo esta declaración de la Santa Sede en la iglesia de Santiago Apóstol, que es el patrono de los peregrinos, desde ahí partió esta buena noticia. Os recordaré el contenido de esta declaración: no hay impedimentos para organizar peregrinaciones a Medjugorje, todas las categorías de personas que componen la Iglesia pueden participar, comenzando por la jerarquía, y esto abarca a la jerarquía más alta de cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes de todo el mundo. De este modo, todas las personas pueden venir sin preocupaciones a este lugar con más tranquilidad aún a partir de esta declaración. Allí las personas realmente encuentran lo que han perdido en su vida, recuperan el encuentro con Alguien que les está esperando allí, y ese es Dios, ese es el Señor Jesús, esa es la Madre de Dios. Fue una gran alegría que se extendió por el mundo entero, porque enfatiza el papel universal de este santuario, que es visitado por peregrinos de todos los continentes, un santuario abierto precisamente a la universalidad de la Iglesia. Estamos contentos por ello y esto también muestra el futuro de Medjugorje, que debe vivirse al ritmo del corazón de la iglesia universal.

Desde la perspectiva del año que acaba de cumplirse de esta declaración ¿Cómo valora esta decisión y sus frutos?

Esta decisión ha traído frutos visibles con el aumento del número de peregrinos y el número de sacerdotes que los acompañan, también nos han visitado altos encargos de la iglesia, desde el Festival de Jóvenes del año pasado hasta que estalló esta epidemia. Supongo que, después de la epidemia, cuando pase, los peregrinos regresarán a este lugar tan carismático, porque es el lugar donde brilla la luz del Evangelio, la luz de Cristo.

Esta semana es muy rica en contenido mariano. El 13 de mayo fue el aniversario de las apariciones en Fátima y del atentado a Juan Pablo II. ¿Se acuerda usted de ese trágico día? ¿Qué es lo que pasó entonces, como se enteró usted?

Nos enteramos cuando estaba de misión en Ruanda. Ésta fue una noticia trágica que nos paralizó a todos de alguna manera. Me enteré de ello por el arzobispo André Perraudin, nos encontramos en una parroquia, él, recuerdo, vino a mediodía y me contó la noticia. Todos oramos por la salvación de San Juan Pablo II. Las horas posteriores al atentado, nos quedamos sin aliento, reviviendo el dramáticas acontecimiento, la lucha por su vida en el Hospital Gemelli y, finalmente, la rehabilitación lenta, larga y difícil, con las complicaciones que la acompañaban, lo que tuvo como resultado el lento regreso del Papa a sus actividades habituales. Pero ya desde la cama, desde la ventana del hospital, bendecía a los que estaban frente al hospital rezando por él.

El mismo Juan Pablo II decía que la mano de la Virgen guió la bala de Ali Agca. Gracias a la Virgen que desvió la bala, él sobrevivió. La bala no tocó los órganos vitales y sobrevivió.

Por supuesto, el Santo Padre mismo dijo que Nuestra Señora dirigió esta bala que pasó por alto sus órganos vitales, por lo que hoy esta bala se encuentra en la corona de Nuestra Señora en Fátima, dado que el día del atentado era el aniversario de las apariciones de Fátima y el Santo Padre fue un distinguido papa mariano; él, a su vez, tuvo como lema episcopal: “Totus Tuus Maria”, “Todo tuyo María”. Toda su vida vivió una profunda espiritualidad mariana que trajo desde su propia casa, y que luego él mismo moldeó. En el trabajo en la cantera, llevaba en su bolsillo la libreta de San Louis Maria de Montfort sobre la devoción a la Bienaventurada Virgen María, y más tarde, a lo largo de toda su vida, enfatizó y desarrolló la mariología del siglo XX, en el espíritu del II Concilio Vaticano y de la Constitución de la Lumen Gentium,  éste fue el punto de partida de toda su reflexión. También fue el sucesor del papa mariano Pablo VI quien sabía que la crisis posconciliar estaba causando el abandono de la piedad mariana como piedad popular, que les parecía indigna de los intelectuales de la Iglesia abierta, por lo que el Santo Padre Pablo VI publicó tres documentos importantes sobre el tema del culto mariano, especialmente el básico «Marias cultus«. Juan Pablo II ya desde el principio se confió a María y constantemente hablaba de ella, hacia peregrinaciones a los santuarios marianos, por lo que su primer viaje a México tenía como objetivo visitar a Nuestra Señora de Guadalupe. Y posteriormente, a lo largo de su pontificado, visitó cientos de santuarios marianos, y gracias a él, la imagen de la Madre de Dios se colocó frente al Palacio Apostólico y es visible desde toda la Plaza de San Pedro. Esto también muestra el amor de Juan Pablo II por la Bienaventurada Virgen María.

El pontificado de Juan Pablo II coincidió en el tiempo con el desarrollo de la devoción a la Madre de Dios en Medjugorje. Su excelencia, ¿usted conoce la opinión de Juan Pablo II sobre lo que sucedía en Medjugorje, sobre la devoción a la Madre de Dios?

Juan Pablo II desde el principio fue muy favorable y estuvo interesado en los acontecimientos de Medjugorje como hoy estamos descubriendo, porque el culto mariano que estamos desarrollando allí (Medjugorje) es la devoción a la Reina de la Paz, que tiene profundas raíces en las apariciones de Fátima. Hoy recordamos, las primeras apariciones que tuvieron lugar en el llamado Valle de la Paz en 1917, y como 8 días después el Papa Benedicto XV introdujo la invocación de la Reina de la Paz en las letanías lauretanas. Estas apariciones protegían nuestro futuro del conflicto, llamando a la conversión, y la conversión supone la introducción de la paz entre el hombre y Dios, es la conversión, la paz de Dios en el corazón del hombre. Porque, antes que nada, la inquietud habita en cada uno de nosotros y hace que esa inquietud irradie negatividad en nuestro entorno. Hasta que no nos reconciliemos con Dios, tendremos grandes dificultades para reconciliarnos con el prójimo, hasta que podamos vivir con los demás como hermanos e hijos del mismo Dios.

Ya que hablamos de Fátima, debo preguntarle sobre lo que a veces inquieta a muchas personas. ¿Conocemos todas las apariciones de Fátima? ¿Están publicadas en algún lugar? ¿Sabemos lo que la Madre de Dios quiso comunicarnos?

Creo que el misterio es algo que siempre descubrimos solo parcialmente, no tenemos ninguna certeza absoluta en ese campo, pero lo que se ha publicado muestra más o menos el significado de estas apariciones y su necesidad para el mundo de hoy, porque estas apariciones tienen lugar en una perspectiva apocalíptica, es decir, en el futuro y en la lucha constante entre el bien y el mal, la lucha constante por el reinado de Cristo, para que su adversario, el príncipe de este mundo, ya no sea visible.

Volvamos a Medjugorje. Numerosos peregrinos se preguntan si este año se podrá participar en el Festival de Jóvenes y en otros acontecimientos religiosos que se celebran en Medjugorje.

Todos anhelamos el Festival de Jóvenes, porque ese es el evento más importante de todo el año litúrgico en Medjugorje, pero, por supuesto, dependemos de la situación epidemiológica. Si sigue igual, este año, desafortunadamente, solo habrá un encuentro virtual con Medjugorje, pero no real, ni físico, donde la gente pueda venir, no solo porque las fronteras estén cerradas, sino que el transporte público tampoco funciona, por lo que ni siquiera hay condiciones para llegar allí y, por lo tanto, lo más probable es que el Festival de Jóvenes no se celebre este año.

Su excelencia, ¿cuándo se podrá tomar la decisión final sobre la celebración del Festival de la Juventud?

Tal vez a finales de junio, porque necesitamos tiempo para prepararnos, no solo con respecto al lugar y la organización del festival, sino también los peregrinos necesitan tiempo para poder obtener toda la documentación necesaria para poder viajar en los medios de transporte, etc. para poder llegar a Medjugorje.

Su mensaje para todos nuestros espectadores, los peregrinos de Medjugorje, los amigos de este lugar. Su excelencia, ¿qué quiere decirles al final de este encuentro?

Queridos amigos de Medjugorje, queridos peregrinos, queridos parroquianos, me dirijo a vosotros con una gran petición, y es que viváis en el espíritu de la esperanza, porque Medjugorje tiene la tarea de despertar la esperanza en las personas, la esperanza teológica, la esperanza de Dios, lo que significa que Dios es siempre el que nos guía con gran amor y misericordia, que nos envía a la Madre de Dios para que nos lleve a Él.  Ella siempre nos muestra a Jesús, como sucede en Medjugorje, y os ruego que seáis realmente sembradores de paz, de confianza y de la presencia de Dios, que no nos abandona en estos momentos. Cuidad de vuestros viñedos, y olivares, ellos recuerdan a la Tierra Santa, donde Jesús estuvo y vivió. Pero Él sigue acompañándonos a través de los siglos, nos envía a Su Madre para protegernos, para ser la protectora de nuestra paz interior, familiar y social. Por lo tanto, seguiremos conectados a través de los medios de comunicación que están muy activos actualmente, para que podáis uniros espiritualmente a Medjugorje, orando por el momento en que nos volvamos a encontrar allí y le podamos dar gracias a Dios por todos los dones que hemos recibido. ¡Alabados sean Jesús y María!

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

¿Los secretos?

«Me preguntan si esta prueba forma parte de los secretos que María ha confiado a los videntes. No. Esta tribulación no forma parte de los secretos. ¡Menos aún es el comienzo del fin del mundo! La Virgen nos habla a veces de generaciones por venir… Pero no está mal tomar esta gran prueba como una advertencia. Cuando llegue el momento, cuando María lo diga, cada uno de los videntes deberá elegir a un sacerdote (no será la Virgen quien lo elegirá). Este sacerdote deberá ayunar durante 7 días a pan y agua junto con el vidente antes de que tome conocimiento del secreto (o de los secretos). Luego deberá anunciarlo al mundo y tres días más tarde el contenido de ese secreto se realizará. Sólo los videntes conocen estos secretos. “Queridos hijos, no hablen de los secretos, nos dice la Virgen María, pero oren por esos secretos. ¡No esperen el signo (sobre el Podbrdo) para convertirse!” “He venido para llamar al mundo a la conversión por última vez!”»

© Children of Medjugorje del mes de marzo de 2020

Sor Emmanuel

Había experimentado con la magia y en Medjugorje recibió una oración de liberación que la transformó

Miriam Cairós antes vivía alejada completamente de Dios y con el «odio como gasolina»

Miriam Cairós es una joven canaria que vivía alejada de Dios, cuya “gasolina” era el odio y el resentimiento por una vida teóricamente envidiable pero que encontraba vacía. Tal y como recoge Cari Filii News, sin saber cómo acabó en Medjugorje donde vivió una experiencia que cambió su vida y donde gracias a una oración de liberación encontró la paz tras haber probado en varias ocasiones la magia, especialmente la santería cubana.

En una entrevista con el programa Cambio de Agujas de la Fundación Euk Mamie esta joven afirma que proviene de una familia católica y que había recibido los sacramentos hasta la confirmación, momento que coincidió con la adolescencia y con el alejamiento total de la Iglesia. Fue precisamente en ese momento cuando también empezaron los problemas.

“Mi gasolina era el odio”

Las malas compañías la llevaron a meterse “en temas oscuros”, entre ellos el mundo de las drogas. Y según se iba junto más con estas personas peor era la relación con sus padres. “Gritaba, rompía cosas… mi gasolina era el odio. Me alimentaba de eso”, explica esta joven que ahora tiene 29 años.

Pero además, empezó a coquetear con la magia, concretamente con la santería cubana debido a uno de estos amigos que la practicaba. La primera experiencia le ocurrió durante una madrugada en la que había bebido bastante. En su coche, por tradición familiar, llevaba colgado un rosario y de repente reventaron las bolas.

“Me dio miedo, pensé que me habían echado un mal de ojo. Llamé a mi amigo el de la santería, que llamó a su santero”, relata Miriam. “Había que hacer algunas cosas  con agua, huevos, ron… Seguimos los pasos y pasaron cosas muy raras. Este chico lo había hecho más veces y lo que pasó esta vez no era normal. Había que pasarse un huevo por el cuerpo y me estalló sin ningún motivo”, añade. El santero les hizo realizar otra serie de acciones y también fueron extrañas.

Miriam afirma que se fue porque se asustó mucho.

Del vacío a Medjugorje

Mientras tanto, en su día a día el sinsentido crecía y se pasaba el día llorando. Ella afirma que “estaba con un vacío que intentaba llenar”. Fue entonces cuando sus padres la invitaron a que les acompañara en una peregrinación a Medjugorje.

El primer “cachete” de la Virgen –afirma ella- se produjo en la ida a este lugar mariano. Para no escuchar a las personas que iban en la peregrinación iba con los cascos para aislarle. Entonces se hizo un juego. Se repartieron papeles con los nombres de todos los peregrinos del autobús y al que le tocase a cada uno sería la persona por la que rezaría especialmente.

“Cogí el papel, lo abrí y para mi sorpresa me tocó mi querida madre. Cerré el papel, me aguanté como si no pasara nada. De 60 personas me tocó ella…”, recuerda Miriam. En aquel momento pensó que “tenía que rezar por ella… era mi madre. Fue una cachetada de cariño de la Virgen”.

Sin embargo, su actitud no cambió  y seguía sin soportar los cantos y oraciones, por lo que decidió escribir a una amiga. “No soporto esto”, le decía. Y me dijo mi amiga que no creía: ‘¿y por qué no rezas?’. Me quedé pensando y vi que el problema lo tenía yo”.

Sin saber por qué, Miriam acabó diciendo a su amiga: “Creo que en Medjugorje voy a ser vulnerable. Algo me va a pasar allí’. Me quedé pensando… y empecé a llorar”.

Pero entonces ocurrió otro hecho extraño que rodeaban a Miriam. En el mismo momento que dijo esto y rompió a llorar, su madre la agarró y le dijo que sentía como si un bicho le rodeara el cuello. La realidad es que le salieron unas ronchas en el momento. “Llámame loca pero creo que algo salió de mí y pasó delante de mi madre”, cuenta. Y su madre sintió que ese supuesto “bicho” llegaba desde Miriam.

La confesión 

Entonces llegaron a Medjugorje y decidieron ir a confesar. Miriam se animó. Y encontró a un sacerdote que hablaba español que le hizo gestos para que se acercara. Ella pensaba que la llamaba por su atuendo y sus tatuajes, pero no. Llevaba desde su confirmación sin confesar.

Ella afirma que en la confesión “le quería contar lo basíco. Tampoco nada del otro mundo, pero no sé por qué acabé contándole todo. No le noté sorprendido, y me dijo que rezara tres Ave María. Pero le dije que no, porque me he negado siempre a rezar.

Pero mientras esperaba a que su madre confesara se puso a mirar al cielo y como si alguien la empujara empezó a recitar las oraciones. Y cuando dijo el último amén rompió a llorar. Desde entonces todo lo que le decían lo hacía al momento.

Una presencia extraña

El siguiente paso en este proceso se produjo durante la supuesta aparición de la Virgen. “Cuando llegamos allí estaba lleno. Me subí a un muro y estaban todos rezando el Rosario y esperé. Se hizo el silencio y noté en mi pecho un miedo, una presencia horrible, me asusté mucho. Me aferré al rosario que me habían dado. Y seguidamente empezó a escuchar gritos y gemidos. Yo estaba muy asustada. Eran personas poseídas”, recuerda.

Esta joven afirma convencida de que “aquí está la Virgen y el mal no podía con la presencia de la Virgen. Esto impresiona”. Además, ella todavía se acordaba de esa sensación “horrible” durante la aparición.

Ya en el hotel se fue a duchar y entonces volvió a notar “esa misma presencia como de miedo”. En la cena estaba bloqueada y únicamente miraba a la puerta por si aparecía el sacerdote que la había confesado. De hecho, estaba confesando y salió fuera a esperarlo.

Cuando apareció, Miriam se puso a llorar y le contó lo que había pasado. Muy serio, el sacerdote dijo a Miriam que subiera a una habitación, también sus padres y otro matrimonio.

Una oración de liberación

“Llegamos a la habitación y dijo a todos que rezaran. Empezó a rezar por mí. Y según empezó a rezar noté que el cuerpo me temblaba. No lo controlaba y empezaba a llorar. No controlaba lo que pasaba pero era consciente”, relata.

A continuación, el sacerdote inclinó la cabeza de la joven hacia atrás. “Recuerdo que seguía temblando y en un momento sentí que me ponía un crucifijo en la frente y notaba como si me estuviera apretando. Me relajé poco a poco y cuando abrí los ojos me preguntaron qué había sentido. Dije lo del crucifijo que me estaban clavando. Pero me dijo que sólo me lo puse encima”.

Desde entonces, Miriam reconoce que su vida “ya no es la misma” desde aquella peregrinación a Medjugorje. Ahora –añade- “todo tiene otro sentido. Intento poner a Dios en el centro. Me queda mucho por aprender. Antes había un vacío, tenía playa, trabajo, montaba a caballo pero faltaba algo, pero ahora todo se va encajando”.

Fuente: www.religionenlibertad.com

Entrevista de Padre Livio a Marija con motivo del Mensaje del 25 de abril de 2020

P. Livio: Queridos oyentes, ahora tenemos a Marija de Medjugorje en directo que nos dará el mensaje de la Reina de la Paz de hoy, 25 de abril 2020. ¡Hola Marija!

Marija: ¡Hola padre Livio! Un saludo a todos los oyentes de Radio María. Estamos en tiempo de Pascua y hemos recibido este mensaje tan bello de parte de la Virgen:

“Queridos hijos, que este tiempo sea para ustedes una exhortación a la conversión personal. Hijitos, oren en soledad al Espíritu Santo para que los fortalezca en la fe y en la confianza en Dios, a fin de que puedan ser testigos dignos del amor que Dios les regala a través de mi presencia. Hijitos, no permitan que las pruebas endurezcan su corazón y que la oración sea como un desierto. Sean un reflejo del amor de Dios y testimonien con sus vidas a Jesús Resucitado. Estoy con ustedes y los amo a todos con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamado.”

P. Livio: En primer lugar, dime Marija, ¿Cómo estaba hoy la Virgen?

Marija: Como siempre. La Virgen está tranquila, en cambio nosotros estamos angustiados por este virus que no nos deja en paz. No tenemos libertad. Estamos todos recluidos en nuestras casas. Todos estamos muy preocupados por el futuro, mientras que la Virgen nos sigue invitando a la conversión, sobre todo a la conversión personal. Yo creo que este es un momento de gracia, ya que hemos hecho una Cuaresma como nunca la habíamos hecho en nuestra vida, tan intensa en la oración. Ahora, hasta casi Pentecostés, tenemos la oportunidad de intensificar ese trabajo personal para nuestra conversión. Por un lado, la vida nos arrastra, y por otro, la Virgen nos llama a la vida espiritual. Siento que para mí es un gran don poder seguir transmitiendo los mensajes de la Virgen que Ella empezó a dar para la parroquia de Medjugorje los jueves para guiarla, y después empezó a darlos el 25 de cada mes. Tantas veces me pregunto si soy digna de ser la portadora de esos mensajes. Tantas veces, leyendo los mensajes, me viene la crisis y me digo: “Las palabras son esas, pero la espiritualidad que veo que irradia del corazón, de los ojos, de las palabras de la Virgen, es diferente”. Yo quisiera poder ser ese reflejo de la Virgen para todas las personas que encuentro. Pero, a pesar de todo, debemos ser conscientes de que la Virgen nos ama.

P. Livio: Cierto. Esta es una gran consolación.

P. Livio: Marija, ¿Porque la Virgen ha querido subrayar el adjetivo “personal”? ¿Por qué la conversión personal? ¿Quizá porque ahora estamos todos viviendo un poco apartados y podemos interiorizar más la oración y hacer una revisión de nuestra vida?

Marija: No lo sé padre Livio. Puede que sea así para ti que estás un poco más recluido, pero yo, no lo estoy tanto ya que somos seis en casa y para estar solos, debemos encerrarnos en el baño o intentar apartarnos en algún rincón. Yo muchas veces pienso que quedarse apartado significa ese momento de encuentro entre Dios y yo. Esto es a lo que la Virgen nos llama. Me acuerdo que, en los primeros tiempos de las apariciones, cuando decíamos a la Virgen que queríamos seguir sus mensajes, esa vida apartada, consistía a menudo en quedarse un rato a solas detrás de un matorral donde no nos vieran los peregrinos por la mañana y por la noche. En estos días estoy recibiendo del marido de Vicka, Mario, que cada mañana va a la colina de las apariciones, mensajes y vídeos de donde se encuentra la estatua de la Virgen que cada día tiene flores nuevas a su alrededor. Es decir, que a pesar del coronavirus, la gente de Medjugorje y sus alrededores sigue yendo a la colina a rezar. Nosotros no podemos ir a la colina, pero sí podemos en nuestra casa, en nuestra habitación, encontrar ese momento de oración, al mediodía, por ejemplo, podemos recitar la Coronilla de la Misericordia. Por la mañana pronto, cuando los demás todavía no se han levantado, o bien por la noche podemos encontrar ese momento de oración en ese rincón de la casa en el que, como dijo la Virgen, deberíamos tener un pequeño altar con la Sagrada Escritura en el que también podemos añadir otros santos según su fiesta. En estos días, en mi casa teníamos la imagen del Jesús de la Misericordia en todas las habitaciones. Yo también tengo al padre Slavko mi protector. Debemos enseñar a nuestros hijos que hay mucho que aprender de los santos. Nos puede parecer de fanáticos, pero yo encuentro que es muy bonito ver esa unión entre el Cielo y la Tierra. Así con esta unión, a pesar de nuestra lucha por este virus, por el trabajo, por todas las dificultades, la Virgen nos dice que debemos tener confianza en Dios y rezar mucho. Esta tarde, este mensaje, es como un soplo de frescura de Dios. Para mí, después del último mensaje, el de hoy me da alegría. No sé qué impresión habrás tenido tú padre Livio, pero a mí, cuando lo escuchaba, me latía el corazón más fuerte porque me daba esperanza. Dios está con nosotros. La Virgen está con nosotros. El Espíritu Santo es el que guía nuestra vida.

P. Livio: Digamos que la Virgen nos invita, con la guía del Espíritu Santo, a vivir intensamente la oración íntima del tiempo pascual hasta Pentecostés.

Marija: Sí, es muy bonito. Yo, a menudo, cuando doy testimonio, digo: “Ay del hombre que confía en el hombre”. En estos tiempos, nosotros confiamos en los médicos, en los consejos que nos dan, en lo que leemos, pero confiamos poco en Dios. Hoy hablaba con un amigo que me decía: “Nosotros rezamos, creemos y hemos visto tantas veces que, rezando, la gente se cura”. Es decir, que el poder y la fuerza de la oración y también la confianza tienen efecto. Se siente este efecto en nuestra vida, en nuestra conversión y nos damos cuenta que nuestra vida es un don, un regalo de Dios del que debemos estar orgullosos. En estos momentos, nosotros no podemos hacer mucho, lo hacen los médicos y todo el personal sanitario. A veces nos cuesta esta situación por no poder hacer más, por no podernos sentir “los héroes”, pero podemos ser héroes con nuestra oración, con nuestro cariño y nuestro testimonio, sobre todo con el testimonio. Yo creo que hoy la Virgen nos ha dado este mensaje diciendo: “Conviértete y así serás el reflejo de Dios en el mundo en que vives”.

P. Livio: Marija, en el mensaje del 18 de Marzo, un mensaje muy intenso, la Virgen decía que en estos momentos de confusión y agitación, tenemos solo una posibilidad y es la de confiar en Dios. Vemos pues, que la Virgen insiste en la confianza. Ella dice que debemos rezar al Espíritu Santo para que nos fortalezca la fe y la confianza. Es decir, nosotros estamos siendo tentados, sobre todo en este periodo, de perder la confianza en Dios y debilitar nuestra fe. Es por esto que debemos rezar al Espíritu Santo para tener una mirada serena hacia el futuro.

Marija: Exactamente. Como nos recuerdan a menudo, también hubo pandemias en el pasado. Recuerdo una experiencia que me impresionó muchísimo. Cada año vamos a Viena en septiembre para un encuentro. El cardenal Schönborn de Viena nos invita para dar testimonio y cada año va un vidente. La primera vez que fui, fue un año misionero en el que se hacia el encuentro en cuatro ciudades europeas y además asistían varias órdenes como los franciscanos, benedictinos, etc. El encuentro tenía lugar fuera de la Catedral, al aire libre. La verdad es que fue una experiencia muy bonita para mí. Estuve alojada en el convento de los frailes franciscanos cerca de la catedral. Una noche, tarde, el prior del convento con una fuerte vocación de Medjugorje y amigo mío, me dijo que me llevaba a un lugar que me iba a sorprender tanto que probablemente no iba a poder dormir esa noche. Me llevó a un lugar donde habían estado sepultadas tantas personas víctimas de la peste llamada “la española”. Junto con los cuerpos habían puesto leña, hojas, después otra vez cuerpos y de nuevo leña, hojas… y así habían construido una especie de museo con unos cristales. Esas personas estaban momificadas y se podían ver bien. El prior me dijo que él iba a ese lugar muy a menudo a lo que yo le dije que no entendía el por qué, visto que era un lugar de horror, de muerte, de sufrimiento… Pero él me contestó que ese era también un lugar de gracia. Me llevó a un rincón donde sepultaban a los muertos y también a los que todavía no habían muerto, unos encima de otros. Allí, un hombre que no había muerto, aparece con un brazo tendido y con el rosario en la mano. Me quedé fuertemente sorprendida, pero de un modo muy positivo. Fíjate que en medio de ese sufrimiento, en medio de otra gente muerta, él que estaba aún vivo, en vez de desesperarse, tendía su rosario y rezaba. ¡Su mano se quedó momificada con el rosario! Ese hombre nos da la señal de la fe. El rosario estaba en el cuarto misterio, en la séptima avemaría. Ese era un hombre mariano y un ejemplo para las generaciones futuras. Es muy bonito, ¿No te parece padre Livio?

P. Livio: Sí Marija, muy bonito. Me has hecho recordar que si voy al hospital, llevaré el rosario yo también.

Marija: Tranquilízate, porque le pedimos a la Virgen una protección muy especial para ti, ya que tú debes luchar en primera línea.

P. Livio: Bueno, ¡me gusta mucho mi profesión!

Marija: Sí, sí, ya lo sé.

P. Livio: Marija, hay una frase de la Virgen que nos pone en guardia por lo que se refiere a las tentaciones. Es decir, que el corazón se nos puede endurecer debido a las largas y duras pruebas y nuestra oración se vuelva árida. ¿Puede ser esta una tentación?

Marija: Seguramente. Puede que sea también el fruto del miedo. Es el fruto de la ausencia de la fe en Dios. Si empezamos a rezar como una máquina, sin confiar en Dios, nos sentiremos como en un desierto sin flores. Me acuerdo que la Virgen nos dijo una vez que deseaba que nos volviéramos no como un desierto árido, sino como un desierto lleno de flores. El Señor nos ha dado la vista para ver tantos colores y el reflejo de estos colores es la ternura de Dios. La Virgen nos está ayudando siempre, también aquí, porque Ella quiere que empecemos a vivir el Paraíso ya aquí en la Tierra. A través del respeto de los unos por los otros, a través de los abrazos, no físicos, pero sí espirituales. Tantas veces, una palabra, un mensaje, una oración pueden hacer tanto. Cuando yo escribo, no digo: Dios te bendiga, digo: Dios te extra bendiga. Esto da alegría y es también reflejo de nuestro amor. Mis amigas me dicen que en los primeros años yo era muy tímida y seria, pero creo que con el tiempo me he vuelto fuerte y valiente en mi testimonio porque he experimentado el amor de Dios. Antes, el comunismo, las torturas… no me interesaban, podía ir a la prisión o morirme, no importaba. Me acuerdo que, incluso una mañana me vestí bien porque pensé que si moría estaría al menos bien arreglada. En cambio, ya ves, ya soy casi vieja y aún sigo aquí. Lo importante es tener la fuerza de Dios en nuestro corazón, ser ese reflejo y dar buen testimonio. La Virgen nos pide precisamente ser reflejo y testimonio de Jesús resucitado. Si tenemos a Jesús resucitado en nuestro corazón, tenemos alegría, somos positivos y miramos el futuro con optimismo. Sabemos que Dios creó el mundo y al final ¿qué es lo que dijo? Dijo que era bueno y se sentía feliz de la creación. Nosotros estamos en medio de la creación y Dios está contento de nosotros y quiere que vayamos con la cabeza bien alta con Jesús resucitado en nuestro corazón.

P. Livio: Marija, Es verdad que en estos tres meses la Virgen, sobre todo al principio, nos reprochaba el hecho de estar llenos de preocupaciones por cosas terrenas, cuando nuestra preocupación debería ser la oración, la conversión, la vida espiritual, la comunión con Dios y el testimonio. Es decir, que Ella nos invita a poner nuestra mirada más alta ¿verdad?

Marija: Sí. No sabes cuántas llamadas he tenido, cuántos amigos y grupos de oración que querían saber si la Virgen había dicho algo sobre esta situación. Y yo les repito que la Virgen nunca ha dicho nada sobre esto. No sabemos cuándo y cómo empezó todo esto y tampoco nos interesa porque nuestro objetivo debe ser el Paraíso y para el resto, Dios proveerá. Cuando confiamos en Dios, cuando esa es nuestra meta, Él no nos abandona porque nos ama y esa alegría no nos la puede quitar ninguna pandemia, ni nada. Se nos dice que debemos salir a los balcones a cantar, pero a nosotros se nos pide hacer mucho más que eso. Debemos llevar a Dios a nuestras familias y a nuestra sociedad donde tanto falta. Me ha dado mucha alegría saber que los médicos en Bérgamo y en la Toscana llevaron la Eucaristía a los enfermos. ¡Esos son médicos valientes! ¡Estos son los que viven la fe en primera línea! Dios nos pone a veces en situaciones en las cuales, a través de nuestros gestos, nuestra forma de vida, incluso la cosa más pequeña puede servir a los demás. La Virgen dice que debemos poner siempre a Dios en el primer lugar.

P. Livio: Este es un mensaje de esperanza aunque yo no sé cuánto durará todo esto, pero en Bosnia, por ejemplo, cuando empezó la guerra, me acuerdo que el mensaje que dio la Virgen el 25 de julio dijo que la duración de esa guerra dependía de nuestras oraciones. Ahora, parece decir que la duración de esta pandemia puede depender de nuestra conversión.

Marija: Quiero decir también otra cosa padre Livio. He oído algunos obispos que quieren consagrar nuestras diócesis como Italia, Austria, Alemania, América etc. Recibo muchos mensajes acerca de esto. Esto es muy bonito, pero primero debemos acordarnos de consagrarnos nosotros. Debemos trabajar más en nosotros para ser reflejo y volvernos todos como pequeñas vírgenes. Tantas veces estamos tristes, amargados y contestamos mal. Así pues, nos toca mirarnos en el espejo y empezar a aprender a sonreír y solo quitando esa amargura de nuestro rostro podremos ser reflejo de Jesús resucitado.

P. Livio: Marija, como siempre has dado un testimonio muy bonito, de alegría y de entusiasmo y esto, obviamente, se contagia.

Marija: Quería decir también que este es el tiempo en que los apóstoles y María se preparaban para la venida del Espíritu Santo. Así, del mismo modo, debemos prepararnos nosotros con la oración. Este es un tiempo de gracia y de conversión para todos nosotros. Acostumbrémonos a recitar oraciones al Espíritu Santo para que como los apóstoles seamos fuertes en la fe y buenos testimonios hasta el final de nuestra vida terrena. Tenemos que dejar nuestra huella de santidad en la tierra. Oremos pues al Espíritu Santo, especialmente en este tiempo.

P. Livio: Debemos recordar también que en mayo, mes de María, es importante rezar el Rosario en familia.

Marija: Cierto. Yo creo que el Rosario no es una oración que se repite hasta que nos dormimos, sino que es la contemplación y meditación de la vida de Jesús. Es la oración a la que estamos llamados a acercarnos a Jesús a través de María. Creo que una persona que reza el Rosario se vuelve más dulce, más bonita, más sensible. El Rosario nos transforma, nos rejuvenece, nos une a María y María nos lleva a Jesús. Con el rezo del Rosario, le estamos regalando rosas perfumadas a la Virgen.

P. Livio: Y si además, como la Virgen nos pide, se rezan los cuatro misterios, es como escuchar toda la sinfonía de la Redención. En ellos se encuentra toda la historia de la salvación, desde la Encarnación hasta la Gloria. Yo creo que al menos, nosotros los sacerdotes, deberíamos recitarlos cada día. Pero ahora Marija creo que debemos detenernos aquí porque esto sería ya otra catequesis.

Marija: Sí padre Livio, unámonos pues en la oración.

Traducción: Equipo de la Asociación Amor de Déu

Mensaje extraordinario dado por la Virgen a Iván el 4 de mayo de 2020

“Queridos hijos, este es el tiempo del agradecimiento. Hoy de ustedes busco el amor, no busquen errores y equivocaciones en los demás y no los juzguen. Busco de ustedes que amen, que difundan la verdad; ¡porque la verdad es eterna, es inmutable y siempre actual! Lleven la luz de mi Hijo, de este modo destruirán las tinieblas que, siempre cada vez más, quieren aferrarlos y conducirlos lejos de mi Hijo Jesús. No tengan miedo, yo estoy con ustedes. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

Jesús García entrevista a María Vallejo-Nágera

La escritora María Vallejo-Nágera nos cuenta cómo vive el confinamiento por coronavirus y conversa con Jesús García acerca de la vivencia de la fe en esta circunstancia y de otros mucho temas muy desconocidos para muchos de sus lectores.

Fuente: Gospa Arts

¡Dos novedades en el Programa ofrecido desde Medjugorje!

Desde Medjugorje, nos ofrecen dos interesantes iniciativas, por medio de las cuales, la comunidad franciscana quiere acompañarnos durante este periodo en el que no podemos ir en peregrinación.

-Los jueves, después del programa vespertino, habrá una serie de vídeos con NOTICIAS DE MEDJUGORJE.

-Los sábados, después del programa vespertino, Fr. Marinko Šakota, el párroco, ofrecerá una serie de CATEQUESIS.

Pueden seguirlo todos los días en el apartado de nuestra web Medjugorje en directo

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

Testimonio de Jesús García: «Tú eres el plan de Dios»

Compartimos el testimonio de Jesús García

Fundación Centro Medjugorje

Consagración a la Virgen online

Consagración a la Virgen según el Tratado de la Verdadera Devoción de San Luis María Grignon de Montfort

A continuación te contamos un poco más sobre la Consagración a la Virgen.

¿Qué es la Consagración a la Virgen?

Es un espacio donde vamos haciendo un camino para que ella nos tome de la mano y nos lleve al verdadero amor: Su Hijo Jesús.

¿Cómo lo vamos a hacer?

Tendremos dos encuentros semanales (a través de la aplicación Zoom) para ir haciendo juntos este camino. Los días de los encuentros serán los miércoles a las 19hs y los sábados a las 17hs (horarios de Uruguay)

¿Cuánto tiempo lleva?

Desde el 13 de mayo hasta el 25 de junio (día de la Consagración en el aniversario de las apariciones).

¿Qué requisitos tiene la consagración?

1- Asumir la lectura del libro el “Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen” de San Luis María Grignon de Montfort.

2- Participar de las dos reuniones semanales.

3- Tener el corazón abierto para que la Virgen entre en tu corazón.

¿Quién puede hacerlo? 

Todo aquel que asuma los requisitos anteriormente mencionados.

¿Puede participar alguien que ya se consagró?

Sí, en ese caso renovaría su consagración.

Si estás de acuerdo con todo lo mencionado escribinos a:padremarcelomarciano@gmail.com y te enviaremos el formulario para inscribirte.

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