Madre, cuán maravilloso es ver tu amor y pureza por hacernos más fuertes ante las adversidades que a cada momento hay que sortear. Todo es muestra de tu gran amor de madre por nuestra vulnerabilidad.
Más, sin embargo, para ti somos la creación más especial. Para ti somos tus hijos a los que no dejas jamás de enseñar y guiar hacia la casa del Padre. Nunca te cansas de darnos luces y de motivarnos a no desfallecer ante nuestros desvíos.
Y esto es verdadero, siempre nos da luces. Viendo el mensaje del 25 de enero nos invita: “Hijitos, este tiempo es para ustedes, tiempo de silencio y de oración”. Son dos cosas fundamentales que hemos perdido. Ya no hacemos silencio y por ende no hacemos oración. Sucede que hay un silencio físico y a la vez frío en las familias. Pero el corazón está lleno totalmente de ruidos creados por los medios de comunicación que aún siendo buenos absorben todo el espacio y el tiempo para un verdadero silencio que lleve a la meditación.
Si hacemos silencio y oración nuestro corazón se calentará y germinarán las semillas de la esperanza y la fe, es lo que dice nuestra madre. Hermanos, debemos luchar contra lo que ocupa y nos roba el silencio y la oración para poder ver con esperanza el futuro y no desfallecer ante los fracasos presentes. Tengamos la certeza de que Cristo nos espera.
Fuente: www.centromedjugorje.org
Quisiera tener la fe suficiente, para creer, pero no….
Quisiera tener la contancia y dedicacion para rezar a diario y mucho mas para rezar un rosario, pero no la tengo …
Quisiera poder ser un buen servidor, pero no me siento capaz ni motivado…
Quisiera poder transmitir la buena noticia con alegría, pero no estoy alegre, al contrario…
Quisiera poder cambiar mi vida, pero siento q no puedo…y las herramientas que me dan para hacerlo no se usarlas…
Madre santisima, te encomiendo mi alma y las de mi familia (hijos, padres, esposa y familia de mi esposa)!!!!
Intercede por nosotos. Amen
Qué está Cuaresma sea una etapa importante para practicar el silencio y la oración tan necesarios para nuestro desarrollo espiritual en las virtudes de Jesús, José y María.