Una herida que no se cerraba

fue_a_medjugorje_y_dejo_atras_sus_prejuiciosFra Stéfano Mastrippolito es un carmelita italiano y estudia teología.  Entró en el seminario menor con 11 años con deseos de ser sacerdote.

En 2007 su padre murió. Al poco tiempo los médicos le descubrieron un tumor de nueve centímetros en el coxis que temían se volviese maligno. Visitó hasta 30 cirujanos y fue operado 2 veces. La herida resultante se le infectó y no se curaba. Constantemente sufría por la fiebre alta, sin poder moverse de la cama. Su fe empezó a debilitarse, pensaba que Jesús lo había abandonado y apenas quería rezar.

Su superior le propuso ir al Festival de la Juventud en Medjugorje y él aceptó, porque pensaba que allí podría distraerse. Llegó con esa idea al Festival, pero al bajar del autobús sintió un intenso deseo de orar. Comenzó a orar durante horas. Durante meses no había podido arrodillarse,  pero esa noche se arrodilló y pidió a la Reina de la Paz su sanación. En los días siguientes oró intensamente. La última noche subió al Krizevac junto con otros jóvenes para asistir en la cumbre a la Misa de despedida del Festival a las 5 de la mañana. En la tercera estación se sintió muy mal y quiso bajar, pero una señora le dio su bastón y así logró continuar. Entre dolores muy fuertes y con lágrimas logró llegar a la cima.

Después de la Misa, de rodillas, mientras rezaba al pie de la Cruz, escuchó una voz de mujer: “Stefano, estás curado”. Él respondió: ¿qué… qué? Y por segunda vez “Stefano, estás curado. Stefano, estás curado”.

Ya en la habitación de su alojamiento, él se tocó la herida y notó que estaba cerrada.

De vuelta en Italia el médico que llevaba su caso, el profesor Giovanni de Luca, se emocionó durante el examen médico al comprobar la sanación. Certificó que la lesión había desaparecido sin ninguna explicación científica.

Las palabras que leemos en el Evangelio: “Tu fe te ha sanado”, nuevamente se cumplen en Medjugorje, donde Fra Stefano encontró la fuerza para orar y recuperar la fe y la confianza. Por eso la Reina de la Paz le repitió dulcemente: “Stefano, estás curado”.

Fuente: Reina de la Paz TV

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