El Fr. Grgur Blazevic es miembro de la Provincia Franciscana de San Cirilo y Metodio. Nació en 1978 en Zagreb y fue ordenado como sacerdote el 15 de junio del año pasado. Hoy es vicario parroquial en la parroquia de San Nicolás en Cakovec. Su padre Grga, como peregrino, viene de forma regular hasta la Reina de la Paz. Durante las últimas décadas, también ha liderado grupos y los ha traído hasta aquí.
El Fr. Grgur nos dijo que Medjugorje formó a su familia, especialmente a sus padres, quienes llevaron el espíritu de Medjugorje hasta él: «Después de que mis padres experimentasen un afecto especial hacia Medjugorje, comenzaron a vivir todos los mensajes; ellos querían que entendiéramos esto. Para ser honesto, no entendíamos que fuésemos «hijos de este mundo» y no podía entender que nuestros padres deseasen lo mejor para nosotros y que fuese importante vivir en el camino cristiano, en la forma en que la Virgen nos invitaba a vivir, a rezar en la familia, a vivir la vida sacramental y a leer la Santa Biblia. Mis queridos padres nos invitaban a la oración cada noche. Se me hacía muy aburrido, me cansaba y no podía entenderlo. Pero la oración que nuestros padres estaban haciendo en familia durante muchos años, trajo mas tarde muchos frutos «, dijo Fr. Grgur.
Cuando era niño venía a Medjugorje con sus padres muy a menudo. También recordó su primera llegada en 1984: «Yo era pequeño, pero me acuerdo de todo. Sabía que iba a un lugar realmente especial porque mi mamá me hablaba de ello; yo tenía la esperanza de ver a Nuestra Señora. Dormíamos en la iglesia, en el autobús y todo era muy diferente a cómo es hoy. No había ningún lujo. Gracias a Dios, hoy en día Medjugorje se ha desarrollado, los peregrinos tienen lugares para comer y dormir y pueden comprar recuerdos. Lo que más recuerdo es la increíble alegría de mi madre, mientras yo, como niño, no podía entender nada de lo que estaba sucediendo allí. Yo sólo quería volver a casa tan pronto como fuese posible. A pesar de estar cansada, hambrienta y exhausta, mi mamá siempre estaba feliz y me decía que todo estaría bien. Más tarde me enteré de que mi madre se curó en Medjugorje».
Fr.Grgur dijo que empezó a venir a Medjugorje con amor después de recibir su vocación. Dice que su vocación no fue el fruto directo de las apariciones de Medjugorje, pero que seguramente fue influenciada por ello, especialmente a través de sus padres, a quien María había cambiado su vida y había llevado hasta Jesús. «La principal influencia fue el fruto de la oración en nuestra familia y creo que fue en ese ambiente en donde mi vocación nació, sin tener en cuenta el hecho de que nadie podría haber soñado alguna vez con eso», dijo este joven franciscano.
Fuente: www.centromedjugorje.org