Aparción extraordinaria a Ivan el 28 de diciembre de 2012 en Medjugorje, Bosnia-HerzegovinaEstas son las palabras de Ivan:

«Deseo describir brevemente el encuentro de esta noche con la Virgen con estas palabras que yo tengo, porque describir el encuentro con la Virgen es muy difícil, porque cada palabra es pobre para poder describir con palabras la belleza de este encuentro y, en particular, es realmente muy difícil de describir el amor de la Madre. Por lo tanto deseo decírselos con estas palabras que yo tengo, en el modo más breve y más simple. También esta noche la Virgen ha venido muy contenta y feliz. Al inicio nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Sea alabado Jesús, queridos hijos míos.” Luego la Virgen oró aquí sobre todos nosotros por un tiempo prolongado con las manos extendidas y oró en forma particular por los enfermos aquí presentes. Después la Virgen dijo:

«Queridos hijos, también hoy deseo invitarlos a la alegría, los invito de nuevo a la alegría. Al mismo tiempo, los invito a la responsabilidad. Queridos hijos, acojan responsablemente mis mensajes y vivan mis mensajes, porque, viviendo mis mensajes deseo conducirlos a mi Hijo. En todos estos años en que estoy con ustedes, mi dedo está apuntando a mi Hijo, a Jesús, porque deseo conducirlos a todos a Él. Por lo tanto, en los próximos días, háganse esta pregunta: “¿Qué puedo hacer para que mi corazón esté más cerca de Jesús?” Que esta pregunta los guíe. Díganse a sí mismos: “¿Qué debo dejar? ¿Qué debo rechazar para que mi corazón esté más cerca de Jesús?” ¡Oren, queridos hijos! Yo voy a orar por todos ustedes, para que la respuesta en sus corazones sea: “Sí, yo deseo estar siempre cerca de Jesús.” Gracias, queridos hijos, porque también hoy han respondido a mi llamado y han dicho sí.»

Luego yo encomendé a todos los presentes, todas sus necesidades, sus intenciones, sus familias, y en particular a todos los enfermos. Luego la Virgen continuó orando un tiempo en particular por los sacerdotes y por las vocaciones en la Iglesia. Después la Virgen se marchó en oración, se marchó en el signo luminoso de la luz y de la cruz con su saludo: “Vayan en paz, queridos hijos míos.” ¡Gracias!»

 

Apparizione avuta da Ivan, venerdì 28 Dicembre 2012, sul Podbrdo, alle ore 22:00.

Ecco le parole di Ivan:

«Desidero descrivere brevemente l’incontro di stasera con la Madonna con queste parole che io ho, perché descrivere l’incontro con la Madonna è molto difficile, poiché ogni parola è povera per poter descrivere a parole la bellezza di questo incontro e, in particolare, è veramente molto difficile descrivere l’amore della Madre. Perciò desidero dirvelo con queste parole che io ho, nel modo più breve e più semplice. Anche stasera la Madonna è venuta a noi molto gioiosa e felice. All’inizio ci ha salutato tutti col suo consueto materno saluto: «Sia lodato Gesù, cari figli miei!».Poi la Madonna ha pregato qui su tutti noi per un tempo prolungato con le mani distese e ha pregato in particolare su voi malati presenti. Poi la Madonna ha detto:

«Cari figli, anche oggi desidero invitarvi alla gioia, vi invito di nuovo alla gioia. Nello stesso tempo, vi invito alla responsabilità. Cari figli, accogliete responsabilmente i miei messaggi e vivete i miei messaggi, perché, vivendo i miei messaggi, desidero condurvi a mio Figlio. In tutti questi anni in cui sono insieme a voi, il mio dito è rivolto verso mio Figlio, verso Gesù, perché desidero condurvi tutti a Lui. Perciò, anche nei prossimi giorni, ponetevi questa domanda: «Che cosa posso fare perché il mio cuore sia più vicino a Gesù?». Che questa domanda vi guidi. Dite a voi stessi: «Che cosa devo lasciare? Che cosa devo rifiutare, perché il mio cuore sia più vicino a Gesù?». Pregate, cari figli! Io pregherò per tutti voi, affinché la vostra risposta nei vostri cuori sia: «Sì, desidero essere più vicino a Gesù!». Grazie, cari figli, perché anche oggi avete risposto alla mia chiamata e avete detto sì».

Poi io ho raccomandato tutti voi, tutti i vostri bisogni, le vostre intenzioni, le vostre famiglie e, in particolare, gli ammalati. Poi la Madonna ha continuato a pregare per un tempo in particolare per i sacerdoti e per le vocazioni nella Chiesa. Poi la Madonna se n’è andata in preghiera, se n’è andata nel segno della luce e della croce, col saluto: «Andate in pace, cari figli miei!». Grazie!»

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