Originario de Sassuolo, fue presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) entre 1991 y 2007, además de vicario general de Su Santidad para la Diócesis de Roma y arcipreste de la Basílica de San Juan de Letrán desde 1991 hasta 2008.

La noticia fue comunicada por el cardenal vicario Baldassare Reina y el Consejo Episcopal de la Diócesis de Roma, quienes manifestaron su gratitud «por la larga y fecunda vida cristiana de Ruini» y «por su servicio a la Iglesia».

En los últimos meses, la salud del cardenal se había deteriorado, por lo que recibía atención médica diaria en su domicilio. Anteriormente había afrontado diversos problemas de salud, entre ellos un infarto en julio de 2024 y una insuficiencia renal en 2025, que requirió su hospitalización en el Policlínico Gemelli de Roma, según informan los medios italianos.

El vicepresidente del Gobierno italiano y ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, expresó sus condolencias por el fallecimiento de Ruini.

«He recibido con gran tristeza la noticia de la muerte del cardenal Camillo Ruini», escribió Tajani en un mensaje publicado en X. El ministro lo describió como «una figura de autoridad en la Iglesia», recordando su labor «primero como secretario general y luego como presidente de la CEI».

Tajani también destacó que Ruini fue «un fiel defensor de los valores tradicionales» y «un valioso interlocutor para la política y las instituciones», además de «un gran italiano». «Le agradezco su labor cristiana. Que descanse en paz», concluyó el vicepresidente del Gobierno.

Ruini presidió durante cuatro años la comisión investigadora del Vaticano sobre Medjugorje.

La comisión fue creada por el Papa Benedicto XVI en marzo de 2010 y concluyó su labor en enero de 2014, cuando su informe fue entregado a la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Hasta el día de hoy, Ruini sigue siendo una de las autoridades eclesiásticas más reconocidas que se han ocupado de Medjugorje y, en varias ocasiones tras la conclusión de los trabajos de la comisión, declaró públicamente que, a título personal, considera auténticas las primeras apariciones.

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

Deja un comentario