Hoy en la iglesia parroquial de Santiago Apóstol en Medjugorje, durante la santa Misa de las 11 de la mañana, fray Zvonimir Pavičić asumió solemnemente com párroco de Medjugorje. La santa Misa fue presidida por Mons. Aldo Cavalli, visitador apostólico con carácter especial para la parroquia de Medjugorje, y la concelebración incluyó al ex párroco, fray Marinko Šakota, al nuevo párroco, fray Zvonimir Pavičić, y otros sacerdotes. Al comienzo, fray Antonio Primorac leyó el decreto del obispo Petar Palić, por el cual, fray Zvonimir Pavičić fue designado como el nuevo párroco.

«Querido fray Zvonimir, por el bien de las almas y el cuidado pastoral de los fieles en esta diócesis, a sugerencia de Mons. Aldo Cavalli, visitador apostólico con carácter especial para la parroquia de Medjugorje, por la presente, lo relevo del cargo de vicario parroquial en la parroquia de Santiago Apóstol de Medjugorje, a la cual fuiste nombrado por decreto del 12 de agosto de 2017, y te nombro párroco de la parroquia de Santiago Apóstol en Medjugorje, de acuerdo con las disposiciones del Código de Derecho Canónico. Según lo determinado por las disposiciones del Código de Derecho Canónico, también está obligado a hacer una confesión de fe y un juramento sobre el buen y fiel manejo de los bienes parroquiales. Le confío la parroquia mencionada con todos los derechos y deberes relacionados con el cuidado pastoral de los fieles. Le agradezco sinceramente por su diligente trabajo pastoral en esta Diócesis hasta ahora, y para vuestro nuevo servicio, pido a Dios la abundancia de bendiciones y la intercesión de la Santísima Virgen María, madre de la Iglesia y de San José. Saludos en el Señor, obispo Petar Palić«.

Después de eso, fray Zvonimir Pavičić renovó la promesa que hizo durante su ordenación sacerdotal y recibió las llaves de la iglesia para gobernar con autoridad al pueblo que Dios le encomienda, administrar los sacramentos y merecer entrar en la vida eterna con su rebaño. Luego se bendijo a sí mismo y a todos los creyentes reunidos en esta solemne misa con agua bendita, y en su sermón se refirió brevemente al Evangelio de hoy.

Seguramente las palabras de Jesús resuenan con fuerza en nuestros oídos cuando dice que no vino a traer paz sino división. Porque aceptamos y vemos a Jesús como el que trae la paz, que ama a todas las personas y predica el bien, y ahora de repente dice de sí mismo que trae división. ¿Como es eso? La respuesta está en la primera lectura. El profeta Jeremías, llamado por Dios en su juventud, llamó para decirle al rey y al pueblo la palabra de Dios que no les gustaba, por lo que lo arrojaron al pozo. Solo imaginemos, el profeta de Dios rechazado, despreciado, arrojado a un pozo que estaba vacío para que estuviera en las profundidades de la tierra. Era el profeta de Dios, y no pudieron arrojarlo más bajo y más profundo. Con ese acto, rechazaron a Dios y Su palabra, porque era demasiado para ellos, no podían creer que estas fueran las palabras de Dios y Su voluntad para ellos, y sin embargo lo era. Y así, la desobediencia a Dios conduce a la inquietud, así como a la esclavitud y la derrota por parte de otras naciones. La división, por lo tanto, hermanos y hermanas, viene cuando no aceptamos el mensaje de Dios, la palabra de Dios para nosotros. Cuando lo rechazamos porque nos resulta demasiado difícil y no podemos o no queremos realizarlo. Entonces hay una división entre Dios y el hombre, y entre los que quieren construir su vida con Dios y los que eligen otro camino. Creo que todos nosotros hemos experimentado esta división con nuestros vecinos en nuestras vidas, cuando cumplimos con la ley de Dios, y luego otros nos rechazaron. ¿Y no está sucediendo lo mismo en el mundo de hoy? Quien representa a Dios y su ley es, como Jeremías, despreciado y arrojado al pozo de la sociedad, aislado e ignorado de todos los medios de comunicación, para que su voz, es decir, la de Dios, no sea 

“No es fácil armonizar siempre tu vida con la palabra de Dios, pero no es imposible. No debemos tener miedo de la condena de la sociedad, ni siquiera de una posible división. Cuando nos sea difícil enfrentarnos a los que rechazan a Dios, debemos clamar como el salmista, y eso es lo que todos cantamos hoy, «Señor, ven en mi ayuda», y el Señor vendrá a ayudarnos y a ser nuestra fuerza, nuestro salvador. Que no es imposible armonizar la propia vida con la palabra de Dios lo dice también esa nube de testigos, tantos santos de los que habla la Epístola a los Hebreos. Que sean un indicador constante de que siempre debemos orientar nuestra vida hacia Dios y unirla con la palabra de Dios. Que su intercesión nos acompañe siempre, en especial la intercesión de la Reina de la Paz y la intercesión celestial de nuestro patrono Santiago Apóstol», fray Zvonimir Pavičić concluyó su sermón con estas palabras.

Al final de la misa, fray Zvonimir Pavičić pidió a todos los reunidos que oraran por él y por todos los sacerdotes que sirven pastoralmente en esta parroquia para que puedan servir bien a Dios y a la gente, y el párroco anterior, fray Marinko Šakota, dio gracias a todos, al Señor y a la Virgen María por el nuevo párroco y al final agradeció al Señor, a la Virgen y a los feligreses por todo lo vivido durante estos años, y pidió perdón si había hecho daño a alguien.

Fuente: Fundación Centro Medjugorje

1 comentario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: