Dos grandes confesores

PioPietrelcinaLeopoldoMandic_050216«¿Sabían que los dos santos patronos del Año de la Misericordia eran el Padre Pio y el p. Leopoldo Mandic? El 13 de abril la ciudad de Zagreb fue muy bendecida. Los italianos permitieron que el cuerpo de San Leopoldo (conocido como “el Cura de Ars croata”) pudiera viajar desde Padua hacia Croacia. Fue venerado de manera solemne en la catedral de Zagreb en presencia de una multitud enfervorizada, junto a los restos del Beato Cardenal Stepinac que se encuentran allí. Hubo un gran número de confesores hasta la medianoche y también al día siguiente por la mañana. Es bueno precisar que en Boka Kotorska, ciudad natal de Leopoldo, las familias solían ser muy numerosas y frecuentemente el primer hijo era sacerdote. Leopoldo fue la excepción porque era el 12º hijo. Trabajó mucho a favor de la unión de la Iglesia católica con la Iglesia ortodoxa del Este, tema prioritario aún hoy en día.

No es casual que en Medjugorje su imagen esté al lado de los confesionarios, ya que vela para que cada peregrino haga una buena confesión.

Cuando los superiores del padre Leopoldo Mandic le decían que era demasiado indulgente con los que se confesaban con él, les respondía: “Si el Señor quiere acusarme de ser demasiado indulgente con los pecadores, le diré que Él me ha dado el ejemplo. ¡Y eso que yo ni siquiera he muerto por la salvación de las almas como Él!” El padre Mandic solía decir a sus penitentes: “Vayan en paz, carguen todo sobre mis hombros; yo me encargo”. Y explicaba: “Solo doy a mis penitentes pequeñas penitencias porque el resto lo hago yo mismo”. Efectivamente permanecía en oración durante largas horas por la noche, haciendo penitencia por sus confesandos.

Durante los bombardeos de la 2da. Guerra mundial en Padua, se incendió todo el convento menos su celda y su confesionario que era de madera, tal como él lo había profetizado: “Dios ha mostrado aquí tanta misericordia por sus hijos que esto debe perdurar como monumento de su bondad”

El Padre Pio, por su parte, tenía la reputación de ser bastante severo. Pero, como leía las almas, sabía exactamente lo que cada uno qué necesitaba para convertirse. Sabía que muchos acudían a él a la espera de un milagro, pero sin ninguna intención de cambiar de vida. El proceso de la conversión comenzaba con él pero, como todo buen confesor, guía espiritual o amigo que acompaña a otros en su caminar, no podía él mismo emprender el camino de la conversión. Esto es una decisión personal que compete a cada quien. El Papa Francisco explicó por qué había elegido al Padre Pío y a San Leopoldo Mandic para el Jubileo: “Porque ambos son misioneros de la Misericordia. La misericordia se alcanza en la confesión, y estos dos sacerdotes pasaron gran parte de su vida en el confesionario”.»

© Children of Medjugorje del mes de abril de 2016

Sor Emmanuel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s