La aparición tuvo lugar en Palargine Ponticelli (Nápoles, Italia) ante cerca de 25 mil peregrinos procedentes de todas partes de Italia.
“¡Queridos hijos!, desde hace mucho tiempo estoy con ustedes y durante el mismo les he mostrado la presencia de Dios y su infinito amor, el cual deseo que todos ustedes conozcan. ¿Y ustedes hijos míos? Ustedes continúan sordos y ciegos; mientras miran el mundo que los rodea, no quieren ver hacia dónde se dirige sin Mi Hijo. A pesar de ser Él, la fuente de toda gracia, renuncian a Él. Me oyen mientras hablo, pero sus corazones están cerrados y no me escuchan. No oran al Espíritu Santo para que los ilumine. Hijos míos, la soberbia ha prevalecido. Yo les muestro la humildad. Hijos míos recuerden: sólo un alma humilde resplandece de pureza y de belleza, porque ha conocido el amor de Dios. Sólo un alma humilde se convierte en un paraíso porque en ella está Mi Hijo. ¡Les agradezco! Una vez más les pido: oren por aquellos a quienes mi Hijo ha escogido, es decir, sus pastores.”
Message February 2, 2012
«Dear children; I am with you for so much time and already for so long I have been pointing you to God’s presence and His infinite love, which I desire for all of you to come to know. And you, my children? You continue to be deaf and blind as you look at the world around you and do not want to see where it is going without my Son. You are renouncing Him – and He is the source of all graces. You listen to me while I am speaking to you, but your hearts are closed and you are not hearing me. You are not praying to the Holy Spirit to illuminate you. My children, pride has come to rule. I am pointing out humility to you. My children, remember that only a humble soul shines with purity and beauty because it has come to know the love of God. Only a humble soul becomes heaven, because my Son is in it. Thank you. Again I implore you to pray for those whom my Son has chosen – those are your shepherds.»
Messaggio del 2 Febbraio 2012
«Cari figli, da così tanto tempo io sono con voi e già da così tanto tempo vi sto mostrando la presenza di Dio ed il suo sconfinato amore, che desidero tutti voi conosciate. Ma voi, figli miei? Voi siete ancora sordi e ciechi; mentre guardate il mondo attorno a voi non volete vedere dove sta andando senza mio Figlio. State rinunciando a Lui, ma Egli è la fonte di tutte le grazie. Mi ascoltate mentre vi parlo, ma i vostri cuori sono chiusi e non mi sentite. Non state pregando lo Spirito Santo affinché vi illumini. Figli miei, la superbia sta regnando. Io vi indico l’umiltà. Figli miei, ricordate: solo un’anima umile brilla di purezza e di bellezza, perché ha conosciuto l’amore di Dio. Solo un’anima umile diviene un paradiso, perché in essa c’è mio Figlio. Vi ringrazio. Di nuovo vi prego: pregate per coloro che mio Figlio ha scelto, cioè i vostri pastori.»
Unido estoy al Hijo y a la voz de la Madre en vos y en práctica:
Sabes que sucede… somos como ovejas desvalagadas, caminando peligrosamente hacia el precipicio…Porque? [ ]…No queremos escuchar, la voz del verdadero pastor. Cuando El habla… no solo cerramos el oido y el corazón a su palabra de dirección, si no que, nosotros mismo tercamente y tontamente lo hemos mandado a callar, algunos han ido más lejos todavia, le han mandado a sacar y le han puesto fuera del rebaño. Ciegos y sordos son las palabras de La Madre y del Hijo…El caos aumenta, y el plazo se acerca. Conversión, conversión y converción.
SI, LOS ITALIANOS -LO SOY SOMOS DE CORAZON DURO, MUCHOS CANTOS EN ALTA VOZ, PERO NADA PARA EL HERMANO.
QUE LA MADRE ABRA NUESTROS CORAZONES Y SANE LAS HERIDAS QUE LO ENDURECEN
Que estoy esperando…. hasta cuando seguire atada al mundo…veamos nuestro corazon, miremos profundamente dentro de cada uno de nosotros, y reconociendo lo que vemos , con mucha humildad, pidamos a Maria Santisima, que nos ayude a elevarnos, a dejar lo que es perecedero, y asi podamos comenzar a amar como el Señor debe ser amado… Ella nos alcanzara todas las gracias que le pidamos, asi que con Fe, sigamos a Nuestra Madre…
No puedo añadir más comentarios, pues la Palabra de María Santísima lo dice todo, como nos lo dijo siempre: «Hagamos lo que Él nos pide!!!! Amén.