A principios de julio tuvimos la oportunidad de entrevistar a varios peregrinos israelies, de Nazaret. Dos de ellos fueron nuestros invitados en el programa de Radio Mir Medjugorje. La Sra. Teresa Daoud y el Padre Souhail Khoury.
El P. Souhail dijo que había venido a Medjugorje por primera vez hacía doce años. Está casado porque es parte de la Iglesia Católica Griega: «Trabajo en la región de Galilea y, además de las actividades regulares en mi trabajo pastoral, desde que hice mi primer viaje a Medjugorje, comencé a organizar comunidades de oración que se llaman “Familia de María”. Durante estos doce años nos hemos reunido una vez al mes en distintas iglesias en diferentes pueblos y ciudades. Al principio éramos unos 50 y ahora somos cientos. Nos reunimos en todas las iglesias cristianas de Galilea, por lo general los viernes y sábados, dependiendo de la disponibilidad de la iglesia. Hemos adoptado el programa de oración de Medjugorje: el Rosario y la música, la Santa Misa y la Adoración del Santísimo Sacramento. También estoy presente en las redes sociales y las utilizo para difundir los mensajes de la Gospa cada 25 de mes. También nos encontramos con grupos de peregrinos que vienen desde aquí hasta Tierra Santa. De esta manera, todos estamos conectados. Me gustaría decir una cosa más: Si no hubiera habido un Nazaret, no habríamos tenido un Medjugorje. Medjugorje es muy querido para nosotros, aquí sentimos una profunda fe. Puedo atestiguar que todos los peregrinos que regresan de aquí vuelven diferentes y todos ellos dan testimonio a los demás de lo que hay aquí y cómo la fe les ha cambiado», dijo el P. Khoury. Al final, dio la bendición a todos los oyentes.
La Sra. Teresa Daoud hizo la promesa de venir a Medjugorje después de que se curase milagrosamente. Fue diagnosticada de cáncer en una pierna y los médicos le sugirieron que era necesario amputarla. «Después de la confirmación del hospital, recé todo el tiempo. Encontré consuelo en la oración y sólo pedía acercarme a Dios y a su voluntad, para que me bendijera a mi y a mi familia y que fuésemos capaces de aceptar la enfermedad y sus consecuencias. La intervención se reprogramaba una y otra vez, y tomé eso como una señal de que no había que seguir adelante. Continué orando aún más y otros oraban conmigo animándome a sentirme mejor. Durante la visita de la vidente Vicka a Nazaret, yo estaba en la iglesia y oré con toda la comunidad de oración allí presente. En el momento de la aparición, todos oramos con intensidad a la Gospa. Después, volví al hospital para hacer más pruebas y, después de diez días, recibí la noticia de que el cáncer ya no estaba. Decidieron hacerme algunas pruebas adicionales y me confirmaron que estaba sana. Durante todo ese tiempo, mi familia oró conmigo y también le pidió a una persona cercana a Vicka que me recomendase a la Gospa. Hice el voto de venir a Medjugorje para visitar los lugares de oración: la cruz del Krizevac, la montaña de las Apariciones y la Cruz Azul y para subir a todos esos lugares con los dos pies. Ahora me siento feliz, contenta y llena de fe. He venido aquí con toda mi familia», dijo la Sra. Teresa, quien agregó que su médico la ha animado a dar testimonio de esto, con otras personas, tanto como sea posible.
Fuente:www.centromedjugorje.org














































































