«Tiempo atrás, misionaba en la Isla Mauricio (en el océano Índico, cerca de la India), donde un empresario me pidió que hablara a sus empleados. Entre ellos había cristianos, musulmanes, budistas, hindúes, etc. y todos compartían en armonía el espacio laboral. Después de haberles compartido algunos mensajes esenciales de la Virgen, este empresario me pidió que rezara por quienes que así lo desearan. Casi todos quisieron permanecer para el tiempo de oración. Una vez finalizado, una mujer musulmana se me acercó y me pidió que rezara a la Virgen María de Medjugorje por el niño que llevaba en su seno.
Estaba orando por ella, por su niño y por un feliz nacimiento y, de repente, ella tomó mi mano y la posó en su vientre. De inmediato ocurrió lo mismo que me había relatado mi amigo sacerdote. El niño comenzó a golpear con fuerza con su cabecita contra mi mano y su mamá lo percibía al igual que yo. Esta experiencia fue para ella un gran regalo del Cielo y una ocasión maravillosa para regocijarse por la vida de aquel niño.»
© Children of Medjugorje del mes de noviembre de 2023
