Cada mensaje que la Virgen da es una tarea mensual, pero no anula la anterior sino que la refuerza y la complementa. Se recuerda, una vez más, que María aparece en Medjugorje como catequista, como Maestra de vida espiritual que quiere ayudar a sus hijos en este periodo particular de la historia cargado de muchas sombras, pero también de mucha luz porque María aparece todos los días.
Este mes nos ha dicho: «Queridos hijos, mi oración también hoy es para todos ustedes, especialmente para aquellos que se han vuelto duros de corazón a mi llamado». Esta frase expresa el dolor de María por la indiferencia de muchos de sus hijos, porque a pesar de tantas exhortaciones y muchos signos, aún permanecen indiferentes, cerrados de corazón. Seguramente, al hablar de esta manera, la Virgen piensa en los miles y miles que han peregrinado a Medjugorje, y en otros tantos que, al seguir sus mensajes, no cambian de rumbo y no quieren abandonar el pecado. Por eso, una vez más, Ella ora por esa intención, es decir: para que caiga el muro de la indiferencia mariana. Y espera, además, que su oración cause efecto. Entonces, este mes lo iniciamos contemplando a María en oración por la conversión de hijos «endurecidos», lo cual nos debe llevar a todos a responder con mayor empeño a su llamado, toda vez que la Madre desea que tomemos conciencia que su presencia en Medjugorje obedece a un tiempo de gracia, ha dicho: «Ustedes viven días de gracia y no son conscientes de los dones que Dios les da a través de mi presencia».
Madre te pido por mi conversión y la conversión de mi esposo. No tenemos vino Madre .
Hermosa Madre Nuestra .
TE AMO MARIA …CON TODA MI ALMA Y MI CORAZON….TE NECESITO MUCHO …!!! AMÉN.