En la última sesión matutina del programa del Festival, los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar al mejicano Salvador Iñiguez Morales. Con tan solo 10 años, su abuela le hablaba de Medjugorje, y ya desde entonces intentaba vivir los mensajes de la Gospa. Su trabajo como médico auxiliar en un geriátrico ha contribuido a que lleve una «doble vida». Durante el día, cuida de ancianos y enfermos, y por la tarde se «arma» con un rosario y con una figura de Nuestra Señora y se desplaza a los suburbios y a las zonas más peligrosas de Guadalajara conde evangeliza a prostitutas, travestis y homosexuales a través de los mensajes de Nuestra Señora, organiza grupos de oración en sus barrios y a menudo reza con ellos por la calle. Normalmente se acerca a las prostitutas preguntándoles: «¿Cuánto pides?», y una vez que le ha dicho el precio, les contesta: «¿Te ha dicho alguien alguna vez que vales mucho más, que vales cada gota de la Sangre de Cristo?», y les empieza a hablar de los mensajes. Hace dos años, un director de cine español, Juan Manuel Cotelo, le pidió que diese testimonio en una película sobre la Gospa y Medjugorje, a lo que Salvador accedió. Después llegó la sorpresa: el director le dio un billete con destino a Medjugorje, y pudo venir por primera vez. Este año lo invitaron a compartir su testimonio en el Festival de la Juventud sobre la influencia de Medjugorje en su vida y sobre sus frutos.
Valentina Pavsyukova, procedente de Ucrania, habló después sobre su experiencia de vida bajo el régimen comunista y de su imposibilidad de vivir su fe. De pequeña, su abuela le enseñó a rezar el Padre Nuestro. Cuando tenía 18 años, emigró a Estados Unidos y esta oración la ayudó mucho en los momentos difíciles en los que iba creciendo lejos de casa. En el año 2007 se sintió fuertemente atraída por la Iglesia Católica y vivió una conversión. Fue en Medjugorje donde descubrió cómo vivir. Quería ser misionera y fundó una organización humanitaria llamada «Cáliz de Misericordia» que protege la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Valentina vive en Medjugorje en la comunidad «Luz de María» y organiza peregrinaciones para jóvenes, estudiantes de medicina y principalmente ginecólogos.
Por la tarde tomó la palabra el P. Charles Mangano, sacerdote norteamericano. Cuando tenía 16 años comenzó a tocar la guitarra en un grupo de oración. Fue ordenado sacerdote en 1990 en la diócesis estadounidense de Rockville. Su deseo es acercar a la gente a Dios a través de su música y ayudarlos en su camino espiritual. En la actualidad, es párroco en Merrick (Nueva York). Lleva muchos años acompañando a peregrinos a Medjugorje y ha consagrado su sacerdocio a María. El obispo suizo, Monseñor Marian Eleganti, y el más joven de los videntes de Medjugorje, Jakov Colo, hablaron también a los jóvenes. Los cantantes croatas Alen Nizetic y Maja Blagdan tocaron y cantaron varias canción con este último. El P. Dragan Bolcic dirigió el rezo del Rosario de las 6 p.m., mientras que el P. Dario Galic presidió la Santa Misa de las 7 p.m. concelebrada por 528 sacerdotes.
Fuente: www.centromedjugorje.org