Finaliza el XIX Seminario Internacional para Sacerdotes de MedjugorjeEl XIX Seminario Internacional para Sacerdotes que congregó a 306 sacerdotes y seminaristas de 25 países, con sus consiguientes 11 grupos lingüísticos, finalizó el sábado 12 de julio con una Misa de acción de gracias presidida por el P. Ljubo Kurtovic, predicador del seminario y párroco de Veljaci (Bosnia-Herzegovina).

Los participantes procedían de: Ucrania, Corea, Lituania, Alemania, Suiza, Austria, Brasil, Italia, Rusia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Eslovenia, Hungría, República Checha, Eslovaquia, Francia, Bélgica, Estados Unidos, Irlanda, Perú, Ecuador, Argentina, España y Polonia.

El tema de este seminario internacional era: «Ahí tienes a tu Madre», «En la escuela de María».

Según los testimonios de los participantes, el seminario dio grandes y buenos frutos, por lo que muchos han decidido volver el próximo año para el XX Seminario.

El P. Davor Dominovic, Secretario de la Provincia de Bosnia, participó por segunda vez en el seminario. La primera vez que vino fue tras su ordenación en el 2010, y destacó la maravillosa experiencia de comunión con otros sacerdotes de todo el mundo, las distintas experiencias litúrgicas, así como la riqueza espiritual que les aportó, refrescando así su vida sacerdotal. Con respecto al tema de este año, el P. Davor manifestaba: «El P. Ljubo en una de sus conferencias comparó a María, Nuestra Señora, con los sacerdotes. María está presente en la Santa Biblia, en particular en el Nuevo Testamento, de un modo explícito; sin embargo la figura de María se anuncia proféticamente en el Antiguo Testamento. El P. Ljubo añadió que María está siempre presente junto a Jesús, pero que nunca se pone a sí misma en primer plano. Esa es la auténtica y correcta devoción a María: no poner jamás a María antes que a Jesús. María siempre es un medio, y nunca el fin. Así como Jesús vino a este mundo a través de sus palabras y de su cuerpo, de igual manera María, en nuestros días, nos transmite el mensaje de Jesús. Esto es lo que María tiene en común con los sacerdotes. Gracias a su boca, a sus manos, los sacerdotes nos traen a Jesús a este mundo, o al menos deberían traerlo mediante su ministerio. Se supone que él no se ha de poner él nunca a si mismo en primer plano. Así como en su tiempo dijo de si misma María que era una humilde esclava del Señor, de igual modo se supone que el sacerdote es un humilde siervo del Señor. Estos seminarios son momentos en los que los sacerdotes nos retiramos en silencio para dedicarnos a nosotros mismos».

Fuente: www.centromedjugorje.org

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